Mejores lecturas de 2019

martes, 7 de enero de 2020


2019. Un año más que despedimos desde el blog, aunque en esta ocasión la entrada para hacerlo llegue un poco tarde. Me conocéis y sabéis que a veces soy un poco desastre, pero es la primera vez que tardo tanto en colgar mis mejores lecturas. Sin embargo, no quería dejaros sin esta entrada, pues a mi me encanta poder repasar como ha ido mi año lector y, de paso, recomendaros algunos de los mejores libros que han poblado mis estanterías este 2019. Es por eso que, con tardanza pero sin alevosía, os muestro hoy las mejores lecturas de 2019. Mejor tarde que nunca, ¿no?

Ah, otra aclaración. Este año ha sido un mal año para leer antologías (espero que esto cambie mucho el año que viene), por lo que no puedo destacar casi ningún relato.

Amor de monstruo de Katherine Dunn

No estaba segura de poner este libro aquí. Disfruté muchísimo con la novela de Dunn en su momento, pero al contrario que el resto de libros de esta lista, no ha dejado una huella marcada en mí. Aún así, no me parece que eso le reste méritos al libro, pues conectó conmigo en el momento perfecto. Amor de monstruo es un libro muy Blackie Books (y lo digo como una cosa muy positiva), que muestra la vida de una familia circense, de niños marginados, apartados de la sociedad, diferentes pero con su propia vida. Como se desarrolla la trama y, sobre todo, como Katherine Dunn logra construir estos personajes es lo que hace que sea tan interesante. Se le añade a esto un estilo ideal para la historia y muy muy bonito en su simplicidad. Sin duda, un libro a tener en cuenta.

El cielo de piedra de N.K. Jemisin

Y si he dicho que Amor de monstruo no me dejó demasiado marca, El cielo de piedra, la última parte de la trilogía fantástica de Jemisin hizo todo lo contrario. La autora afroamericana sabe muy bien qué teclas tocar para conectar con su lector, para impresionarlo o para mostrar una historia que no paró en ningún momento del libro. El final perfecto para una trilogía que ha sido, también a su modo, casi perfecta. Merecedora totalmente de los tres Hugos que se ha llevado, sin duda.

Herederos del tiempo de Adrian Tchaikovsky

Después de leer un Spiderlight que me dejó más bien fría, no esperaba demasiado de Herederos de la tierra. Sin embargo, el Celsius lo cambió todo y después de oírle hablar del libro, tuve la necesidad de leerlo. Herederos del tiempo usa elementos de ciencia ficción clásica y los subvierte a lo que quiere el autor. Con una trama poco original de nave generacional y otra, muchísimo más novedosa, de una sociedad de arañas inteligentes, Tchaikovsky escribe una historia de ciencia ficción fabulosa y, aunque a veces algo irregular, sin duda se mete en mis mejores lecturas del año.

A gathering of shadows de V. E. Schwab

O, más bien, toda la saga de Sombras de magia. Aunque A darker shade of magic, el primer libro de la saga, lo leí en 2018, ha sido este 2019 que le he cogido realmente cariño al libro y a la trilogía. A gathering of shadows hace un magnífico trabajo como segunda parte, pues en vez de intentar repetir el patrón de la primera, presenta nuevas tramas con los personajes que ya conocemos. Aprofundiza en ellos. La relación de Kell y Rhy, como siempre, lo mejor, pero también presenta a Rhy y Alucard o a Lila y Alucard, dinámicas muy interesantes que la autora sabe llevar a la perfección. Hacía tiempo que no sufría tanto leyendo un libro como he sufrido al leer Sombras de magia y solo por eso, ya merecía un puesto en las mejores lecturas.

Fragmentos de honor de Lois McMaster Bujold

No sabía si añadir a Bujold en esta lista o en la de mejores autoras. No porque no me parezca que Fragmentos de honor pueda estar en mis mejores lecturas, sino porque es solo la puerta a una saga larguísima. Sin embargo, lo mucho que disfruté con Cordelia y Aral, y toda la trama de Escobar y Barrayar… solo por ello, Fragmentos de honor merece esta posición. Pese a haber leído ya Aprendiz de guerrero, donde coge el protagonismo el hijo de Aral y Cordelia, no he podido evitar encariñarme más de ellos dos, de su relación y la confianza que se tienen el uno al otro.

V. E. Schwab

Era inevitable que esta autora acabara en la lista de mejores autoras de mi 2019. Vosotros sabíais que estaría aquí, yo lo sabía, los mayas lo sabían. Y es que este año he leído casi toda su obra (Vengeful, lo que me quedaba de Sombras de Magia, la trilogía de Verity…), he hablado de ella en Windumanoth, he escrito un artículo sobre cómo leerla, la he visto en persona… vamos, ha sido un año en el que Schwab ha estado muy presente y por eso, y sin ninguna duda, encabeza la lista de autoras del 2019. Espero poder seguir leyendo sus libros este año.

Rebecca Roanhorse

Otra autora que está aquí y no solo por razones literarias. Conocerla en Barcelona, asistir a su charla en Gigamesh y en la biblioteca fue muy interesante a muchos niveles. El rastre del llamp fue la primera lectura que hice de su obra (y del catálogo de Mai Més. No será la última) y la verdad es que me marcó muchísimo. Quizá no tanto como para estar en mejores lecturas, pero sí para destacarla en este post. Tengo muchas ganas de seguir leyendo lo que escriba Roanhorse, pero de momento, me quedo con la auténtica experiencia que fue leerla y escucharla.

Anna Starobinets

Que Starobinets es una de mis autoras preferidas, así en general, no es algo muy difícil de adivinar. He hablado de ella en multitud de ocasiones, he reseñado todos los libros que tiene publicados al español (espero que ese número crezca pronto) y la he recomendado por activa y por pasiva. Este año fue un placer inmenso conocerla en el Celsius y escucharla hablar, igual de inmenso que fue leer el que, para mí, se ha convertido en su mejor libro, La glándula de Ícaro. Gracias Celsius por traer a Anna, gracias Anna por venir y gracias, sobre todo, por los libros que escribes.

