Rascacielos de J.G. Ballard

viernes, 22 de febrero de 2019



Desde que Runas anunció esta reedición de Rascacielos (con traducción nueva incluida, de David Tejera), tenía muchas ganas de ponerme con él. Su tamaño era una ventaja (ya he dicho más de una vez en este blog lo mucho que me gustan las novelas cortas) y la temática me llamaba aún más la atención. La ciencia ficción tiene el poder de especular, de trasladarnos a un futuro cercano e imaginar, en situaciones concretas, como actuaría el ser humano. Esto es lo que intenta hacer Ballard en esta novela y, por desgracia, a mi no me ha acabado de convencer. Pero no adelantemos acontecimientos y vamos a por la reseña.

Laing, un recién divorciado, acaba de mudarse a uno de los cuatro rascacielos cercanos a su trabajo. El suyo es un edificio de 40 plantas en el que viven unas 2000 personas, con todos los accesorios necesarios para una vida de lujo. Los inquilinos y vecinos de Laing son hombres de negocios, dentistas, médicos, gente de la farándula, joyeros y todo tipo de gente con gran poder adquisitivo. Sin embargo, cuando la luz se va de algunos pisos, la sociedad bien establecida del rascacielos empieza a tambalearse.

Rascacielos forma parte de un tipo de novelas que especula como actuaria el ser humano de estar este confinado en un espacio cerrado y en sociedad. Es un tipo de novelas que me fascina y que Stephen King creo que hace muy bien (si no habéis leído La niebla, os lo recomiendo). En cambio, hay una variante que creo que falla en la premisa del libro de Ballard y no en las otras novelas de este estilo y es que en Rascacielos, nadie está atrapado: Los vecinos de Laing siguen asistiendo al trabajo, las puertas del rascacielos están abiertas. Así, algunos de los problemas a los que se enfrentan los habitantes, como la falta de comida en el edificio, parecen de una envergadura menor al poderse solucionar.

Por supuesto, lo que Ballard intenta explorar en la novela sigue patente y llega al lector igualmente. Esa idea de la humanidad contra lo material, de la facilidad que tiene el ser humano de sucumbir cuando todo aquello que da por hecho desaparece. Es interesante también la lucha de clases que se crea en el edificio y, para mí, una de las facetas más interesantes de la historia: Cuanto más arriba, mejores son las prestaciones y por lo tanto, más caro es el piso. Este es uno de los primeros elementos diferenciadores, uno que puede trasladarse a nuestro día a día.

Esta novela de Ballard fue escrita hace más de 30 años, pero algunos de los temas que trata siguen vigentes hoy en día. La deshumanización de las ciudades, la idea de seres humanos viviendo en edificios sin conocer a sus vecinos, sin relacionarse con ellos. Los habitantes, separándose por pisos y haciendo la clara diferenciación de “ellos” y “nosotros”, enemizando el “ellos” como personas ajenas, algo que se hace continuamente en la sociedad actual y que el propio Ballard tuvo que vivir cuando, de pequeño, estuvo en un campo de concentración.

El estilo es otro de los aspectos que más me ha costado al leer la novela y es que Ballard abusa demasiado de la exposición narrativa, sin dejar que sean los personajes los que hablen. Los diálogos brillan por su ausencia y en vez de eso nos encontramos con páginas enteras de reflexiones de los personajes. Y aunque este estilo denso pega con la novela, habría esperado que el autor se fijara más en tratar a los personajes y en ahondar en las relaciones entre ellos y no solo en la psicología individual de los tres personajes principales.

En conclusión, Rascacielos es un buen libro, con una premisa interesante y un desarrollo muy bien estudiado. Se hace algo duro y denso de leer, pero es un ejercicio interesante si os gustan, como a mí, esta clase de libros. Sin duda Ballard es un autor de ciencia ficción especulativa clásica que hay que tener en cuenta y con Rascacielos, aunque no ha sido exactamente lo que esperaba, me lo ha demostrado.

Otras reseñas:

Amor de monstruo de Katherine Dunn

martes, 19 de febrero de 2019


Hay libros que parecen predestinados a editoriales concretas. Ese es el caso de la historia de Katherine Dunn y me da la sensación de que si ha tardado 30 años en publicarse un libro de culto como este, ha sido solo porque estaba esperando a que llegara Blackie Books para hacerlo. Y sin embargo, parece inexplicable como una historia así ha tardado tanto tiempo en traducirse. Amor de monstruo ha venido para quedarse en nuestras estanterías y si aún no está en las vuestras, espero que después de leer la reseña os planteéis comprarlo. Vamos allá:

Olympia Binewski es enana, albina y jorobada. Muchas cualidades que para las personas “normales” serían consideradas monstruosas. De la misma forma, el resto de su familia serían considerados freaks, monstruos, raros. Aunque lo que para otras personas serían un hándicap, los Binewski saben bien como explotarlo a su favor: una feria ambulante que, más allá del dinero y el prestigio, está unida por unos lazos familiares irrompibles. Porque no hay nada más poderoso que el amor de un monstruo.

La novela está dividida en dos líneas temporales, siendo la principal la línea del pasado. La propia Oly va explicando y desgranando toda su vida en la feria de los Binewski y en relación con sus hermanos y parece que se dirige directamente a nosotros. Y sin embargo, “nosotros” somos el elemento externo de esta historia, los “normas” (que es como llaman los Binewski a la gente “normal”). Dunn logra, a través de un testimonio cercano, realista y muy directo, que entremos en la historia de Olympia y que la conozcamos como si de una amiga se tratara.

Esta primera persona hace que la lectura sea más llevadera, pero que eso no os lleve a pensar que el estilo de Dunn es sencillo. Al contrario, parece una novela escrita exactamente para su temática, una novela bizarra y de un grotesco casi monstruoso, pero a su vez una novela increíblemente humana. Con toques de terror gótico, de costumbrismo y de gran novela americana, Katherine Dunn fusiona muchísimos elementos para dar una historia redonda.

Si tengo algún pero, es con el ritmo de la novela. A Amor de monstruo le cuesta mucho arrancar, y no es hasta que se enciende la “maquinaria” de la trama y nos adentramos en el mundo de “La fabulonia”, que nos atrapa irremediablemente. Por eso me ha fallado tanto que el climax de la historia, el momento en el que todo se explica y las dos líneas temporales se unen, sea un momento tan breve. Quizá es una forma de la autora de decirnos que vivamos la vida y amemos, monstruosamente o no, porque todo puede cambiar en un segundo. Aún así, me habría gustado que la autora le diera más fuerza a una escena que, para ser tan importante, queda algo apagada.

Si comparaba La extraordinaria familia Telemacus con una buena película de Wes Anderson, Amor de monstruo debería ser una adaptación a la pantalla grande firmada por Tim Burton. Y sin embargo, si quitamos todo aquello monstruoso, ambas novelas se parecen bastante; Amor de monstruo es una novela que habla, por encima de todo, del ser humano. Y de las relaciones familiares. Ha tardado 30 años en llegar, pero no ha perdido ni una pizca de su encanto.

