Trazos de sangre de Poppy Z. Britte

jueves, 15 de noviembre de 2018



La biblioteca de Carfax es una editorial que está haciendo una labor importantísima con un proyecto muy interesante. Y es que esta nueva (¿puedo decir que es nueva, aunque ya lleva más de un año publicando?) editorial especializada en terror está publicando un catálogo variado y muy interesante: una nueva puerta a voces desconocidas en el ámbito español. Este no es el caso de Poppy Z. Brite, un autor cuya obra ha sido publicada en varias ocasiones a nuestro idioma, pero que ya hacía tiempo que merecía una reedición como la que La biblioteca de Carfax le ha dedicado: con nueva traducción (por Carla Bataller) y nuevo título. Este es Trazos de sangre (Drawing blood en el original). Os dejo con la reseña.

Missing Mile es un pequeño pueblo de Carolina del Norte que se ve sacudido, de repente, por un horrendo crimen: Bobby McGee, un conocido dibujante de comics, mata a su esposa y a su hijo a martillazos antes de ahorcarse en el palo de la ducha. El único superviviente es Trevor, el hijo mayor que con apenas 5 años se encuentra huérfano y traumatizado por unas imágenes que nunca podrá olvidar. 20 años más tarde, Trevor decide volver a Missing Mile y enfrentarse a una casa llena de fantasmas del pasado.

Trazos de sangre es una novela que comienza con potencia: Britte decide empezar por el prologo y mostrar, en vez de enseñar en flashbacks, la poderosa escena que vive Trevor. A partir de entonces, el lector se meterá en su piel y en la de Zach, dos personajes totalmente diferentes entre sí pero con muchas similitudes: un pasado traumático al cual tendrán que enfrentarse si quieren mirar hacia el futuro.

La novela está cargada de referencias hacia el jazz y hacia la cultura americana de los 60 en el sud (sobre todo en Nueva Orleans) y también hacia la cultura americana de los 90, época en la que el libro fue escrito. Britte no duda en sumergir al lector en un ambiente lleno de artistas, músicos, fumetas y drogadictos en el cual se mueven los personajes. Un ambiente que se alza como la única nota positiva para los personajes, en contraste con el horror que se aloja en la casa. 

Pues el terror que Britte muestra en este libro no es tanto uno monstruoso como un terror racional, oscuro, muy humano. No hay monstruos ni fantasmas, simplemente se muestra la oscuridad del ser humano y como esta puede afectar y escarbar en el alma de una persona de la misma forma que el agua moldea la piedra. Y para hacer eso, Britte juega con los dos personajes y muestra dos maneras muy diferentes de enfocar un pasado traumático: huyendo de él o enfrentándolo y asumiéndolo. En ambos casos, los dos personajes están muy bien construidos, con caracterizaciones muy profundas y realistas y su relación, aunque a veces demasiado precipitada, se hace real y plausible: logra que el lector se meta en su historia. A esto ayuda también la presencia de personajes secundarios muy potentes que, a nivel de caracterización, están casi a la altura que los dos principales. 

Quizá el único problema que tiene la novela es que empieza de forma muy pausada, algo necesario para presentar todos los personajes, pero al final el ritmo se acelera a veces de manera demasiado rápida. Britte se encuentra con que tiene demasiados frentes abiertos y algunos de estos hilos los cierra de forma algo descuidada. Sin embargo, la trama principal es redonda y está muy bien cerrada, por lo que el lector se queda con una sensación de finalización muy agradable.

La novela está muy bien escrita, con innumerables referencias musicales y culturales americanas, que se hace muy amena de leer. Un libro oscuro y espeluznante, pero que habla de un terror diferente, un terror más humano, más posible, menos sobrenatural. Aplaudir también la edición, que es impecable con una preciosa portada de Rafael Martín y una buena traducción de Carla Bataller. En definitiva, uno de esos libros que, si os gusta el terror y la música jazz americana, deberíais leer.

Otras reseñas:

El príncipe y la modista de Jen Wang

jueves, 8 de noviembre de 2018


¿Sabéis ese momento en el que encontráis una lectura que es justo lo que necesitabais en ese momento? Como una especie de encuentro cósmico entre la obra y tú. Esto es lo que me pasó con ‘El príncipe y la modista’ de Jen Wang. Un comic que empecé de noche, para leer unas pocas páginas, y que acabé devorando hasta la madrugada por que necesitaba saber más de sus personajes, empaparme más con la preciosidad de la historia. Pero como no quiero hacer spoilers de la reseña, mejor vamos a por la sinopsis.