Lucy Taylor

Y acabo con otra relatista, pues Lucy Taylor ya estuvo destacada el año pasado y no quería dejar de hablar de ella este año. Y más después de haber leído su antología. Me recuerda mucho al toque oscuramente sexual que tenía la de Carmen María Machado y, de la misma forma que me pasó después de leer su relato Amados, lo único que tuve ganas de hacer cuando acabé de leer a Lucy Taylor fue leer más Lucy Taylor. Sin duda, he leído pocas antologías este año, pero las que he leído… que nivel.

Tade Thompson

Este año ha sido un año muy Tade Thompson también. De hecho, si ni Rosalera ni Els assassinats de la Molly Southbourne están en la lista de mejores lecturas ha sido exclusivamente porque ya iba a comentarlas en este apartado. Tade Thompson ha sido un descubrimiento. Es un autor con ideas interesantes, que escribe muy bien y que muestra una ciencia ficción y un terror diferentes. Tengo muchas ganas de leer las continuaciones de sus historias.

Ferran Varela

Ni yo sé porqué Ferran Varela está en esta lista, si solo he leído un libro suyo este año. Quizá es porque tengo pendiente, y con muchas ganas de leer, El arcano y el jilguero. Quizá porque la novelette corta que leí, La danza del gohut, me dejó muy impresionada. Es un autor que escribe una fantasía diferente, extraña, pero que te atrapa en sus redes y ya no te deja ir. Quizá su nombre está aquí no solo por el 2019, sino por lo que me depara el 2020 en cuanto a lecturas. Sea como sea, sin duda Varela es un nombre que ha resonado mucho este año y que, esperemos, siga haciéndolo el próximo.

Brandon Sanderson

Y como va siendo la norma en esta entrada, Sanderson no está aquí solo por sus méritos literarios, que son muchos y muy buenos. Está aquí también por que protagonizó uno de los momentos más emocionantes de mi 2019, de mi década y, seguramente, de mi vida. Presentarlo ante tantísima gente en el Celsius fue un gozo y un honor que no olvidaré en mucho tiempo. Leer algunos de sus libros también lo es y es por eso que repite (ya no sé cuantos años seguidos recomiendo al autor) posición. Totalmente merecido.

José Antonio Cotrina

Hace un año, también este nombre figuraba en la lista de mejores autores. En 2018 leí mis dos novelas suyas preferidas, pero este 2019 también empezó con muchísimo Cotrina en vena. Aunque aún tengo pendiente leerme el último de Crónicas de la Luna roja, lo que ya se ve en los dos primeros libros, y lo mucho que me destrozan el corazón todas sus historias, hace que sea un autor que merece repetir. Muchas gracias por escribir tanto y tan bien y me alegro de tener tanto por descubrir por delante. De momento, 2020 pinta como un año en el que seguiré descubriendo su obra y eso me gusta mucho.


Este 2019 he leído 72 libros. Un poco la media a la que estoy acostumbrada (lejos quedan esos 100 libros al año que leía antes, cuando tenía más tiempo) y de la que estoy orgullosa. En este número no entran mangas (sino, sería estratosférico) pero sí comics y eso es algo importante, pues este año he empezado a leer comics occidentales de forma habitual. Estoy conociendo obras, autores e historias interesantes. En cuanto a lecturas, si miráis la lista veréis que la ciencia ficción continua siendo la norma en mis libros y no creo que cambie. 2020 se presenta como un magnífico año lector, en el que espero bajar un poco la pila (ya sabéis, esta propuesta de año nuevo siempre es un poco vacía) y, sobre todo, leer mucho y reseñar aún más.

Pero este 2019 han cambiado muchas cosas y el blog inevitablemente cambiará con él. La escritura ahora es una parte constante de mi vida (algo que antes hacía solo de vez en cuando, y solo cuando me apetecía, de manera que nunca acababa nada). Ahora formo parte de una asociación. Tengo mil proyectos nuevos. El blog no morirá (no, al menos, de momento), pero sí cambiará, mutará a algo menos estable quizá, pero igual de motivador. Así que espero que me acompañéis también a los cambios que depare el 2020, de la misma forma que habéis hecho desde 2014.

¡Feliz año nuevo!

Leer en viñetas: Mejores lecturas comiqueras 2019

viernes, 27 de diciembre de 2019


El año pasado empecé a hablaros de mis lecturas comiqueras (de una manera muy irregular, a ver si este 2020 que entra puedo arreglar eso). Este 2019 ha sido, además, un año plagado de lecturas gráficas muy interesantes y aunque no he podido compartirlas todas con vosotros, quería hacer un top de las que han sido mejores. Voy a dejar de lado el manga, podéis leer cuales han sido mis mejores lecturas manga del 2019 en El peso del aire. Y, por supuesto, como cada año, tendréis la otra entrada de mejores lecturas el 1 de enero.

Leñadoras de Brooke A. Allen, Grace Ellis, Noelle Stevenson y Shannon Watters (Sapristi)
Los cuatro tomos que conforman, de momento, esta saga me han encantado. Es verdad que es una serie irregular, con algunos arcos más interesantes que otros, pero los personajes principales están muy bien delineados y sus tramas te enganchan desde el primer momento. Tampoco me convence que vayan cambiando de ilustradores en cada grapa. Es un poco “tag yourself”, pero eso justamente me encanta. También es muy entretenida la manera que tiene de fusionar historias cotidianas con las aventuras más alocadas y fantásticas. Tiene un tono bastante juvenil, pero si os apetece desconectar un rato del día a día, Leñadoras es una muy buena opción.

