Yo, robot es un conjunto de nueve cuentos cortos que relatan la experiencia de los robots en la tierra, desde los primeros que no sabían hablar, hasta las grandes máquinas usadas como cerebros para ayudar a la humanidad. Isaac Asimov crea un hilo conductor que son las tres leyes de la robótica y a través de este mundo que ha inventado, nos muestra estas pequeñas historias como quien narra un futuro inevitable y real. Casi parece que estés leyendo un artículo de una revista, solo que está muy bien escrito y consigue transmitir como cualquiera de sus otras historias.
Pero no es solo eso. De hecho, podríamos decir que esa explicación es solo una capa superficial de lo que es realmente este conjunto de cuentos. Porque lo que realmente hace Isaac es observar su propia obra, coger las leyes que él mismo ha creado, y desgranarlas una a una hasta que encuentra sus fallos y sus posibles evasiones. Y entonces, escribe sobre ellos. Es un libro inteligente, que a veces te habla de complejos matemáticos difícilmente entendibles y a veces de las cualidades humanas que las leyes de la robótica intentan salvar. Por si no las recordáis (aunque son mundialmente conocidas), las leyes son:
1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daños.
2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes se oponen a la primera ley.
3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esa protección no entre en conflicto con la primera o segunda Leyes.
Aunque parecen sencillas, Isaac logra que no lo sean. Logra encontrar todos sus defectos y a la vez, escribir sobre ellos de forma que sea interesante. A través de la narración de Susan Calvin, personaje que aparece en muchos de los cuentos y que relata el resto, vamos descubriendo el paso de la humanidad a través del tiempo y el avance tecnológico que esto conlleva. Por otro lado, pero, vemos cosas anticuadas (al fin y al cabo, este libro fue escrito en 1950) que Isaac no creyó que pudieran avanzar ni imaginó que pudieran suceder. Contrastes que leyéndolos ahora parecen curioso, pero que en su tiempo tuvieron que parecer impresionantes e imaginativos.
Me ha gustado muchísimo la inteligencia con que Isaac narra cada cuento. Todos giran alrededor de las tres leyes y todos encuentran resquicios por los que se pueden evadir las leyes. Un claro ejemplo de hecho la ley, hecha la trampa, pero con una trama narrativa adictiva y historias interesantes. Quizá la narrativa de Asimov no es una obra de arte (se defiende suficiente para que sea agradable de leer, sin ser una maravilla) y quizá usa bastantes palabras complejas que pueden confundir o hartar al lector, pero creo que son cuentos cortos y rápidos de leer interesantes para cualquiera que le guste el género de la ciencia ficción y quiera descubrir a su padre. Por cierto, nada que ver con la película, a excepción de que en la película rescatan uno de los personajes, Alfred Lanning, y las leyes. Nada más.
En resumen: un buen libro para verano, no muy ligero pero suficiente interesante para que no importe. Una recomendación veraniega que espero que os interese. ¿Y a vosotros os gusta la ciencia ficción? ¿Habéis leído algo de Isaac Asimov? ¿Os sentís tan tontos como yo cuando leéis a este genio? (jaja) ¡Cualquier comentario será bienvenido!