Sebastian es el príncipe de Bélgica, recién llegado a París y uno de los solteros más codiciados  en la alta sociedad parisina. En un baile realizado en su honor, una de las damas invitadas viste un descarado vestido. La obra de diseño está firmada por Frances, una modista que trabaja  en un taller, esclavizada por su jefe. Sin embargo, el diseño llamará la atención a Sebastian, quien tiene un secreto que no ha compartido con nadie, excepto su guardaespaldas: Le gusta vestirse con ropa de mujer.

Jen Wang, la guionista y dibujante de este comic, hace muchas cosas bien. La presentación y caracterización de los personajes, con unas expresiones muy vivas y una personalidad muy definida, están muy bien conseguidos. Frances y Sebastian (tanto él como Lady Crystalia) son los protagonistas indiscutibles de la obra y como tales, son muy distinguibles.

Esta es una obra en la que el dibujo y la historia van tan de la mano que es imposible separarlos o analizarlos por separado. Sí, el dibujo es delicado pero carismático, con unos trazos muy destacados y un juego de color precioso. Sin embargo, el dibujo redondea a la historia y a la vez la historia caracteriza a los personajes. Esto no es algo poco común en un comic, al revés, suelen conjugar bien, pero es quizá uno de los mejores usos que he visto de esta unión: El príncipe y la modista es una obra redonda gracias a esto.

El mensaje que quiere transmitir Wang, un mensaje cargado de amor y aceptación, de abrazar las diferencias personales que nos construyen como individuos, de perseguir la libertad por encima de todo y de mirar hacia el futuro en vez de anclarse en el pasado. Es quizá por eso que la historia es tan dulce y tan agradable de leer, por ese positivismo que transmite el comic y que acaba con una nota de esperanza. Es una de esas historias que te llenan el corazón de una sensación cálida, de esos libros que, al acabarlos, quieres abrazarlos para alargar así esa sensación.

Esta es una reseña y una opinión muy polarizada, y es que, como ya he dicho, leí El príncipe y la modista justo en el momento adecuado. Pero a pesar de eso, y a pesar de que pueda parecer una crítica falta de argumentos, creo que todos los amantes de las historias bonitas deberían darle una oportunidad a este cómic. Sin duda es, para mi, una de mis mejores lecturas en lo que va del año. Y no voy a dudar a recomendarla. Espero que, después de esta reseña tan sentida, vosotros os animéis a leerla también. Os aseguro que no os arrepentiréis de hacerlo.

¡Muchas gracias a la editorial Sapristi Comic por el envío del ejemplar!

Otras reseñas:
Lunatic books
In the never never

La chica descalza en la colina de los arándanos de Nieves Mories

martes, 6 de noviembre de 2018



Últimamente me he aficionado a leer terror. Ya dije el año pasado en el #LeoAutorasOct de 2017, que era una asignatura que tenía muy pendiente. Lo sigue siendo, aunque este año he podido leer más del género, pero puedo decir que conozco bastantes más autoras (pues sobre todo las he leído a ellas) que escriben terror. Nieves Mories usa elementos de estas autoras en La chica descalza en la colina de los arándanos, la novela corta que os vengo a reseñar hoy. Igual que pasó con UNO, esta reseña forma parte de mi papel como jurado en los Premios Guillermo de Baskerville que organiza Libros Prohibidos. Y sin más introducción, vamos al ajo:

La trama gira alrededor de una casa situada en un lugar que, pese a su nombre (Blueberry Hill), no tiene arándanos. Nos muestra a los habitantes de esta casa, al hombre singular, casi monstruoso, que la habita y a la protagonista de nuestra historia, inocente pero sarcástica y enfadada.

Como decía en la introducción, la novela usa elementos que ya se han visto en otras novelas de terror (la casa, el hombre que la habita) y lo usa en su favor para llevarnos a un terreno conocido y resbaladizo. Estos son elementos que casi forman parte de la novela como un personaje más, como secundarios que ayudan a construir esta historia.

Pero el poder de la historia lo tiene todo la narradora y eso creo que es el mayor éxito de la obra. La narradora es original, peculiar, muy bien caracterizada y el lector consigue empatizar  con ella. A través de una voz narrativa muy viva y desgarradora, Mories consigue meternos en su piel, hacernos sentir con ella. La historia tiene fuerza, sí, pero es porque la narradora la cuenta con esta intención. Mories consigue que toda su lírica hable de eso. Consigue imprimir un estilo y una personalidad única a la historia, de manera que el personaje revive bajo sus palabras y se hace real.