Universo de Albert Monteys (La cúpula)
Menuda maravilla de comic. Cinco  historias de ciencia ficción con toques clásicos y que habla de temas que se han explorado ya en el género anteriormente, pero de una forma única y maravillosa. Albert Monteys dibuja muy bien, lo cual también ayuda. El humor y el drama van cogidos de la mano y se equilibran muy bien, pues nada sobra y nada falta. Aunque son cinco historias interconectadas entre ellas, todas mantienen un nivel muy alto y la sensación que deja al final de leer el libro es de que no tiene fallos. Luego, analizándolo, hay algunos relatos que me han gustado más, que se han quedado más conmigo y otros que no tanto. Sin embargo, el resultado sigue siendo redondo. Si vais a compraros solo un comic esta Navidad, que sea Universo.

En un rayo de sol de Tillie Walden (La cúpula)
Tillie Walden es una de esos genios que salen en cada generación y que desde el primer momento brillan con luz propia. La actualidad del cómic americano pasa por ella y En un rayo de sol lo demuestra. La forma que tiene de contar las historias, como juega con el color, la caracterización de los personajes… Walden quizá dibuja con instinto, pero sus novelas gráficas están muy bien pensadas. En un rayo de sol es una historia de ciencia ficción con elementos maravillosos y que te invita a trasladarte a ese mundo futuro y fantástico. Es una de esas historias introspectivas, preciosistas y muy adecuadas para el dibujo. Vamos, que lo leáis, coñe.

Paper girls
Creo que, como recomendación, habría sido mejor adjuntar un video mío reaccionando al cómic. Pero como no existe tal cosa (excepto quizá en la memoria de Pablo y Tati), tendré que ponerlo en palabras. Paper girls es un viaje loquísimo que empieza lento y va acelerando cada vez más. Una historia con personajes muy bien caracterizados, que evolucionan a lo largo de la serie (y el lector evoluciona con ellas) y una historia bien hilada. Ciencia ficción alocada ideal para los fanáticos de Regreso al futuro o Stranger Things (aunque el parecido con la serie es más bien lejano, sí que apela, en ocasiones, a esa nostalgia ochentera. Pero mientras que la de Stranger Things a veces parece impostada, la de Paper girls es siempre genuina.

El beso número 8
Leí El beso número 8 por culpa de Bamf, que decía que era una de sus mejores lecturas. Al empezarlo, no sabía qué esperarme; solo sabía que era una historia de amor adolescente. Pero El beso número 8 va mucho más allá. Sí es verdad que le cuesta arrancar y que la primera mitad del comic es algo lenta, pero una vez enciende los motores, no para. Un alegato a la defensa de los derechos LGTBI precioso, directo y que apela a la emoción. Es una historia muy juvenil, pero eso no quita que me parezca un cómic apto para todo tipo de públicos, pues el mensaje final es uno que deberíamos tener claro todos.

Extra: Nimona de Noelle Stevenson
No iba a poner Nimona, pues la autora ya está presente en la lista con Leñadoras, pero no he podido evitarlo. Por un lado, porque la historia de Nimona es una caja de sorpresas: empieza como viñetas episódicas que satiriza la fantasía  de héroes y acaba como un alegato a la libertad y el odio a las instituciones gubernamentales. Me encantan todos los personajes, me encanta la dinámica que hay entre ellos y como mezcla el humor satírico entre una historia que contiene, en realidad, muchísimo drama. Destacar también que me sentí extremadamente identificada con el personaje de Negroni (lo que no sé qué dice sobre mi). Pero mirad, para muestra un botón: cogí el cómic de la biblioteca y me gustó tantísimo que he tenido que comprármelo. No shame.

Una Navidad llena de autoras

lunes, 23 de diciembre de 2019



Han pasado ya tres cuatro desde que decidimos, de la forma más informal posible, leer a autoras durante octubre. Si seguís este blog habréis podido vivir esas entradas cada año. Además de esta iniciativa, muchas más se han creado antes y después de forma paralela para fomentar la lectura de autoras: Adopta una autora (en la cual participé con Claire North. Podéis leer todas las entradas aquí), La Nave Invisible, el grupo de goodreads de LeoAutorasFantásticas o #EstaNavidadRegalaAutoras (iniciativa que ha motivado esta entrada) y muchísimas otras que han ido surgiendo para aumentar la visibilidad de las mujeres que escriben y publican.

La idea es dar a conocer autoras desconocidas. O hablar de autoras que no todo el mundo ha escuchado hablar. Demostrar que las obras escritas por autoras existen, están ahí, y tienen la misma calidad que las escritas por los hombres. Que, igual que pasa con los autores masculinos, hay obras de autoras maravillosas, buenas, malas, mediocres, entretenidas, pasapáginas, densas o emocionales. Obras de ciencia ficción dura, de ciencia ficción especulativa, alta fantasía y fantasía urbana. Que las mujeres escriben terror (como escribí aquí), que las mujeres escriben distopías, dibujan cómics, que las mujeres escriben todos los géneros.

He querido hacer una lista de recomendaciones de los libros que veis en la fotografía, pero creo que eso perdería un poco el mensaje que quiero transmitir con este post. Porque sí, los libros de la imagen me han encantado todos, son libros diferentes de diferentes géneros, todos escritos por mujeres. Pero en este blog ya tenéis cada semana recomendaciones y reseñas de los libros que me han gustado. Muchas de esas reseñas son reseñas de autoras. 

Hoy quiero ir más allá y contaros que no vale solo con decir que cuando compráis un libro os fijáis solo en la sinopsis, no en el autor. Porque inconscientemente, hay una elección. Porque muchas veces, ya han hecho la elección por vosotros. Por eso, informaos. Buscad nuevas lecturas, nuevos puntos de vista. ¿Os cansa que toda la fantasía sea similar a la de J.R.R. Tolkien? Pues probad a leer a Seanan McGuire o Nora K. Jemisin. ¿Os gusta Lovecraft o Poe y queréis leer terror clásico? La maestra del terror fue Mary Shelley y antes de ella ya había mujeres escribiendo sobre mansiones góticas y fantasmas del pasado. ¿Os encanta la ciencia ficción estelar? Podéis leer algo más allá de Scalzi o Asimov y conocer a Le Guin, Chambers o Hurley. Si preferis cómic, leed a Tillie Walden, a las Tamaki o las CLAMP. Las opciones son enormes, las listas de recomendaciones están ahí.

