Mostrando entradas con la etiqueta E. Gaskell. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta E. Gaskell. Mostrar todas las entradas

Mary Barton de Elizabeth Gaskell

martes, 30 de agosto de 2016



¿No os pasa que hay autores a los que retornáis como quien vuelve a casa? ¿Autores con los que os sentís cómodos, bien, a gusto? Es curioso este fenómeno, porque a veces pasa por muy pocas obras del autor que hayas leído y para mi, Elizabeth Gaskell es una de las pocas con las que me siento así (Banana Yoshimoto, Jane Austen, Amelie Nothomb, Yasunari Kawabata, etc) y por eso cuando estoy alicaída o tengo ganas de abandonarme a una buena lectura, me parece una excelente opción de lectura. Y al tener Mary Barton pendiente en casa, no pude desaprovechar la ocasión para volver a casa.

Nos encontramos en Manchester, una ciudad donde la Revolución Industrial se ha vivido con mucha fuerza y donde los señores de las fábricas conviven con los trabajadores. La historia se centra en dos familias de obreros, los Barton por un lado (Mary y su padre John) y los Wilson por otro. El libro empieza mostrándonos la terrible desolación que se instala en casa de los Barton al morir la madre de Mary y su padre, dispuesto a darle una buena vida a su hija alejada de las fábricas, le busca un trabajo como aprendiz de costurera. La belleza de Mary Barton llamará la atención de varios pretendientes y Mary se verá en la diatriba de tener que elegir entre dos de ellos.

Y aunque hay una historia de amor latente en este libro, con la protagonista que da nombre al libro, Elizabeth Gaskell no quería centrarse en ella y es más bien un añadido a la crítica social que predomina en esta obra. El hecho de que Mary Barton tenga que elegir entre Jem Wilson, un buen chico que la ama con todo su corazón pero que no puede darle un futuro brillante y un hijo de un fabricante, adinerado pero sin un amor mutuo, da a entender cual es el tono de la novela. Y es que lejos de esas historias de brillante felicidad rural como Cranford o Hijas y esposas, Mary Barton tiene un claro tono melancólico y oscuro.

La lucha social de los obreros contra los dueños de las fábricas no está tan presente como en Norte y sur, pero también forma parte de la ambientación de esta historia. En Mary Barton sin embargo vemos los efectos de esta lucha y vemos como hasta la mejor persona puede poco a poco ennegrecer su corazón ante la injusticia social. Este planteamiento me ha parecido extremadamente interesante, sobretodo teniendo en cuenta que Gaskell intenta siempre ver ambos puntos de vista, pero sobretodo ponerse en la piel de los obreros del norte de Inglaterra a mediados de siglo XIX.

Este tema se pierde un poco hacia la segunda mitad del libro, donde la relación de Mary Barton con sus pretendientes coge más fuerza y en la que la protagonista también tiene más representación en el papel. Es entonces cuando vemos las dudas entre lo correcto y lo incorrecto, entre el deber filial y el deber romántico. El crecimiento personal de Mary es otro de los leiv motiv del libro y es el que tiene especial relevancia hacia el final del libro, donde la lucha de John Barton y de los obreros pierde fuelle. 

Esta novela tiene un tono más dramático que otros de la autora y tiene una cierta similitud a otras obras de Dickens en las que la miseria, la tristeza, el hambre y la injusticia predominan sobre el amor o la tranquilidad rural. Gaskell logra meterse perfectamente en la piel de sus personajes y nos transmite la dureza de la vida en las ciudades industriales. Al estar ambientada en la misma ciudad en la que vivió Gaskell, la riqueza de detalles que rodean a la novela es fantástica. 

Se trata de la primera obra de la autora y eso se nota. El hecho de que la lucha de clases pierda importancia a medida que avanza la trama hacen que el libro pierda bastante y Gaskell se ampara en una religiosidad para explicar o justificar a un bando a otro, sin llegar a decidirse por ninguno. Sin embargo y pese a todo eso, el libro representa maravillosamente el movimiento social de la época y nos transmite unas sensaciones de una forma magistral. Mary Barton es una especie de antecesora de Norte y Sur y los pequeños fallos que vemos en esta se ven arreglados en la siguiente. Pero si ya habéis leído otras obras de la autora, seguro que disfrutáis de Mary Barton como yo. 

Reseña: Hijas y esposas de Elizabeth Gaskell

jueves, 15 de octubre de 2015


A principios de año os traje una reseña de un libro que me tenía enamorada. Ya estamos en octubre y sigo pensando que ha sido de las mejores lecturas que he tenido este año. El libro en cuestión es Norte y sur y consiguió que ya me enamorara de una autora que me encantaba, Elizabeth Gaskell. A finales de agosto se decidió en el club Pickwick por leer Hijas y esposas ante Rojo y negro y aunque yo había votado por el perdedor, cuando pude (por desgracia, desde el móvil) me puse con esta novela. Y una vez empecé, ya no pude parar.