Otras reseñas:

El informe Monteverde de Lola Robles

miércoles, 13 de febrero de 2019



Una cosa que me encanta de pequeña editoriales como la de la reseña de hoy, Crononauta, es que son editoriales que buscan devolver a la luz algunas obras que habían quedado en las sombras del olvido. Ese es el caso de El informe Monteverde, que yo no conocía hasta que Crononauta sacó esta preciosa edición ilustrada por Marina Vidal.

El informe Monteverde nos mete de lleno en los papeles de la investigación de Rachel Monteverde, quien fue la primera lingüista en estudiar las lenguas de Aanuk. A través del diario personal de Rachel, su informe oficial y una entrevista, el lector va descubriendo más cosas sobre este planeta, sus gentes y sus lenguas.

Esto puede parecer, pues, una novela corta relacionada con la especulación lingüística, como pasa con Embassytown o La historia de tu vida. Sin embargo, Robles no parece querer ir hacia esos derroteros y es más bien una reflexión de como los lenguajes cambian según las necesidades sociales de cada una de las poblaciones. Esta reflexión no está metida con calzador, sino que la autora deja que sea la propia historia, y la propia Rachel, las que la expliquen y desarrollen. Sí es verdad, y es una crítica que he leído en varias reseñas, que Lola Robles no llega a desarrollar en profundidad estos temas, pero tampoco creo que sea eso lo que busca, sino que esta historia corta es más bien una exposición de ellos. Como si luego pudiera coger algunas de esas ideas y desarrollar diferentes historias con ellas, ahondando con más profundidad en el tema.

Solo por eso, ya es un libro muy interesante, pero es que Robles tiene un estilo precioso y muy detallado que consigue mezclar a la perfección una prosa rebuscada con una lectura ágil, lo que hace que sea un libro que se devore. A esto se suma la buena construcción tanto de personajes como de ambientes. Da la sensación, al final, que vamos descubriendo, como lectores, Aanuk y sus pueblos a la vez que los descubre Rachel.

Mi problema con esta novela, y es un problema bastante nimio, son los distintos formatos en los que está escrita la historia, ya que, para mi, no aportan nada diferente. La voz de Rachel es igual cuando la entrevistan que cuando está escribiendo el diario y, en multitud de ocasiones, cuando redacta el informe. Durante la lectura, me preguntaba entonces para qué usar diferentes formatos si el resultado sería el mismo con uno solo. Un detalle que no estorba la lectura, pero que tampoco le aporta nada nuevo.

En conclusión, esta es una novela corta muy interesante, que se lee en una tarde y te atrapa totalmente. Robles sabe como conducir la trama para que el lector esté siempre con ganas de seguir leyendo, de saber más. La ambientación está muy bien elaborada, dejando que el lector vea a través de los ojos de Rachel y vaya descubriendo las dos sociedades de la misma forma que ella lo hace.  Una historia ideal para todos aquellos amantes de la ciencia ficción más reposada.

Otras reseñas:
Boy with letters
In the never never
Libros prohibidos

Reyes del horror: la literatura de terror en España

jueves, 31 de enero de 2019



Dentro del género, la literatura de terror parece ser la hermana pequeña: aquella que está a la sombra de sus hermanas mayores, como son la fantasía o la ciencia ficción. Por supuesto, nada más lejos de la realidad y es que el terror nació a la vez que el resto de la literatura. Al fin y al cabo, las historias hablan sobre emociones humanas y el miedo es una de las emociones más primigenias de los seres vivos. El terror nos acompaña durante toda nuestra existencia y a medida que vamos creciendo, va mutando, cambiando, disfrazándose. La literatura de terror ha estado siempre ahí porque ha acompañado siempre al propio miedo.

Cuando pensamos en grandes nombres de escritores de terror, la mayoría de los que vienen a la cabeza son nombres anglosajones. Aparece Mary Shelley, Bram Stoker, Edgar Allan Poe, Lovecraft como clásicos, Stephen King, George R.R. Martin o Anne Rice como más contemporáneos. Si te adentras un poco más, conocerás a Angela Carter, Shirley Jackson o Edith Wharton. Ya hablé en este artículo sobre las mujeres escritoras de terror, en la que nombro un buen número de nombres de escritoras. Sin embargo, ¿qué pasa con la literatura de terror en castellano? En España pocas veces se ha considerado la literatura de género como “literatura de verdad” y las pocas veces que eso ha ocurrido ha sido cuando esta ha sido publicada en editoriales generalistas y publicitada como algo diferente o más “mainstream”.

Pero hay muchísima literatura de horror de calidad en español. Parece una afirmación evidente, pero no lo es para todo el mundo. En este artículo quiero ahondar en el terror español para ver todas las maravillas que se esconden detrás de apellidos españoles. Os aseguro que son muchas.

El terror anglosajón VS el terror español. ¿Qué los diferencia?

Quizá una de las características más diferenciadoras dentro del género es como este ha llegado al público. Mientras que en el mundo anglosajón, los autores de miedo han sido reconocidos como literatura clásica de calidad, sin quitarle por ello la etiqueta del terror, en España la literatura de terror ha sido escondida bajo otras etiquetas. Tenemos grandes autores como Ramón María del Valle-Inclán, Gustavo Adolfo Becquer, Emilia Pardo Bazán o Joan Perucho, pero en muchas ocasiones no se consideran sus obras como auténticas obras de terror y si lo hacen, les cuelgan la etiqueta de gótico, como si eso pudiera diferenciar un terror de mayor calidad a uno menor. Pero Bécquer escribía sobre fantasmas y Perucho sobre vampiros, así que… ¿qué diferencia estas temáticas de las que se encuentran en las historias de Poe o Stoker?

Ilustración de Virginia Argumosa
Mientras nuestros hermanos de lengua en América del Sud escribían sobre realismo mágico e historias de terror, encontrándonos así a escritores como Juan Rulfo, Isabel Allende o Gabriel García Márquez. Sus obras tienen toques de fantasía y terror (como decía Lovecraft, no existe el terror sin el género fantástico). Aunque no me atrevo a hablar demasiado de cómo se vive y se publicita la literatura de terror al otro lado del charco, sí veo que hay una diferencia frente al terror que ha estado escrito aquí, pues en España este género se considera poco más que literatura menor (en contraste con la “alta literatura”). Similar a lo que pasa con la ciencia ficción, que durante mucho tiempo fue considerado un género de escapismo y naves espaciales (como si eso fuera malo), el terror en España es considerada literatura de nicho y muy dirigida hacia un público concreto. No se lee en las escuelas como Poe (quizá exceptuando a Bécquer) ni se vende en editoriales generalistas como King.