Así que no os quedéis solo en lo que hay en vuestras estanterías. Leed a Shirley Jackson, a Angela Carter a Joanna Russ, a Okorafor, Schwab o North. Leed a Trudi Canavan o Robin Hobb. Leed a autoras que escriben en español, como Mariana Enriquez, Cristina Jurado, Ana Maria Matute o Lola Robles. Investigad, buscad en blogs, leed reseñas. Y luego, leed a mujeres. Porque merece mucho la pena conocer otros puntos de vista, otras maneras de hacer, o simplemente, ampliar vuestra biblioteca con más ciencia ficción, más fantasía, más terror. Libros que a veces son muy diferentes a todo lo que hayáis leído y que otras veces os recuerdan a los tropos del género. Da igual, la idea es leer y conocer a más autoras. Para que, en un mundo utópico futuro, los hijos de nuestros hijos puedan decir que “ellos no se fijan en el género del autor, sino en la novela” y aún así, lean tanto hombres como mujeres. Para que en un futuro utópico, las mujeres tengan las mismas probabilidades de publicar independientemente del género de su novela, de la temática de su historia, del sexo de sus personajes. Para que ya no sean J. K. Rowlings, sino Joana K. Rowling.

Así que sí, esta Navidad regalad autoras. Regalad autoras a vuestros amigos, familiares y a vosotros mismos. Y sobre todo, leedlas. ¡Feliz Navidad!

El secreto de la ventriloquía de Jon Padgett

martes, 3 de diciembre de 2019


Hay libros a los que entras sin saber nada. Sin conocer el viaje que te depara entre sus páginas. Tengo que admitir que esta lectura ha sido algo similar. Por no saber, no sabía ni que el libro era una antología de relatos. El secreto de la ventriloquía de Jon Padgett, editado por Dilatando mentes, es mi última lectura para el #PGB19 (ya veis que he llegado apurada a la fecha límite). Este libro ha sido toda una amalgama de contradicciones que intentaré expresar en esta reseña, con cuestionable resultado.

Jon Padgett es un autor desconocido para mí. Autor de terror y escritor mentorizado por uno de los grandes del terror, Thomas Ligotti. Pronto, al adentrarse uno en la lectura de esta colección de relatos, nos damos cuenta de que, más que colección, es un fix up en el que todos los elementos giran alrededor del mismo mundo descarnado. El relato central del libro y que da cuerpo al resto de historias es 20 pasos simples a la ventriloquía, un relato en el que Padgett habla de marionetas, tanto inorgánicas como animales y humanas. El relato habla directamente al lector, interpelándolo para que este también reflexione alrededor de la historia sobre lo qué nos hace realmente ser nosotros, nuestra esencia encerrada en un cuerpo de carne.

El terror de Padgett es orgánico, íntimo, casi onírico. Nos habla de una realidad que se nos hace extraña, pero añadiendo situaciones y elementos que nos resultan familiares. Son esos elementos que reconocemos como propios los que nos incomodan, al estar situados en un ambiente tan ajeno. Por ejemplo, en el relato de El pantano cubierto o el de Infusorio. Hasta quizá el de Susurros de una voz conocida, que es quizá el único que no está tan relacionado con los demás, pero que sin duda es una de las mejores historias del libro.

La colección es interesante no solo por lo que Padgett nos cuenta y describe, sino también por el formato que usa. El fixup está repleto de relatos en los que el  formato cambia para adaptarse a lo que Padgett quiere contar y de esta forma, el libro se vuelve mucho más dinámico. Hay un relato en forma de teatro, uno en forma de libro de instrucciones y otro, Sueños origami, que se convierte en una pesadilla onírica también en la forma que está escrito. Las ilustraciones que inundan el libro también ayudan a este efecto.

Y aquí es donde he tenido uno de mis problemas con el libro. Al leerlo como jurado, lo he leído en un pdf y esa sensación del formato se pierde bastante. Las ilustraciones no se disfrutan en todo su esplendor y la sensación de leer algo que va más allá del texto y que se traspasa al formato físico se pierde y estoy bastante segura de que si lo hubiera leído con la edición física, que es preciosa, habría disfrutado más de la historia. Entiendo estas limitaciones, pero me apena en este caso porque creo que está muy ligado intrínsecamente con el libro.

El otro problema es uno que se arrastra en todas las antologías y colecciones de relatos, aunque sean fixup como en este caso, y es que hay algunos mejores y otros peores. En este caso el libro es muy consistente, pero algunos de los relatos se me han atragantado y no he logrado entrar del todo en lo que quería contarme. Otros me han fascinado y me han atrapado en sus garras de terror casi interno.

En conclusión, El secreto de la ventriloquía de Jon Padgett es un libro extraño, de un terror diferente, que tiene elementos muy interesantes y que te hará odiar (si no lo haces ya) los ventrílocuos y sus marionetas. La forma que tiene de jugar con el formato es fascinante y uno de sus puntos fuertes, así como algunos de los relatos de la colección. La sensación que deja al final es de una lectura cruda, sucia. Algo para nada fácil de hacer. Aunque en mi caso no ha sido una experiencia cien por cien satisfactoria, creo que a todos los amantes del terror les podría interesar Padgett y su ventriloquía.

Otras reseñas:

El pescador de John Langan

lunes, 25 de noviembre de 2019


Lo he comentado en numerosas ocasiones, pero la editorial de terror Biblioteca de Carfax está haciendo un trabajo excelente para acercarnos traducciones que no habían visto la luz en español anteriormente. Una de ellas es este libro, El pescador de John Langan. Lo tenía puesto en la lista  de pendientes desde hacía unos meses cuando Libros Prohibidos lo nominó en los Premios Guillermo de Baskerville, así que me pareció la excusa perfecta para acercarme al fin a lo que se esconde entre las aguas de esta historia. Y aunque ha sido una experiencia irregular, sin duda ha valido la pena.

