Celsius 232: There and back again

viernes, 20 de julio de 2018


El festival Celsius 232 es uno de los momentos más esperados del año en el calendario friki (y en mi calendario personal). Cuatro días (5, si haces pre-Celsius) en los que entras en un mundo diferente donde los libros de género, las series frikis, y cualquier otro tema, son orden del día. Un lugar donde puedes hablar de naves espaciales, de astronomía, de sexo y de música (inventada por la borrachera o no) entre birras, sidra y cubatas. Un lugar que, al final, acabas sintiendo como un segundo hogar. Todo eso hace el festival por nosotros.

Esas personas maravillosas del Celsius <3

Pero es que el festival son las personas que lo crean. Son sus organizadores (Cristina, Ivan y Diego… ¡Gracias!), que trabajan incansablemente para traer autores interesantes, cuadrar todas las charlas y, espero, tomar una cerveza de vez en cuando. El festival son todos los asistentes, amigos o conocidos o simplemente gente que ama la literatura y la fantasía, la ciencia ficción y el terror. Caras que desvirtualizas y caras que vuelves a ver después de un año de ausencia. El festival son también todos los autores que asisten, los que se pasean por el pueblo y firman y saludan a todo el mundo, sí, pero también aquellos que solo están en las charlas y que, durante media hora, o una hora, consiguen interesarte por sus temas, sus libros, sus videojuegos, lo que sea. Quizá una de las causas de que el Celsius sea tan adictivo es que todo esto se junta en una amalgama de cuatro días incansables.

Foto con la encantadora Becky Chambers, que ha sido un amor este Celsius <3
El cartel del Celsius 232 del 2018 ha sido muy potente. Con escritoras como Kameron Hurley o Becky Chambers, Laura Lee Bahr o Mariana Enriquez. Con charlas sobre el humor en el género, sobre bizarro, sobre Mary Shelley y Frankenstein, sobre el status quo de la ciencia ficción, sobre la divulgación de videojuegos… y muchísimas más a las que no pude ir. Este año las charlas fueron aún más numerosas que el pasado y empiezan a quedarse cortas la carpa y el auditorio para tantos temas interesantes de los que hablar. En el Celsius puede ir cualquier persona de cualquier edad y ver como los talleres o las actividades paralelas aumentan es un placer.

Al final, el festival es todo. Los pequeños elementos que lo conforman. Los autores, los libros, las charlas en terrazas, la comida abundante (muy abundante, que hablamos de Asturias), los viejos amigos y los nuevos, los pequeños momentos en los que te olvidas del mundo exterior. Son cuatro días para comer, beber, reír, disfrutar y aprender.
Aunque no lo parezca, al Celsius también se va por sus charlas
Durante todo el año, hay una idea que se queda en la recámara de tu mente y te ronda constantemente. Esa idea, esa imagen, es el festival Celsius 232, un festival que (por desgracia) sucede una vez al año y que en cada ocasión me conquista más profundamente. Como me pasó el año pasado (y el año anterior a este), la vuelta de Asturias ha sido depresiva, pero también con muchísima energía. Energía para empezar proyectos, energía para conseguir objetivos y energía que, espero, me dure hasta de aquí 365 días. De momento, lo único que puedo hacer es hablaros del festival, de sus gentes, de sus momentos. Así, quizá, el año que viene podamos encontrarnos en las calles de Avilés. Yo, como se ha vuelto tradición, pienso volver seguro.

Brebaje de Tamara Romero

martes, 17 de julio de 2018



No estoy muy versada en el bizarro. No es un género que me eche para atrás, pero tengo que reconocer que tampoco me llama demasiado la atención. Sí es verdad que algunas cosas bizarras que he leído me han parecido interesantes, pero no estoy muy puesta en el tema. Por eso, cuando elegimos Brebaje de Tamara Romero como lectura para el Programa 5 de Tres marcianos y medio, tenía dudas de si me gustaría. Y que dudas más tontas, de verdad.