El terror español; una multitud de nombres

Sin embargo, la literatura de terror española está en un momento muy interesante. Actualmente hay dos editoriales especializadas en terror y muchas otras que publican obras de autores que exploran con sus historias todas las variantes que puede tener el miedo, buscando aquello que puede despertar el horror en el lector. Desde el gore, hasta los monstruos, hasta el terror psicológico, en España tenemos un amplio abanico de posibilidades literarias.

Ilustración de Ninona para un relato de Bécquer
Podemos leer novelas de zombies y conocer las novelas de Carlos Sisí (que ahora publica nueva novela de terror, aunque no de no-muertos, con Insólita: Varsovia) o las de Manel Loureiro. Podemos leer sobre pesadillas y mundos que se acaban con Ismael Martínez Biurrun, Guillem López, Jesús Cañadas o Emilio Bueso. Sobre fantasmas con Miguel Córdoba, Mariana Enriquez (permitidme que la añada, aunque sea argentina, pues toda publicidad hacia esta autora es poca), Cristina Fernández Cubas, Pilar Pedraza, Elia Barceló Jaume Vicent o Nieves Mories. Podemos adentrarnos en la fantasía oscura y leer a José Antonio Cotrina (en solitario o con Gabriela Campbell, en ambos casos 100% recomendables), a Ferran Varela o Teresa P. Mira de Echeverría (que también es argentina). O podemos conocer el bizarro, un subgénero que no siempre se puede relacionar con el terror pero que siempre provoca la incomidad que consigue también este género. Tenemos a autores como Tamara Romero o Alfredo Álamo.

Si algo he querido dejar claro es que aquí no tenemos ningún Stephen King, un autor que marque tendencia y que venda millones escribiendo terror, que luego se traducirá a la gran pantalla. Pero eso no quita que en España seamos productores de cultura y que una parte de esa cultura (tanto cinematográfica, de la que no he hablado por ignorancia, como literaria) forme parte del amplio género del terror. Pero sí que me gustaría que, después de leer este artículo, quede claro que en España tenemos muchísimos autores y autoras interesantes, que exploran nuestros miedos interiores en sus novelas. No soy una experta en el género (aunque es algo que me gustaría llegar a conocer bien con el tiempo) ni he podido leer, por desgracia, a todos los autores que he comentado anteriormente. Por eso, este artículo, más que ser un análisis de las formas en las que el género puede mutar, es una carta de amor hacia la literatura de terror española y hacia todos aquellos autores que, conocidos o por descubrir, han llenado de pesadillas mis noches más oscuras. Por todo eso y por mucho más, gracias.

Su cuerpo y otras fiestas de Carmen María Machado

martes, 22 de enero de 2019



Me encantan los relatos. Sí es verdad que en 2018 me propuse leer más antologías y hice todo lo contrario, leí menos antologías que el resto del año. Sin embargo, esas pocas antologías que leí me parecieron maravillosas, llenas de relatos sugerentes, originales, oscuros. Por un lado, hablo de la antología de Mariana Enriquez, Las cosas que perdimos en el fuego, que reseñé en su momento. Por otro, podría hablar de Su cuerpo y otras fiestas de Carmen Maria Machado, una de las que para mí, fue de las novedades traducidas más interesantes del pasado año. He tardado un poco en escribir esta reseña por qué no sabía bien cómo enfocarla. Pero si realmente alguien lee estas reseñas y decide, gracias a mi opinión, comprar un libro, este es un buen momento para hacerlo. No os queréis perder Su cuerpo y otras fiestas de Carmen María Machado, confiad en mí. Vamos allá.

Su cuerpo y otras fiestas es una antología de cuentos que mezclan la ciencia ficción y el terror con el erotismo. Cada cuento amplifica o disminuye lo fantástico de una manera original y diferente. Son relatos que muestran problemáticas actuales y a la vez, se alejan de lo convencional.

En esta antología, todos los relatos están protagonizados por mujeres que se alejan del prototipo de personaje que se ve en esta clase de relatos. Estas protagonistas son uno de los puntos fuertes de la autora y la profundidad que tienen, pese a ser relatos, es impresionante. El lector se descubre fácilmente conectado a la historia a través de estos personajes. Algunos relatos parecen esconderse detrás de una faceta enigmática mientras que otros son claros, directos, concisos.

Machado también juega con la prosa y algunos de los relatos se alejan de la estructura convencional del formato. Un relato contado a través de episodios u otro contado como entradas de diario. Un relato visto como una lista de experiencias sexuales. Carmen María Machado no tiene miedo de expresarse a través de formas poco convencionales y usa lo que el relato y la historia le piden para contarlos.

Otra cosa que me parece muy interesante de la autora es la forma que tiene de usar el género para explicar situaciones que pueden parecer convencionales. El horror que se esconde detrás de El punto de más, por ejemplo, es un horror relacionado no con algo sobrenatural, sino con el reconocimiento de actitudes y situaciones vividas en nuestro día a día. En Las mujeres de verdad tienen cuerpos, las protagonistas se hacen desaparecer dejando de comer. Son situaciones fantásticas y terroríficas, sí, pero también situaciones cotidianas que viven miles de mujeres día a día.

Como cualquier antología, Su cuerpo y otras fiestas tiene algunos relatos más buenos y otros que se quedan en el olvido. Pero aquellos que destacan logran adentrarse con fuerza en tu cabeza y no te dejan ir. Te atrapan con lo macabro, con lo realista, con lo doloroso. Te atrapan con la incomodidad de estar leyendo algo que, aunque sea fantástico o terrorífico, te toca de cerca. Con pequeños toques de Mariana Enriquez o de Shirley Jackson, Su cuerpo y otras fiestas es de esas antologías de tener en casa y releer de vez en cuando.

Otras reseñas:
CCyberdark

Perséfone de Loïc Locatelli-Kournswky

jueves, 17 de enero de 2019



Desde pequeña siempre me ha gustado la mitología. Por supuesto, la mitología que me era más accesible era la mitología griega y romana, por lo que crecí escuchando historias y mitos que procedían de esa época. Perséfone es, quizá, uno de mis mitos preferidos. La mujer que se casa con el dios de la muerte, y que se enamora de él, pero a la vez, añora su hogar lleno de luz y vida. Es curioso como Perséfone era un personaje tan real, tan cercano. Cuando Sapristi me envió el ejemplar de este comic, admito que no tenía ni idea de su existencia. No conocía ni al autor ni la obra. Sin embargo, fue adentrarme en sus páginas y volverme a enamorar, una vez más, de los mitos griegos. Vamos allá.

Perséfone nos traslada a un mundo en el que dos reinos han sido separados por una frontera infranqueable. Por un lado, está el reino de los vivos, Eleusis, donde la magia flora y las plantas crecen abundantemente. Por otro lado está Infierno, una nación estéril y enemistada con Eleusis. Perséfone es la protagonista de esta historia, la hija de una maga conocida, pese a que ella es incapaz de realizar ningún tipo de magia (algo que le resulta muy frustrante). Un día, en una excursión con el colegio, Perséfone es raptada y trasladada a la nación enemiga.


