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La voz de las espadas de Joe Abercrombie

lunes, 1 de agosto de 2016



Mis inicios con Joe Abercrombie no fueron muy buenos. Empecé por la trilogía de Mar Quebrado, de la que me esperaba algo mucho más retorcido y oscuro (al fin y al cabo, me habían dicho que Abercrombie era retorcido y oscuro) y sin embargo, la sensación que me dio era que era una fantasía edulcorada para lo que esperaba. Sin embargo, y tras la presión de medio Celsius que me decían que leyera el Abercrombie adulto, empecé La voz de las espadas. Y ha sido una idea maravillosa.

El autor nos presenta un mundo de fantasía que ya hemos leído en muchas otras obras: Cargado de contrastes, con zonas diferenciadas en cuanto a cultura, país y religión, pero con unos personajes muy humanos. Y es que son los personajes los que toman el relevo en esta novela y conducen la trama. Así, conocemos a Logen Nuevededos, un norteño al que llaman El Sanguinario pero que lo único que le pide a la vida es sobrevivirla. O Jezal dan Lothar, un joven espadachín al que se le dan mejor las cartas y las mujeres que las espadas, pese a que la sociedad de la Unión se empeñe en lo contrario. Y el inquisidor Glokta, un ex capitán tullido y cínico.

Y hablo de personajes porque es en lo que Abercrombie se ha centrado a la hora de escribir esta novela. Cada capítulo está narrado desde el punto de vista de uno de ellos (y a mediados del libro Abercrombie añade otros personajes a estos tres iniciales que le dan más coralidad a la novela) y no solo busca avanzar en la trama, sino que también explora en la personalidad de los personajes, sus debates internos, sus conflictos y problemas. 

Abercrombie usa elementos que ya hemos visto en infinidad de novelas de fantasía, pero lo hace de manera que nos suene novedoso o, al menos, nos parezca diferente al resto. Así, la ambientación mezcla elementos que todos conocemos como la magia, el politiqueo, la guerra o la religión, pero les da un lavado de cara, los lleva al mundo taimado de Abercrombie y eso hace que al leerlo parezca nuevo y reluciente. Y aunque como he dicho, el autor se centra mucho en los personajes, eso le da la ocasión de mostrar la ambientación a cuenta gotas, sin abrumar al lector y mantiéndolo, a su vez, interesado por el devenir de la historia.

Este libro es una primera parte de una trilogía y como tal, tiene un carácter muy introductorio, quizá un poco demasiado. Se puede ver que el autor se ha fijado más en contar una historia en los tres libros que en hacer que este primer libro pueda leerse por sí solo. Eso hace que el libro sea algo lento y que como lector, no sepas bien hacia donde va, pero lejos de parecerme un handicap, he disfrutado de esta ceguera para dejarme llevar y saborear la lectura. 

La forma de escribir de Abercrombie me ha parecido muy acertada para el libro, dotando de carácter a cada personaje y dándole ciertas peculiaridades narrativas a cada uno. Glokta, con el monólogo interior en cursiva, aporta un carácter cínico al personaje muy interesante (que hace de sus capítulos, los más esperados) o ciertas pautas que rigen los capítulos de Logen y con las que Abercrombie juega. Sí que he tenido algún problema con la traducción (alguna errata, algún laísmo que me extraña que haya pasado una corrección) pero en general es una traducción correcta que mantiene bien el tono que creo que debe tener Abercrombie en inglés.

En conclusión, si tenéis ganas de leer un libro (o más bien una trilogía, porque La voz de las espadas no se puede leer individualmente) con personajes muy bien construidos y un mundo interesante y oscuro, os recomiendo que os animéis con este de Abercrombie. O con cualquier otro. Pero lo que está claro es que, después de leer este libro, este autor es un autor a tener muy en cuenta.