Después de cuatro meses improductivos con el Club Pickwick, sobretodo a causa de la falta de dinero (los dos libros que se escogieron eran algo caros y difíciles de encontrar en la biblioteca, así que tuve el problema de conseguirlos y al final, no los pude leer), por fin he podido reconciliarme con el club y leer la lectura propuesta para este mes de julio.
Cuando Mrs. Wilkins descubre el anuncio en The Times que alquila un castillo en una región costera de Italia, se siente irremediablemente atraída. Y pese a la falta de dinero, puede visualizarse a sí misma en aquel lugar. Esa atracción es la misma que siente Mrs. Arbuthnot al leer el anuncio y que las lleva a ambas a buscar dos mujeres más para poder alquilar el local sin problemas. "Para aquellos que aprecian las glicinas y el sol. Se alquila un pequeño castillo medieval italiano amueblado durante el mes de abril."
Este es un libro de personajes más que de aventuras y son esos personajes los que llevan el peso de la historia. Normalmente os hablo de este tipo de división (un libro en el que importan más los personajes o uno en el que importa más la historia) porque me parece una división bastante exacta en la mayoría de libros. Por supuesto, siempre hay excepciones (véase El nombre del viento) en el que ambos tienen una importancia. En este caso, la historia sobre el castillo medieval es solo el "background" para desarrollar los cuatro personajes principales.
Y ese, para mi, ha sido el mayor problema. No porque la obra nos muestre un desarrollo de personajes más que un desarrollo de una historia emocionante, sino porque no he cuajado con ninguno de los personajes. Me han parecido artificiales, faltos de vida, demasiado falsos y exagerados. La magia de la literatura para mi es leer y creer, acabar sintiendo y viviendo con los personajes y sentirlos casi como si fueran amigos. En este caso, no he conectado con ninguna de las cuatro mujeres protagonistas pues ninguna parecía real.
La prosa de Elizabeth Von Arnim se adecua perfectamente a la historia y a través de un estilo indirecto libre, nos muestra los pensamientos de todos los personajes que aparecen (sin excepción), lo que hace que la novela tenga un aire coral muy adecuado para ella, pero a la vez se centra sobretodo en las cuatro protagonistas y sus pensamientos. Este uso del narrador le permite jugar con diferentes puntos de vista y también con el tono más cómico de la novela.
Sin embargo, el libro no llega. Las vivencias de los personajes se hacen totalmente ajenas y el libro no deja de ser un entretenimiento algo vacuo. El final precipitado tampoco ayuda a dejar atrás esta sensación, pues parece que la autora se cansó de escribir y lo dejó así, sin más. Sea la historia mejor o peor, el final la desmerece.
En conclusión, no es un libro que me ha fascinado y quizá porque tenía bastantes ganas de leer algo así, me esperaba mucho más. Una pena, pues la lectura pintaba bien y además en el Club Pickwick se suelen escoger buenas lecturas, pero esta a mi no me ha convencido. A ver que tal la próxima.
Sin embargo, el libro no llega. Las vivencias de los personajes se hacen totalmente ajenas y el libro no deja de ser un entretenimiento algo vacuo. El final precipitado tampoco ayuda a dejar atrás esta sensación, pues parece que la autora se cansó de escribir y lo dejó así, sin más. Sea la historia mejor o peor, el final la desmerece.
En conclusión, no es un libro que me ha fascinado y quizá porque tenía bastantes ganas de leer algo así, me esperaba mucho más. Una pena, pues la lectura pintaba bien y además en el Club Pickwick se suelen escoger buenas lecturas, pero esta a mi no me ha convencido. A ver que tal la próxima.
2,5/5