Este es un comic que habla sobre todo de la aceptación, tanto la aceptación personal y la búsqueda de la propia identidad, como la aceptación de aquellos que son diferentes a nosotros. Para ello, Loïc Locatelli-Kournswky nos muestra a dos naciones, ambas recuperándose de una guerra que no hizo bien a ninguna. Sin embargo, el odio que los enfrenta sigue vivo y Loïc Locatelli-Kournswky nos permite ver desde el punto de vista de ambos.

Esta obra ha sido comparada con Ghibli en varias ocasiones y la verdad es que puedo ver por qué. Perséfone, de la misma manera que hace Ashitaka en La princesa Mononoke, es enviada a otro mundo y ve desde una prespectiva neutra: aunque al principio tenga el miedo que le han enseñado a tener hacia Infierno, pronto ve que la población de ese reino es tan bondadosa como la que la rodea en su casa.

Me gusta mucho como Loïc Locatelli-Kournswky aprovecha el mito griego para transformarlo en una historia totalmente diferente y que habla de temas muy actuales. Sin embargo, el autor no desaprovecha ninguna ocasión para usar referencias e influencias mitológicas en su obra. También aprovecha el marcado carácter mitológico de sus referencias para transformar la historia en una historia de magia y fantasía, pero también de humanidad y guerra.



El dibujo de Loïc Locatelli-Kournswky es ideal para la historia que quiere contar. Sus trazos son casi imperceptibles, espontáneos, ligeros. Los personajes tienen un marcado diseño, pero su dibujo parece distraído, de manera que el comic se hace fácil de leer. Las tonalidades de azules y marrones apagados también ayuda a esta sensación de ligereza, como si el comic proviniera de otro mundo. Un punto intermedio entre el comic europeo y un manga más actual.

En conclusión, todo lo que rodea esta obra es excelente. El dibujo es precioso y adecuado para la historia que quiere contar, la trama es redonda y no deja ningún cabo suelto y el mensaje que transmite es de una calidez necesaria. Sin duda, Perséfone de Loïc Locatelli-Kournswky se ha convertido en uno de mis comics preferidos del año pasado y espero que no perdáis la oportunidad para echarle un vistazo. Os prometo que su lectura es cien por cien recomendada.

Otras reseñas:

Escuadrón de Brandon Sanderson

lunes, 14 de enero de 2019


Voy a hacer una confesión muy rara y es que el primer libro que leí de Brandon Sanderson no fue ni Elantris, ni El camino de los reyes ni El imperiofinal. Fue Steelheart. Lo encontré en una librería casi de casualidad y ahí empezó mi amor hacia el autor. Lo leí en una sola tarde y después necesitaba más, saber más, leer más. Y sí, Steelheart puede considerarse a medio camino entre la fantasía adulta y la juvenil, pero la forma que tiene Sanderson de crear mundos y tramar historias hace que de igual el público al que está dirigido. Eso mismo he comprobado también con la saga de Alcatraz, aunque solo haya leído un par. Y eso he vuelto a comprobar con Escuadrón, el último libro publicado de Sanderson que Nova ha traído al español. Ya os hablé de él cuando os conté que había sido de mis mejores lecturas, pero un libro así merece una reseña más extendida. Vamos allá.

Spensa es la orgullosa hija de un piloto de naves. Igual que su padre, es una chica aventurar, leal, orgullosa y con muchas MUCHAS ganas de volar. En el mundo de Spensa, ser piloto es la profesión de más notoriedad, ya que los pilotos son los únicos que separan a la humanidad de la extinción a manos de los krell. Por eso, cuando después de una batalla importantísima, su padre es tachado de cobarde, Spensa, recién huérfana, se encuentra que su vida no va a ser nada fácil y menos si quiere ser piloto.

El propio Sanderson describe a la perfección lo que resulta este libro: estamos ante un libro que mezcla las naves de Top Gun con la academia militar de El juego de Ender y la relación joven-“animal” de Como entrenar a tu dragón. Sin embargo, Sanderson tiene la capacidad de coger todos esos ingredientes y llevarlos a una ambientación totalmente original y propia, de forma que al final todas esas  referencias no son más que pinceladas de un worldbuilding que grita “Sanderson” por todos los costados.

El autor de Nebraska sabe perfectamente como racionar la información y mezclarla con la acción para que el lector se quede enganchado a las páginas del libro desde el principio. El querer saber más sobre este mundo, sobre los krells y el por qué de cómo actúan es uno de los motores del lector para seguir avanzando con la historia, pero no el único. La trama está bien llevada, de manera que el ritmo sea pausado cuando esta lo demanda y acelerado cuando es necesario. Esto es algo que Sanderson domina a la perfección y lo raro sería que el libro tuviera un ritmo irregular o una trama mal llevada.

Lo que destaca quizá a Escuadrón de otros libros del autor no solo es su setting y el hecho de que se ha alejado de la fantasía para adentrarse en una saga de ciencia ficción. Es sobre todo que los personajes se relacionan perfectamente y casi parecen vivos. De la misma manera que pasaba con Nacidos de la Bruma, la relación entre Spensa y sus compañeros es viva, interesante y fresca. La propia Spensa nos resultaría exagerada y cargante, pero Sanderson logra un equilibrio precario gracias a las relaciones de esta con los demás, de manera que al final surge un libro cargado de humor (muy cargado, casi tanto como los libros de Alcatraz), de ironía, de aventura, de acción y de la dosis adecuada de dramatismo.

Al final, Escuadrón es una obra redonda, tal y como nos tiene acostumbrados el autor. El autor usa bien los momentos reflexivos, en los que el libro nos habla de la pérdida de un ser querido, del significado de amar pese a los errores de los demás, de la dureza de una sociedad dirigida hacia la guerra. Estos momentos se entremezclan con escenas de acción vertiginosa (hablamos de naves, al fin y al cabo), de intriga, de humor y de unas gotitas de romance. Un libro a la altura del autor que quizá no será el preferido para los que prefieran un Sanderson más épico y adulto, pero que sin duda entretendrá a cualquier lector que se adentre en sus páginas. Con una traducción excelente de Manu Viciano y una edición casi impecable de Nova, os recomiendo que le deis un tiento. Vale la pena,

Otras reseñas:
Caballero del árbol sonriente
Vorágine lectora
Boy with letters

Binti: hogar de Nnedi Okorafor

jueves, 10 de enero de 2019



El año pasado leí y reseñé una novela de la que esperaba mucho y que no acabó siendo lo esperado. Estoy hablando de Binti, la primera parte de una trilogía de novelas cortas escritas por Nnedi Okorafor. Pero con todas las reseñas positivas que había leído sobre Binti: Hogar, tuve claro que quería darle una segunda oportunidad. Gracias a la editorial Crononauta y a Carla Bataller, la traductora del libro, ahora los lectores españoles pueden disfrutar de la segunda parte de esta trilogía. Vamos a por la reseña.

