Mostrando entradas con la etiqueta P. K. Dick. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta P. K. Dick. Mostrar todas las entradas

El hombre en el castillo de Philip K. Dick

martes, 17 de mayo de 2016


Hace tiempo que me propuse leer mucha más ciencia ficción y fantasía de la que había estado leyendo hasta entonces. Aunque han sido siempre dos géneros que me han fascinado, la cantidad de libros por leer (y el precio que tienen normalmente los libros de scifi que me interesaban) hacían que tirara siempre por otros derroteros. Sin embargo, y como habréis notado en el blog, últimamente este está girando más hacia mis intereses y menos hacia lo que "responsablemente" siento que debo leer. Philip K. Dick ya me conquistó en su momento al leer Ubik, así que cuando gané un ejemplar de El hombre en el castillo de Minotauro (gracias a la Librería Gigamesh), no pude evitar volver a conocer el autor. 

Después de ganar la Segunda guerra mundial, Alemania y Japón se dividen literalmente el mundo. Estados unidos, dónde pasa la acción de este libro, se encuentra dividido en tres: Un estado dominado por los alemanes, uno por los japoneses y otro, el Estado de las Rocosas, que separa los otros dos y se mantiene neutral. En este mundo alternativo conocemos a cinco personajes, cada uno con su propia historia pero con un eje en común: el libro "La langosta se ha posado", una ucronía dentro de una ucronía que muestra el mundo como si los Aliados hubieran ganado la segunda guerra mundial.

Philip K. Dick construye una novela coral en la que todos los personajes están conectados de alguna forma, aunque no se conozcan directamente. Por un lado, lo están a través de dos libros: Uno, el ya comentado en el resumen que todos han leído o han oído hablar de él. Otro, el I Ching, libro que existe realmente y en el que casi todos los personajes confían sus decisiones. Este ejercicio metaliterario (ficticio y no ficticio) es muy interesante y se va repitiendo durante todo el desarrollo de la novela y que va volviéndose más complejo a medida que avanza la trama (llegando a un final redondo). 

Una ucronía dentro de una ucronía. Este es el principio desde el que Philip K. Dick construye magistralmente la coralidad de esta novela. Nos mete en la mente de varios personajes y cada uno aporta su granito de arena en la construcción de esta novela como si de una partida de tetris perfectamente alienada se tratara. Y es que nada parece dejado al azar (aunque durante la novela pueda parecerlo) por el autor.

Toda la trama está ambientada en el estado americano de dominancia japonesa y eso hace que, por un lado, nos perdamos la sociedad alemana y que, por otro, solo podamos ver dicha sociedad desde el punto de vista externo. Aún así y aunque ninguno de los personajes es alemán y nazi, la riqueza de los cinco personajes es uno de los mayores aciertos de la novela. Las actitudes de unos hacia otros, la sumisión de los vencidos frente al racismo y la curiosidad de los vencedores le aporta una complejidad muy interesante a la novela (y que se ve reflejada sobretodo en las dos subtramas que nos hablan de falsificaciones y de movimientos políticos). 

Resumiendo, este libro es un ejercicio de ciencia ficción fascinante en el que no salen naves espaciales, estrellas distantes ni futuros muy ajenos y que, sin embargo, está plagada de elementos de scifi y de una sutilidad e ironía en la forma de narrar del autor que maravilla. Si no habéis leído nada de Philip K. Dick, esta novela es tan acertada como cualquier otra.