Brebaje es una novela corta en la que conocemos a Balbina Vital, una maga de espectáculo que acaba de encontrar el trabajo ideal: Ha sido seleccionada para actuar en un resort paradisíaco. En el Recinto, la mitad de los habitantes deben trabajar mientras que el resto está de vacaciones. Esta situación se invierte cada año, por lo que la gente debe trabajar un año y descansar al siguiente. Esta situación envidiable hace que la cola para entrar sea larguísima. Y Balbina lo ha conseguido. Sin embargo, su semana empieza mal: Su primer espectáculo con palomas acaba siendo un desastre y se despierta con una sospechosa pluma negra al lado del cojín.

La novela corta de Tamara mantiene un ritmo acelerado durante todo el relato. Pero la autora sabe bien cómo mantener la atención del lector y aunque la trama avanza con rapidez, eso no impide que vaya añadiendo detalles de la ambientación y del pasado de Balbina que hacen que la historia se sienta palpable. Estos detalles añaden una riqueza argumental muy interesante.

Sin embargo, y aunque Romero sabe llevar bien el ritmo, también es verdad que la novela se hace corta. Despega rápido, aterriza rápido y la historia queda redonda como una serpiente que se muerde la cola. Pero da una sensación de impaciencia, como si el lector necesitara más páginas para descubrir la ambientación que despliega Tamara. Esto por un lado es bueno, ya que la autora sabe jugar con el infodump para que el lector tenga que poner de su parte durante la lectura. Pero por otro lado, deja con las ganas al lector.

A medio camino entre la ciencia ficción y la fantasía, la novela tiene reflexiones muy interesantes que la autora sabe llevar bien desde el principio. Balbina es un personaje ajeno, pero a la vez, al conocerlo tan bien, el lector se siente identificado con ella. A su vez, el contraste con Rómulo crea un buen equilibrio. La lírica de Romero es excelente para esta historia y aunque es detallista y elaborada, a su vez logra imprimir un sentimiento de frescor a la historia.

En conclusión, esta novela corta se lee en un suspiro, pero las ideas que deja entrever son interesantes y entretenidas. La ambientación que muestra (y toda la que se puede adivinar en el “background”), los personajes, y la historia tan bien hilada, hacen de esta novella una de esas que vale la pena leer, aunque sea para saborear en una tarde, entre lecturas. Sin duda, Tamara Romero es un nombre a tener en cuenta.

Otras reseñas:

El libro de Joan de Lidia Yuknavitch

lunes, 9 de julio de 2018


Me gustan mucho las historias post-apocalípticas. La idea de que el mundo se vaya a la mierda y la humanidad tenga que sobrevivir a ese cataclismo como sea me parece muy atractiva, además de que da pie a numerosas ideas. Por eso, en cuanto leí la sinopsis de El libro de Joan, no pude resistirme a querer leerlo.

El libro de Joan, de Lidia Yuknavitch, explora un mundo destruido por la codicia humana. Los últimos resquicios de la humanidad sobreviven como pueden en una estación espacial que orbita la tierra, llamada CIEL. Los pocos humanos que quedan son seguidores de Jean de Men, el líder a cargo de la estación. Sin embargo, la radiación solar y el encierro ha transformado al ser humano en un ser atrofiado e infértil, con los órganos sexuales degenerados y la piel empalidecida. Un reflejo pobre de lo que un día fue. En este reducto vive Christine, quien para enfrentarse al régimen totalitario de Jean de Men, empieza a escribir, en su propia piel, la historia de la última revolucionaria que le plantó cara: Joan de Dirt.

Esta es una historia contada a dos voces, en dos tiempos. Por un lado, la historia de Christine y su revolución silenciosa contra el régimen de Jean, por otro, el pasado de Joan y como se enfrentó a un hombre cuando el resto de la tierra sucumbía a las guerras humanas. En ambas historias, paralelas, la autora muestra perfectamente la desolación humana. Los personajes se ven asolados por una mezcla de impotencia ante el poder, y a su vez, iluminados por la esperanza de poderlo derrocar. La forma que tiene la autora de introducir la historia de Joan, a través de los injertos cutáneos (la nueva forma de narrar historias en CIEL) se hace original y entretenida.