Abe es un hombre de mediana edad, solitario y prematuramente viudo. Cuando perdió a su mujer, cayó en un pozo de desesperación del que solo le sacó la pesca. Ahora que Dan, un compañero de trabajo, está viviendo una situación similar, se le ocurre que pueden ir a pescar juntos. Esta relación, que les sirve de alivio a ambos, se torcerá en el momento en el que Dan propone un arroyo misterioso, el arroyo de El Holandés, para ir a pescar.

Esta es la clásica historia dentro de historia. La primera parte, que nos cuenta la historia de Abe y Dan, es cortada por la mitad por la segunda parte, que es todo el grueso de la novela y que nos mete en antecedentes. Esto puede presentar un problema, ya que al ser este “flashback” (aunque técnicamente es más bien una historia explicada que un flashback) tan largo, nos desarraiga de la historia “principal”. De hecho, es difícil determinar qué historia es la principal y cual la secundaria. Si un caso, tienen las dos el mismo peso. Pero aunque esa sea la intención del autor, a la práctica hay una historia (la de la segunda parte) que tiene más peso que la otra.

Esta estructura también me ha provocado una sensación extraña. Por un lado, cuando empecé la parte dos estaba demasiado metida en la historia de Abe y Dan y el corte me pareció demasiado repentino. Por otro lado, una vez me metí en la historia dentro de la historia, me costó mucho volver a conectar con los protagonistas de la primera parte. Sin embargo, y pese a estos peros, la estructura funciona bien gracias a las expectativas. Al describir una atmósfera oscura tan bien ambientada, es fácil introducirse en el mundo que crea Langan y sobrecogerse ante lo que va sucediendo.

Este terror es más bien fantástico, lejano pero a la vez bien construido. No es un horror que nos atemorice por la cercanía de la situación, por la posibilidad de que nos pasase a nosotros, sino que es un terror más bien chocante, espeluznante en lo grandioso.  El autor se centra sobre todo en mostrar estas imágenes imposibles desde el punto de vista de quien las ve, desde los personajes. Estas imágenes imposibles tienen aún más fuerza por estar reforzadas en elementos que sí conocemos. Un mar enorme, grandioso y oscuro. Un bosque que se extiende hasta donde alcanza la vista. Hay algo de poderoso en las extensiones naturales a grande escala que describe el autor en el libro.

La palabra “describe” es clave en este libro. En primer lugar, porque en algunas ocasiones se hacen algo densas. Segundo, porque pese a eso, es un libro tan bien escrito que es una delicia de leer. Langan no domina bien el ritmo en todo el libro, pero la ambientación y las imágenes que muestra son muy poderosas. Esto me parece una cualidad imprescindible a la hora de escribir terror, pues solo una historia bien escrita consigue transmitir esa sensación de desasosiego que, en algunas ocasiones, transmite la novela.

En conclusión, aunque tiene algún problema, la novela engancha desde la primera página. La historia de Abe y la forma que tiene de contárnosla es muy interesante, y todo el cuento dentro del libro, que tiene reminiscencias a los cuentos orales y las historias que se cuentan alrededor del fuego, le dan un toque imprescindible al libro. Aunque le sobran páginas, El pescador es una historia de miedo muy disfrutable.

Otras reseñas:

Herederos del tiempo de Adrian Tchaikovsky

lunes, 11 de noviembre de 2019


Después de leer Spiderlight, un libro que me gustó pero tampoco me entusiasmó, tenía ganas de descubrir la faceta más ciencia ficcionera de Adrian Tchaikovsky. Aunque es un autor muy prolífico, Tchaikovsky se ha centrado más en libros de fantasía que en historias de ciencia ficción, así que no sabía cómo enfocaría este libro. Y ya os puedo adelantar que lo hace bien. Muy bien. Hoy reseño Herederos del tiempo de Adrian Tchaikovsky.

Herederos del tiempo divide su trama en dos historias separadas y, a la vez, relacionadas. Por un lado, tenemos el último rescoldo de la humanidad en una nave generacional, buscando un lugar al que llegar. Por otro lado, una sociedad de arañas que, gracias a un virus programado por los humanos del pasado, han evolucionado como especie inteligente. Estas dos historias irán relacionándose, rozándose sin llegar a tocar, pero hablando de temas similares.

Es interesante como Tchaikovsky mezcla las dos tramas de una manera magistral. Haciendo que cada parte sea protagonizada por una parte o la otra, permite que la historia de las dos avance sin interrupciones y sin que el lector sienta colgando del cliffhanger. Además, este formato le permite al autor hacer que el tiempo pase con más brío, lo que permite que sea más plausible científicamente. Y es que esta novela está muy bien tratada en cuanto a la ciencia. La evolución de las arañas en una sociedad y la forma en la que van descubriendo y avanzando sus conocimientos es fascinante y todo dentro de un marco de posibilidades plausibles. La biología está muy presente y Tchaikovsky nunca la pierde de vista. Y aunque no soy una especialista en artrópodos, para mi pasa el examen. De hecho, esta parte es quizá la más fascinante de la historia y la que acaba teniendo más peso, no en cuanto a trama, sino en cuanto a interés del lector.

Eso no significa que la trama de los humanos sea aburrida. Aunque el autor tiene que meter bastantes conflictos (y alguno parece metido con calzador para poder rellenar páginas), la evolución de los personajes principales y de la sociedad que se crea dentro de esta nave generacional también es interesante. Es verdad que esta trama es menos original y al final puede resultar repetitiva, pero creo que Tchaikosvky consigue mantener el interés en la mayoría del libro.

Al final, y aunque no lo parezca, Herederos del tiempo es una novela muy equilibrada. Con una estructura excelente, Tchaikovsky sabe lo que hace y lo hace bien. Las dos historias fluyen con naturalidad, las dos presentan conflictos interesantes y las dos son el marco para el tema principal de la novela: el choque de dos inteligencias diferentes, de dos formas diferentes de ver la vida (¿o podríamos decir tres?) y de sus perspectivas.

