Hijos de sangre y hueso de Tomi Adeyemi

martes, 25 de septiembre de 2018



Hay libros que te atraen desde el primer vistazo. Ya sea por la portada, por la temática o simplemente por el aspecto general de la obra, pero en algunas ocasiones, sin saber casi nada del libro, tienes ganas de leerlo. Se podría decir que eso es lo que me pasó con Hijos de sangre y hueso de Tomi Adeyami. Una novela juvenil y fantástica que rescata un imaginario africano de una manera muy original.

Cuando Orisha era un mundo mágico, los maji eran respetados, necesitados y temidos. Sin embargo, cuando esta desapareció, los maji, sin poderes, fueron mandados perseguir y aniquilar por el rey. Solo quedaron aquellos que, con menos de 13 años, aún no se habían iniciado en los poderes mágicos. Gente como Zélie. Sin embargo, cuando Zélie tiene la oportunidad de devolver la magia a sus tierras, no dudará un segundo en perseguir ese objetivo, por muy difícil y duro que sea.

Este es un libro juvenil y por lo tanto, tanto el tono como los personajes lo son también. Eso no significa que la calidad sea mala o que los personajes sean poco profundos, porque este no es el caso. Y de hecho, aunque Adeyami use una trama algo manida y el tono sea, como digo, dirigido a un público Young adult, no se corta en mostrar escenas más fuertes si eso es lo que requiere la trama. Los temas de los que quiere hablar la autora, de desigualdad, esclavitud o injusticia están muy claros durante todo el libro y la autora usa brillantemente una trama entretenida para mostrarlos.

Sin embargo, y a pesar de que el libro está bien escrito, acaba haciéndose prevesible. Tanto las relaciones entre los personajes como el desarrollo de la historia se ve venir desde mucho antes y eso le quita parte del atractivo. En algunas ocasiones, la historia da la sensación de estar demasiado masticada, es decir, de haberla escuchado en otras ocasiones. Todo lo que innova la autora en una ambientación fantástica con toques africanos lo compensa con una trama típica y demasiado previsible.

La sensación general del libro es buena. La historia atrapa pese a que se vea venir hacia donde va y la autora logra que los lectores se impliquen con los personajes. El mundo creado por Adeyemi es interesante y con muchas posibilidades y el libro, pese a sus 600 páginas, avanza rápido y se lee en un instante. Tiene algunos puntos flojos que ya he comentado, pero que no ralentizan la novela ni la hacen menos interesante. Si os llama la atención la premisa, la autora o el libro en general, dadle una oportunidad.

Otras reseñas:

En Octubre de 2018 también #LeoAutoras

jueves, 20 de septiembre de 2018




Se acerca octubre y con él, se acerca el #LeoAutorasOct, esta iniciativa que mueve a muchísimos lectores (de género o no) para leer a más escritoras. Esta iniciativa, que surgió casi en una conversación casual y que ha acabado siendo un evento anual destacado, consiste en elegir, durante todo octubre, lecturas escritas por una mujer. Este ya es el tercer año consecutivo en el que muchos nos reunimos y descubrimos, conocemos, y leemos a varias autoras. Y yo, igual que el pasado y el anterior, he hecho una lista de lecturas que quiero realizar este próximo mes. Aquí la tenéis:


Lola Robles
El informe Monteverde

Hayashi  Fumiko
Diario de una vagabunda

Mariana Enriquez
Las cosas que perdimos en el fuego

V.E. Schwab
A darker shade of magic

Lois McMaster Bujold
El aprendiz de guerrero

Ursula K. Le Guin
El nombre del mundo es bosque


Como veis, es una lista bastante variada. Como ninguno de los libros elegidos (excepto el de Bujold) son muy largos, es posible que esta lista se amplíe aún más con otras lecturas pendientes que tengo. Pero de momento, si consigo leer los seis propuestos, ya me doy con un canto en los dientes.


Quiero hacer una reflexión final y es que ya llevamos tres convocatorias de esta iniciativa y en cada una de ellas se ha unido muchísima gente. Esto empezó cuando, gracias a algunos blogueros como Alex o Laura Huelin, nos dimos cuenta de que el porcentaje de mujeres leídas, frente al de hombres, era considerablemente más bajo. Sin embargo, hoy en día, este balance está mucho más equilibrado, siendo un 55-45 (más mujeres que hombres). Esto, además, sin un esfuerzo consciente a la hora de elegir las lecturas. Se ha hecho una mejora en cuanto a presencia de escritoras en las estanterías de género. Aún queda mucho camino por recorrer y es por eso que hacemos cada año este #LeoAutorasOct, pero ya hay mucho recorrido también. Y eso siempre es una alegría. 

