Lo mío con este libro estaba predestinado, estoy segura. La sucesión de eventos que me llevaron a leerlo casi parecen casuales, pero me da la sensación de que él estaba esperando ahí para que lo leyera. Primero, lo conocí de casualidad. Luego, Mangri, Isa y Ai organizaron una LC del libro. Y por último, va y me lo encuentro a 4 euros, de primera mano, en Gigamesh (gracias por tus gangas, Gigamesh <3). Vamos, que el mundo me estaba diciendo que lo leyera. ¡Muchas gracias, mundo!
El atlas de las nubes es un libro y a la vez son muchos. Las seis historias que recoge en su interior pueden parecer totalmente inconexas, pero tienen dos peculiaridades muy interesantes: Por un lado, todas las historias acaban de una forma abrupta e insospechada. De hecho hay una que acaba en la mitad de una frase. Su otra característica en común es que la historia anterior aparece, aunque sea momentáneamente, en la historia siguiente. Pero eso es solo la punta del iceberg de lo que es en realidad El atlas de las nubes.
La maestría de Mitchell para componer esta obra, este puzzle, es magistral. Estamos hablando de una obra que no solo se entrelaza entre sí de la manera sencilla que nos deja entrever el resumen, sino que es toda una obra sola, compuesta por muchas historias que se mezclan, se componen unas de otras como una matrioska (comparación que he visto más de una vez para describir este libro y que, a mi parecer, es ideal).
Y eso que en principio, las historias parecen totalmente diferentes entre ellas. De hecho, Mitchell se empeña tanto en que sean diferentes que al lector puede parecerle pesada alguna de las historias. Aún así, logra darle un estilo narrativo y diferente a cada uno de los personajes que crea y que protagoniza cada una de las historias. Solo un autor con gran talento literario podría conseguir crear esta historia sin que se le desmorone en las manos y con la maestría que ha demostrado Mitchell.
Cada uno de los personajes es el narrador de su propia historia (menos Luisa Rey) y cada uno de los personajes es totalmente diferente al anterior. Mitchell ha logrado que con solo leer la voz narrativa, podamos distinguirlos sin dificultades, pues ha dotado a los seis personajes de una complejidad psicológica sorprendente. Además, no se ha contentado solo con eso (y con los cambios narrativos, pues vemos diarios, cartas o entrevistas), sino también con cambios de género que dotan a la novela de un interés mayor.
Los cambios de época, de género o de forma narrativa pueden parecer aburridos, pero Mitchell logra darles un toque muy fascinante, de forma que el lector queda atrapado entre sus páginas de forma irremediable. Por supuesto, habrá personajes que gustarán más o que gustarán menos (por ejemplo, es imposible no enamorarse de Somni o, en mi caso, de Frobisher, pero la historia de Zachry puede resultar más densa que las anteriores), pero está escrito de forma que no puedas despegarte del libro.
Aún así y pese a que ha sido una lectura magistral, ha habido momentos que el lector podía seguir la línea argumental antes de pasar las páginas, pues al recoger algunos tópicos de cada tema, se hacen evidentes también algunos finales. Esta previsibilidad está compensada en algunas historias con personajes carismáticos y voces interesantes, pero en otras se llega a perder la atención.
En conclusión, es un muy buen libro, fascinante y totalmente desconocido (bueno, en blogger no tanto, pero de puertas a fuera es un libro que ha pasado muy desapercibido). Pese a sus peros, es un libro que atrapa y que fascina a partes iguales y con el que se descubre, indudablemente, la calidad de Mitchell como escritor y como contador de historias. No lo perdáis de vista, por que volverá a aparecer por el blog.