Sin embargo, y pese a lo bien que empieza la novela, pronto se desinfla. La ambientación, aunque bien transmitida – Lidia Yuknavitch escribe de maravilla – se me hizo poco creíble y no lograba hacerme suspender la incredulidad. Esto me sacó constantemente de la novela. La historia de Christine, por lo tanto, no logró llegarme pues ni me creía su mundo ni me la creía a ella. Esto cambió brevemente durante el segundo acto (de los tres que duraba el libro) en el cual la autora se aleja de CIEL para describirnos una tierra desolada y yerma y a la propia Joan de Dirt. Esta fue mi parte preferida y la única en la que Yuknavitch logró engancharme a la novela.

Sin duda, la historia está bien contada desde un punto de vista narrativo. La división en tres partes hace que la historia fluya mejor y la confluencia de las dos primeras en la tercera hace que la novela sea redonda. Sin embargo, la narración se hace algo pesada al principio, pues usa fragmentos muy cortos de los dos puntos de vista sin que el lector pueda introducirse bien en ninguna de las dos historias.

El mundo oscuro que describe Yuknavitch contiene metáforas muy potentes (aunque algunas fueran demasiado obvias). El poder de la rebelión del más débil contra el fuerte, la degeneración de la humanidad o el hecho de que, pese a que todo parece perdido, el ser humano aún quiere contar historias… todas estas ideas me parecieron interesantes y muy bien cuadradas dentro de la novela. Pero no logré entrar en el mundo que Yuknavitch me ofrecía y al final la lectura se me hizo muy cuesta arriba.

Este es un libro potente para aquellos que les gusten las novelas con contenido contundente. Yuknavitch escribe de maravilla y los pasajes poéticos de la novela son deliciosos. Aunque en mi caso no ha sido “my cup of tea”, estoy segura de que eso es algo muy personal y que cualquier otro disfrutará más de una lectura como esta. Sea como sea, siempre es buena noticia que se traigan autoras diferentes a lo que estamos acostumbrados, y más con una edición tan bonita de Alpha Decay y una traducción tan impecable de Albert Fuentes. Si os gustan esta clase de historias, no dudéis en echarle un vistazo. Quizá os gusta más que a mí.

Otras reseñas:

La revolución feminista geek de Kameron Hurley

jueves, 5 de julio de 2018



El nombre de Kameron Hurley lleva resonando en el fandom español desde hace bastantes meses. Desde que Runas anunció la publicación de dos de sus obras, Las estrellas son legión y, la que hoy reseño, La revolución feminista geek, que muchos hemos querido descubrir su obra. Ya os hablé de la novela, pero hoy os traigo una reseña del libro de ensayos que Runas publicó en febrero.

La revolución feminista geek es un compendio de ensayos, algunos cogidos del blog de la autora, otros escritos expresamente para el libro, que hablan sobre su experiencia como escritora y como mujer en el fandom, entre otras cosas. Los ensayos están divididos en cuatro secciones diferentes: Subir de nivel, Geek, En lo personal y Revolución, aunque los temas que toca la autora en el libro son mucho más variados. En total, 37 textos.

Cada sección toca un tema principal. En el de Subir de nivel, la autora habla de su lucha por publicar y la fuerza de voluntad que requiere ser escritor. El mensaje es contundente y la autora tiene una manera de expresarse que hace empatizar al lector. Cualquiera que haya escrito o soñado con escribir alguna manera se verá representado, en más o menos parte, por las palabras de la autora. Y es que aunque su experiencia es, seguramente, tan dura como la de cualquier otra escritora de género, la forma en la que lo explica es inspiradora. En Geek, hace un repaso al género y lo analiza desde un punto de vista feminista. En lo personal, el tercer bloque de ensayos, muestra una faceta más introspectiva y, como bien dice el título, personal. En estos ensayos Kameron Hurley se destapa y muestra problemas que, aunque ajenos al género, han afectado su vida y su forma de escribir. Por último, Revolución tiene textos fascinantes sobre el feminismo y la cultura pop actual.

El compendio de ensayos, como todos los compendios, es algo irregular. Las ideas de algunos ensayos se hacen repetitivas, ya que estaban pensados para blogs y no para un libro. Sin embargo, en general el libro contiene textos muy buenos. A destacar, por ejemplo, el ensayo sobre True Detective, el de “Te, cuerpos y negocios: rehacer el arquetipo de héroe” o el “Por qué no tengo miedo a Internet”. Es por eso que este es uno de esos libros que vale la pena leer. Sí, es verdad que el libro es algo irregular. No todos los ensayos son tan potentes como “Siempre hemos luchado: cuestionando la narración de mujeres, ganado y esclavos” (ganador del premio Hugo el 2014). Pero los ensayos que están a ese nivel, solo por esos, ya vale la pena adentrarse en este libro.