Algunos enlaces de interés:

Todos los pájaros del cielo de Charlie Jane Anders

lunes, 17 de septiembre de 2018


Hay editoriales que te conquistan desde el primer libro. Editoriales que tienen un buen catálogo, buenas traducciones y buenas ediciones. Un ejemplo de esto sería, para mí, Insolita editorial, una editorial de género que publica unos 5 libros al año, pero… ¡Qué libros! Quizá por eso, al saber que saldría el ganador del Nebula y del Locus, Todos los pájaros del cielo de Charlie Jane Anders, no pude resistirme a leerlo. ¿Ciencia ficción y fantasía? ¿Podría funcionar?

La novela se divide en varias partes que representan capítulos de la vida de Patricia y Laurence, los dos protagonistas. Estos dos personajes son totalmente diferentes: Patricia es alocada, le gusta improvisar y, de pequeña, al rescatar un pájaro herido, descubre que puede hablar con él, lo que la marca como bruja. Laurence es riguroso y odia ser el centro de atención, por lo que decide construir una máquina del tiempo, con planos que encuentra por Internet, que lo lleva 2 segundos al futuro, intentando así huir del acoso escolar del que es víctima. Cuando se encuentran, nada de esto ha cambiado sus vidas: Patricia no ha podido reproducir su habilidad y Laurence ha seguido siendo acosado pese a su máquina. De su encuentro surgirá una amistad extraña, entrañable y que puede conducir al fin del mundo.

Ya con la premisa del libro queda claro que esta es una novela de personajes. Sobre todo, de los dos personajes principales. Anders le dedica espacio para profundizar en ellos y que el lector pueda conectar. En este apartado, la autora lo borda: al menos en mi caso, la conexión con ellos (con ambos) fue total y el hecho de que fueran personajes completos, imperfectos, muy humanos, los hizo más reales. Me ha parecido muy interesante como usa el elemento del acoso escolar para transmitir no solo las personalidades de cada uno de los personajes, sino también su evolución personal. 

Es quizá la parte de la trama la que no funciona tanto. Aunque me gusta lo que Anders intenta conseguir, uniendo la magia y la ciencia en una sola historia, al libro le falta ritmo y en ocasiones se hace pesado o irreal. La primera parte de la novela, que narra la infancia de los personajes, se hace algo larga. La segunda parte, cuando ya son adultos, acaba de una forma demasiado precipitada.

Todos los pájaros del cielo es uno de esos libros cuyas opiniones están muy divididas. En algunos casos, las críticas hacia la falta de ritmo han hecho que el libro no sea disfrutable. En otras críticas, esto se ve compensado con unos personajes muy bien definidos. Este es mi caso, que aunque puedo ver sus problemas de ritmo y trama, la caracterización de los personajes me ha parecido tan interesante y he empatizado tanto con ellos que quedé enganchada al libro.

Otro punto a destacar de esta novela es el estilo único de la autora que Natalia Cervera, la traductora, ha logrado transmitir: la fluidez de la prosa de Anders hace que la novela no solo sea agradecida de leer, sino que también, en mi caso, adictiva. De nuevo, profundizando en la relación de los personajes, son los diálogos donde la autora brilla más.

En conclusión, este es un libro que podría haber sido mejor tocando algunos de los puntos que se le han criticado, pero que sigue siendo una primera novela entretenida, con algunos puntos brillantes, toques de humor inesperados y unos personajes muy carismáticos y realistas. Solo por eso, yo ya recomendaría leerla. Pero es que además, la edición de Insólita es preciosa, con todos los detalles muy bien cuidados. En definitiva, esta es una de las novelas que vale la pena descubrir y decidir qué opinar por uno mismo. 


Otras reseñas:
La nave invisible
In the Nevernever

Vicious de V. E. Schwab

jueves, 13 de septiembre de 2018



Vicious es uno de esos libros que, solo en verlo, despierta el interés. Odo de Sense of wonder había hablado bien de él y yo tenía ganas de conocer a la autora, por lo que cuando lo vi en Gigamesh a un precio bastante asequible (ediciones paperback en inglés, me encantan), no pude resistirme a comprarlo.