Sin embargo, la novela también tiene algunos fallos que me han impedido disfrutar de la lectura al cien por cien. La historia se hace algo caótica y dispersa y en algunas ocasiones da la sensación de que, pese a ser una novela corta, hay escenas o partes que le sobran. La estructura no acaba de funcionar y eso ralentiza la lectura de una novela que debería leerse del tirón, sobre todo para poder entrar en la ambientación oscura que presenta la voz narrativa y que debería atraparnos con ella. Sin embargo, este caos en algunas ocasiones me sacaba de la lectura.

En conclusión, esta es una novela corta muy interesante, con toques muy originales y otros muy clásicos del género. Una combinación muy adecuada que, sin embargo, no acaba de funcionar a causa de la estructura. Con reminiscencias a Shirley Jackson y en general a las novelas de terror gótico que giran alrededor de una casa, La chica descalza en la colina de los arándanos es una novela corta que, si os gusta el terror, deberíais leer.


Esta reseña se ha realizado como jurado del Premio Guillermo de Baskerville que organiza Libros Prohibidos. 

Otras reseñas:
Libros prohibidos
Palabras desde otro mundo

Tres años leyendo autoras en el #LeoAutorasOct

viernes, 2 de noviembre de 2018



Otro año que se va y otro año que hemos leído autoras en octubre. Como ya dije en su momento en esta entrada, este es el tercer año que se realiza esta iniciativa y sin duda, no ha dejado de crecer. Se ha expandido a otras iniciativas, a lecturas realizadas durante todo el año, a analizar más lo que leemos y de quién leemos. Solo por eso, ya creo que el #LeoAutorasOct es un éxito.

La literatura necesita de más voces diferentes para mostrar mundos diferentes. Y ya no hablo solo de mujeres, quienes han estado invisibilizadas durante siglos pese a que, des de siempre, han escrito. Hablo de que todas las voces aportan un granito de arena diferente, que, como decía Haruki Murakami en Tokio Blues: “Si sólo lees los libros que está leyendo todo el mundo, sólo pdrás pensar  como hace todo el mundo.” Y aunque la literatura tiene muchas funciones y muchos usos, puede ser recreativa, puede ser informativa, puede ser imaginativa, puede ser una válvula de escape… siempre gana con más voces.

Y ¿cómo me ha ido a mí este año? Si me seguís en twitter, sabréis que he estado leyendo a tope, tanto que casi he leído la lista que había puesto en un inicio (añadiendo otras lecturas que han ido surgiendo por el camino), un total de 13 libros. Trece lecturas muy diferentes entre sí, novelas cortas, comics, libros más largos, inicios de saga… Y me he dado cuenta de que lo hacía con facilidad. Con una lista de TBR llena de autoras diferentes de diferentes géneros y sin leer nunca a desgana. Trece autoras diferentes de los millones que hay.

He empezado la saga de Miles Vorkosigan de Lois McMaster Bujold (que ya iba tocando, aunque ahora me haya adentrado en un mundo literario de 16 novelas como mínimo), he conocido Japón en diferentes épocas y desde diferentes puntos de vista. He leído cuentos de terror (otra vez, como el año pasado, he podido leer a mujeres escritoras de terror y cada vez me gustan más). He podido leer autoras extranjeras y autoras hispánicas y autoras que escriben en diferentes idiomas. Me he enamorado con Sebastian y Frances (pronto tendréis reseña en el blog de El príncipe y la modista) y me he reenamorado de V.E. Schwab (pronto voy a leer todo lo que ha escrito, me encanta). Vamos, ha sido un mes completo. Os dejo todas las lecturas realizadas más abajo. 

Lecturas realizadas durante el #LeoAutorasOct:


Lola Robles
El informe Monteverde

Hayashi  Fumiko
Diario de una vagabunda

Shion Miura
La gran travesía

Kaori Ekuni
Luz brillante

Aliette de Bodard
In the Vanisher's place

Jen Wang
El príncipe y la modista

Mariana Enriquez
Las cosas que perdimos en el fuego

V.E. Schwab
A darker shade of magic

Lois McMaster Bujold
El aprendiz de guerrero

Carmen María Machado
Her body and other parties

Nieves Delgado
UNO

Nieves Mories
La chica descalza en la colina de los arándanos

Varias autoras
Agua en los pulmones


La conclusión de este reto es que, un año más, muchísima gente ha descubierto nuevas autoras. Ha conocido maneras de escribir diferentes, historias diferentes. Ha ampliado su lista de libros por leer hasta el infinito (tranqui, nos pasa a todos). En definitiva, ha sido un mes cargado de libros y buena literatura (y seguro que mala, que estas cosas también pasan). Así que contadme, explicadme… ¿cómo ha ido este mes? ¿Hay ganas de otro reto de lectura?