Ha pasado un año desde los hechos acontecidos en el viaje de Binti hacia Oomza Uni y durante ese año, ha podido cumplir su sueño de estudiar y entender más a fondo las matemáticas. Pero a medida que se acerca la fecha en cuestión, Binti siente que necesita volver a casa, a sus raíces y ver a su familia. La acompañará Okwu, que actuará como embajadora de las medusas en la Tierra.

Uno de mis problemas más importantes con Binti era que el libro no llegaba a profundizar en la personalidad del personaje principal. Las primeras 30 páginas funcionan bien, pero una vez sucede el primer cambio de tono del libro, ese ritmo desmejora. Así que lo primero que me he dado cuenta al leer Binti: hogar ha sido una mejora en cuanto a esto. Al volver a su tierra, Binti tiene tiempo de reflexionar sobre sus raíces y su identidad y eso hace que el lector también pueda conocer más a Binti y que no sea un personaje tan maquineo.

Sin embargo, vuelve a ocurrir que las primeras 30 páginas tienen un ritmo muy diferente al resto del libro, casi como si fuera una historia aparte. El libro necesita una introducción, por supuesto, pero tratándose de una novela corta, me da la sensación de que son páginas que podrían haberse aprovechado mejor para contar más sobre Binti y sobre su familia. De hecho, leyendo esta novela corta no he dejado de tener la sensación de que esta trilogía habría funcionado mucho mejor como novela larga convencional. Esto también se nota en el final acelerado y totalmente abierto para dejar paso al último libro.

Aún así, en general Binti: Home arregla algunos de los problemas que yo tenía con Binti. El espacio limitado que tenía en la primera parte le impedió a Okorafor poder ampliar bien la ambientación y en esta segunda esto se ve atenuado. Podemos conocer más sobre los Himba, sobre la Universidad, sobre la propia Binti y eso no solo ayuda a que la novela corta sea mejor, sino que también remedia algunos de los inconvenientes de la primera parte.

BInti: Hogar es una segunda parte que mejora considerablemente la primera, por lo que recomiendo leerlas juntas, como un pack. Sigo teniendo la sensación de que el formato no es el adecuado para la historia que quería contar Nnedi Okorafor y que habría sido más interesante poder leer esta historia en una novela larga, en la que la autora pudiera explayarse sobre la ambientación y profundizar en Binti como logra hacerlo en esta segunda parte.

Sin duda, un libro ideal para aquellos que os guste la ciencia ficción y personajes diferentes a los que solemos ver en esta clase de libros. Binti es un personaje con muchos claroscuros, muchas dudas, muchos problemas y eso hace que el lector se pueda sentir identificado con ella, aunque ni las circunstancias ni el trasfondo sea igual. Un libro que hará las delicias de  aquellos que adoraron el primero y que gustará más a aquellos que renegaron de él. 

Otras reseñas del libro:
Boy with letters
Sagacomic
La nave invisible
Flights of a dreamer

Las 23 novedades que más espero de 2019

martes, 8 de enero de 2019




Ya hace un año que hice una entrada hablando sobre los libros que más esperaba leer en 2018. Muchos de ellos no llegaron a salir y otros no pude leerlos al final, así que en realidad fue una lista un poco fallida. Sin embargo, hacer una recopilación de futuras novedades y ver qué me interesa y que no me parece un ejercicio interesante y es por eso que, un año más, vuelvo a escribir esta entrada. De la misma manera, podéis leer otras listas como la de Dani en Boy with letters o la de Daniel en El caballero del árbol sonriente. He separado las novedades por idiomas, por lo que primero podéis leer sobre lo más esperado en español y, luego, lo más esperado en el mercado anglosajón. Ahora sí, vamos allá: 

Novedades en español


El cielo de piedra de N.K. Jemisin || Nova editorial

Ya salió hace tiempo el último libro de la trilogía de Jemisin, pero teniendo en cuenta lo mucho que me costó leer The obelisk gate en inglés, preferí esperarme a que llegara el tercero en español para leerlo. De todos los libros que hay en esta lista, este es el que más pronto podréis leer, pues sale en apenas unos días. Mi cuerpo está preparado para ver como acaba esta trilogía, mi corazón… ya no estoy tan segura. Traduce David Tejera y publica Nova. 

El imperio samurai mecha de Peter Tieryas || Nova editorial

Peter Tieryas es un autor que ya conocí gracias a su Estados Unidos de Japón y la verdad es que el homenaje que hace a Philip K. Dick me pareció estupendo. Ahora vuelve con otro libro con la misma ambientación, pero distintos personajes y tengo muchas ganas de leerlo. Me encantan las referencias del autor, la forma que tiene de imaginar ese futuro ucrónico que ya pensó Dick en su momento. El hecho de que aparezcan personas conocidas por el libro es, además, un plus divertido.

El núcleo del sol de Johanna Sinisalo || Roca Editorial

¡Qué ganas de leer este libro! Desde que Alexander Páez me habló de él el año pasado que le tengo muchísimas ganas. Esperaba leerlo en inglés, pero Roca Editorial me ha dado una alegría al anunciarlo para el primer mitad de 2019. Me encantan las distopías y creo que la de Sinisalo va a ser una lectura buenísima. Además, vamos a tener a Sinisalo para rato, pues también es una invitada al Festival Celsius. ¿Hyped already?

Spiderlight de Adrian Tchaikovsky || Alethé

Otro libro que hace tiempo que tengo ganas de leer. Para ser más concreta, tengo muchísimas ganas de leer a este autor desde hace años y ahora parece que vamos a poder leer bastante del autor. Spiderlight parece ser un libro de fantasía épica, algo que no suelo leer, pero parece ser que rompe los límites del género a través del humor y eso ya me apetece mucho más. A ver qué tal mi primer acercamiento al  autor. Ya os contaré.

The poppy war de R. F. Kuang || Desconocido

Desde que leí la trilogía de Ken Liu (que por cierto, a ver si pronto podemos leer el tercero) que tengo ganas de leer más cosas ambientadas en mundos asiáticos. The poppy war es una fantasía, a medio camino entre la juvenil y la adulta, que está ambientada en un mundo similar a la China ancestral y que parece ser que mezcla drogas duras, mucha guerra y personajes complejos. Justo tres ingredientes que me encantan en una novela. Aún no se conoce qué editorial va a traer este libro y si estará disponible para 2019, pero esperemos que sí.

Zombie de Joyce Carol Oates || Biblioteca de Carfax

Es verdad que cualquier cosa que haga Biblioteca de Carfax me llamará la atención y es que es una editorial que está educando mis gustos en el terror de una manera increíble. Pero a Carol Oates hace tiempo que tengo ganas de leerla, y si es con una edición preciosa de Carfax y con una traducción excelente de Alexander Páez, pues aún mejor.