En conclusión, este es un libro de ciencia ficción fascinante. El sentido de la maravilla en la sociedad arácnida, y las ideas del autor que se van destilando en el texto, el mensaje que quiere transmitir y ese final tan adecuado… aunque la novela tiene puntos más flojos, el conjunto es extraordinario y la sensación que se queda al acabar (al menos en mi caso) es de satisfacción, de haber leído un libro bien hecho. La edición en castellano de Alamut, traducida por Luis G. Pardo, es también excelente. En definitiva, uno de esos libros que debería estar en la estantería de todo fan de la ciencia ficción.

Otras reseñas:

Binti: La mascarada nocturna de Nnedi Okorafor

martes, 5 de noviembre de 2019



Mi relación con la saga que hoy reseño es un tanto especial. Leer los tres libros de Binti de Nnedi Okorafor, ha sido como una montaña rusa extraña, que subía a veces muy alto y bajaba muy bajo en otras ocasiones. El primer libro de la saga que leí me dejó más bien fría y si os acordáis de la reseña, le encontré bastantes problemas. Sin embargo, al leer el segundo, muchos de esos problemas se arreglaban. Y llegamos al tercer libro. A Binti: La mascarda nocturna.

Después de su visita a los enyi zinariya, Binti debe volver a su casa rápidamente para salvar a su familia y a Okwu de la visión que ha tenido. La acompaña Mwinyi, un armonizador como ella que forma parte de esa tribu y que la ayudará a entenderse a sí misma y los cambios que está sufriendo. Mientras, lejos de su alcance, el viejo conflicto se reabre una vez más, ardiendo y amenazando, a su vez, lo más querido para Binti.

Me parece muy representativo que esta sea la tercera parte de Binti, pues coge elementos que se han visto en las dos últimas entregas y los aúna en un libro muy completo. El ritmo es, quizá, lo que más oscila en esta tercera entrega: empieza de forma lenta, con una Binti muy introspectiva, analizando los cambios que está sufriendo y la imagen que le espera en casa. Estas primeras páginas hacen que cueste un poco entrar otra vez en onda con Binti, pero una vez el lector conecta con sus sentimientos, la autora consigue llevarte en una montaña rusa emocional muy bien conseguida. Y hasta la mitad del libro, esta montaña mantiene al lector enganchado a la novela, sufriendo por los personajes y sus emociones.

Nnedi Okorafor ha tenido tres entregas para hacernos empatizar con los personajes y lo consigue. Estos están muy bien construidos y el lector puede entender perfectamente a Binti o Okwu, o hasta Mwinyi, aunque sea un personaje más reciente. De hecho, es este último con el que más he empatizado. Esto hace que la novela sea una historia character driven, es decir, que los personajes son los que tienen el peso de la trama. Y si se hubiera mantenido así, habría sido una trilogía redonda.

Sin embargo, el problema que ha tenido toda la trilogía y que Okorafor vuelve a repetir en esta entrega, son los deus ex machina. Quizá mi preferido es el dos justamente porque Okorafor esquiva este recurso, pero tanto en el primer libro como en este tercero, abusa demasiado de ellos. Hace, a mi parecer, trampas con la entrega emocional del lector. Otra consecuencia de esos deus ex machina es que el personaje principal acaba siendo tan exageradamente poderoso que pierde un poco el aspecto cotidiano que, creo, Okorafor quiere transmitir.

Sigo creyendo que esta trilogía habría funcionado mejor como una novela larga dividida en tres partes. Me da la sensación de que algunos temas podrían haberse expandido más (como todo el inicio de la primera novela, a la que Binti recurre después constantemente) y algunos podrían haberse resuelto mejor. Aún así, esta es una trilogía con ideas espectaculares, con muchísimo potencial y que, pese a sus fallos, he acabado disfrutando muchísimo.

La edición de Crononauta sigue en la misma línea que las anteriores, con una portada preciosa y un texto muy trabajado (traducido por Carla Bataller). Binti: La mascarada nocturna es un viaje de emociones que conecta con el lector de inmediato. Pese a sus problemas, es un final perfecto para la trilogía, centrado en el personaje y en sus vivencias más que en el conflicto que acompaña el trasfondo de los tres libros. Al final, los libros hablan de Binti y su historia, sus vivencias y su experiencia. De su búsqueda de identidad, de su reencuentro con sus raíces, de buscar en el futuro aquello que te hace feliz más que aquello que debes hacer. Por todo esto, Binti: la mascarada nocturna me ha parecido el broche final perfecto para la trilogía. 

Otras reseñas:

Escritoras de horror: Cinco novelas terroríficas

jueves, 31 de octubre de 2019


Octubre es uno de mis meses preferidos del año. Empieza a aparecer el frío, la vida se aleja del verano y hay muchísimos eventos en los que participar. Halloween (o la Castanyada, si como yo, sois catalanes), el #LeoAutorasOct, el Salón del manga… Y como si quisiera aunar todo esto, me he dado cuenta que, en los últimos años, en octubre tengo tendencia a leer terror escrito por mujeres. Hace dos años escribí esta entrada sobre escritoras de terror y el año pasado recomendé, junto con Alexander Páez, diez relatos escritos por mujeres. Así que para seguir esta tradición, hoy quiero recomendaros cinco novelas de terror escritas por mujeres que, creo, os pueden encantar si os gusta el género.

Siempre hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson

No me canso de recomendar esta novela y es que Shirley Jackson es un must cuando hablas de escritoras de terror. Con un tono casi familiar y cercano y una sensación de extrañeza que rodea toda la casa de los Blackwood, Jackson nos adentra en la historia de Merricat y su hermana. Y lo que al principio nos parece una verdad casi intocable acaba deformándose en una realidad diferente, sorprendente. Esta familiridad juega en nuestra contra, pues Jackson usa elementos que siempre hemos visto y los transgiversa a su antojo, convirtiendo la princesa en villano, el dragón en víctima. A esto hemos de añadir una caracterización de personajes casi perfecta y una lírica preciosísima que caracteriza los libros de Jackson. Un canto a la soledad y a la extrañeza que, sin duda, todo el mundo debería leer en algún momento de su vida. 