En un pequeño pueblo rural vive Molly Gibson, la hija del doctor del pueblo. Tiene una vida sencilla junto a su padre y ambos viven juntos y solos sin ningún problema. Sin embargo Molly ya tiene edad de merecer y ante la ausencia de una madre, el doctor decide casarse con otra mujer, que cuenta también con una hija, una hija preciosa y educada, pero incapaz para sentir como el resto de la gente. En el pequeño pueblo en el que se desarrolla la acción, la vida de estas dos jóvenes estará unida a otra familia cercana, los Hamley y al resto de sociedad.

Apostar por Gaskell es apostar por un caballo ganador. Es curioso que una autora que tiene tanta mano para escribir y para contar historias reflejando la época que vivió, así como las Brontë o Jane Austen, haya pasado tan desapercibida en nuestro país. El tono realista y duro que usa Gaskell contrasta con el del resto y el contraste entre la sociedad en la que ella creció y la sociedad de ciudad norteña en la que ella fue a parar después de casarse es visible en muchas de sus obras. Sin embargo, es su besante más costumbrista la que se ve reflejada en esta novela. Es su última novela, una novela incompleta (sin el capítulo final que le de el cierre perfecto, pero igualmente una obra maestra), y por lo tanto Gaskell recopila el resto de sus obras en esta para poner un punto y final a una bibliografía impecable.

La historia gira alrededor de Molly y su hermana, dos personas que contrastan entre ellas absolutamente. A través de esta visión de la sociedad de un pueblo pequeño, Gaskell nos habla de muchas cosas, de las apariencias y las diferencias sociales y el daño que esos estratos causaron a Inglaterra. Del efecto que tiene la educación o, en su caso, la ausencia de esta en una persona. Gaskell construye sus personajes para hablar de estos temas, pero lejos de parecer un simple instrumento, se puede ver la mano de una verdadera escritora detrás de cada uno de los personajes. Su complejidad emocional, su profundidad en los diálogos y acciones, su coherencia con la trama que nos presenta y con la evolución de ambos personajes... todo eso Gaskell lo hace magistralmente.

Y además, con su preciosa pluma. Ya sabéis que lo más probable al leer una novela clásica decimonónica es que os encontréis con una pluma impecable, preciosa y recargada que, en este caso, le va que ni pintada a la trama. Y sin embargo, los diálogos son ácidos cuando tienen que serlo y llega un momento que la crítica, lejos de horrorizarnos, nos saca una sonrisa sarcástica. Y aunque al llegar a la última página con el sabor agridulce de saber que no debería ser la última, el libro queda perfectamente cerrado gracias a una nota de editor (que, según he leído por internet, no tienen todas las ediciones. Creo que la de Alba sí la tiene, al menos). Y no es muy difícil imaginarnos esas últimas páginas, esos personajes que, después de 768 páginas, hemos aprendido a reconocer.

En definitiva, no puedo dejar de recomendaros este libro igual que os recomendé en su día Norte y sur. De hecho, no estoy segura de deciros cual me gusta más de los dos, porque aunque Norte y sur tiene una crítica más notable de las diferencias sociales entre obreros y terratenientes propietarios, aunque en Norte y sur podemos ver esa lucha social por conseguir unos derechos que los obreros realmente merecían, es Hijas y esposas la obra cumbre de Gaskell, la que realmente cierra su carrera. No podría elegir entre las dos, pues son diferentes y a la vez, tienen el mismo corazón. Así que, como siempre os digo cuando me fascina tanto un libro que no puedo escribir sin transmitir mi emoción, simplemente leedlo. Y enamoraros, como yo, de esta maravillosa autora. 
5/5

Reseña: Norte y sur de Elisabeth Gaskell

lunes, 5 de enero de 2015



Esta sí es una buena manera de empezar el año. Hace tiempo que tenía pendiente esta novela, pues al haber visto la serie antes (sin saber que existía su equivalente en libro) y haberme enamorado de los personajes, en cuanto me enteré de que existía una novela, la compré sin dudarlo (pese al precio algo desorbitado). Era mi primer pinito con Alba editorial, aunque no sería el último. Sin embargo, fui aparcando el libro al ser algo largo y al final lo cogí el 31 de diciembre, impulsada a acabar bien el año. Y a empezarlo mejor.

Margaret Hale es una señorita sencilla del sur. Vive una vida tranquila con su padre, un párroco de un pequeño pueblo, y su madre. Pero cuando su padre duda sobre la institución para la que trabaja y decide dejar su puesto, los Hale tienen que dejar el pueblo e ir al norte, donde encontrarán más oportunidades. Milton es una ciudad industrial en auge y Margaret verá desde la primera vez que pise la ciudad las diferencias entre su amado sur y el norte. Sin embargo, a medida que conozca el carácter y voluntad de los ciudadanos de Milton, aprenderá también sus virtudes.

A través de los ojos Margaret podemos ver los cambios de un país que albergaba en él dos "culturas", dos clases de personas tan diferentes entre ellas que apenas parecían formar parte de la misma isla. El sur y el norte se unen en esta historia y la frontera que los separa, tan clara al principio, se va diluyendo a medida que Margaret va viviendo y conociendo más las costumbres norteñas. La trama sigue por lo tanto un hilo fijo y aunque varias subtramas salen de ese hilo, en ningún momento se pierde por derroteros que no interesan.