La revolución feminista geek es un libro inspirador. Uno de esos libros que pone palabras a un movimiento que está sucediendo, guste o no, dentro de las fronteras del género. Como bien dice Hurley, hay una revolución en marcha. La situación del fandom en España dista mucho de parecerse a la de Estados Unidos, pero aún así esta es una revolución global: Una en la que las mujeres hemos decidido dejar de estar silenciadas. Y Hurley, con La revolución feminista Geek, es una voz más que se alza en pos de un mundo mejor.

La revolución feminista geek es un libro complejo, que muestra a la perfección la voz de una mujer tan interesante como Kameron Hurley. Una voz potente. Pero sobre todo, una voz que muestra vida más allá de los arquetipos del género, que demuestra que se puede escribir ciencia ficción y fantasía diferente. Que dice algo que siempre hemos sabido y es que las  mujeres siempre hemos estado ahí. Leyendo género, jugando a juegos de rol, viendo películas de ciencia ficción. Simplemente nos hemos cansado de estar silenciadas.

La edición de Runas es una auténtica maravilla, de esas para coleccionar en casa. Además, la traducción por Alexander Páez consigue transmitir perfectamente la potencia de la voz de Hurley. Sin duda, uno de esos libros que todo el mundo debería leer. 

Otras reseñas:

Crónicas del fin de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina

martes, 12 de junio de 2018


Una de las novelas que más ganas tenía  de leer de este primer semestre era Crónicas del Fin, una historia dividida originalmente en cinco novelas cortas que se autopublicaron en Amazon. Pero como poco fan del digital, y aprovechando que Alethe publicaba la recopilación en papel, no esperé ni un día en empezarlo una vez llegó a mis manos. Y tengo que admitir que la historia de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina ha estado a la altura de esas altas expectativas que tenía cuando abrí el libro.

Después de que los Leviatanes y sus monstruosidades aliadas invadieran la Tierra a través de una grieta en el cielo, nada ha vuelto a ser como antes. Los rescoldos de la humanidad que han sobrevivido a la invasión aguantan como pueden con una eterna ley prioritaria: la supervivencia antes que nada. En este mundo inhumano y destrozado conocemos a Adra y su perro Winston, quienes cazan monstruos como forma de vida.

Esta es una novela o serie de novelas cortas, como prefiráis, de fantasía oscura. Pero oscura de verdad, del color del que están hechas las pesadillas. Campbell y Cotrina nos sumergen con una facilidad pasmosa en este infierno terrenal en el que Adra y Winston viven y lo hacen de una manera elegante, enseñando antes que explicando. Esto se agradece, pues el lector siempre está recibiendo la información mínima que necesita para engancharse a la historia y adentrarse en el mundo sin que resulte apabullante o abrumadora. De hecho, una de las cosas más destacables de la novela es que logra mantener el ritmo adecuado (cuando lo necesita, acelerado y trepidante y cuando no, más pausado) en las cinco partes sin apenas decaer.

La ambientación también está muy bien conseguida gracias a la capacidad lírica de los dos autores para mostrarla. Los recursos estilísticos son maravillosos y aunque a veces la lectura se hace algo desequilibrada (imagino que al haber sido escrita a dos manos), en general presenta una calidad lírica envidiable. Destacar sobre todo el uso perfecto de metáforas que logran meter al lector de lleno en la historia.

Pero esta historia no sería nada sin Adra ni Winston. Y es que los autores logran no solo que el lector entre con facilidad en este mundo inmenso que han construido, también en la piel de la protagonista. Durante las cinco novelas cortas, el punto de vista va variando entre Adra y Gale, y aunque tengo que reconocer que personalmente prefería a Adra, ambos están muy bien caracterizados.

