Spiderlight de Adrian Tchaikovsky

viernes, 7 de junio de 2019



La fantasía épica es un género que nunca me ha entusiasmado demasiado. Sí es verdad que he leído y disfrutado alguna de sus obras más clásicas (véase El Señor de los anillos), pero en general  son historias que no me llaman la atención. Quizá por eso, entré a Spiderlight con un poco de escepticismo. Y aunque no será una de mis lecturas preferidas del año, está claro que la novela ha conseguido su propósito: hacerme pasar un buen rato leyéndola.

Spiderlight nos habla de una historia que ya conocemos muy bien. El bien frente al mal, la lucha eterna que se ha representado en tantísimas historias. Nuestros protagonistas son un grupo de aventureros que, para cumplir la profecía y vencer al Señor Oscuro, tendrán que recorrer un camino muy largo, lleno de peligros.

Visto de esta manera, parecería que Spiderlight es otra novela más de fantasía. Una que ya hemos leído mil veces y que no apetece volver a conocer, pues no hay nada que nos sea desconocido. Sin embargo, una vez empiezas la novela, ves que Tchaikovsky sabe exactamente eso. Y lo usa a su favor. Subvierte el tropo para enseñarte sus costuras y en esas costuras, busca el humor. Porque sí, Spiderlight es una novela cargada de humor, pero a su vez hace una reflexión interesante sobre los prejuicios y como estos nos afectan a la hora de interaccionar con otros. Este humor está muy presente desde el principio. Es un humor fino, que se ríe de sí mismo y de las novelas a las que referencia.

El elenco de personajes es otro cliché más que usa el autor. La sacerdotisa sagrada, la exploradora, el guerrero santo, el ladrón pillo o el mago extraordinario. Tchaikovsky los presenta desde el principio y cualquiera que haya consumido fantasía, ya sea en películas, libros o jugando a rol, podrá ver reconocidos los personajes de siempre. Pero a partir de esa presentación, el autor los hace evolucionar y mostrar lo que hay detrás del tropo. Durante la novela, vas acompañando a los personajes que poco a poco dejan de ser un prototipo para convertirse en personajes complejos, que cometen errores (como acostarse con quien no debían o emborracharse demasiado), que están equivocados, que fallan y se preocupan. Esa imagen casi prístina de personas prototípicas que vemos al principio se va deformando, con humor, hasta descubrir la persona detrás. Al final, esa dualidad entre el bien y el mal que tan clara vemos al principio se va convirtiendo en algo mucho más gris, más complejo que el blanco o el negro.

Estos cambios vienen gracias a la incorporación de un nuevo miembro en esta “guilt” tan prototípica: una araña, un ser del mal, tiene que guiarlos hasta el Señor Oscuro. A partir de ahí, y de su interacción con el resto de miembros del equipo, Tchaikosvky hace una reflexión que se enfrenta a los convencionalismos de las novelas de fantasía cuyos tropos está destrozando.

Spiderlight es una novela sin más pretensión que la de hacerte pasar un buen rato. Cargada de humor y de aventuras que no se toman demasiado en serio a sí mismas, Spiderlight es de esos libros que se agradece leer, una historia ideal para pasar una buena tarde y olvidarte del mundo. La edición de Alethé tiene una portada preciosa de Libertad Delgado, muy adecuada para la historia que nos cuenta, y viene traducida por Alexander Páez, quién ha sabido mantener el humor que caracterizaba el texto original. 

Otras reseñas:

1 comentario :

  1. ¡Holaaaa!

    Pues no me suena de nada la novela pero me la apunto. Antes la combinación entre fantasía y humor no me atraía demasiado, pensaba que no era para mí, pero he empezado a leer alguna cosa y de momento me encanta, así que quiero seguir probando ^^

    ¡muchos besos!

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