Victor y Eli son mejores amigos y compañeros de cuarto en la universidad. Dos chicos arrogantes y extremadamente inteligentes cuyos gustos afines y alto intelecto los ha unido. Eli decide estudiar a personas con habilidades superdesarrolladas y eso despierta también el interés de Victor. Sin embargo, sus experimentos traerán consecuencias inabarcables. Diez años más tarde, Eli y Victor se volverán a encontrar.

No es un resumen muy esclarecedor de la novela, pues esta es una historia que es mejor ir descubriéndola por el camino. Al principio del libro, la trama está dividida en capítulos del pasado y capítulos del presente y Schwab sabe muy bien como racionar la información para mantener el lector enganchado desde buen principio. Es muy interesante ver cómo se va desarrollando la relación entre Victor y Eli y a la vez, saber que acaba mal. Y es que Schwab explota muy bien la temática del libro. Aunque el tema de los superhéroes está ya muy visto, la autora revisa el término para darle un nuevo giro y así huir de las convenciones del género, algo similar a lo que hizo Brandon Sanderson con Steelheart.  

Pero eso no es lo único que sabe hacer bien Schwab, pues no solo la trama está muy bien llevada y bien cerrada, sino que los mismos personajes están caracterizados de una manera fascinante. Schwab muestra las dos caras de la moneda y te enseña desde el principio que ni Victor ni Eli son buenas personas. Sin embargo, la lucha de ideales entre ambos, las ideas que ambos barajan y la inteligencia que muestran no solo hace el libro interesante, sino que también hace creíbles a unos personajes que en otra situación habrían sido simples villanos. Los humaniza y los hace conectar tanto con el lector como con la propia historia.

Además, es un libro bien escrito. El estilo y la prosa de Schwab se adecuan muy bien a la historia y sabe darles el toque filosófico a los diálogos de Victor y Eli sin perder la frescura que destila la novela. Schwab es irónica cuando debe serlo, atrevida y directa cuando la historia lo reclama y reflexiva cuando los personajes se dan a ello. Sabe escuchar tanto a sus personajes como a sus lectores, de manera que la novela es redonda en todos los sentidos.

Sin embargo, y como único defecto del libro, el final es un tanto apresurado, sobre todo teniendo en cuenta que parece que la autora lo prepare durante las primeras 300 páginas con mucho cariño. Tanta preparación exigía un final a su altura y la intensidad y el ritmo de este se quedan cortos para lo que exigía la historia. Sin embargo, es igual de disfrutable y ese pero no le quita la fuerza que tiene el resto de la novela.

Sin duda, recomendaría a todo tipo de lectores esta novela. A lectores acostumbrados a las historias superhéroes y a lectores que no les interese nada este tipo de historias. Porque Vicious junta esos elementos, pero les da una vuelta, de manera que es una historia de superhéroes, y la vez no lo es. Una novela interesantísima que todos los fans de la ciencia ficción deberían leer. Sin duda, de lo mejor que he leído este año.


Otras reseñas del libro:
Generación reader
Sense of wonder

Cinco mundos fantásticos en los que estudiar

martes, 11 de septiembre de 2018



Llega setiembre y con él, llega el nuevo curso. Ahora que ya he acabado el máster y parece que, por primera vez en mi vida, no tengo planeado estudiar, empiezo a echarlo de menos. Tengo que admitir que yo era una de esas niñas a las que le gustaba la vuelta al cole, ir a clase y hacer los deberes (bueno, esto último no tanto). Siempre he disfrutado mucho aprendiendo, tanto en el colegio, como en la universidad, como, sorprendentemente, en el instituto. Es por eso que disfruto muchísimo las novelas fantásticas en las que hay algún tipo de enseñanza de por medio, pues siempre me imagino lo fascinante que sería vivir en un mundo así. Hoy quiero compartir con vosotros mis cinco mundos fantásticos preferidos en los cuales me gustaría estudiar.

Harry Potter de J.K. Rowling
Por supuesto, este tenía que ser el primero de la lista. Crecí con Harry Potter y con Hogwarts y aunque ahora analizo las novelas de una manera diferente, aún recuerdo muy bien todo lo que me hacían disfrutar. La ambientación del mundo de Harry Potter es maravillosa. Y aunque Rowling tenga algunos fallos como escritora, a la hora de la verdad logró hacer que millones de niños soñaran con pisar los pasillos de Hogwarts.