Una cosa que he echado de menos ha sido el poder leer las historias en su formato original. Y es que se ve claramente que la novela está creada para ser una serie de novelas cortas. Cada una de las partes acaba con un cliffhanger considerable y estoy segura que la espera y las ansias de leer las continuaciones aportan también una experiencia interesante a la lectura. Al tener las cinco novellas en un mismo libro, este no ha sido mi caso (aunque para el hype me ha ido de maravilla).

Aún así, la edición de Alethe es magnífica y agradecer que hayan mantenido a Libertad Delgado como ilustradora, ya que fue la encargada de ilustrar las portadas de las anteriores entregas. Así que no sé a qué estáis esperando para adentraros en el mundo destrozado y gore de Las crónicas del fin. Os prometo que es una experiencia altamente disfrutable.

Otras reseñas:

Nuncanoche de Jay Kristoff

jueves, 7 de junio de 2018


No puedo decir que sea una experta en fantasía oscura. Es un género que me gusta mucho, más que, por ejemplo, la fantasía épica, pero mis lecturas siempre han estado más enfocadas hacia la ciencia ficción. Sin embargo, cuando leí la sinopsis de libro (y algunas de sus buenas críticas), me comenzó a llamar más la atención. El rollo gore, sombrío y fantástico parecía muy interesante. Y puedo decir, una vez leída, que Kristoff está a la altura de este interés. Vamos a ello.

Cuando Mia era pequeña tuvo que presenciar como ajusticiaban a su padre ante sus propios ojos, acusado de empezar una rebelión que acabaría con el sistema de gobierno actual. Presenció la captura de su madre y su hermano pequeño, enviados ambos a una prisión que no ve la luz del sol. Y pudo mirar a su asesino a los ojos, antes de lograr escapar, por los pelos, de la daga de la muerte. Mia ha prometido vengar el apellido Corvere y para ello tendrá que convertirse en asesina, en una daga al nombre de la diosa de la oscuridad Niah.

Nuncanoche es un novela de fantasía oscura, que oscila entre el Young adult y la fantasía adulta. Young adulto, pues Kristoff coge elementos cliché de estas novelas. Fantasía adulta, porque no tiene reparos en mostrar escenas sangrientas, violentas o sexuales para mostrar bien la ambientación y los personajes. Y es que se nota que hay un mimo puesto en ambos.

La ambientación del libro es una de sus mayores bazas y Kristoff sabe cómo impregnar la sociedad que ha creado de ella para hacerla creíble. Este es un mundo sin oscuridad, con tres soles casi siempre presentes en el cielo, y toda la sociedad se ve afectada por ello. El autor sabe usar esto a su favor para hacerlo creíble, reflejando así como la religión, la política, las ropas, las costumbres y el día a día se ve afectado por ello. El sistema político, mezclado a medias entre la Roma Imperial y la Venecia del Renacimiento, también está presente, aunque con menos importancia de la que se esperaría en una novela así.

Sin embargo, esta ambientación tan bien creada es un arma de doble filo, pues Kristoff acaba cayendo demasiado en el infodump. Lo hace a través de las notas de pie, que aportan y amplían el mundo de una forma casi imprescindible y que al final se hacen pesadas (lo que podría haber sido un toque original y entretenido si se hubiera usado con control, se ve excesivo y, al final, denso). Esto, sumado a una narrativa que puede resultar demasiado descriptiva en algunas ocasiones, hace que el libro tenga fragmentos que ralentizan su lectura. Sin embargo, y a pesar de haber un exceso de ellas, estas notas también aportan una nota de humor que mantiene fresca la historia.

Otra de las bazas de la novela es el personaje de Mia, un personaje con una complejidad real y tangible. Es un personaje fuerte y temible, pero a su vez es vulnerable y en esa vulnerabilidad el lector empatiza Sin embargo, todo ese esfuerzo puesto en Mia no se ve tan reflejado en otros personajes (a excepción quizá de Tris y Don Majo) y a veces los secundarios son un poco planos.

La trama está muy bien llevada y en todo momento Kristoff sabe cómo mantener la atención del lector, pese a que algunos de los clichés en el libro convierten algunos giros de guió en predecibles. Eso no le quita la gracia al libro, que se lee rápidamente pese a sus 600 páginas. Sí es verdad que hacia la mitad del libro el ritmo se vuelve algo irregular, pero se soluciona en las últimas 150 páginas. Este no es un libro profundo o con grandes reflexiones, pero tampoco busca serlo. Kristoff pretende que el lector se lo pase bien durante un rato y se adentre en Itraya y la tierra de los tres soles y eso es exactamente lo que da.