La primera y última nieve de Max Gladstone || Planeta

Planeta nos trae a uno de los autores de fantasía urbana más leídos del momento. La saga de Gladstone tiene varios libros y esperemos que Planeta los traduzca y publique todos. Este primer libro de la saga de The Craft Sequence nos muestra una ciudad destrozada por la post guerra y una sociedad en la que la magia negra es el pan de cada día. He oído hablar muy bien del autor, así que tengo muchas ganas de ver qué tal este libro. 

Rosalera de Tade Thompson || LeeRunas

Tengo que admitir que tengo ganas de leer este libro sobre todo para conocer el autor en el Celsius. Y es que tengo la costumbre de intentar leer al menos un libro de todos los autores invitados al Celsius que me interesan, aunque creo que este año va a ser un reto complicado. Rosalera mezcla el thriller con la ciencia ficción y con alienígenas, y la verdad es que no le puedo pedir mucho más a una novela. Veremos qué tal Tade Thompson.

Jade City de Fonda Lee || Insólita

Este 2018 he descubierto una cosa sobre mí que no sabía: me gustan las historias de mafiosos. Sí es verdad que había visto El padrino y otras pelis similares, pero no imaginaba que mis gustos hacia los mafiosos se ampliaran hacia otros medios de contar historias. Así que sí, Jade City me interesa porque tiene luchas entre mafias. Pero también me interesa por un worldbuilding muy curioso, porque lo publica Insólita y por lo tanto, será una edición excelente y porque he escuchado mucho sobre la novela. Así que va a caer este 2019 seguro.

El abrazo del monstruo de Félix J. Palma || Destino

Tengo que hacer una confesión y es que aún no he leído El mapa del caos, el último libro de la trilogía de Félix J. Palma. Eso no quita que disfruté enormemente de los dos primeros, El mapa del tiempo y El mapa del Cielo, con su ambientación decimonónica y la idea de traer autores clásicos del género a la vida. Además, la prosa de Palma es maravillosa, por lo que tengo muchas ganas de leer cualquier cosa que haya escrito y esta próxima novela, en la que un escritor revive a un monstruo de su propia creación, tiene pinta de ser un éxito de 2019. Veremos.

Sistemas críticos de Martha Wells || Alethé

Hace tiempo que tengo a Martha Wells y a sus cuatro libros, pendientes y por eso me alegré cuando Alethé anunció que iba a publicarlos. Robots, ciencia ficción y, creo, humor, es lo que compone esta novela corta de Wells que, espero, esté a la altura de las expectativas (que malo es el hype). Traduce Carla Bataller. 

Novedades en inglés


The test de Sylvain Neuvel

Aunque solo he leído el primero de su trilogía, Sleeping Giants me encantó, tanto por la forma como por el contenido. Es por eso que si me dicen que Neuvel va a escribir una distopía, con lo que a mí me gusta una buena distopía, pues obviamente este libro acaba en mi lista de esperados de 2019. No falta mucho para su publicación, así que quizá lo adelanto al segundo y tercero de Thermis Files y me leo este antes. Veremos.

Middlegame de Seanan McGuire

Sí, me gusta Seanan McGuire, así que casi todo lo que saque esta autora me llamará la atención. En este caso, esta es una novela autoconclusiva (eso le da puntos, la verdad) sobre dos gemelos mitad humanos mitad dioses. Una premisa interesante que en manos de McGuire puede resultar en un libro increíble. Tengo muchas ganas de ver qué tal.

In an absent dream de Seanan McGuire

Seguimos con McGuire para bingo, y es que la cuarta entrega de Wayward children sale también este 2019. Una novela corta que empieza otro arco argumental dentro de la misma ambientación, por lo que tengo mucha curiosidad por ver lo que va a hacer. Es verdad que el último libro de la saga, Beneath the sugarsky, no me acabó de convencer, pero con lo que me gustaron los dos primeros, Cada corazón, un umbral y Ahí abajo, entre raíces y huesos, creo que esta saga aún tiene mucho jugo.

King of Scars de Leigh Bardugo

Vale, otra vez me pasa como con Neuvel, y es que Bargudo saca otro libro sobre el Grishaverse, y yo ya tengo ganas de leerlo aunque aún no me he leído Reino de Ladrones. Sin embargo, espero hacerlo pronto, porque Seis de cuervos fue una de mis mejores lecturas de 2019 (como ya os hablé en este post, es una de las autoras destacadas del año) y la verdad, es que tengo muchas ganas de leer más sobre este mundo fantástico con toques rusos y europeos.

Ancestral Night de Elizabeth Bear

De Elizabeth Bear leí Arcana Mundi, una antología publicada por Fata Libelli y me produjo sensaciones muy contradictorias. Había relatos que me encantaron, sobre todo por sus premisas, y otros que me dejaron bastante fría. Sin embargo, esta novela es de space opera con una raza alienígena ancestral y guerras entre especies, por lo que, bien hecho, puede ser uno de los libros de ciencia ficción del año. Sea como sea, el tema de la raza alienígena ancestral me llama un montón, así que es posible que caiga antes de que acabe el año.

Skyward 2 de Brandon Sanderson

Sí, es oficial, estoy viciada a esta saga. Y eso que solo he leído el primero. Y aunque tengo mucho Sanderson por leer (y seguro que más de un libro cae este año), Skyward 2 es, posiblemente, el que más ganas tenga de leer ahora mismo. Bueno, y el tercero de Legion. Sanderson comentó que es posible que lo acabara para publicarse este 2019, pero no es algo seguro. Sin embargo, la esperanza es lo último que se pierde.

GodHunter de David Mogo

Vale, lo confieso, este libro me ha llamado la atención sobre todo por su portada (¿pero habéis visto que maravilla de portada?). Sin embargo, leyendo la sinopsis, tengo que admitir que estoy intrigada. El rollo divino parece ser un tema que se va a repetir este 2019, pero el libro de Mogo no tiene nada más en común con el de McGuire. Y es que tanto el setting en Lagos como toda la premisa de poder cazar dioses, es muy original para una novela de fantasía. ¿O ciencia ficción? (me niego a decir lo de “nigerian god-punk, que esto de añadir punk a todos los géneros se nos está yendo de las manos).

Wanderers de Chuck Wendig

Este libro me recuerda un poco a las novelas que más me gustan de Stephen King (las que pone a un grupo social en un ambiente de presión para ver cómo reaccionan los humanos). En este caso, una especie de epidemia se adueña de una gran parte de la población de Estados Unidos, haciendo que las personas sean sonámbulas y se dirijan sin rumbo a una localización desconocida. Esta peregrinación inconsciente estará acompañada por sus familiares queridos y por una serie de problemáticas sociales que Wendig explotará en su novela. Me parece una premisa interesante, pero ya veré si leo este libro, que las 800 páginas me tiran un poco para atrás.

