Ya comenté en su momento que me ausenté del blog durante un tiempo a causa de un trabajo que me había salido y que me ocupaba todo mi tiempo. El trabajo en cuestión consistía en leer libros "juveniles" y escribir cuestionarios para el proyecto. La mayoría de los libros eran de literatura juvenil y como sabéis, no acostumbro a reseñar estos libros (aunque es curioso, tengo unas diez reseñas de literatura juvenil en borradores, muriéndose de asco), pero sí que me tocó un libro en concreto que tenía muchas ganas de leer, así que fue como ideal. El libro del que hablo es este, Guía del autoestopista galáctico. Y cuando lo acabé, me pregunté porqué había tardado tanto tiempo en leerlo (como me pasa últimamente con muchos).
Arthur Dent está teniendo un mal día. Se ha despertado con varios bulldozers apostados en su casa, dispuestos a derrumbarla para poder construir una carretera. Y si eso no fuera suficiente, unos alienígenas deciden destruir la Tierra para poder construir una vía intergaláctica... De hecho, si no fuera por Ford Perfect estaría muerto. Pero de alguna manera, ambos logran hacer autostop en la nave espacial y escapar de la destrucción del planeta.
Mezclar la comedia con la fantasía o la ciencia ficción no es algo novedoso, pero sí bastante poco común. La seriedad que acostumbra a caracterizar las obras de este género contrasta mucho con el tipo de obra que hoy vengo a reseñar, porque Douglas parece decir que lo más importante es no tomarse nada en serio. Y es que esta novela está hilada en base a un humor inglés hilarante. Douglas juega con todo lo que tiene a mano para crear situaciones en las que poder explotar al máximo este humor. Así, Douglas logra que situaciones que en un principio puedan parecer solo graciosas y totalmente aleatorias tengan su significado y su lugar en la trama. Y es que este libro, pese a que pueda parecer comedia tonta, es en realidad un libro muy bien tramado y estructurado.
Los cuatro (o cinco) personajes principales dan fuerza a este libro, pues están muy bien caracterizados y todos se adecuan perfectamente a la historia y su tono. En ningún momento, en ninguna situación descabellada, estos personajes salen de su papel para crear más humor y eso Douglas lo consigue muy bien. A través de una escritura ágil y sencilla, el autor va transportando al lector por las aventuras de estos personajes. Es el tipo de pluma ideal para el libro que tenemos entre manos: Un libro irónico, divertido y sin muchas pretensiones.
Que no os engañen las 296 páginas. En realidad, esta edición tiene un añadido de 100 páginas de más para poner entrevistas a productores, guionistas y actores de la película que filmaron y estrenaron hace relativamente poco (uno de ellos, Martin Freeman <3). Aunque es interesante leerlo, no deja de ser un anexo totalmente aparte del libro que no es necesario para saber de la trama. Sin embargo, sí es verdad que Douglas escribió tres libros más que complementan este mismo y que sí están escritos con la misma gracia y el mismo tono, merecen tanto la pena como el primero.
En conclusión, este es un libro muy atractivo para todos aquellos fans del humor inglés o de Terry Pratchett. No es un libro que os llegará al alma ni os marcará la existencia, pero sí que os vais a reír con él. Mucho. Y eso, para mi, ya es un gran logro (bueno, en realidad para mi no, que yo me río con todo). Si tenéis ganas de una lectura amena y divertida, alejada de vuestras lecturas normales, os recomiendo que descubráis a Douglas Adams.
Los cuatro (o cinco) personajes principales dan fuerza a este libro, pues están muy bien caracterizados y todos se adecuan perfectamente a la historia y su tono. En ningún momento, en ninguna situación descabellada, estos personajes salen de su papel para crear más humor y eso Douglas lo consigue muy bien. A través de una escritura ágil y sencilla, el autor va transportando al lector por las aventuras de estos personajes. Es el tipo de pluma ideal para el libro que tenemos entre manos: Un libro irónico, divertido y sin muchas pretensiones.
Que no os engañen las 296 páginas. En realidad, esta edición tiene un añadido de 100 páginas de más para poner entrevistas a productores, guionistas y actores de la película que filmaron y estrenaron hace relativamente poco (uno de ellos, Martin Freeman <3). Aunque es interesante leerlo, no deja de ser un anexo totalmente aparte del libro que no es necesario para saber de la trama. Sin embargo, sí es verdad que Douglas escribió tres libros más que complementan este mismo y que sí están escritos con la misma gracia y el mismo tono, merecen tanto la pena como el primero.
En conclusión, este es un libro muy atractivo para todos aquellos fans del humor inglés o de Terry Pratchett. No es un libro que os llegará al alma ni os marcará la existencia, pero sí que os vais a reír con él. Mucho. Y eso, para mi, ya es un gran logro (bueno, en realidad para mi no, que yo me río con todo). Si tenéis ganas de una lectura amena y divertida, alejada de vuestras lecturas normales, os recomiendo que descubráis a Douglas Adams.
4/5