Crónicas del mago negro de Trudi Canavan
Me encantan estos libros. Aunque reconozco que es una literatura fácil y pasapáginas, Canavan logró que me sintiera apegada a los personajes. Otra de las cosas que me encantan de estas novelas es la ciudad en la que suceden y esa academia de magos que va evolucionando y saliendo de la actitud más retrógrada hacia una academia más abierta y multicultural. La forma de magia en Crónicas del mago negro me resulta muy original e interesante.

Cada corazón, un umbral de Seanan McGuire
No me canso de recomendar este libro y bueno, una vez más no hará daño a nadie. Me encanta esta saga y la escuela para niños retornados es uno de los puntos focales del libro. Aunque quizá no es una escuela a la que quiera ir (porque significaría que habría perdido la puerta de retorno a mi hogar) sin duda el mundo que refleja McGuire es un mundo en el que me gustaría existir.

El nombre del viento de Patrick Rothfuss
Aunque no creo que me llevara muy bien con Kvothe, sí me encantaría poder vivir entre las paredes de la Universidad que retrata Rothfuss en su libro. Un poco cara, como todas las universidades, pero con materias por las que pagaría gustosa por asistir. Quizá algún día…

Ready Player One de Ernest Cline
Aunque el mundo real que describe Cline en su novela es casi distópico y no me gustaría vivir en él, encuentro que el instituto virtual al que asiste Percival es curioso y, quizá, un futuro al que nos estamos dirigiendo. Un instituto virtual da muchísimas opciones que, de otra manera, estarían vetadas y solo por eso me encantaría poder explorarlo y visitarlo. Eso sí, ¿quedarme a vivir? Esa es otra historia.

Aunque hay muchísimos mundos de fantasía que me gustaría visitar, cuando se trata de escuelas o universidades, estas cinco son las primeras que me vienen a la cabeza. ¿Cuáles son las vuestras?

La extraordinaria familia Telemacus de Daryl Gregory

jueves, 6 de septiembre de 2018



Algunos libros te entran por su portada. En  algunos casos, ves un libro y es amor a primera vista. Sí, lo sé, es superficial y no siempre las portadas bonitas esconden buenos libros. Y por supuesto, también sucede el caso contrario de que un libro increíble esté escondido detrás de una portada fea. Pero el caso es que hay algunas portadas que te atraen. Y este fue el caso de La extraordinaria familia Telemacus. A esto hay que añadirle el constante hype de algunos (ejem Dani ejem) para que leyera este libro. Resultado: en cuanto volví del Celsius, lo primero que hice fue abrir este libro y adentrarme en las vicisitudes de la familia Telemacus.

Los Telemacus eran realmente extraordinarios: Cada miembro de la familia tenía un poder y en el pasado, eso les abrió las puertas al mundo del espectáculo. Su nombre resonaba en todo el país. Pero al morir la madre y quedar en ridículo en la televisión nacional, ya nada fue lo mismo. Fueron el hazmerreir y luego, no fueron nada. Y esos poderes, que habían sido una puerta de acceso a la fama y la riqueza, se convirtieron en una carga. Hasta que Matty, el hijo de Irene, vive una experiencia extracorpórea provocada por la excitación.

La clave de este libro es que, pese a que hay una parte de la historia fantástica en la que los personajes tienen poderes (y el autor juega muy bien con ello), se parece más bien una novela costumbrista que visualiza un momento peculiarmente duro para una familia. Gregory juega con los poderes, no para ver hasta donde estos pueden llegar, sino para ver cómo podrían afectar al día a día. Irene puede saber cuando alguien le miente, pero eso la hace incapaz de mantener una relación estable con alguien. Buddy es capaz de ver el futuro y sin embargo, es incapaz de distinguir la línea temporal en la que está viviendo. Todos los personajes viven con la carga que representa ser un Telemacus y con el hecho de que los poderes (o su ausencia) en vez de hacerles la vida más fácil, les hace la vida más dura.

Esta es una obra de personajes, sí, y Gregory se encarga de que todos estén muy bien caracterizados. Los cinco personajes principales (Teddy, Irene, Frankie, Matty y Buddy) tienen capítulos en los que podemos ponernos en su piel y por lo tanto, los conocemos a todos desde su propia prespectiva. Y a su vez, los conocemos des de la perspectiva que tienen de ellos los demás. Esto crea una dinámica de personajes muy interesante.