En conclusión, Nuncanoche ofrece exactamente lo que promete: Una lectura rápida, entretenida y pasa-paginas que está bien pensada y bien construida. Una primera parte de una trilogía que no se siente como una primera parte y que dan muchas ganas de leer sus continuaciones. Si os gusta la fantasía oscura, os recomiendo que conozcáis la historia de Mia Corvere. La edición de Fantascy es impecable, así como la complicada traducción realizada por Manu Viciano. 

Otras reseñas del libro:
Sagacomic
El geek furioso de la literatura

Muchas gracias a Fantascy por el ejemplar.


4 años de A través de otro espejo

jueves, 31 de mayo de 2018


Y ya ha pasado un año más. ¡Qué rápido pasa el tiempo! Cada año que pasa y que puedo celebrar con vosotros el cumpleblog, me sorprendo de seguir teniendo tantas ganas de hablar de libros como tenía al principio. Este blog empezó casi de casualidad y no podía ni imaginar que, cuatro años después, seguiría escribiendo en él. En estos cuatro años A través del otro espejo ha crecido y cambiado un montón y yo he crecido y cambiado con él, pero la esencia sigue siendo la misma que me impulsó a crear el blog un 31 de mayo de 2014: Hablar de libros y compartir mi amor por ellos. 

Quisiera hablar un poco de los cambios del blog durante este último año, pero tengo que admitir que no han sido muy substanciales. Me gusta lo que hago y me gusta como lo hago y aunque a veces tenga ideas y las transmita, en general las reseñas y el compartir mis lecturas son la actividad principal del blog. Eso sí, este último año he estado escribiendo más artículos de crítica y ensayo que he compartido con vosotros (y que, generalmente, han tenido muy buena acogida) y espero que al acabar el máster pueda hacerlo con más asiduidad. 

Es verdad que últimamente no he podido ser tan regular como me gustaría (trabajar y estudiar a la vez no ofrece mucho tiempo), pero nada cambia en cuanto a mis ganas de reseñar libros que me han gustado y de expresar ese amor que tengo por la literatura en las páginas de este blog. Y todo el cariño que he recibido de vosotros, todos vuestros comentarios y muestras de apoyo, me han ayudado a continuar. Es por eso que, un año más, brindo por el blog y brindo por vosotros, que lo mantenéis en vida.

Espero poder decir lo mismo el año que viene. ¡Mucha gracias por todo!


Hiddensee de Gregory Maguire

miércoles, 30 de mayo de 2018




Me gustan mucho los retellings. Siempre que se hagan con gracia, claro, pero me fascina adentrarme a un mundo ya conocido  desde puntos  de vista totalmente diferentes. Una de las cosas que más disfruté de La cámara sangrienta, por poner un ejemplo. Ya en su momento disfruté de Wicked, por lo que imaginaba que Hiddensee, del mismo autor, me gustaría de la misma manera. Y aunque tiene aciertos, el balance final es mucho menos positivo de lo que esperaba. Pero no adelantemos acontecimientos. ¿De qué va Hiddensee?

La novela de Maguire es un retelling de la clásica histórica del Cascanueces. Nos traslada a una Alemania que en un principio parece atemporal (y que poco a poco vamos situando a mediados/finales del siglo XIX), en una zona rodeada de montaña y bosque. Es ahí donde conocemos a Drosselmeier, el creador de juguetes que acaba construyendo al Cascanueces. La novela se adentra en los orígenes del personaje  y en cómo se convierte en el personaje del cuento.

El lector entra en la novela esperando un cuento que les recuerde al Cascanueces y Maguire parece saber eso, pues al inicio de la novela se aleja expresamente de paisajes, escenas o personajes que puedan recordar al cuento de Hoffmann. La novela, de hecho, empieza cargada de una fantasía extraña, casi oscura, que acaba desvaneciéndose a medida que avanza la novela. El tono de cuento clásico se desvanece también para mostrarnos la vida de Dirk, un protagonista algo atípico.

