¡Hemos llegado a cien entradas! Y con casi 300 seguidores, tengo que decir que nunca hubiera imaginado que el blog llegara tan lejos y es gracias a vosotros. Muchísimas gracias :D. Ahora sí, os dejo con la reseña de hoy:
Después de leer Nunca me abandones del mismo autor, moría por leer algo más y este es de los que más había visto por librerías, así que cuando lo encontré de segunda mano, no pude resistirme a comprarlo. Me resistía a leerlo, tanto por el idioma (suelo leer más en español y por eso en catalán a veces me cuesta ponerme), como por el tipo de libro que era. Aproveché el viaje que hice al País Vasco para leerlo en el bus (ocho horas son muchas horas xD) y ese fue, casi, el tiempo que necesité para leerlo.
Después de leer Nunca me abandones del mismo autor, moría por leer algo más y este es de los que más había visto por librerías, así que cuando lo encontré de segunda mano, no pude resistirme a comprarlo. Me resistía a leerlo, tanto por el idioma (suelo leer más en español y por eso en catalán a veces me cuesta ponerme), como por el tipo de libro que era. Aproveché el viaje que hice al País Vasco para leerlo en el bus (ocho horas son muchas horas xD) y ese fue, casi, el tiempo que necesité para leerlo.
Cristopher Banks lleva casi veinte años en Inglaterra, pero no siente esta como su casa. Durante los primeros diez años de su vida, su casa fue la zona internacional de Shangai y su alma, de alguna forma, se quedó en ese lugar después de que sus padres desaparecieran misteriosamente. Han pasado los años y Christopher se ha convertido en un detective de renombre gracias a varios casos resueltos. Sin embargo, aún queda un caso abierto que le carcome desde entonces. La desaparición de sus padres.
El resumen es bastante amplio y aún así, se deja muchas cosas en el tintero que prefiero que vayáis descubriendo vosotros, si lo leéis. Igual que en Nunca me abandones, este libro parte de ciertas ideas que el lector no tiene y sobre la que el libro va girando, en este caso la desaparición de los padres. Todo parece desarrollarse para llegar a la resolución de este misterio, pero en vez de acercarnos de forma directa, el autor va dando vueltas acercándose poco a poco. Así, Ishiguro nos deja a la expectativa durante cuatrocientas páginas para mostrar un desenlace que, para mi gusto, ha sido decepcionante después de toda la expectativa que arrastraba tras de sí (aunque no ha sido ni mucho menos previsible, todo sea dicho).
La voz de Christopher es la voz que leemos y aunque ahonda en lo que siente muy superficialmente, Ishiguro sabe bien como darle el tono para que comprendamos mucho más de lo que deja entrever el personaje. El libro está dividido en siete partes y cada parte representa la entrada en un momento de la vida de Christopher desde la cual escribe. Así, va cambiando el tiempo verbal según si está contando algo cercano en el tiempo en el "momento" de escribir o algo muy lejano. Esas entradas están situadas o muy cercanas en el tiempo o muy lejanas según el momento y eso le da un toque muy realista a la novela.
El personaje en sí, pero, no acaba de convencerme. No porqué no esté bien estructurado, es un personaje que llegas a creerte, que tiene muchos matices (muchos más de los que asume el propio personaje que tiene), pero no he llegado a empatizar con él. Quizá porque sus problemas me parecían nímios al lado de lo que estaba viviendo el resto del mundo.
La novela está bien escrita, tal y como me tenía acostumbrada Ishiguro, pero de una forma mucho más fría que en Nunca me abandones, lo que ha acrecentado esta sensación de no empatizar con el personaje. Sin embargo, el ambiente que nos describe, la sociedad tanto londoniense como la de Shangai, nos acerca mucho a la acción. Esta, mucho más numerosa que en la otra novela de Ishiguro que leí, está también muy bien redactada, aunque quizá pueda parecer algo lenta para los lectores a los que no les guste las descripciones detalladas.
¿Lo recomiendo? No es un mal libro, pero si tuviera que empezar con Ishiguro, elegiría Nunca me abandones, pues al contrario que este último, en Cuando fuimos huérfanos no tienen tanta importancia los personajes, sino la historia en sí. El misterio es interesante y te lleva a leer página tras página sin saber que puedes esperarte de él, pero el final ha sido algo decepcionante en comparación con lo que, tras leer casi todo el libro, uno se espera. Aún así, seguramente volveré a leer algo de Ishiguro, pues es un escritor que escribe bastante bien y del que tengo aún curiosidad.
3,5/5