La estructura de cada capítulo va entrelazando flashbacks con el momento presente y de esta manera, podemos conocer a otros personajes del pasado como Maureen. Pero a su vez, la información que ofrece el autor está muy estudiada y va aportando información sobre lo sucedido en pequeños fragmentos para que el lector necesite continuar leyendo. Esto, aunque le da una sensación algo artificial al libro, no solo consigue enganchar al lector, sino también construye la historia (y los personajes que la forman) de una manera magníficia.

Y sin perder de vista el humor. Esta es una novela colorida (no solo por la portada) que recuerda al cine de los hermanos Cohen o de Wes Anderson: cargada de ironía, de sucesos casi extraordinarios, de espías, mafiosos, poderes extrasensoriales y agentes del gobierno. Una de esas novelas que parece que lo hace todo bien: cuadrada y cerrada hasta un punto casi exagerado. Con personajes carismáticos que se quedan contigo y una narrativa ligera que te atrapa desde el primer momento de lectura. Uno de esos libros que, si no habéis leído, no sé a qué estáis esperando.

Otras reseñas:

El último sueño de Guillem López

lunes, 3 de septiembre de 2018



Leer a Guillem López es un placer que, por suerte, he podido hacer al menos una vez al año en los tres últimos años y esta vez el turno ha sido para ‘El último sueño’. Sin temor a repetirme (aunque lo haga), el autor valenciano me parece uno de los escritores de género más interesantes del panorama español. ‘El último sueño’, su última novela publicada y la primera editada en una editorial mainstream como es Minotauro, es el libro que quiero reseñar hoy.

Todo empieza cuando Kemi huye del Zigurat, el barrio rico y verdaderamente paradisíaco Paraíso, para esconderse en la zona más pobre. En una desesperada huida que parece estar a punto de acabar, Kemi se topa con Los Abandonados, una de las muchas bandas callejeras que pueblan Paraíso. Este encuentro cambiará la vida de ambos y los enzarzará en una huida que solo tiene una dirección: hacia adelante.

Una de las cosas que más destacan de ‘El último sueño’ es la forma en la que la ambientación está construida alrededor de la trama. No es que no haya infodumps (no los hay), sino que Paraíso y la construcción social de este está tan entrelazada con lo que va sucediendo alrededor de los personajes que forma parte de ella. De hecho, se podría decir que Paraíso es un personaje más, que interacciona con el resto de protagonistas y se despliega a medida que el lector va avanzando con el libro.

Esta es una fantasía con toques industriales y post-apocalipticos muy interesantes, pues aunque están muy presentes en el libro, no lo definen de por sí. De hecho, la historia se asemeja más a una historia de aventuras con un claro mensaje: siempre hay un lugar para ti, aunque no esté dentro del sistema. El grupo de amigos/compañeros creado por Guillem López con Los Abandonados logra conectar perfectamente con el lector y consigue que te llegue ese mensaje. Que aunque ninguno de los personajes sea un héroe, aunque ninguno de los personajes logre hacer nada significativo que cambie el mundo, son personajes que existen, y viven y sueñan.

Quizá por eso el libro pierde algo de fuelle por culpa de la trama política que hay detrás. No es que la trama política sobre, pero el contraste entre los capítulos de Los Abandonados y los de Nimbara es muy fuerte. Sin embargo, y aunque la trama de Nimbará sea algo más obvia, Guillem López explora una sociedad con estratos sociales muy marcados que coquetea con la distopía y el punk.


Se dice que esta es la novela más convencional de Guillem López y sí, si hablamos de la estructura de la historia, el hilo argumental sigue una procesión más líneal que sus otras novelas. Esto la convierte en una novela más accesible, pero no más convencional. Los temas que trata, la dureza del mundo que retrata, todo esto es una marca inconfundible de su autoría. ‘El último sueño’ es una obra narrativamente exquisita, con una lírica excepcional (como nos tiene acostumbrados Guillem López) y unos personajes muy bien creados. Pues aunque el libro sea publicado en una editorial más grande, aunque la trama pueda ser considerada “mainstream”, ‘El último sueño’ es un muy buen libro.

Otras reseñas:

En Agosto leo Ciencia ficción | Versión 2018

lunes, 30 de julio de 2018


Otro agosto más, y otro reto más para leer ciencia ficción. Si hace un tiempo que me seguís sabréis que ya van dos años en los que me propongo leer y reseñar varios libros de ciencia ficción. El año pasado fueron 15 los propuestos (que no cumplí, of course) y este año lo queria rebajar... pero he acabado con 14 libros. 