El problema viene cuando el autor le pide al lector que se implique emocionalmente con la historia de Dirk, pues el personaje no aporta ese tipo de compromiso. Es un personaje más bien plano y solo se le ve brillar de rebote, cuando los personajes a su alrededor lo hacen. Destacar sobre todo a Felix, uno de los pocos personajes cuya evolución y desarrollo podemos leer. Sin embargo, no pasa lo mismo con Dirk. Al principio, parece un personaje plano que irá evolucionando a lo largo de la historia, pero a medida que esta historia avanza, esto no ocurre.

Aunque la fantasía y el tono a cuento clásico se diluyen a medida que avanza la trama, la prosa de Maguire logra mantener esa esencia a lo largo del libro. Los guiños hacia los cuentos de hadas y la constante presencia de una ambientación agradable y casi mágica de la Alemania del siglo XIX logran hacer que el libro sea disfrutable, pese a sus defectos. Esta es la clave que lo hace funcionar como retelling, pues como ya pasó con Wicked, Maguire se aleja totalmente de la historia original para mostrar un punto de vista totalmente diferente y apartado.

En conclusión, Hiddensee no es un mal libro, pues busca reproducir y homenajear esos cuentos clásicos de los Hermanos Grimm, y E.T.A Hoffmann. Pero cuando el libro se aleja de esa ambientación y nos presenta la historia de autodescubrimiento de un personaje plano como Dirk, la novela pierde bastante. Aún así, os invito a que os forméis  vuestra propia opinión. Quizá el mundo del juguetero del Cascanueces os conquista más a vosotros que a mí. Sin duda, la edición de Alethe, traducida por Carla Bataller, es una preciosidad que recrea a la perfección el ambiente que rodea la propia novela. 

Otras reseñas:

Sombras de identidad de Brandon Sanderson

lunes, 14 de mayo de 2018



Leer a Brandon Sanderson es como volver a casa por Navidad. Sé que he dicho esto de muchos autores y es que creo esto de muchos autores, pero con el autor de Nebraska pasa especialmente gracias a que tiene un estilo muy característico y a que tiene una obra casi inabarcable. Es por eso que, cuando tenía una crisis lectora, recurrí a él y quise volver al mundo de Mistborn. In Sanderson we trust.

Sombras de identidad coge el relevo donde lo dejó Aleación de Ley, con los mismos personajes y la misma ambientación. Volvemos, pues, a Elendel, 300 años después de los hechos acontecidos en la trilogía inicial de Nacidos de la Bruma y con Wax, Wayne y Marasi como principales protagonistas. Pero después de unos asesinatos en masa sospechosos, la animada ciudad empezará a estar en peligro.

Una de las cosas más interesantes que hace Sanderson en esta segunda trilogía es la de mostrar la evolución de un mundo que conocimos con toques medievales y que ahora es una mezcla genial entre una ciudad victoriana inglesa y una ciudad del Oeste americano. Esta mezcolanza de elementos está muy bien integrada con el sistema de magia creado por Sanderson, que se adapta y se reconstruye. Sin embargo, toda esta ambientación ya estaba trabajada en Aleación de Ley y en Sombras de identidad Sanderson casi no aporta nada nuevo. Son más bien los elementos antiguos de la primera trilogía los que más llaman la atención. Aparecen no solo como fanservice, sino también para aportar algo a la trama.

Las comparaciones son odiosas, pero es imposible no hacerlo cuando esta segunda trilogía viene de una tan potente como Nacidos de la bruma. Aunque Sombras de identidad coge el tono humorístico que tenía en la primera entrega, ese tono va oscureciéndose a medida que avanza el libro, ya que Sanderson introduce temas sociales y políticos bastante interesantes. Eso lo aleja de la épica que tenían los primeros libros, pero construye una “épica” nueva, más retorcida y social. Sigue siendo Sanderson y sigue teniendo su marca indeleble en el libro, por lo que no llega a ser una crítica como la que podríamos encontrar en libros más oscuros o grimdark, pero eso no le quita el valor intrínseco que tiene.

El hecho de que esta trilogía sea una continuación de Nacidos de la bruma es un arma de doble filo. Sí es verdad que parte del interés que tienen estos libros es ver como el autor desarrolla un mundo que conocimos, como lo hace evolucionar 300 años. Pero también es inevitable compararlo con la saga original y echar de menos ciertos elementos que los primeros libros sí ofrecían.