El vivo de Anna Starobinets

Adoro a Anna Starobinets por sus narrativas enfermizas, reflejo de una sociedad demasiado parecida a la nuestra. El terror de esta autora rusa toca cerca de casa y aunque sea, como en este caso, tan lejano como solo la ciencia ficción puede ser, los elementos que la rodean nos tocan de cerca. En este caso, Starobinets escribe una distopía con una familiraridad terrorífica. Como en todas sus historias, parte de una realidad cotidiana en la que casi podemos vernos reflejados y adentra al lector, poco a poco, en un ambiente perturbador del que no puede salir. El horror de esta novela es sutil y, en parte, trabajo del lector y no solo de la autora. Pero al leer El vivo y la sociedad que describe, es inevitable recordar nuestra propia realidad y ver como Starobinets la ha deformado lo justo para que sea ficción, pero no del todo. Ella nos habla directamente a nosotros y es imposible apartar la mirada. Sin duda, una autora (y una obra) a tener en cuenta.

Cero de Kathe Koja

Siempre que hablo de este libro lo describo como un viaje al infierno de ida, pero sin el billete de vuelta. Creo que es la mejor definición para entender la obra de Koja, pues la capacidad que tiene la autora de meterte en la mente perturbada del personaje principal y en darte a conocer la espiral de pensamientos en la que está metido es fascinante. De una fascinación que no te deja ir, pues al igual que el agujero negro que protagoniza esta novela, las páginas de la historia se suceden de una forma casi natural. El lector solo puede ser espectador de la realidad que se desarrolla ante sus ojos y que, poco a poco, se adentra en las profundidades más oscuras y terroríficas de la psique humana. Aquí reside el verdadero terror, pues aunque claramente la premisa de la que parte la novela es muy improbable, sus consecuencias son muy humanas y plausibles y nos remueven algo en el interior. El terror descrito en Cero es extraño, pero fascinante, como una obra de arte que, aunque te incomode, no puedes dejar de mirar. 

Feed de Mira Grant

Mira Grant, tambien conocida como Seanan McGuire, es una autora muy prolífica tanto en fantasia, como en ciencia ficción. Como Grant, además, escribe un terror más clásico, más de monstruos y menos de humanos, pero muy interesante también. Yo, de hecho, la conocí con esta novela. Feed no es una novela de zombis al uso y solo por eso, ya merece la pena adentrarse en ella. Aunque el monstruo que caracteriza la ambientación del libro es el no-muerto, el verdadero enemigo es la ambición humana y como esta puede deformarlo todo hasta en momentos de vida o muerte. La crónica de la protagonista, que está idealmente pensada en primera persona, ayuda a meterse en este mundo tan bien creado y en una trama que se aleja parcialmente del terror para adentrarse en un thriller psicológico y político muy bien llevado. Extrañamente, este libro no tuvo buena acogida, pero para mi es una de las novelas más originales de zombis que he leído. Y eso es decir mucho. Si os gusta el tema, no os perdáis Feed.

El año de Gracia de Cristina Fernández Cubas

El terror escrito por autoras españolas es una de mis asignaturas pendientes. Aún no he podido leer a Pilar Pedraza (sino, estaría en esta lista seguro) y lo poco que he leído de autoras han sido más relatos que novelas. Sin embargo, una de las escritoras de terror más contundentes e interesantes de nuestro país es Cristina Fernández Cubas. Con muchísimas novelas en su haber y aún más cuentos, destaco esta no solo por ser la única que he leído, sino también por tener ese toque de terror más tradicional que me encanta. Fernández Cubas usa la ambientación, la extrañeza de las cosas cotidianas que pueden convertirse, de repente, en algo diferente, monstruoso. Juega con los miedos internos, con la paranoia humana, para convertir una novela que parece casi Walden en una historia de horror no muy terrorífico, pero si muy interesante. Además, tiene una prosa que merece la pena descubrir.

Su cuerpo y otras fiestas de Carmen María Machado

Y un bonus. Aunque sea colección de relatos y no novela, quería añadirla. Soy una lectora reciente a las novelas de terror, pero lo soy aún más a los relatos de terror. Aún así, y desde que me adentré en este género, he de reconocer que los cuentos cortos de miedo me fascinan. Me encanta como, en pocas páginas, algunas autoras son capaces de transmitir sensaciones tan desagradables. Una autora que descubrí el año pasado, y que sin duda excele en esto, es Carmen María Machado. Su antología, Su cuerpo y otras fiestas, habla de feminismo, de sexualidad, pero también de situaciones terroríficas, de un horror que conocemos todos por que nos toca de cerca. Es humano, es familiar, es tan incómodo que en algunas ocasiones optamos por apartar la mirada. O peor aún, seguir mirando. Por que Machado busca esa parte morbosa de nosotros, esa parte que disfruta con el horror ajeno aunque sea incapaz de aceptarlo. Conoce bien la oscuridad humana y la muestra en 12 relatos cortos pero intensos. 

Noviembre en el blog: Nanowrimo, PGB19 y autores españoles

miércoles, 30 de octubre de 2019



Los que me sigáis de hace un tiempo sabréis que me encanta hacer listas (listas que luego me paso por el forro, pero bueno, ese es un tema aparte). Pero aunque no les haga caso, las listas son útiles para organizarse y los dioses saben que es algo que voy a necesitar muchísimo este noviembre. ¿Qué por qué? Pues porque me gusta más un sarao que a un tonto un lápiz.

En noviembre leo autores españoles

Esto es algo que hizo mi compañero, Pablo, el año pasado y que me gustó mucho. Aunque noviembre es un mes estresante, me parece buena idea forzarme a leer autores patrios, ya que es algo que es una de mis asignaturas pendientes. La lista es muy larga y no voy a leerlos todos, pero la intención está ahí y quién sabe, quizá me motivo y leo mucho este noviembre. Como veis, hay algún libro rescatado de la lista de #LeoAutorasOct, pero la mayoría pueblan mis pendientes desde hace un tiempo.