Todo surgió cuando, después de volver del primer Celsius, me sentía como una noob del género. Y quería leer mucho más. Ahora que ya han pasado dos años y tengo más rodaje, siguen habiendo (y seguramente esto será así siempre) muchísimos libros que quiero leer. Como el año pasado, son todo libros que tenía en la estantería para leer y, a ver si así, baja un poco la pila:

Cristina Jurado
Clorofila

Carl Sagan
Contacto

Úrsula K. Le Guin
El nombre del mundo es bosque

V.E. Schwab
Vicius

Neal Stephenson
Snow Crash

Alfred Bester
Las estrellas, mi destino

Cixin Liu
El bosque oscuro

Sylvain Neuvel
Waking gods

Charlie Jane Anders
Todos los pájaros del cielo

Becky Chambers
A closed and common orbit

Lola Robles
El informe Monteverde

Varios autores
2001: An odyssey in words
Ciudad Nómada

Felicidad Martinez
Despertares


Y hasta aquí mi corta lista de libros por leer en agosto. Ya iré comentando por redes sociales lo que me van pareciendo las lecturas, pero a diferencia del año pasado, en agosto el blog va a permanecer cerrado. Este curso he tenido dificultades para leer y también para actualizar el blog, así que prefiero hacerlo así. Aún así, pienso acumular reseñas para cuando empiece septiembre, por lo que vais a poder  leer mi opinión de todos los  libros que lea durante este reto de agosto 2018.

¡Buen verano a todos!

La canción de Cazarrabo de Tad Williams

miércoles, 25 de julio de 2018



Una de las reediciones que más me llamó la atención el año pasado fue la de La canción de Cazarrabo de Tad Williams. No solo por la colección que sacó Sin Límites con portadas de Marina Vidal me parecieran preciosas (aunque influyó, no puedo negarlo), también porque Williams es uno de esos autores que, al menos una vez, debería leer. Así que cuando se anunció que el autor estaría en el Celsius, decidí leer este libro antes del festival. Y lo he conseguido.

La canción de Cazarrabo nos muestra un mundo de (¿fantasía?) desde el punto de vista felino. Cazarrabo, el protagonista, aún es un gato joven y parece que la vida le va bien: ya ha empezado a cazar por su cuenta y está conociendo a una preciosa gata llamada Pata Suave. Sin embargo, cuando esta y otros gatos, desaparecen súbitamente, sospecha que algo no va bien. Ahí empezará su aventura que lo llevará por un largo camino.

Este es el clásico ejemplo del camino del héroe. Cazarrabo, un gato inexperto aún, sin familia, debe afrontarse a un largo viaje en el que crecerá, madurará y se convertirá en un héroe. Wiliams quería hacer una fantasía clásica y está claro que usa algunos de sus tropos. Sin embargo, al usar a los gatos como protagonistas, algunos de estos tropos están cambiados.

Una de las cosas más interesantes de la novela, de hecho, es la ambientación y como crea un mundo creíble y tangible en el que los gatos son protagonistas. Las costumbres, las canciones, los mitos o todo lo que rodea al día a día de un gato está bien cuadrado dentro de la historia y dentro de la idea que tenemos los lectores de los felinos. En esta mitología también están incluidos el resto de animales, así que aparecen humanos, ranas, cuervos, ardillas o perros, todos con una forma peculiar de ser y hablar.

Se ha comparado este libro con la trilogía de Tolkien y aunque puedo ver algunas similitudes. El largo camino, el mundo, tan parecido al nuestro y a la vez tan diferente, las constantes canciones son algunos de los elementos que los fanáticos  de El señor de los anillos podrán reconocer en La canción de Cazarrabo. Sin embargo, y pese a lo trabajada que está la ambientación, la obra de Williams no tiene la complejidad de la de Tolkien. Tampoco lo necesita, pues la historia está muy bien cerrada. AL contrario, pues Williams peca de paginitis y el libro hubiera estado mejor con unas 100 páginas menos. Esto se nota sobre todo en las últimas 40-50 páginas, que son totalmente anticlimáticas. 