Sin embargo, muchos son los temas que trató Gaskell. Aparte de la parte romántica del libro, nada despreciable y que logra encoger al corazón (o quizá es que yo soy un poco moñas, que no lo descarto), también vemos la desesperación de la pobreza, la dureza de los hombres que se tienen que hacer a sí mismos. Esta mezcla de tramas es muy interesante, pues Elisabeth Gaskell lo relata todo con un realismo increíble: las costumbres, las huelgas, el momento histórico está muy bien plasmado sin dejar de ser una novela romántica.

Por lo que los personajes tienen verdadero poder en esta novela. Son ellos los que llevan la trama y los que hacen que te adentres verdaderamente en ella. Al contrario de Cranford, en el que los personajes eran solo atrezzo más en ese escenario escogido, en este caso Gaskell ha delineado muy bien todos ellos, creando personalidades que bien podrían haber sido reales: Margaret, John Thorton, el señor Hale o Bessy, todos con una personalidad muy bien plasmada y que llegan a robarte el corazón.

Y como siempre digo, la pluma de la autora está no solo a la altura de la ambición de la obra, sino que la supera. Gaskell nos lleva con un estilo típico de su época a través de esta historia que te atrapa y no te suelta. No me repetiré porque ya lo he dicho mil veces, pero aún no he conocido autor decimonónico que me haya decepcionado en la forma de escribir, independientemente de las historias que relataran. 

Como veis, esta ha sido la mejor forma de empezar el año 2015 lector. Esta obra me ha encantado y ya ha pasado a engrosar parte de mis libros preferidos, de esas historias que sé que releeré mil veces con el tiempo. Y mientras tanto, me quedo con la adaptación, que pese a algunas escenas inventadas, ha plasmado bastante bien el carácter y la personalidad de los personajes. ¿Lo recomiendo? Por supuesto, si os gusta la literatura clásica, este libro os conquistará. Y si no os gusta, es perfecto para empezar. 
5/5

Reseña: Cranford de Elisabeth Gaskell

jueves, 17 de julio de 2014

Hace poco que conocí a esta escritora, de hecho demasiado poco. Elisabeth Gaskell fue una escritora del siglo XIX que escribió sobre la fusión entre la sociedad del sur de Inglaterra, esa sociedad que conocemos tan bien los amantes de Austen porque es la que imaginamos en nuestros sueños victorianos, y la sociedad del norte de Inglaterra, donde la revolución industrial ya había hecho estragos y solo existía industria textil, grandes señores que llevaban esas fábricas y la gente que sufría en ellas. Un contraste que Elisabeth ha sabido plasmar muy bien en su obra, según los críticos. Porque yo fui a topar con la única que no relata dicha fusión, sino que habla de un pueblecito del sur donde la apacibilidad y las buenas formas son la ley.

Cranford fue mi regalo de Sant Jordi y después de un par de meses, lo leí al fin (demasiado pendientes) y la verdad es que me ha gustado, de una forma que no esperaba. No tenía expectativa alguna puesta, pues no había leído nada de la autora. Me esperaba una obra del siglo XIX, sí, y por tanto ya me conocía más o menos el estilo, pero nada más. 

Esta novela nos habla de un pequeño pueblo, en el que las mujeres son las protagonistas. Un pueblo regido por normas que buscan la comodidad de dichas mujeres y la igualdad entre clases sociales, pese a que es inexistente. Es una sociedad muy limitada y reducida y eso lleva a estas mujeres a conservar lo máximo posible la estabilidad. Estamos hablando de damas con más o menos dinero, que se reúnen de vez en cuando y que siguen estas reglas con primor. Sin embargo, un día llega al pequeño pueblo un coronel retirado, que desbarata ese equilibrio que ellas habían conseguido con su sinceridad natural y sus formas directas, tan raras en la época. 

Cranford es una novela algo atípica en este sentido. No nos relata la vida de unos personajes, sino de un pueblo en el que por supuesto, hay dichos personajes. La narradora habla en primera persona, pero apenas conocemos nada más de ella que sus opiniones del resto de personas. Así, conocemos al coronel, a las dos hermanas Jenkyns y otros personajes celebres de la población. Pero no hay un hilo de la historia en sí, es más bien una ventana a este pequeño pueblecito y quizá fue eso lo que me tiró un poco para atrás a la hora de leerlo. 

Sin embargo, y ya resumiendo, pues si me alargara más en mis explicaciones acabaría haciendo algún spoiler y, si tenéis que descubrir la novela, prefiero que lo hagáis sin ideas preconcebidas, como lo hice yo. ¿Si la recomiendo? Para todo aquel que le guste el siglo XIX y quiera leer una ventana al pasado, sí. Absteneos, pero, los que os gusten más las historias con una trama marcada y acción. Las cosas pasan despacio en Cranford, apaciblemente, y quizá sea eso lo que entrañable de la novela. 


3/5