Beneath the sugar sky de Seanan McGuire

martes, 23 de octubre de 2018




Si lleváis un tiempo en mi blog, sabréis que estoy enamorada de la saga de Waynard Children que está escribiendo Seanan McGuire a base de novelas cortas. En la reseña que escribí de ‘Cada corazón, un umbral’ (el primer libro de la saga) decía: “Si por mi fuera, le pediría a McGuire que escribiera una historia sobre cada uno de esos mundos”. Al parecer, la autora leyó mi reseña (sí, claro) ya que vamos a tener Waynard Children para rato. Se han anunciado 8 novelas y hoy os voy a hablar de la tercera: Beneath the sugar sky.

La historia nos traslada de nuevo a la escuela de Eleanor West. Rini cae en una pequeña charca dentro de los jardines de la escuela, buscando a su madre, Sumi. Sin embargo, Sumi está muerta antes de que Rini haya podido ser concebida y eso, como ya se ha visto en otras obras (para quien no pille la referencia, Regreso al futuro) puede ser un problema considerable. Aquí empezará una aventura que involucrará a varios personajes de Cada corazón, un umbral, y a algunos nuevos.

McGuire ha elegido un tema que acompañe de fondo al worldbuilding de cada uno de sus libros. Y es que la ambientación es el punto más fuerte de estas novelas: Los diferentes mundos, la manera en que los niños han vuelto, cambiados, de estos mundos. El compás donde los mundos pueden estar situados… McGuire usa todos los elementos que ya había presentado en el primer libro y explora algunos de ellos a fondo. La autora amplía el espectro de mundos presentado y solo por eso ya vale la pena leer el libro. La imaginación e inventiva de la ambientación de esta saga sigue siendo tan maravillosa como lo fue en el primer libro y no ha perdido impulso en las posteriores entregas.

Sin embargo, el tema de fondo elegido en este libro no ha acabado de convencerme. En el primero ya me pasó, pues la investigación de los crímenes en la escuela me dejó de interesar a medio libro. En el caso de Beneath the sugar sky, McGuire acude a una aventura con tintes clásicos que, en contraposición a la ambientación, no me parece nada novedoso.

El estilo también sufre por ello. La autora abandona el estilo más depurado de Down among the sticks and bones y vuelve a un tono más directo y sencillo del primer libro que, per se, no está mal, pero que en comparación pierde. Sin embargo, es un libro ameno, fácil de leer en inglés y con imágenes muy trabajadas.

Últimamente encuentro muy interesante las sagas de este estilo, como me pasa con la saga de Becky Chambers (cuya segunda parte, A closed and common orbit, reseñé hace poco). Es decir, sagas cuyos libros son todos autoconclusivos, aunque estén ligadas por el mismo mundo y, a veces, por los mismos personajes. Lo que está claro es que la ambientación creada por McGuire en esta saga aún tiene muchísimo por mostrar. En enero saldrá In an absent dream y no tengo ninguna duda de que va a acabar en mis estanterías en cuanto salga. Y para los que estéis esperando la saga en español, pronto tendremos disponible la segunda parte que ya reseñé en su momento, Down among the sticks and bones, editado por Alianza. 

Otras reseñas:

Leer en corto: 10 relatos de autoras de terror

miércoles, 17 de octubre de 2018


Hoy traigo una entrada muy especial. Después de meses sin hablaros de relatos, he querido aprovechar el #LeoAutorasOct (y el hecho de que el pasado lunes fue el Día de las Escritoras) para traeros otra colección de recomendaciones de relatos. El año pasado me adentré mucho en el terror escrito por mujeres y en esta entrada quería reflejar algunas de las obras que más me han impresionado. Además he tenido la suerte de poder contar con @InfinitoAlex del blog Donde acaba el infinito, que también ha elegido 5 relatos para recomendaros. Alex es uno de los mejores blogueros/críticos de género en España, por lo que os recomiendo que visitéis su blog y leáis sus reseñas. Eso sí, hay peligro de que engrose ampliamente vuestras listas de pendientes. Sin más introducción, vamos a por los relatos:

Recomendaciones de Alex


Shoggoths en flor, de Elizabeth Bear (Premio Hugo 2009)
Relato incluido en la antología Ominosus de la ya extinta editorial Fata Libelli (extinta de mercado editorial, pero jamás de nuestros corazones) es un relato neolovecraftiano sugerente y misterioso. En este cuento asistimos a la historia de un profesor afroamericano que visita las costas de Nueva Inglaterra en 1938. Su intención es estudiar los Shoggoths, una especie de medusas enormes que se asemejan más a críptidos que a cualquier animal conocido por la ciencia. A lo largo del relato descubrirá su verdadero origen, son una suerte de esclavos de los Antiguos creados hace miles de años. 

La cámara sangrienta, de Angela Carter
La cámara sangrienta es, sino el mejor, uno de los mejores relatos que escribió nunca Angela Carter. Es un cuento que sintetiza y cristaliza todas sus fobias y manías, todos sus intereses, su estilo más depurado y lo transforma todo en una historia inolvidable, en el sentido más macabro de la palabra. Como un tatuaje en la piel. Este relato que aúna terror, sexo y dolor cuenta la historia de una joven recién casada que comienza a investigar por su nuevo hogar, un antiguo castillo al que ha ido a vivir con su marido. Iba a decir que os podéis imaginar el resto, pero si no lo habéis leído seguramente no podáis. Un cuento gótico excelente. Este relato da nombre a la antología en el que se encuentra, La cámara sangrienta.


En el confesionario, de Amelia B. Edwards
Amelia B. Edwards es una autora que, para mi, había permanecido en la sombra hasta que La Biblioteca de Carfax publicó la antología El carruaje fantasma. En realidad, de este libro podemos escoger numerosos textos, pero quiero destacar este porque me gustó especialmente. En este texto los protagonistas acuden a la iglesia de un pequeño pueblo de Suiza donde descubren un crimen macabro que atormenta a las gentes del lugar. Pero quizá el más afectado sea un viejo sacerdote martirizado por la fe, la cordura, la paz o el descanso. Una estupenda lectura escalofriante que da para mantita en el sofá. 

La lotería, de Shirley Jackson
Con la reciente publicación de Deja que te cuente, por la editorial Minúscula, pensé en añadir algún relato de esta colección, y puestos a recomendar a Shirley Jackson, y suponiendo que sois neófitos en la obra de la autora, ¿por qué no empezar con su relato más popular? La lotería, incluido en este libro que acabo de mencionar, es un texto relativamente breve. Me cuesta una barbaridad hablaros de este relato sin destripar nada, así que os contaré una anécdota. Cuando La lotería se publicó en el diario The New Yorker en 1948, fue tan impactante, tan fulminante para sus lectores que muchísima gente (y hablo de cientos, quizá miles) cancelaron su suscripción al diario y colapsaron los teléfonos de la redacción con quejas furibundas. 

La casa de Adela, de Mariana Enríquez
No podemos hablar de relatos de terror y no incluir a Mariana Enríquez. Aunque os recomendaría todos sus relatos, en especial los recopilados en Las cosas que perdimos en el fuego, me gustaría destacar La casa de Adela. Un texto sobre las deformidades físicas envuelto en misterio, intriga y una atmósfera oscura, amenazante. Los monstruos de Mariana Enríquez no son criaturas desconocidas, sino que adoptan formas que nos son reconocibles, familiares. De este modo el miedo penetra en nuestros lugares de seguridad, en los cotidianos. Un relato que busca causar repulsión, rechazo y fascinación. 

Recomendaciones de Isa


Una edad difícil de Anna Starobinets
Cuando hablamos de terror actual, Starobinets es una de mis autoras preferidas. Sí es verdad que, de los tres libros que he leído, Refugio 3/9 me pareció algo flojo en comparación con los otros dos. Pero la magistralidad de la autora parece verse reflejada más en sus relatos. Una edad difícil, relato que da nombre a la antología publicada por Nevsky, es un relato terrorífico, chungo, que se te mete en las entrañas y no te suelta. En esto, Starobinets es una experta: En lograr imprimir un miedo, casi primigenio. 

La hija del fabricante de ataudes de Angela Slatter
Angela Slatter es una autora que apenas he tenido la oportunidad de leer. Sin embargo, lo poco que he leído de ella me ha impresionado muchísimo. Slatter construye el relato usando las palabras justas, de forma que entremos en el mundo de la protagonista sin necesitar mucho. Un mundo en el que, si no llevas cuidado, los fantasmas se quedan contigo para toda la eternidad. El toque perturbador, que acompaña todo el relato, brilla con más fuerza en las notas finales. Sin duda Slatter es una autora a tener en cuenta cuando hablamos de autoras escritoras de terror.

Humo y espejos de Elia Barceló
Otro relato de Dark Fantasies, pero esta vez de una autoraza española como es Elia Barceló. Este relato de terror que juega con la paranoia del personaje (y a su vez, la paranoia que vive con él el lector) y consigue hacerte entrar en su juego. A esto ayuda el hecho de que esté maravillosamente escrito, no solo la caracterización del personaje principal, sino todo el relato, que le da, sin duda, un aire a que nada es real, a que todo es un reflejo detrás de la bruma. 

The husband stitch de Carmen Maria Machado
The husband stitch, el relato que abre la antología de Her body and other parties (editado al español por Anagrama y ya disponible en tiendas), es un relato que se aleja del terror de los anteriores. En él, lo sobrenatural está en un segundo plano, dando paso a una historia... ¿romántica? sobre una mujer y como conoce al que, dice, será su futuro marido. La visceralidad de la narrativa, la forma que tiene Machado de retorcer, poco a poco, la historia, hasta el final, esperado, pero no por ello menos contundente. 

Amados de Lucy Taylor
Hay un terror casi primigenio a las incomensurables profunidades marinas y a lo que ahí se esconde. Lucy Taylor juega con eso para mostrarnos un relato que, igual que una espiral, va descendiendo hacia lo más hondo de la psique humana, hacia un miedo denso, espeso, como el agua con alquitrán. En un mundo postapocalíptico, las monstruosidades van más allá de lo humano. Un relato magníficamente relatado que ahoga al lector hasta arrastrarlo bajo sus redes. Agua en los pulmones, la antología editada por Pulpture que ha sido publicada este otoño, está siendo una de mis lecturas del #LeoAutorasOct.

Octubre es el mes ideal para leer a escritoras de terror y estos 10 relatos, que podéis encontrar todos en antologías publicadas en español, son una buena recolecta. ¿Habéis leído alguno?

UNO de Nieves Delgado

jueves, 11 de octubre de 2018



Ha empezado el #LeoAutorasOct y con él, no solo las lecturas de mujeres, sino también las recomendaciones de autoras interesantes. Como ya pasó el año pasado, quiero centrar todas las entradas de este mes en lecturas escritas por mujeres, ya sean reseñas u otro tipo de entradas. Y empezamos con una reseña que tiene doble objetivo, no solo recomendar el libro (que sí, spoiler alert, me ha gustado mucho) sino también leerlo para juzgarlo en los Premios Guillermo de Baskerville de Libros Prohibidos. Así que, sin más introducción, vamos con la reseña de UNO de Nieves Delgado.

UNO es un proyecto que cambiará la humanidad para siempre. Un proyecto que ya está en movimiento y en el que un gran porcentaje de la población participará. Nadie sabe el resultado, nadie sabe si saldrá bien o no. Pero Sasha (y una gran parte de la población humana) está dispuesta a asumir el riesgo. ¿Qué implicará el proyecto?

Nieves Delgado presenta un futuro próximo muy realista, en la que los dispositivos móviles han evolucionado a dispositivos mentales y en la que la humanidad sigue dependiendo de la tecnología. Aunque no abusa del infodump, muestra un mundo especulativo del nuestro. Dentro de este mundo, el proyecto UNO mismo es, quizá, el elemento más “fantástico” de la novela, sin dejar de ser plausible en un mundo altamente tecnológico. Pero aunque la novela gira alrededor de este proyecto, la autora solo da pedazos de información necesarios para que el lector vaya construyendo su propia imagen sin mostrar la fotografía general.

Esto hace que el lector tenga que jugar con su imaginación para poder comprender qué está explicando la autora. Esto es interesante sobre todo por el toque final que convierte la novela en una historia muy redonda. Sí es verdad que algunos de los fragmentos que van aparte de la historia de Sasha (las fichas técnicas, los fragmentos sobre el sistema nervioso) sobran durante la lectura. Pero mientras que las fichas técnicas al final tienen un sentido, estos pequeños fragmentos sobre la fisiología del cerebro me han resultado tediosos y sobrantes a la historia. Esto no hace que el libro se haga difícil de leer. De hecho, es una historia que pese a su contenido filosófico y especulativo, se lee rápido. Una historia corta que ahonda muy bien en su personaje principal, Sasha, y que nos muestra sus miedos, sus dudas y sus expectativas.

El estilo de Nieves Delgado es ligero y para nada sobre cargado. Esto hace que, en general, la lectura sea agradable, sin leer demasiados infodumps y sin descripciones pesadas o tediosas. Falla, sin embargo, en los diálogos, que a veces son un poco flojos o menos creíbles de lo que me habría gustado (en comparación con el resto de la historia) y me sacaban de la lectura.

Pero en conclusión, y ya acabando la reseña, UNO es un libro que merece la pena leer. Se lee rápido, en una tarde, pero te deja pensando muchas más. Es una novela muy bien pensada, con un mensaje claro, muy buenas ideas en una realización casi impecable. Sin duda, una lectura que recomendaría hacer a todos aquellos que disfruten de la ciencia ficción especulativa.

Esta reseña se ha realizado como jurado del Premio Guillermo de Baskerville que organiza Libros Prohibidos. 

Otras reseñas del libro:

A closed and common orbit de Becky Chambers

lunes, 8 de octubre de 2018




Hay un dicho que odio, que dice que “las segundas partes nunca fueron buenas”. Y si digo que lo odio es porque no me parece nada acertado. Sí es verdad que cuando se quiere estirar el chicle con segundas partes innecesarias, estas suelen ser malos productos. Pero cuando una autora como Becky Chambers crea un universo como el de El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, la segunda parte no solo es complementaria, sino que es necesaria. Y sobre todo si está creada buscando ampliar ese universo. De ahí sale A closed and common orbit, libro que voy a reseñar hoy. Vamos a ello.

Lovelace acaba de nacer, pero su mundo ya ha dado un vuelco de 180 grados. Y ahora que ya no está en el sistema operativo de una nave, sino en un cuerpo creado específicamente para una IA como ella, todo le resulta confuso y terrible. Por suerte, tiene la ayuda de Pepper, una mecánica de Port Coriol que tiene, ella misma, un pasado con una IA.

Al contrario de lo que sucedía con El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, en esta novela Chambers se centra solo en dos personajes (Lovelace y Pepper), en el presente de la primera y el pasado de la segunda, respectivamente. Esto hace que la novela sea muy dinámica, pues mientras que vemos la diatriba de Lovey en el hecho de ser una IA en el cuerpo de un humano y en todo lo que significa eso para ella (la falta de objetivo, la incomidad al estar rodeada, el no entender las interacciones humanas), vemos también, como contraste, el pasado de Pepper.

Es la historia de Pepper la que más amplia (aunque tampoco lo hace mucho) el universo creado en la primera historia. También podemos profundizar en Port Coriol y ver como las diferentes especies interaccionan entre ellas. En general, pero, Chambers se centra en las inteligencias artificiales, en la típica pregunta que ya se ha explorado en otras historias de que nos hace humanos y que hace a las IA, máquinas. Pero Chambers le da un aspecto mucho más personal, mucho más cercano al lector.

Y es que, como ya pasó en la primera novela, se trata de un libro que sabe como tocar la fibra sensible sin abusar del melodrama. Chambers escribe historias muy humanas y con esto consigue que el lector no solo se sienta cercano a los personajes, sino que empatice con ellos, viva con ellos. Algo que ya pasaba en la primera novela y que consigue brillantemente de nuevo en esta.

En conclusión, A closed and common orbit es una magnifica segunda parte, sobre todo porque no pretende continuar una historia que ya estaba cerrada, sino que amplía un universo con muchísimas posibilidades. Y lo hace manteniendo el estilo desenfadado a veces, dramático otras, que consigue llegar tan fácilmente a sus lectores.

Otras reseñas:

Blackwood de Lois Duncan

viernes, 28 de septiembre de 2018


Nocturna está haciendo una labor muy importante en el mundo de la literatura juvenil, trayendo lecturas que tocan todos los géneros desde la fantasía más clásica (en noviembre reeditarán las novelas de Diana Wynne Jones, por ejemplo) al terror juvenil, como es el caso del libro que reseño hoy. Aprovechando su estreno en cines (al que no fui, por cierto) quise leerme la novela y comprobar qué tal estaba. ¿El resultado? Bastante regular. Y ahora os explico por qué.

Blackwood es el nombre de un internado al que envían a la joven Kit a pasar un año. El internado, perdido en medio de la montaña y situado en una mansión enorme y terrorífica, será aún más espeluznante cuando Kit descubra que solo 4 alumnas, ella incluida, han sido aceptadas ese año. Lo que empieza siendo un centro de aprendizaje elitista acaba siendo una pesadilla para las cuatro alumnas.

El gran problema de Blackwood (y sí, empiezo con el problema porque es lo más visible) es el hecho de que la novela apenas aporta novedad al género. Duncan coge los clichés de las historias de terror y sin ningún tipo de cambio o giro, los aplica en su novela: mansión encantada, fantasmas, terrores nocturnos y adolescentes asustadas. Nada falta en la receta para que Blackwood sea una historia de miedo cliché. Quizá la única novedad es el tema de los fantasmas y el arte. Es una premisa interesante y Duncan la explota bien, aunque es también bastante previsible: desde el momento en que aparece por primera vez, el lector ya puede prevenir por donde va a tirar la novela.

Lo que sí hace bien Lois Duncan es la ambientación. Explota un cliché ya usado, sí, pero lo hace con un estilo muy elegante y una prosa sencilla pero efectiva. Nos mete fácilmente en la mente de Kit y consigue que el lector se traslade hasta Blackwood y sus tierras. Este es uno de los puntos fuertes del libro, pues al tener solo 200 páginas y ser tan asequible de leer, es fácil adentrarse entre sus páginas y leerlo de una sentada o dos.

Como historia de terror, Blackwood no funciona. Los elementos están muy usados y la fórmula, muy vista. La ambientación, pese a que está bien escrita, sigue siendo evidente y tópica. Sin embargo, como una introducción al género para lectores jóvenes, creo que es un libro más que adecuado. Si os gusta la literatura de terror y habéis leído mucho, quizá no os convence, pero si no conocéis demasiado de este género, esta edición tan bonita de Nocturna, con traducción de Noemí Risco, es una buena manera de empezar. 

Otras reseñas:

Hijos de sangre y hueso de Tomi Adeyemi

martes, 25 de septiembre de 2018



Hay libros que te atraen desde el primer vistazo. Ya sea por la portada, por la temática o simplemente por el aspecto general de la obra, pero en algunas ocasiones, sin saber casi nada del libro, tienes ganas de leerlo. Se podría decir que eso es lo que me pasó con Hijos de sangre y hueso de Tomi Adeyami. Una novela juvenil y fantástica que rescata un imaginario africano de una manera muy original.

Cuando Orisha era un mundo mágico, los maji eran respetados, necesitados y temidos. Sin embargo, cuando esta desapareció, los maji, sin poderes, fueron mandados perseguir y aniquilar por el rey. Solo quedaron aquellos que, con menos de 13 años, aún no se habían iniciado en los poderes mágicos. Gente como Zélie. Sin embargo, cuando Zélie tiene la oportunidad de devolver la magia a sus tierras, no dudará un segundo en perseguir ese objetivo, por muy difícil y duro que sea.

Este es un libro juvenil y por lo tanto, tanto el tono como los personajes lo son también. Eso no significa que la calidad sea mala o que los personajes sean poco profundos, porque este no es el caso. Y de hecho, aunque Adeyami use una trama algo manida y el tono sea, como digo, dirigido a un público Young adult, no se corta en mostrar escenas más fuertes si eso es lo que requiere la trama. Los temas de los que quiere hablar la autora, de desigualdad, esclavitud o injusticia están muy claros durante todo el libro y la autora usa brillantemente una trama entretenida para mostrarlos.

Sin embargo, y a pesar de que el libro está bien escrito, acaba haciéndose prevesible. Tanto las relaciones entre los personajes como el desarrollo de la historia se ve venir desde mucho antes y eso le quita parte del atractivo. En algunas ocasiones, la historia da la sensación de estar demasiado masticada, es decir, de haberla escuchado en otras ocasiones. Todo lo que innova la autora en una ambientación fantástica con toques africanos lo compensa con una trama típica y demasiado previsible.

La sensación general del libro es buena. La historia atrapa pese a que se vea venir hacia donde va y la autora logra que los lectores se impliquen con los personajes. El mundo creado por Adeyemi es interesante y con muchas posibilidades y el libro, pese a sus 600 páginas, avanza rápido y se lee en un instante. Tiene algunos puntos flojos que ya he comentado, pero que no ralentizan la novela ni la hacen menos interesante. Si os llama la atención la premisa, la autora o el libro en general, dadle una oportunidad.

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