The ascent of Godhood de JY Yang

El cuarto libro de la serie Tensorate. Disfruté muchísimo las dos primeras novelas cortas, sobre todo The black tides of heaven, así que estoy a la espera de poder leer más sobre este mundo. Como ya he comentado anteriormente, me gustan mucho las historias de fantasía o ciencia ficción ambientadas en mundos similares a los asiátios, por lo que la saga de silkpunk de Yang es un must para mi. 

The city in the middle of the night de Charlie Jane Anders

Todos los pájaros del cielo, el primer libro que leí de la autora publicado por Insólita editorial me gustó mucho. Veo las críticas que se le hicieron, pero yo lo disfruté ya que connecté muchísimo con los personajes. Es por eso que ahora que la autora se va a centrar en un libro de ciencia ficción espacial, aún tengo más ganas de leerlo. Esperemos que Insólita pueda llegar a traerlo en español. 

Broken Stars de VVAA

Vuelve mi querido Ken Liu como traductor de otra antología de relatos de ciencia ficción china. Ya he hablado tanto de este libro como de la ciencia ficción china (no os perdáis mi artículo en el primer número de la Windumanoth) y la verdad es que es un tema que me fascina. Por lo tanto, una nueva horneada de relatos de cifi china es siempre una buenísima noticia. Este va a caer sí o sí durante 2019.

Exhalation de Ted Chiang

Acabo con otra antología, en este caso la de Ted Chiang. No he acabado de leer Stories of your life and others y tengo que admitir que no todos los relatos me están gustando como esperaba. Sin embargo, Story of your life me parece uno de los mejores relatos de ciencia ficción que he leído en mucho tiempo y solo por eso, Ted Chiang se merece mi atención. Así que sí, nueva antología de Ted Chiang y nuevo libro que va a acumularse en mi pila de pendientes. Sarna con gusto no pica.

Hasta aquí mis libros más esperados de 2019 en inglés. Seguro que me he perdido alguna novedad interesante de vista. ¿Qué estáis esperando vosotros para este nuevo año?


Mejores lecturas de 2018

martes, 1 de enero de 2019


Empiezo este 2019 rememorando mis lecturas de 2018. Tradicionalmente, este era un post que hacía poco antes de que acabara el año, pero el hecho de que no haya podido colgarlo hasta hoy representa bastante bien lo que ha sido mi año. Un año plagado de buenas lecturas (78), con muchísimos descubrimientos nuevos y algunos libros que se quedan en mi lista de preferidos de todos los tiempos. Y aunque venga tarde, vamos a por las mejores lecturas de este año.


Este año ha sido un año muy bueno en cuanto a lecturas. La mayoría de los libros que he leído me han gustado. Y sin embargo, pocos han llegado a dejarme una marca más profunda y significativa, por lo que este top de 5 lecturas en realidad ha sido bastante fácil de hacer.

La extraordinaria familia Telemacus de Daryl Gregory
Este es un libro que no esperaba que me gustara tanto. Sí es verdad que muchos amigos me hablaban bien de él y que la edición de Blackie Books me llamaba muchísimo la atención (pero a ver, ¿qué edición de Blackie Books no lo hace?), pero fue entrar en el libro y ya no querer salir. El libro de Daryl Gregory está cuidado al milímetro, todos los detalles ligados entre ellos para que no quede ni un cabo suelto. Quizá a veces hasta parece excesivo. Pero en general, es un libro que te hace connectar con los personajes, que está muy bien llevado y muy bien escrito. 100% recomendable a casi todo el mundo.

Escuadrón de Brandon Sanderson
La verdad, no esperaba que este libro estuviera en este top 5. Y más teniendo en cuenta que el autor también repite en el top de autores. Pero es que Escuadrón fue una lectura emocionante, de esas que no puedes soltar hasta que ya has leído todo. Me encantó la ambientación creada por Sanderson (como siempre, el autor muestra lo justo para engancharte y que quieras saber más, sin que sea demasiada información) y me encantó la historia en sí. Como siempre, Sanderson logra conquistarme con cada libro que escribe.

La canción secreta del mundo de José Antonio Cotrina
Leí este libro a principios de enero de este pasado año y mientras lo leía, pensaba que pocos libros podrían superar lo mucho que me había gustado La canción secreta del mundo. Y tenía razón, han pasado 12 meses y aún pienso que es una de mis mejores lecturas, por no decir la mejor. Cotrina me hizo sufrir como hacía tiempo ningún autor me hacía sufrir, consiguió que quisiera lanzar el libro, romperlo, abrazarlo y sobre todo, consiguió que no pudiera dejar de leerlo. Si vais a leer solo un libro este 2019, que sea La canción secreta del mundo. 

A closed and common orbit de Becky Chambers
Creo recordar que el año pasado el primer libro de Becky Chambers estaba ya en esta lista de las mejores lecturas de 2017. Otra vez repite, y es que aunque este libro es una segunda parte, de segunda parte tiene poco. Chambers coge dos personajes muy secundarios en la primera novela para darles voz propia y un mundo diferente y a la vez igual que el de El largo viaje a un pequeño planeta iracundo. El problema de A closed and common orbit es que el contraste entre las dos tramas es muy acentuado, pero aparte de eso, me parece un libro muy interesante. ¡Qué ganas de leer el tercero!

Vicious de V.E. Schwab
Con Vicious me pasó algo similar a lo que me pasó con La canción secreta del mundo, y es que justo al acabar de leerlo, sabía ya que estaría en este top 5. Lo que no me esperaba es que la autora me enganchara tanto. Sin duda, Vicious es el mejor de los tres libros que he leído de ella: un libro con unos personajes complejos, llenos de matices y muy muy vivos, y con una trama muy bien llevada (aunque algo acelerada al final). Con una premisa original e interesante y un giro oscuro, Vicious merece claramente estar en este top 5. Y no será lo último que veáis de Schwab en estas listas de mejores del año, estoy segura.


Es curioso, por que analizando las estadísticas lectoras de este año, mi 2018 ha sido más bien un año lleno de autoras. Casi he leído el doble de mujeres que de hombres. Y sin embargo, ha sido bastante fácil saber qué autores quería destacar aquí, pues de esos pocos autores que he leído, con varios he repetido (y con gusto). Así que aquí van los 4 autores que quiero destacar este año:

José Antonio Cotrina
El año pasado hablé de Cotrina como una sorpresa de 2017 y es que después de leer Las fuentes perdidas, tenía ganas de leer cualquier otra cosa que hubiera escrito el autor. En ese estado sigo yo, aunque con menos lecturas por hacer de él (aunque aún me quedan muchas, por suerte) y con muchísimas más ganas de leerlo. Que haya escritores así a nivel español demuestra que tenemos muchísimo que aportar al mundo literario. Ojalá lo tradujeran para que los ingleses fliparan con sus libros como podemos hacer nosotros.