Sombras de identidad es un libro interesante y rápido de leer, una aventura cargada de emoción, humor y una leve crítica social que consigue lo que se propone: entretener al lector. Aunque esto no parece ser suficiente, no al menos para llegar al nivel de la obra que la precede, eso no quita que sea una lectura con valor en sí misma. Un libro que despierta, además, el hype por lo que Brazales de duelo pueda ser. Esperemos que, como ha hecho Sombras de identidad, mantenga el nivel. Siendo Sanderson su autor, no lo dudo ni un segundo.

Otras reseñas:

Experimental Film de Gemma Files

martes, 8 de mayo de 2018



Ya os he hablado más de una vez de la increíble labor que realiza La biblioteca de Carfax. Una editorial pequeña, recién nacida, independiente y con mucha fuerza para traer terror, mucho de él escrito por mujeres. Y con un catálogo de infarto. Sin embargo, me costó adentrarme a Experimental Film, pues el tema no acababa de atraerme. Pero como ya comenté en el pasado, últimamente estoy haciendo una exploración del terror escrito por mujeres y, como tal, no podía perderme este premio Shirley Jackson 2016. Y suerte que no lo he hecho.

Experimental Film nos traslada a Canadá y nos presenta a Lois Cairns, una profesora y crítica de cine que ha perdido su trabajo de lo primero y se mantiene como puede de lo segundo. Lois descubre la obra de la que podría ser la primera directora de cine canadiense y decide investigar su historia y su obra de una manera casi obsesiva. Poco a poco, Lois se verá atrapada por los mismos fantasmas que acosaban al objeto de su estudio, años atrás.

Esta es una novela difícil de entrar. Gemma Files aprovecha las primeras cincuenta páginas para hablar de cine y, más concretamente, de cine canadiense y aunque eso sirve para asentar la ambientación que rodea la vida profesional de Lois, no deja de ser unas 50 páginas densas en las que el lector no visualiza hacia dónde va la trama. Pero al ser el cine un elemento central del libro, pronto este inicio denso se entiende en cuanto empieza la investigación sobre la señora Whitcomb y todo el misterio que rodea su obra. A medida que avanza el libro y ya con toda la ambientación creada, es el misterio el que va cogiendo peso en la trama.

Otro leiv motiv importante es la figura de Lois como madre, o más bien, como madre trabajadora. Con un hijo autista y una infancia difícil, a Lois se le hace complicado compaginar su trabajo con su vida personal y, en muchas ocasiones durante la novela, tiene que elegir entre los dos. La primera persona refuerza las sensaciones que vivimos con Lois y todo su espectro de emociones en cuanto se refiere a la familia.

Todo esto nos permite conocer y dibujar a Lois como un personaje real y Gemma Files logra convencernos que lo es. Con un aire casi de ensayo en algunas ocasiones, la caracterización de Lois es uno de los puntos más fuertes de la novela y aquello que nos incita a seguir leyendo. Esto no significa que el misterio que rodea a la señora Whitcomb no esté bien escrito o no tenga el peso suficiente en la trama, al contrario. Este misterio forma parte de lo quien es Lois y se muestra muy presente en la novela.

Gemma Files logra crear una ambientación en ocasiones casi asfixiante, que te envuelve durante la lectura y no te deja ir. Es quizá por eso que el final puede resultar algo más flojo de lo esperado, pues todo lo que ha construido durante la novela acaba desinflándose en un final con un ritmo más lento. Sin embargo, la calidad literaria que muestra Files se mantiene durante todo el libro y es por eso que es un placer de leer desde la primera página hasta la última.

La historia de Lois Cairns me ha fascinado desde el principio, mucho más que todo el misterio de terror que envuelve la obra de la señora Whitcomb. Y de hecho creo que es gracias a esta caracterización del personaje que he leído con interés toda la novela. Esto conlleva a que si estáis buscando una historia de terror que no os deje dormir, Experimental Film no lo es ni mucho menos. Pero si buscáis una historia con tintes de terror y un tono personal, este puede ser vuestro libro.  

Otras reseñas: