La primera vez que entré en blogger, por allá mayo del 2014, que vi este libro y me llamó mucho la atención. Hablaban del mundo creado, de la fantasía que desprendían sus páginas y me atraía. Aunque no lo parezca, por las pocas reseñas de este género, la fantasía y la ciencia ficción son dos de mis géneros preferidos, así que le tenía muchas ganas. Sin embargo, no fue hasta que lo vi en una biblioteca, que lo cogí. Y eso que es un libro que me gustaría tener. Pero bueno, vamos al grano:
Paige tendría que estar muerta. El simple hecho de tener poderes paranormales debería enviarla a la horca, pero además trabaja para un grupo ilegal usando estos poderes. Cuando, sin querer, mata a un hombre de la ley y la cogen, Paige cree que la muerte es el destino que le espera. Sin embargo, descubrirá las profundidades de la sociedad opresiva en la que vive.
Lo primero que llama la atención de este libro es el cuidado, la atención con la que está elaborado el mundo. Podemos ver varias categorías de personas con clarividencia, podemos ver una sociedad formada y estructurada alrededor de Londres y un futuro casi distópico en el que Paige vive. La autora sabe bien qué mundo ha creado y lo alza alrededor de la historia con maestría. Pese a que al principio pueda parecer complicado, por el uso de un vocabulario propio, la fórmula en realidad es sencilla y el lector pronto se adentra en ella.
Sin embargo, la historia cae en varios clichés que son evidentes y que se ven venir en la distancia. Ideas masticadas ya mil veces, personajes que en su planicie apenas sobresalen de la media de personajes que se ven en este tipo de libros. Aunque la historia y el mundo creado tienen toques originales, la autora se deja llevar por varios tópicos que no dejan saborear bien la lectura.
La pluma de la autora es ágil, ideal para un libro lleno de acción y sabe describir bien este mundo que tiene en la cabeza, aunque a veces el lector pueda llegar a confundirse por la naturalidad con la que la autora suelta conceptos sin presentarlos. En algunos casos es hasta necesario el uso del diccionario, lo que puede entorpecer la lectura (aunque yo quise prescindir a costa de, quizá, entender algún concepto).
En conclusión, si dejamos aparte los clichés y la historia de amor refrita, es una buena historia que soporta el peso de la mayoría del libro. Un mundo bien creado que poco a poco se va conociendo y que el lector se adentra fácilmente. Ideal para el tipo de literatura que crea Shannon, aunque no si buscáis algo más.
3,5/5