Brandon Sanderson
Creo que ya es un clásico poner a Brandon Sanderson en esta lista, pero I regret nothing. Es un autor que me encanta, que disfruto de cada una de sus novelas y de nuevo este año he podido leer dos o tres. Falta aún mucha de su bibliografía (y al nivel que publica, no sé si voy a conseguir ponerme al día), pero para mi ya es imprescindible leer dos o tres libros suyos al año.

JY Yang
¿Y lo mucho que me ha gustado sus dos novellas? Las leí a principio de año, con todo el hype, y estuvieron a la altura. Aún no he podido leer el tercero (y creo que va a haber un cuarto), pero estoy segura de que van a caer pronto, por que disfruté muchísimo de las ambientaciones que creó el autor y de como ligaba eso con su historia y con lo que quería contar. Más de este tipo de fantasía, por favor.

Jesús Cañadas
Otro descubrimiento del año ha sido Jesús Cañadas. Por supuesto, ya conocía a Cañadas, pero aún no había podido leer algo suyo y este año me he estrenado con dos de sus novelas, totalmente diferentes entre ellas y a la vez, con algunas similitudes interesantes. De las dos, me quedo con Las tres muertes de Fermín Salvochea y sobre todo, me quedo con las ganas de leerlo mucho más. Digo con Cañadas lo mismo que digo con Cotrina: que bien que tenemos autores tan buenos a nivel nacional y que pena que no se traduzcan más.


Como iba diciendo antes, he leído muchísimas más autoras que autores y sin embargo, me doy cuenta de que esas lecturas han sido tan variadas y de autoras tan diferentes que me cuesta destacar alguna por encima de las demás. Aún así, hay algunas autoras cuyos libros me han gustado muchísimo y que quiero remarcar por encima de las demás:

VE Schwab
Sin duda, si tengo que pensar en una autora que me haya encantado este año, Schwab se lleva la palma. Y es que después de leer Vicious, no pude evitar pensar que quería leer y comprar cualquier obra que hubiera escrito. Y después de tres novelas, pienso lo mismo, aunque tengo que reconocer que sus novelas como Victoria Schwab (es decir, sus novelas juveniles) me parecen algo más naive y previsibles que las de fantasía adulta. Sea como sea, sin duda es una autora ha tener en cuenta y mi descubrimiento del año.

Leigh Bardugo
De la misma forma que digo que los libros juveniles de Schwab no me han convencido (al menos el único que he leído, seguro que volveré a probar), también digo que Bardugo es una autora de juvenil muy interesante a tener en cuenta. Habiendo leído solo Seis de cuervos, la verdad es que fue una lectura que me enganchó y entusiasmó, con unos personajes muy bien construídos y una ambientación interesante. Tengo Reino de ladrones en casa esperando a ser leído y sé que pronto va a caer.

Gabriella Campbell
Gabriella ha sido una opción clara a la hora de destacar autoras y es que me parece una de las autoras más interesantes a nivel nacional. Aunque solo la he podido leer en conjunto con Cotrina, en sus cinco novellas de Las crónicas del fin, esos libros hicieron que me entraran unas ganas enormes de leer cualquier otra cosa de la autora. Así que, aunque solo he leído un libro de ella, está claro que no va a ser el único.

Mary Shelley
Quiero destacar a Shelley por que, aunque solo he leído un libro suyo, ha sido un año en el que ella ha estado muy presente en toda mi vida (curiosamente, y no tan casualmente, ha sido también su año, ya que hace 200 años que publicó Frankenstein). Mary Shelley es la pionera de la ciencia ficción y una de las pioneras del terror, una escritora fascinante con un libro también fascinante. Pero también es fascinante su vida, todo lo que hay detrás del libro. He podido asistir a conferencias sobre la autora, he hablado de ella en el máster, he podido leer su libro y ver su peli (que es muy mala). Shelley ha sido una influencia importante en mi 2018, así que me parece justo destacarla como una de las mejores autoras de este año.


A finales del año pasado, me propuse leer muchas más antologías (12 en concreto). ¿Resultado? He leído menos que nunca. Bueno, quizá no menos, pues al final de año he remontado con algunas antologías, pero definitivamente no he leído 12. Sin embargo, a la hora de destacar cuatro relatos, lo he tenido clarísimo. Cuatro relatos, cuatro mujeres escritoras y cuatro mujeres de las que quiero leer todo lo que hayan publicado.

La casa de Adela de Mariana Enriquez
Ya he hablado varias veces de Enriquez en este blog, pero es que después de haber leído este libro y de la impresión que me dejaron algunos relatos, creo que no se habla suficiente de ella. Sin duda, ha sido uno de mis descubrimientos este 2018 y una autora que quiero seguir descubriendo a partir del año que viene. Y de todos los relatos de su antología, sin duda el que más me gustó es La casa de Adela. Un relato que consigue aterrorizarte sin involucrar más monstruos que los propios humanos y más oscuridad que una latente, viscosa, terrorífica. 

Inventario de Carmen Maria Machado
Empecé el 2018 con muchas ganas de leer a esta autora y no pude esperarme a la edición en catalán/castellano de Anagrama. Sin duda, me encanta como Machado mezcla el género con un erotismo a veces oscuro a veces provocador. Inventario me pareció una genialidad, en la que la protagonista del relato va explicando un apocalipsis a partir de relatar sus experiencias sexuales varias. No solo está maravillosamente escrito, sino que la estructura del relato lo hace fascinante. Sin duda, una antología (y un relato) a tener en cuenta.

Amados de Lucy Taylor
Ya hablé de este relato aquí y la verdad es que, de la antología, me parece el mejor. Un relato oscuro, contundente, que juega con el terror a las profundidades marinas y a las criaturas abisales. Este relato hizo que necesitara leer más cosas de la autora y ahora que Pulpture ha anunciado una nueva antología con relatos de Lucy Taylor, estoy segura de que es una autora que repetirá en esta categoría de mejores relatos el próximo 2019.

Tras el apocalipsis de Maureen F. McHugh
No es la primera vez que hablo de McHugh en el blog y es que ya me fascinó en su momento en relato de La hija de Frankenstein que tradujo Marcheto en su blog. Pero este relato creo que me ha gustado tanto como el de Cuentos de Algernon, y es que la crudeza y el realismo del personaje consiguen que te llegue directamente. McHugh es una autora fascinante, que usa personajes femeninos que se ven poco en la ficción (personajes con muchos matices, personajes maternos (aunque no sean maternales). Espero en 2019 poder leer su antología de 'Mothers and other monsters' (si me queréis y queréis regalarme algo, ya sabéis), pues necesito ración doble de Maureen McHugh.

Y hasta aquí mi año lector. Ya veis que ha sido un año muy fructífero, con muchísimas lecturas interesantes y muchos nuevos descubrimientos. Solo deseo que el 2019 sea tan bueno, en cuanto a lecturas, o mejor que este. ¡Feliz año nuevo a todos!