Elia Barceló
Consecuencias naturales

Laura S. Maquilón
El pasado es un cazador paciente

Ismael Martínez Biurrun
Sigilo

Ferran Varela
El arcano y el jilgero

Carlos J. Sanchez
Monstrøse

Laura Tejada
Bestias durmientes


Premios Guillermo de Baskerville 2019

Si habéis leído mi reseña de Porno religioso improvisado, ya sabréis que este año vuelvo a participar en estos premios organizados por Libros Prohibidos. El año pasado participé y fue una experiencia muy entretenida, por lo que en 2019 acepté encantada volver a participar. El plazo para leerme las novelas acaba en diciembre, por lo que tengo que aprovechar este mes para leerme los dos nominados que me quedan.

John Langan
El pescador

Jon Padgett
El secreto de la ventriloquía

National Novel Writing Revising Month


Y para acabar de liarme la manta a la cabeza, este año vuelvo a participar en el NaNoWriMo. Si creéis que voy a ser incapaz de hacer todo esto, estáis en lo cierto. Pero también es verdad que mi NaNoWriMo va a ser mucho más relajado, pues en vez de escribir una novela, voy a corregir (y reescribir) una novela que ya tengo acabada, el #ProyectoBasura (va a ser mi NaNoReMo xD). Es por eso que no me estresa demasiado este calendario tan apretado. Voy a ir compartiendo mis impresiones por twittery también podéis seguirme en la página web oficial de Nanowrimo para ver mis avances.

Porno religioso improvisado de Laura Lee Bahr

lunes, 28 de octubre de 2019


Como ya pasó el año pasado, este año me han vuelto a ofrecer ser jurado en los Premios Guillermo de Baskerville (aquí los nominados). Y de la misma manera, he aceptado a leer varias obras para reseñarlas y puntuarlas. Este año me ha tocado ser la jurado en la categoría de novela traducida y me esperan lecturas que, seguro, me fascinarán. He querido empezar por la única autora de la lista (estamos en el #LeoAutorasOct al fin y al cabo) y por fin, después de un año en la lista de espera, le he hincado diente a Porno religioso improvisado de Laura Lee Bahr. Ahora mi pregunta es… ¿Por qué he tardado tanto en hacerlo?

El asesinato perpetrado por Dominique Colt está rodeado de un halo de misterio. ¿Por qué mató a su amante gay y su prometido? ¿Qué la impulsó a hacerlo? ¿Fue voluntario o un accidente? ¿Quién es el hombre misterioso? El magnetismo de este caso es el que atrae a Madeleine, años después, a escribir un guión sobre Dominique Colt y sus asesinatos. Pero la visión del film no solo se verá ralentizada por esas incógnitas, sino también por la imposibilidad de contratar a George Clooney, por la aparición de una actriz principal tiquismiquis y por la sospecha creciente de que Dieter, su mejor amigo, tiene problemas con una secta.

Laura Lee Bahr añade muchísimos elementos en este libro y de entrada puede parecer que este batiburrillo no debería funcionar. Pero al contrario, una vez establecidos todos los hilos de la trama, Lee Bahr trenza con una precisión literaria preciosa todos los elementos. Así, consigue que el humor, el misterio y la extrañeza convivan con una facilidad pasmosa (aunque es evidente que escribir algo así no es tan fácil como parece). Una vez pasado el umbral de las primeras treinta páginas del libro, el lector se encuentra atrapado en las vidas de estas historias que confluyen con naturalidad, como si fueran reales.

Y aquí quiero hacer un inciso importante. Una de las cosas que más me ha llamado la atención al leer Porno religioso improvisado ha sido el realismo de los personajes. La autora nos mete en la psique de tres personajes y los tres son complejos, llenos de mentiras, de grises, de pensamientos contradictorios, negativos, autocomplacientes. Me encanta como usa esto sobre todo con Madeleine, que es un personaje detestable pero a la vez muy realista. Aún así, con quien  yo me he visto más reflejada ha sido con Dominique. Su forma de ver las relaciones interpersonales, su relación con el sexo, toda su construcción de personaje me ha parecido muy acertada.

Como he dicho más arriba en la reseña, Laura Lee Bahr añade muchos elementos en la novela. El asesinato de Dominique, las tres tramas de personajes, la película que quiere filmar Madeleine, George Clooney, el sexo BDSM, la secta vampírica… Pero es la unión de todo esto lo que completa la historia sin que resulte caótica. Además, consigue mantener el misterio alrededor de algunos de estos elementos de una manera magistral, manteniendo la tensión narrativa durante toda la novela sin perder el humor o la extrañeza. Se me hace difícil definir el bizarro (creo que Hugo Camacho, el editor de Orciny Press, lo hace muy bien aquí), pero creo que Laura Lee Bahr consigue crear una obra excelentemente bizarra.

Añadir también la lírica de la autora. Su narrativa es muy simple, pero aunque no tenga frases dilapidarías ni momentos estelares, la cotidianidad y facilidad con la que acerca la historia al lector hace que este se adentre a la perfección en la psique de los personajes y en su historia. De esta manera, aunque habla de tramas personales, muestra también la sociedad (we live in a society, sí), crítica la farandula que rodea Hollywood o el uso de la religión como válvula de escape. El contraste, de esta forma, con el humor de su narrativa es mayor y más interesante.

En conclusión, Porno religioso improvisado ha sido una sorpresa mayúscula. Me esperaba algo raro, pero para nada una novela así, desbocada y humorística pero reflexiva y realista. Bizarra pero también, de alguna forma, cercana. Como consigue compaginar todo eso Laura Lee Bahr me resulta un misterio a estudiar. Sin duda, una novela imprescindible que, una vez te atrapa, ya no te deja ir.

Otras reseñas: