Ocho millones de dioses de David B. Gil

jueves, 13 de junio de 2019



No me acaba de gustar la novela histórica. Esto es algo que ya he comentado en algún momento en el blog (creo), pero normalmente estas historias se me hacen algo pesadas. Sin embargo, las novelas de David B. Gil son una grata excepción. Ya me pasó con El guerrero a la sombra del cerezo, libro que reseñé aquí y que disfruté como una enana y me ha vuelto a pasar con Ocho Millones de Dioses.

El padre Ayala Martín debe volver a Japón, país que había creído que no volvería a pisar, para investigar unos crímenes sucedidos en las misiones de sus hermanos. Así, deberá recorrer el país, buscando pistas que lo lleven hacia el fondo del problema. Con él viajará Kudo Kenjiro, el hijo de un samurái de zona rural que se dedica a labrar el campo, que hará de guardaspaldas para el cristiano. Mientras, a sus espaldas, se va desarrollando una trama política que, inevitablemente, acabará salpicándolos.

Me parece muy interesante el giro que ha decidido darle David B. Gil a esta novela. Habría sido muy fácil repetir la fórmula que tan bien funcionó con El guerrero a la sombra de cerezo, pero en este caso se aleja de las intrigas de samuráis y nos presenta un personaje español, ajeno al país, pero que a su vez conoce la lengua y las tradiciones suficientemente bien como para mezclarse con los japoneses. Me parece muy interesante esta elección y aunque Ayala no destaca como un personaje original, es uno del cual apetece leer.

Su contrapunto es Kenjiro. Y sin duda, uno de los puntos fuertes de la novela, por no decir el que más, es la relación que tienen ambos. La dinámica que se crea y la forma en la que tienen de influenciarse mutuamente hace crecer a ambos personajes y uno de los mayores placeres durante la lectura del libro fue ver  como ambos hablaban, dialogaban y se relacionan. La teología es un tema que se va repitiendo en la historia y que Gil sabe plasmar muy bien en dos opiniones muy distintas pero que se acaban encontrando. Como único pero a esto, diré que Kenjiro no me pareció para nada un personaje joven y sin experiencia como nos lo presentan al principio.

Pero aunque el peso del libro lo lleven los dos personajes principales y sus interacciones entre ellos y el resto de mundo que los rodea, la trama subyacente es también interesante. Sí es verdad que de vez en cuando el libro tiene problemas de ritmo y algunos capítulos que no se centran en Ayala y Kenjiro se hacen más lentos de leer, pero en general el libro está equilibrado, por lo que desde el principio te engancha y ya no puedes dejar de leer.

Como ya dije en la reseña de El guerrero a la sombra del cerezo, este es un libro histórico, pero también un libro de aventuras. Así, el autor sabe manejar bien los diferentes elementos (ninjas, samuráis, daimyos, una guerra en ciernes, un clan secreto y asesinatos en serie, entre otros), sin convertir la historia en un monstruo de Frankenstein, mas al contrario: consigue crear un puzle en el que todo está conectado.

Y de nuevo, el estilo de David B. Gil es impecable. Se nota que es un autor que sabe mucho de Japón y de su historia, pues logra ambientar a la perfección la novela. Es interesante también como ha unido un momento histórico con personajes inventados y personajes que realmente existieron. Pero es que además, y como ya he dicho, el peso del libro recae en los dos personajes principales y David B. Gil logra transmitir sus pensamientos, sensaciones y diálogos a la perfección, de manera que el lector acaba sintiéndose unido a ambos. 

En conclusión, David B. Gil lo ha vuelto a hacer. Esta es una novela para aquellos amantes de Japón y aquellos que les guste la novela histórica. Pero si no os gusta la novela histórica, igualmente os animo a echarle un vistazo a este libro. Me decía LJ Salart por Twitter que Ocho millones de dioses es una novela de género sin ser de género. Y la verdad es que esta es una frase que describe a la perfección la historia que hay entre las páginas de este libro: una novela de samuráis, de shoguns, de monjes, todo eso ambientado en un Japón que casi parece de fantasía.

Otras reseñas:

Spiderlight de Adrian Tchaikovsky

viernes, 7 de junio de 2019



La fantasía épica es un género que nunca me ha entusiasmado demasiado. Sí es verdad que he leído y disfrutado alguna de sus obras más clásicas (véase El Señor de los anillos), pero en general  son historias que no me llaman la atención. Quizá por eso, entré a Spiderlight con un poco de escepticismo. Y aunque no será una de mis lecturas preferidas del año, está claro que la novela ha conseguido su propósito: hacerme pasar un buen rato leyéndola.

Spiderlight nos habla de una historia que ya conocemos muy bien. El bien frente al mal, la lucha eterna que se ha representado en tantísimas historias. Nuestros protagonistas son un grupo de aventureros que, para cumplir la profecía y vencer al Señor Oscuro, tendrán que recorrer un camino muy largo, lleno de peligros.

Visto de esta manera, parecería que Spiderlight es otra novela más de fantasía. Una que ya hemos leído mil veces y que no apetece volver a conocer, pues no hay nada que nos sea desconocido. Sin embargo, una vez empiezas la novela, ves que Tchaikovsky sabe exactamente eso. Y lo usa a su favor. Subvierte el tropo para enseñarte sus costuras y en esas costuras, busca el humor. Porque sí, Spiderlight es una novela cargada de humor, pero a su vez hace una reflexión interesante sobre los prejuicios y como estos nos afectan a la hora de interaccionar con otros. Este humor está muy presente desde el principio. Es un humor fino, que se ríe de sí mismo y de las novelas a las que referencia.

El elenco de personajes es otro cliché más que usa el autor. La sacerdotisa sagrada, la exploradora, el guerrero santo, el ladrón pillo o el mago extraordinario. Tchaikovsky los presenta desde el principio y cualquiera que haya consumido fantasía, ya sea en películas, libros o jugando a rol, podrá ver reconocidos los personajes de siempre. Pero a partir de esa presentación, el autor los hace evolucionar y mostrar lo que hay detrás del tropo. Durante la novela, vas acompañando a los personajes que poco a poco dejan de ser un prototipo para convertirse en personajes complejos, que cometen errores (como acostarse con quien no debían o emborracharse demasiado), que están equivocados, que fallan y se preocupan. Esa imagen casi prístina de personas prototípicas que vemos al principio se va deformando, con humor, hasta descubrir la persona detrás. Al final, esa dualidad entre el bien y el mal que tan clara vemos al principio se va convirtiendo en algo mucho más gris, más complejo que el blanco o el negro.

Estos cambios vienen gracias a la incorporación de un nuevo miembro en esta “guilt” tan prototípica: una araña, un ser del mal, tiene que guiarlos hasta el Señor Oscuro. A partir de ahí, y de su interacción con el resto de miembros del equipo, Tchaikosvky hace una reflexión que se enfrenta a los convencionalismos de las novelas de fantasía cuyos tropos está destrozando.

Spiderlight es una novela sin más pretensión que la de hacerte pasar un buen rato. Cargada de humor y de aventuras que no se toman demasiado en serio a sí mismas, Spiderlight es de esos libros que se agradece leer, una historia ideal para pasar una buena tarde y olvidarte del mundo. La edición de Alethé tiene una portada preciosa de Libertad Delgado, muy adecuada para la historia que nos cuenta, y viene traducida por Alexander Páez, quién ha sabido mantener el humor que caracterizaba el texto original. 

Otras reseñas:

Once libros para leer en el #LeeOrgullo

jueves, 30 de mayo de 2019


Una de las cosas que más me gusta de Blogger y del fandom en general, es la cantidad de iniciativas, ideas y proyectos que salen. Recuerdo con cariño la primera vez que movimos el #LeoAutorasOct o la multitud de retos de lectura que he realizado (como, por ejemplo, el Proyecto Celsius, que este año hago junto con Alex Páez). Por eso me da un poco de pena no poder participar en el #LeeOrgullo. Sí que voy a intentar leer alguna cosa y ya lo pondré por twitter. Sin embargo, no quería dejar de poner mi granito de arena en el proyecto, así que se me ocurrió esta entrada, en la que os voy a hablar de 11 lecturas de género con personajes LGTBI, por si aún no sabéis qué leer este junio. He intentado que sea una lista variada, con diferentes representaciones y diferentes géneros. Espero que os guste y os anime a leer y participar, aunque sea con una lectura, en este #LeeOrgullo.

Las estrellas son legión de Kameron Hurley


Empiezo quizá por el más obvio de esta lista, pues si conocéis el libro, seguramente también os sonará que uno de sus títulos alternativos es el de “Lesbianas en el espacio”. Y es que en el libro de Hurley, todos los personajes son femeninos y por lo tanto, todas las relaciones románticas o sexuales son homosexuales. Me parece muy interesante, ya que Hurley muestra mujeres muy diferentes entre ellas y también relaciones muy diferentes.

Una de las críticas más estúpidas que reciben los personajes homosexuales que aparecen en diversas historias es que “están ahí como panfleto”, ya que la idea de que haya una relación amorosa entre dos personas del mismo sexo es “irreal”. Durante siglos, una gran parte de la ficción estaba protagonizada exclusivamente por relaciones heterosexuales. La respuesta de Hurley con Las estrellas son legión a esto es un  “fuck it all” en toda regla y me encanta.

Traducido por Alexander Páez y editado por Lee Runas.

More than this de Patrick Ness


Por desgracia, leo poco juvenil, pero Patrick Ness es, sin duda, uno de mis autores de referencia. Es un autor que no teme poner relaciones homosexuales en sus historias y varios de sus libros están protagonizados por chicos gays. Me parece importantísimo que existan historias dirigidas a un público joven que tengan personajes variados y diversos. Y me parece aún más importante que estas historias no se centren solo en la relación amorosa (como, por desgracia, parece hacer la mayoría) sino que simplemente sea una característica más del personaje.

Este es el caso de More Than This. Esta historia de ciencia ficción nos traslada a un futuro casi distópico en el cual se despierta Seth. El libro tiene toques post-apocalípticos muy interesantes, mezclados con el trasfondo del personaje. Consigue hablar de temas tan importantes como la aceptación de uno mismo o la depresión en una historia de cifi trepidante.

Editado por Walker Books.

Luna: Luna nueva de Ian McDonald


Una de las facetas más interesantes de la ciencia ficción especulativa es la de imaginar un futuro diferente, en el que la sociedad haya avanzado. Una sociedad en la que, por ejemplo, los seres humanos no estén categorizados según sus preferencias sexuales y la gente, simplemente, tenga unos gustos o otros. Esta es la sociedad lunar que presenta McDonald en su libro, que sin duda tiene muchas características terroríficas, pero que también tiene avances como este. McDonald es un narrador excelente y presenta todos los elementos de su ambientación de manera natural. De esta forma, vemos personajes que son bisexuales, personajes que son asexuales o personajes cuya preferencia es la autosexualidad. Aunque la trama gire alrededor de las intrigas familiares, este es un tema que está presente en el background de la historia y que, pese a no tener relevancia, sí da unas pinceladas de como es la sociedad lunar que construye McDonald.

Traducido por José Heisenberg y editado por Nova.

Lago negro de tus ojos de Guillem López


Justo reseñé este libro el pasado lunes y sin duda, aprovecho esta ocasión para volverlo a recomendar. Es verdad que en este caso, la sexualidad de la protagonista es más bien secundaria y no afecta en casi nada a la trama, pero sí afecta a como ella se ve a sí misma y como la ven el resto de personajes. Aunque no es una lectura positiva ni empoderadora, ofrece también una visibilización LGBTI que, al menos yo, considero muy importante. Como decía antes, me gusta cuando una lectura aporta este tipo de diversidad de forma natural, como hace Guillem López en su novela. 

Editado por Lee Runas

Trazos de sangre de Poppy Z. Brite


Es curioso lo difícil que me ha resultado encontrar lecturas de género en las que se muestre una relación homosexual masculina. Conozco algún libro más, que no he querido colocar en esta lista por tenerlos aún pendientes por leer, pero en general me ha costado más encontrar títulos. Trazos de sangre quizá es uno de mis ejemplos preferidos de esta lista, porque aunque la trama principal no trate sobre la relación entre los dos personajes protagonistas, esta relación tiene un peso muy importante en su evolución. Y sobre todo, es una relación muy cuqui y dulce y por lo tanto, al menos yo, disfruté mucho leyéndola y viendo como, poco a poco, los personajes se iban enamorando.

Traducido por Carla Bataller y editado por Biblioteca de Carfax

Cada corazón, un umbral de Seanan McGuire


Y si me ha costado encontrar lecturas en las que el protagonista sea gay, más me ha costado encontrar lecturas en las que un personaje principal sea asexual. Cada corazón, un umbral, es quizá el ejemplo más claro y directo que se me ocurre. En la novela corta, Nancy, la protagonista, es asexual. McGuire se toma el tiempo no solo de contar esto, sino de mostrarnos que significan las relaciones para la protagonista. Es una reflexión muy interesante que hace que esta sea una lectura imprescindible.

En el internado de Eleanor West, hay, además, mucha diversidad y todos los personajes son diferentes entre sí y a la vez, muy similares. Esto es interesante, porque da una visión de un mundo real, lleno de personas que difieren entre ellas. Sin duda, una lectura a tener en cuenta este #LeeOrgullo.

Traducido por María Pilar San Román y editado por Lee Runas.

La danza del gohut de Ferran Varela


Antes comentaba que la sociedad que había creado McDonald era totalmente libre en cuanto a sexualidad, sin que hubiera barreras o diferencias entre gustos. La danza del gohut está aquí por la misma razón. Ya os hablé en la reseña de que esta novela corta es, casi exclusivamente, un diálogo entre los dos personajes principales. Gerrin, el chico noble que ha vuelto del poblado gohut, explica toda la sociedad gohut y la libertad que rige a la especie. Y ahí viene lo interesante, porque esta libertad también se muestra en las relaciones amorosas y sexuales.

Hay una escena muy interesante, en la que Varela muestra nuestros prejuicios a través de los de Leara. Os dejo el fragmento, porque creo que os animará a leer el libro, pero si queréis entrar sin saber nada, mejor pasad a la siguiente recomendación.

“– ¡No dijiste que fuera una hembra!
– Tampoco que fuese un macho. Y sin embargo, tú lo habías presupuesto. ¿Qué te han hecho los humanos en la cabeza, Leara? ¿Cómo han conseguido meter en una mente como la tuya ese montón de prejuicios?”

Editado por Ediciones El transbordador

The black tides of heaven de JY Yang


Esta es una de mis recomendaciones más imprescindibles de esta lista, pues creo que es uno de los libros más interesantes que leí el año pasado (aquí reseña). Sin duda, el mundo que crea Yang es un mundo fascinante, en el que el género no viene definido hasta la edad adulta. De esta manera, son los personajes principales los que deciden cuál es su género, si es que tienen un género definido. Yang usa esta ambientación para presentar a los dos personajes y a su vez hablar de transexualidad y de cómo vemos influenciada nuestra percepción del género y de nuestra identidad no solo por la biología, sino también por la sociedad en la que crecemos. Sin duda, las novelas silkpunk de Yang, todas ambientadas en este mundo, son una lectura fascinante. Ya tengo ganas de leer las continuaciones.

Editado por Tor.com.

El largo viaje a un pequeño planeta iracundo de Becky Chambers


Pongo el primer libro de la saga porque es el único que, de momento, podréis encontrar en español, pero recomiendo leer, con el tiempo, los tres libros que la componen (de momento). En el universo de Chambers aún hay ciertos prejuicios para algunos tipos de relaciones (sobre todo relaciones entre diferentes especies), pero la naturalidad y la dulzura con la que la autora presenta una de las relaciones principales es tan amable, tan directa, que entras muy fácilmente en este mundo. El primer y el tercer libro presentan relaciones homosexuales, pero sobre todo presentan una libertad en la que cada uno puede tener unos gustos u otros sin que haya ninguna clase de prejuicio. Sin duda, en esto recomiendo leer sobre todo el tercero, Record of a spaceborn few, en el que se muestra más claramente una sociedad de exodanos (humanos de fuera del Sistema Solar), una muestra de cómo podría ser una sociedad equitativa y justa.

Traducido por Alexander Páez y editado por Insólita

Nueva madre de Eugene Fischer

Esta ha sido una incorporación de última hora, pues aunque ya recomendé esta novela corta en su momento, creo que nunca está de más recordarla. En Nueva madre, se nos muestra una sociedad en la que una enfermedad contagiosa está provocando embarazos espontáneos en los que la madre aporta el 100% del genoma. Básicamente, crean clones de sí mismas. En este background está Tess Mendoza, una periodista que quiere llegar al fondo de un caso concreto de Partenogénesis Humana Contagiosa y que, además, está embarazada.

Si he dudado en ponerla es porque su relación con su esposa es más bien secundaria, pero igual que he comentado con Lago negro de tus ojos, me parece que este tipo de historias también son importantes a la hora de visibilizar el LGTBI.

Traducido por Arrate Hidalgo, editado por Cerbero. 

Crónicas del fin de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina

Y acabo con una novela a cuatro manos (o más bien, cinco novelas cortas que forman una novela, historia, lo que queráis). Es una novela post-apocalíptica, oscura, al más puro estilo de Campbell-Cotrina, y sin duda solo por eso ya sería muy recomendable. Pero es que además, uno de los protagonistas es homosexual, por lo que puede entrar dentro de esta categoría. La relación que tiene con su pareja me parece muy interesante, porque está definida sobre todo por el mundo chungo y peligroso en el que viven. Pero eso no quita que sea una relación muy cuqui y muy “shipeable”.

Editado por Alethé.

Ha sido un post mucho más largo de lo que imaginaba cuando lo empecé a escribir, pero espero que os haya servido para escoger alguna lectura para este junio. En cuanto a mí, yo os iré contando mis lecturas, aunque a bote pronto, y sin poder comprometer todo el mes al #LeeOrgullo, sé que va a caer seguro un par de cómics de Leñadoras y algun otro libro.

Por último, deciros que os paséis por estas entradas para conocer mejor el proyecto y las razones detrás de él.

Lago negro de tus ojos de Guillem López

lunes, 27 de mayo de 2019



Cuando Alex Paez y yo organizamos el Proyecto Celsius y decidimos qué autores leer para prepararnos para el festival, hubo un nombre que salió al instante y ese era el de Guillem López. Y es que no falla, cada año sale nueva novela del autor y cada año volvemos a gozar adentrándonos en sus historias. Ya he comentado en muchas ocasiones que, para mí, Guillem López es uno de los referentes actuales del género en España. Con Lago negro de tus ojos, su nueva novela corta, editada por Runas, esta opinión se refuerza.

Alrededor del mundo han comenzado a aparecer unas lagunas extrañas y negras, cuyas profundidades conducen a algún lugar desconocido. Este fenómeno, llamado El Incidente, ha adquirido especial relevancia en El Clot, Valencia, ya que ahí ha aparecido la laguna más grande. Carla es nativa del pueblo, pero regresa después de haber vivido en el extranjero durante años para investigar la desaparición de una conocida actriz. Sin embargo, el retorno significa para ella volver a enfrentarse a un pasado que creía totalmente enterrado.

López es un experto en crear ambientes opresivos y con sensación de asfixia, como ya hizo con Arañas de Marte. En este caso vuelve a ambientar la historia en Valencia, pero es una Valencia extraña, estancada como el agua de un charco. Es interesante ver el contraste entre Carla, sus miedos y su pasado, con el resto de personajes que pueblan El Clot. Casi parece un cuadro de El bosco, donde cada personaje va a su rollo, sin tener en cuenta de que todas sus acciones están conectadas.

Y ahí es donde entra el personaje de Bernat, un narrador no fiable que además usa las imágenes como motivo lírico. Y aquí se ve la magistralidad del estilo de Guillem López, pues consigue trasladar al lector al cómic que dibuja Bernat para mostrarnos la trama. Las descripciones del cómic son tan vívidas y tan fuertes, que el lector puede imaginar perfectamente la acción en blanco y negro sobre papel. Para realizar esto, Guillem López usa todos los elementos posibles en su mano, cambiando de tipografía para los títulos de los capítulos o jugando con las palabras para mostrar, más allá del texto, el descenso a la locura que sufren los personajes y los lectores con ellos. 

Al final, y para sacarle un pero, lo único que me ha molestado de la historia es lo corta que es. Es una ambientación muy interesante y trabajada, pero apenas le da tiempo a desarrollarse. Lo mismo pasa con los personajes, que aunque se puede ver que son complejos y llenos de capas, apenas podemos comprobarlo durante la lectura, quizá con la excepción de Carla y Bernat. El formato de novela corta funciona bien y la historia queda cerrada, pero habría preferido conocer un poco mejor a los personajes antes de cerrar la última página.

Lago negro de tus ojos se lee en apenas unas horas, pero se queda retumbando en tu cabeza como un eco infinito. Es un camino opresivo por una historia que te atrapa como las polillas se quedan atrapadas por la luz y que ya no te suelta. La ambientación angustiosa e inquietante, las paranoias de los personajes, las escenas silenciosas y en blanco y negro, que se muestran a través de viñetas… todo esto hacen de Lago negro de tus ojos una novela que todos deberíais estar leyendo ya.

Otras reseñas:

Rosalera de Tade Thompson

lunes, 20 de mayo de 2019


Me gustan mucho las historias de primer contacto. Sí es verdad que es una fórmula que se ha usado en demasiadas ocasiones y muchas veces se hace repetitiva. Pero de vez en cuando aparecen novelas como Rosalera de Tade Thompson, estrellas que brillan con más fuerza en el firmamento. Y es que Thompson escribe un libro de primer contacto, pero hay tantísimos temas e ideas que entran en juego que definirla así es quedarse muy corto. Publicado por Runas y traducido por Raúl García Campos, Rosalera es de todo, excepto convencional.

Nigeria 2066. Rosalera es una ciudad que ha surgido gracias a la cúpula alienígena que la cubre y que, una vez al año, se abre para curar a los enfermos que viven cerca del lugar. Pero la invasión alienígena ha tenido más efectos en la población y han surgido los sensibles, gente capaz de entrar en la Xenosfera y sentir los pensamientos e ideas de la gente. Gracias a eso tiene dos trabajos: Uno, que actúa más bien como tapadera, en el banco. Y otro, como agente del gobierno.

Es imposible catalogar a Rosalera en un solo género. Tade Thompson ha querido usar todos los elementos a su disposición, por lo que en algunas partes se convierte en una novela de ciencia ficción al uso, pero en otras tiene toques de thriller, de misterio, de miedo… Thompson no tiene miedo de introducir ideas muy dispares y hacer un mix que, en teoría, no debería funcionar pero que a la práctica, cuaja muy bien. Así, en la historia aparece cultura africana, pero también zombis (aunque no los llamen así). Aparecen alienígenas y poderes sensoriales. Aparece la religión y el gobierno. Y aunque todo este derroche de imaginación es uno de los puntos fuertes de la novela, también es por donde más falla, pues en ocasiones la trama se dispersa demasiado.

Sin embargo, en general, está muy bien llevada gracias a los constantes cambios temporales. Y es que mientras leía la novela, constantemente estaba acordándome de Beyond Two Souls. El videojuego de David Cage no tiene una trama tan elaborada, pero usa la misma estructura para construir su historia: una estructura que tira hacia adelante y hacia atrás indistintamente. Sin embargo, Thompson lo hace mejor, con un cierto orden, y llegamos a ver tres tramas paralelas que se van alimentando entre ellas. Sí es verdad que en alguna ocasión he tenido que tirar atrás para recordar qué pasaba en qué momento temporal, pero en general esta división de tramas actúa en favor de la novela,  ya que siempre te deja con ganas de leer más.

Otro de los motivos por los que la novela funciona es por Kaaro. Es el personaje principal de la novela y aunque en algunas ocasiones tiene elementos de héroe prototipo, en general es un personaje muy bien construido, con muchas capas que vamos descubriendo a medida que avanza la historia. Al poder ver líneas temporales diferentes, también podemos ver cómo ha evolucionado a lo largo de su vida y su conociendo su trasfondo, nos interesamos más en su ahora. Esto hace también que los pocos personajes secundarios que salgan sean, en su mayoría, muy anecdóticos (excepto quizá Femi y Aminat).

En conclusión, Rosalera es una novela de ciencia ficción interesante, que habla de muchos temas y lo hace a través de la voz narrativa cínica de Kaaro. Muy bien escrito, te atrapa desde las primeras páginas y ya no quieres soltarlo hasta las últimas palabras. La mezcla de elementos a veces se hace algo abrumadora, pero en general funciona bien. Si tenéis ganas de leer una novela completa, ágil e interesante, no dejéis escapar Rosalera.

Otras reseñas:
Donde acaba el infinito
Neo Nostromo
El caballero del árbol sonriente
In the never never

La danza del gohut de Ferran Varela

lunes, 6 de mayo de 2019


Hace poco anunciaba en el blog la intención de hacer, por tercer año consecutivo, el Proyecto Celsius. Una iniciativa en la que Alex Páez y yo os queremos reseñar algunas de las obras de autores que van a estar presentes en el festival. El honor de iniciar este proyecto lo tiene la novela corta de Ferran Varela, La danza del gohut. Una historia de la que se ha hablado mucho y no es para menos; Varela entra con fuerza en el panorama de género español y esta es una de sus cartas de presentación. Como ya sabéis, podéis leer también la reseña de Alex en su blog Donde acaba el infinito. Vamos allá:

Leara es una joven plebeya que ha conseguido, tras sangre y sudor, llegar al puesto de tutora de la Academia de Tiuma. Un puesto raramente dado a una mujer y menos una mujer de su estatus. Esa peculiaridad es la que llama la atención del Plenipotenciario de la ciudad, Derold Novon, para contratarla. ¿Su misión? Rehabilitar y curar al heredero de los Novon, Gerrin, perdido y capturado cuatro años atrás por un grupo gohut.

Con pocas líneas, Varela logra trazar, ya desde el principio de la novela, la ambientación que rodeará a los personajes. No necesita demasiado, pues es una ambientación que usa tópicos de otras novelas que hemos leído. Sin embargo, el autor logra darle toques únicos que separan Tiuma de otros mundos de fantasía. Uno de esos toques son los gohut: una especie inteligente que, desde el punto de vista humano, es vista como una plaga que hay que eliminar. El choque de culturas que esto supone se ve representado en Gerrin y Leara. El primero, renacido como gohut después de su tiempo de cautiverio, la segunda, habiendo vivido toda su vida en Tiuma. Este contraste es interesante y es uno de los leiv motiv de la novela.

De esta forma, Varela construye una historia reflexiva, en la que los diálogos y las relaciones personales tienen más poder que la acción. Vemos como la relación entre GerRin y Leara se va afianzando. A través de las conversaciones que tienen ambos, no solo podemos visualizar el mundo, las dos culturas y sus fallas. También podemos leer el mensaje de libertad y colonialismo que quiere transmitir el autor. La idea equivocada de que la civilización y todo aquello humano es mejor y más avanzado solo por ser humano.

Al ser una novela tan reflexiva, los personajes tienen mucha importancia. Son pocos (los dos nombrados y los familiares de Gerrin), pero suficientes para que la novela funcione. Sin embargo, y también a causa del poco espacio que tiene para explayarse, la evolución de Leara, el personaje principal, se me hace algo forzada y precipitada. Es un qué importante, pues me ha desenganchado de la historia a mitad de la novela.

La danza del gohut es un libro potente, con un mensaje interesante, una ambientación muy bien construida con cuatro pinceladas y personajes interesantes. Si bien este último detalle comentado me ha sacado un poco de la lectura, sin duda la he disfrutado y la recomiendo a todo aquel que tenga una tarde para adentrarse en Tiuma y bailar, en libertad, la danza del gohut.

Otras reseñas:

Cero de Kathe Koja

jueves, 2 de mayo de 2019



Ya he declarado en anteriores reseñas lo mucho que admiro el trabajo que está haciendo Biblioteca de Carfax para acercar el terror a un público diferente. Era necesario que naciera una editorial así, una alternativa al terror más clásico de Valdemar (que es una gran editorial también, con un gran catálogo) y que a su vez, rescatara clásicos del género como el que vengo a hablar hoy: Cero de Kathe Koja. La edición es tan preciosa como las anteriores, con portada de Rafael Marín y traducción de Pilar Ramírez Tello.

Nicholas es un joven que parece de vuelta de todo. Trabaja en un trabajo de mierda que le permite pagar el alquiler y el alcohol, escribe poesía infecta y no hace mucho más con su vida. Hasta que, junto con Nakota, una amiga y ex-amante, descubre un agujero negro en el almacén de su edificio. Lo que al principio es un hallazgo fascinante se va convirtiendo, poco a poco, en una obsesión oscura.

Uno de los puntos fuertes de esta novela y el más importante en cuanto a meternos en la ambientación, es el punto de vista narrativo. Koja nos mete dentro de la mente de Nicholas y casi parece que sea literalmente: la forma de escribir y narrar el libro está en forma de monólogo interior (o stream of consciousness). De esta forma, solo conocemos a Nakota de forma indirecta, a través de los ojos de Nicholas, y sin embargo, es evidente que es la verdadera protagonista de la historia: La fuerza que conduce la trama. Esto es especialmente potente, pues Nakota es un personaje despreciable: egoísta, despreciable, incapaz de pensar en las consecuencias de sus acciones. Un tipo de personaje que no vemos como punto central de una novela y que a su vez, consigue que Cero sea aún más interesante. 

La otra fuerza que conduce la trama es el propio agujero negro. Koja usa este elemento de forma muy inteligente y, como lectores, somos conscientes de su extrañeza, de la misma forma que lo son Nicholas y Nakota. Sin embargo, el terror viene a través del desconocimiento, de la incapacidad que tienen los personajes, y nosotros con ellos, de aprehender qué es el agujero negro y como funciona. La ignorancia es la fuente principal del terror, como también lo es la incapacidad por alejarse de la influencia del agujero negro. Los personajes se sienten constantemente atraídos por él y el hecho de no saber qué hay más allá solo aumenta esta atracción.

Este libro es un viaje a los infiernos más profundos. Un viaje que hacemos con Nicholas, mientras el resto del mundo se va desmoronando. La degradación del personaje se corresponde directamente a la degradación de la narración y eso atrapa con aún más fuerza al lector. Más que un terror físico, tangible, lo que provoca Cero es una sensación de incomodidad que deja los pelos de punta, pero que te engancha a sus páginas sin remedio.

En conclusión, este es un libro extraño, en  el cual es fácil de entrar, pero difícil de salir. Un libro escrito con una fuerza extraña (y maravillosamente traducido por Pilar Ramírez Tello, tengo que añadir), que te atrapa e incómoda. Una de esas historias que a través del morbo, el asco y la curiosidad, logran atraerte. Sin duda, si os buscáis un libro de terror diferente, Cero es una muy buena opción.

Reseñas del libro:

Proyecto Celsius 232 Vol 2019

lunes, 15 de abril de 2019


Julio se acerca peligrosamente y yo aún con estos pelos.  Para los que no lo sepan, el Celsius es un festival de literatura de género que se celebra en Avilés una vez al año. Suele ser en julio y suele atraer a mucha gente amante de este tipo de literatura, pues además de una gran cantidad de autores invitados, el festival tiene un programa muy completo e interesante para llenar los 4 días que dura. Normalmente este proyecto lo empezamos antes, y tenemos más tiempo para seleccionar lecturas y planificar reseñas. Sin embargo, este año nos ha pillado un poco justo. Pero que la premura no os engañe, Alex Páez (Donde acaba el infinito) y yo seguimos igual de motivados que siempre para leer y reseñar novelas de los autores que vengan al proyecto Celsius. Si me seguís desde hace un tiempo, sabréis que este es un proyecto que hacemos cada año.

El proyecto consiste en leer obras de los autores invitados. Hemos seleccionado los autores que más nos interesan para leer sus obras. Las marcadas en negrita son las que Alex y yo vamos a leer conjuntamente y que vamos a intentar reseñar antes del festival. En color, los libros ya leídos cuya reseña podéis leer dándole al link. Y el resto son libros que quiero leer de cada uno de los autores invitados. Como podéis ver, un proyecto bastante ambicioso. Las obras que leeremos este año son: 


Johanna Sinisalo
El núcleo del sol


Ferran Varela
La danza del gohut
El arcano y el jilguero


Anna Starobinets
La glándula de Ícaro
Una edad difícil
El vivo
Refugio 3/9


Guillem López
El lago negro de tus ojos
Challenger
La polilla en la casa del humo
Arañas de marte
El último sueño

José Antonio Cotrina
La sombra de la luna
Las fuentes perdidas
La canción secreta del mundo
Ciclo de la Luna Roja (próxima reseña)

Sarah Pinborough
Detrás de sus ojos


Joe Abercrombie
Antes de que los cuelguen
Medio Rey
Medio mundo
La voz de las espadas

Tade Thompson
Rosalera (próxima reseña)


Adrian Tchaikovsky
Spiderlight (próxima reseña)
Herederos del tiempo


Jesus Cañadas
Pronto será de noche
Las tres muertes de Fermín Salvochea
El ojo de Nefertiti

Grupal: 0/4
Personal: 1/15

La curación de Miguel Cordoba

miércoles, 10 de abril de 2019


Voy a ser muy sincera: Yo no elegí leer el libro que reseño hoy, La curación. Él me eligió a mí… Es broma, en realidad, quien eligió el libro fue Bandinelli para el programa de Tres Marcianos y medio. Y la verdad es que entré en la lectura sin ningún tipo de expectativa. No conocía el libro, ni la sinopsis, ni nada. Así que cuando me metí tan de lleno entre sus páginas, me cogió totalmente por sorpresa. He tardado (lo leí en enero), pero este libro merecía una reseña. Vamos a hablar hoy de La curación de Miguel Córdoba.

Hacer una sinopsis de este libro es complicado. En él se entrecruzan dos líneas argumentales, a cual más rara. Por un lado, tenemos a Magie, una niña que nace con un hilo negro ligado a su dedo, un hilo que nadie más, excepto ciertas personas especiales, pueden ver. Además, tiene la capacidad de ver más allá de nuestro plano existencial y sufre premoniciones y puede ver muertos. En contraposición, la historia nos traslada a Nebraska, donde Dios es Anna, una niña de 9 años que sufre depresión y tendencias suicidas.

Ya podéis ver en la sinopsis que este es un libro raro. Y sin embargo,  el autor le da un aire de costumbrismo parecido al que se podría encontrar en cualquier Gran Novela Americana. Las influencias de esta clase de obras hacia La curación no es solo a nivel de estilo, sino también a nivel de trama. Vemos las penurias que sufre una familia y también como estas penurias logran unirlas más allá de los lazos sanguíneos. Vemos como el personaje principal va madurando, cambiando, equivocándose. Porque sí, hay una trama fantástica en el libro, pero Córdoba no olvida que quiere escribir sobre personajes y deja que estos sean los que hablen durante todo el libro. Es quizá por eso que la novela tiene una presencia tan fuerte: logra que empatizamos y suframos con Magie, aunque las situaciones que ella vive nos sean totalmente ajenas.

Y aunque he comentado por encima el estilo, en La curación este es un tema a destacar. Y es que la prosa de Miguel Córdoba es delicada, casi milimetrada. Parece que cada palabra está pensada para indicar o transmitir y que no sobra ni falta ninguna. Esto es algo difícil de conseguir, por supuesto, pero es que además Córdoba logra que la lectura se haga amena y rápida.

Pero teniéndole que sacar algún pero a la novela, todo  esto que he comentado anteriormente se refiere sobre todo a la línea argumental de Magie. La línea de Anna está más cogida con pinzas y cuesta entrar en las reglas que rigen la novela. Es interesante, sí, pero en algunas ocasiones lo encontré demasiado filosófico para mi gusto. Aún así, el momento en el que ambas líneas temporales se unen es ideal y Córdoba ha construido todo el libro para llegar a ese momento, por lo que no decepciona en absoluto. Sí, los fragmentos de Anna se me hacían más pesados, pero tampoco podría imaginarme el final de esta novela sin ellos, por lo que no podría decir que sobren.

En conclusión, La curación ha sido una lectura que me ha cogido por sorpresa y que me ha encantado. La disfruté desde la primera palabra (más concretamente, desde el prologo de Darío Vilas) y eso no cambia durante toda la novela. Es una pena que no se esté hablando tanto de ella, pues la verdad es que lo merece. Si con esta reseña puedo conseguir que al menos alguno de vosotros le dé una oportunidad, ya me daré por satisfecha.

Otras reseñas:
Tres marcianos y medio
Crónicas literarias

Leer en viñetas: cómics de invierno 2019

viernes, 5 de abril de 2019


Se acaba el invierno y con la llegada de la primavera, llega también la llegada de una nueva entrada para esta sección. Es curioso que, cuanto más ganas tengo de leer cómics, menos tiempo tengo y lo que esperaba que fuera una lista más larga, ha acabado siendo, como la primera ocasión, una lista de tres cómics. Sin embargo…. ¡Qué cómics! No me adelanto más, vamos a hablar de mis lecturas comiqueras de invierno.

Leñadoras de Brooke A. Allen, Grace Ellis, Noelle Stevenson y Shannon Watters (Sapristi comics)

Tengo que admitir que tenía ganas de leer este cómic desde que, hace un par de años, lo vi en inglés en Gigamesh. He tenido suerte de que Tatiana lo tenía en su estantería y se lo pude robar una mañana. Y la verdad es que es ideal para leer en una de esas mañanas de domingo en las que no te apetece hacer nada y el sol brilla con fuerza. Es una historia dulce, rápida de leer, entretenida y con personajes emblemáticos que se te quedan grabados en el corazón. Sin pretensiones, un cómic que pretende ser una puerta de escape a nuestra vida aburrida y que nos traslada a la naturaleza, a la juventud y a la magia que surge al mezclar ambas cosas. Y tiene gatetes, no sé qué más puedo decir para convenceros a que lo leáis. El dibujo es excelente y muy adecuado para la historia que quiere contar.

Cuéntalo de Emily Carroll y Laurie Halse Anderson (La Cupula)

Y pasamos de una historia alegre y llena de verano para hablar de Cuéntalo, un comic sobre la depresión y los abusos sexuales. Por un lado, este cómic me llamó la atención por su estética, más que por su temática, pero leyéndolo descubrí que, en este caso, ambas cosas están tan ligadas que, sin la otra, no funcionaría como funciona. El arte ayuda a explicar la historia y la historia deja hablar al arte cuando este lo necesita. El cómic se lee en unas horas, pero te deja el alma destrozada. Sin embargo, creo que esta clase de historias son también importantes, para hablar y visibilizar una problemática cada vez mayor.

Bellezas malditas de An Nguyen y Jane Mai (Sapristi comics)

Este es, sin duda, uno de los cómics más raros que he leído nunca. Ya de entrada, no es solo un cómic, sino que tiene fragmentos de ensayo y algunas entrevistas. Todo gira alrededor del mundo de la moda lolita, una moda que siempre me ha parecido fascinante. Este es uno de esos libros que, una vez leídos, vuelves a ellos para consultar temas o para releer fragmentos. Un esencial para todos aquellos que estén interesados en las modas japonesas y, más concretamente, en la lolita.

Como detalle, comentar que los cómics que se entrelazan con los ensayos, aunque están todos relacionados con la moda lolita, no son exactamente ensayos ni pretende ser ilustrativos. Creo que esto es un acierto, pues no solo ayuda a hacer la lectura más amena, sino que además tienen un interés intrínseco como historias en sí.