La verdad es que nunca he sido de leer libros que no formen parte de la narrativa. Aunque me encanta la poesía y el teatro, soy más de vivirla o escribirla, en vez de leerla. En este caso, el libro que os traigo ni es narrativa, ni es poesía ni es teatro. Es un ensayo biográfico de un joven que creo que merece la pena conocer, recolectado por Jon Krakauer, un alpinista y escritor bastante conocido. Algunos habréis visto la película, dirigida por Sean Penn, que vale mucho la pena (la misma portada de la edición que he puesto, a falta de haber encontrado otra mejor), o habréis escuchado la banda sonora de Eddie Vedder (el maestro, el grande Eddie Vedder), tal y como hice yo, pero merece la pena perderse también en el libro que dio pie a ambas cosas, el libro del que hoy trata la reseña.
Chris McCandless fue un muchacho inteligente, avispado e independiente que, al acabar la carrera, decidió emprender un viaje sin retorno, donar todo su dinero y perderse por las tierras de America del Norte sin más cosa de lo que él mismo pudiera conseguir o cosechar. Durante más de dos años, estuvo viajando a dedo por el país, conociendo a personas y dejando marca en ellas, pues era una persona agradable, educada y carismática, además de tener unas fuertes convicciones. En abril de 1992, decidió emprender su última gran aventura hacia tierras salvajes, más concretamente hacia la estepa de Alaska, totalmente deshabitada, sin más comida que un saco de arroz de cinco quilos y lo que pudiera cazar. Un viaje del que no volvió.
El libro está escrito desde el punto de vista de Jon y eso se nota, no solo porque muchas veces muestra la opinión que le merecía el chico, al que no conoció pero de quien fue recabando información por todo el continente, sino también por pequeños relatos de su propia vida, en la que hay cierto paralelismo. A mi me hubiera gustado más que se centrara en Chris (apodado también Alexander Supertramp por sí mismo), pero por otro lado, me parecen curiosos los incidentes que relata y creo que pueden relacionarse con la vida de Chris a la vez que le dan más profundidad a la biografía.
No es un libro de narrativa y por tanto, no tiene grandes proezas ni personajes interesantes. No está escrito en prosa poética (aunque sí está muy bien narrado) ni busca mostrar grandes metáforas. Es más bien la vida de un chico que decidió vivir con todo lo que le diera la naturaleza, con sinceridad hacia el mundo, con la verdad por delante. Es un libro que quiere compartir no solo la vida de Chris, sino también su filosofía.
Este es Chris Mccandless ante el autobús que encontró en las estepas de Alaska y donde murió |
Quizá no os apetezca leer un ensayo biográfico de este estilo, quizá no os interese la vida de este chico, pero creo que vale la pena conocer su historia, ya sea por el cine o por la literatura. Adentráos en la historia de Chris, porque siento que tenía mucho que decir y aunque su tiempo se acabó demasiado temprano, aunque pereció en unas condiciones lamentables, eso no quita que fue una gran persona mientras vivía. Sé que es una reseña corta y atípica, pero eso no quita que a mi me ha dejado marcada. No os voy a recomendar que la leáis, pero sí que conozcáis de alguna manera lo que Chris tiene que decir. Vale la pena.
4/5