Sin embargo, el libro me ha gustado más  de lo que esperaba. El nudo de la historia se hace interesante y de repente, una historia fantástica en la que me había costado entrar, se volvía una trama interesante. El autor enlaza muy bien toda la trama con la mitología que ha desarrollado para el libro.
Otro de los puntos fuertes del libro son los personajes. Es interesante como Tad Williams crea personajes felinos que parecen felinos, pero a su vez, se hacen muy reales para el lector. Sobre todo los protagonistas, Fritti y Saltarín, son personajes bien delineados que, aunque no tienen una complejidad muy elevada, sí se hacen interesantes y creíbles. Los secundarios también ayudan a dar esta sensación.

En conclusión, La canción de Cazarrabo no ha sido el libro que esperaba. Aunque es fantasía épica pura y dura (con gatos), algo que, tengo que admitir, no me fascina, he disfrutado del libro más de lo que pensaba. Le sobran páginas, pero Tad Williams sabe bien cómo desarrollar una historia y cerrarla de una manera redonda. No sé si me atreveré con otras obras del autor, pero si os apetece una historia de fantasía entretenida y sencilla, este es vuestro libro.

Otras reseñas:

Celsius 232: There and back again

viernes, 20 de julio de 2018


El festival Celsius 232 es uno de los momentos más esperados del año en el calendario friki (y en mi calendario personal). Cuatro días (5, si haces pre-Celsius) en los que entras en un mundo diferente donde los libros de género, las series frikis, y cualquier otro tema, son orden del día. Un lugar donde puedes hablar de naves espaciales, de astronomía, de sexo y de música (inventada por la borrachera o no) entre birras, sidra y cubatas. Un lugar que, al final, acabas sintiendo como un segundo hogar. Todo eso hace el festival por nosotros.

Esas personas maravillosas del Celsius <3

Pero es que el festival son las personas que lo crean. Son sus organizadores (Cristina, Ivan y Diego… ¡Gracias!), que trabajan incansablemente para traer autores interesantes, cuadrar todas las charlas y, espero, tomar una cerveza de vez en cuando. El festival son todos los asistentes, amigos o conocidos o simplemente gente que ama la literatura y la fantasía, la ciencia ficción y el terror. Caras que desvirtualizas y caras que vuelves a ver después de un año de ausencia. El festival son también todos los autores que asisten, los que se pasean por el pueblo y firman y saludan a todo el mundo, sí, pero también aquellos que solo están en las charlas y que, durante media hora, o una hora, consiguen interesarte por sus temas, sus libros, sus videojuegos, lo que sea. Quizá una de las causas de que el Celsius sea tan adictivo es que todo esto se junta en una amalgama de cuatro días incansables.

Foto con la encantadora Becky Chambers, que ha sido un amor este Celsius <3
El cartel del Celsius 232 del 2018 ha sido muy potente. Con escritoras como Kameron Hurley o Becky Chambers, Laura Lee Bahr o Mariana Enriquez. Con charlas sobre el humor en el género, sobre bizarro, sobre Mary Shelley y Frankenstein, sobre el status quo de la ciencia ficción, sobre la divulgación de videojuegos… y muchísimas más a las que no pude ir. Este año las charlas fueron aún más numerosas que el pasado y empiezan a quedarse cortas la carpa y el auditorio para tantos temas interesantes de los que hablar. En el Celsius puede ir cualquier persona de cualquier edad y ver como los talleres o las actividades paralelas aumentan es un placer.

Al final, el festival es todo. Los pequeños elementos que lo conforman. Los autores, los libros, las charlas en terrazas, la comida abundante (muy abundante, que hablamos de Asturias), los viejos amigos y los nuevos, los pequeños momentos en los que te olvidas del mundo exterior. Son cuatro días para comer, beber, reír, disfrutar y aprender.
Aunque no lo parezca, al Celsius también se va por sus charlas
Durante todo el año, hay una idea que se queda en la recámara de tu mente y te ronda constantemente. Esa idea, esa imagen, es el festival Celsius 232, un festival que (por desgracia) sucede una vez al año y que en cada ocasión me conquista más profundamente. Como me pasó el año pasado (y el año anterior a este), la vuelta de Asturias ha sido depresiva, pero también con muchísima energía. Energía para empezar proyectos, energía para conseguir objetivos y energía que, espero, me dure hasta de aquí 365 días. De momento, lo único que puedo hacer es hablaros del festival, de sus gentes, de sus momentos. Así, quizá, el año que viene podamos encontrarnos en las calles de Avilés. Yo, como se ha vuelto tradición, pienso volver seguro.