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Dime lo que comes #7

sábado, 23 de agosto de 2014


Otro "Dime lo que comes y te diré lo que lees", ¡Ya tocaba!  Aunque no tenía muy claro que libro asociar con un cupcake (todos los que se me ocurrían eran libros juveniles cuyas reseñas he visto por blogger pero que no tengo en físico), así que he tardado un poco en hacer esta entrada. Ya casi desecho la idea de mostraros el cupcake... ¡Pero lo he conseguido!

Para los que no sepáis de que va esta sección, es algo que me inventé al unir dos de mis pasiones preferidas: la repostería y la lectura. Porque estoy convencida de que todo postre tiene un libro ideal con el que acompañarlo y en eso consiste la sección: en mostraros mis opciones de acompañamiento.


El libro que he elegido para acompañar el cupcake es Contra el viento del norte de Daniel Glattauer. Es un libro cuya reseña publiqué hace poco. ¿Lo habéis leído? Bueno, ¿por qué el cupcake de fresa y vainilla con este libro? Contra el viento del norte es un libro epistolar entre una chica y un chico, una historia de amor (ideal para un cupcake así, ¿no?), pero básicamente este postre me recuerda mucho a Emmi, la chica. Por un lado, la fresa le da un toque dulce que se parece mucho a ella, mientras que la decoración así romántica se parece a esa idea del amor que tiene la protagonista. Es una historia de amor y ¿qué mejor que un cupcake de fresa y vainilla para una historia de amor? Si, lo sé, hoy estoy dulce xD.

¿Qué os parece este libro? ¿Os gustan los cupcakes? ¿Creéis que es una buena elección comer dulce con historias románticas? xD. 

Reseña: Contra el viento del norte de Daniel Glattauer

viernes, 8 de agosto de 2014

No estaba segura si hacer una entrada para este libro o no, y al final me he decidido. La verdad es que cuando lo empecé, no esperaba que me gustara de esta forma y me lo leí porque me apetecía una lectura sencilla, rápida y ligera. Y creo que no hay nada más ligero que un género epistolar como el de este libro. Así que después de pensarlo un poco y sobretodo porque el próximo Dime lo que comes esta relacionado con este libro, he decidido hacer la reseña de este libro.

Contra el viento del norte es una novela de género epistolar actualizada a la actualidad, ya que se substituyen las cartas por emails. Los dos protagonistas y únicos "narradores" son Emmi y Leo, dos personas que no se conocen de nada hasta que Emmi, por equivocación, le manda varios correos electrónicos a Leo pidiendo que se cancele la suscripción a una revista que, por supuesto, Leo no dirige ni trabaja en ella. Cuando leo se cansa de el aluvión de emails, Leo contesta y así empieza una relación que poco a poco va transformándose de la simple curiosidad a la amistad y de la amistad a una profundidad que ninguno de los dos esperaban.

El libro en sí es una lectura de lo más ligera, ya que es un género que se da a ello. A falta de acciones, de descripciones y demás, podemos ver como la historia se desarrolla con puro diálogo. Pero Daniel ha jugado también con la forma de escribir, con las horas de envío de los emails y con los asuntos de los emails para darle más juego a la historia, más realismo. Pero claro, los dos personajes llevan todo el peso de la historia. Eso hace en parte que el libro pueda volverse más pesado o menos activo, pero nada más lejos de la realidad. La verdad es que sorprende como Daniel puede profundizar en la relación y vemos, email a email, como dos personas totalmente desconocidas, que nunca se han visto, van conociéndose y ahondando en su relación.

Porque es lo más bonito de el libro. Los emails y los demás elementos con los que juega Daniel hacen que llegue un momento que puedes conocer a Emmi y Leo. A través de ellos podemos ver toda la receta de una bonita historia de amor y como esta se cuece poco a poco y podemos casi sentirnos enamorados nosotros. La empatía que se siente con este tipo de género es mayor que con cualquier otra, al menos en esta novela. Daniel no recurre a un vocabulario recargado ni a descripciones complejas, es simple y puro diálogo que aún así no cansa en ningún momento y te mantiene en vilo en toda la novela.

Lo malo de este libro es más bien la segunda parte, Cada siete olas. A mi el primero me gustó sorprendentemente mucho (también es verdad que no me esperaba nada), pero tiene un final devastador de esos que te hacen pedir la segunda parte a gritos. Sin embargo, la segunda parte decepciona por completo y rompe toda la magia que habían conseguido Emmi y Leo en el primer libro. Toda la sutilidad de una relación en la que no pueden verse, en la que las palabras son el único contacto y el alma, la única fotografía, es una de las cosas más bonitas del libro, una relación que solo internet y la distancia permiten y que en el segundo libro Daniel obvia por completo. Una pena, porque si hubiera seguido en la misma línea habría estado muy bien. Sin embargo, cae en tópicos y en conflictos básicos y aburridos y al final te lo acabas porque quieres saber como acabarán Emmi y Leo, aunque es un poco previsible. No os voy a decir que no os leáis la segunda parte, porque sé que si leéis la primera, querréis leer la segunda. Pero me habría gustado que Daniel siguiera la misma línea que el primero y jugara más con esa sutilidad que, en el primero, es de las cosas más bonitas de la relación.

En resumen: Es un libro que sorprendentemente me gustó mucho, ágil, fresco, muy veraniego que relata una relación atípica en el mundo de la literatura pero que empieza a ser normal en el mundo actual. Un amor dulce, lento y bien cocinado que aparece porque debe aparecer y no por giros obligados del autor. Vale la pena leerlo, aunque solo sea el primero, porque en una mañana os lo habréis acabado. Emmi y Leo incitan a devorar esta novela corta.

4/5