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Nueva Amazonia de Elizabeth Burgoyne Corbett

martes, 3 de abril de 2018



Siempre me han gustado las distopías. Una de mis novelas preferidas es 1984 de George Orwell y gracias a él, leí otras distopías clásicas como Nosotros, Farenheit 451 o Un mundo feliz. Sin embargo, últimamente he adquirido también un interés por las utopías, no solo por el contraste que ofrecen ante las distopías, sino también por la clase de ideas que expresan. En el segundo número de la Revista Windumanoth, revista en la que colaboro, he escrito un artículo hablando sobre utopías. Así que imagináos cual fue mi alegría al descubrir que Defausta editorial publicaba Nueva Amazonia, una utopía feminista de finales del siglo XIX que, por desgracia, desconocía cuando escribí el artículo. Habéis oído bien. Utopía feminista en el siglo XIX. Suena bien, ¿verdad?

La novela de Corbett se presenta a ella misma como protagonista de la novela/ensayo utópica. Elizabeth se queda dormida leyendo una indignante opinión sobre el sufragio universal y despierta 200 años más tarde, en una Irlanda renombrada como Nueva Amazonia donde la igualdad de género ha sido alcanzada. 

A través de la visión de la protagonista que, al igual que nosotros, es una recién llegada a este mundo nuevo, vamos conociendo todos los entresijos de la sociedad que construye la utopía. De esta forma, la autora muestra sus ideas de un mundo ideal y los cambios que necesita la sociedad inglesa de 1800 para adquirir una utopía como esa. En su mayoría, todos los cambios son para bien y Corbett muestra una sociedad más avanzada, más civilizada; totalmente envidiable. Pero no siempre es así y la autora aprovecha también la ocasión para mostrar defectos de esa utopía, errores que podría conducir el avance de la sociedad.

La crítica a la sociedad en la que Elizabeth Corbett vivía está presente en todas las páginas de la novela, no solo por comparación a esa sociedad utópica, sino también con el personaje de Augustus, quien representa el hombre inglés prototipo. Corbett muestra a Augustus como un personaje ridículo, estúpido, egocéntrico e inconsciente de sus propias limitaciones.

Me ha fascinado la actualidad de algunas de las ideas y concepctos de la novela. Y es que aunque muchos de los fundamentos que sostienen la sociedad de Nueva Amazonia están concebidos desde el femenismo de finales de siglo XIX, muchos otros son de rabiosa actualidad. En algunos casos, me han parecido ideas muy avanzadas al tiempo en el que Elizabeth Corbett escribió la novela. 

Sin embargo, la novela peca de una sobreexposición y de un info-dump extremo. Es interesante para conocer las ideas de la autora, pero funciona mucho mejor como ensayo que como novela, pues le falla el ritmo y los personajes no son más que meros titeres para explicar las bondades de la utopía feminista creada por Corbett. Por supuesto, sí se lee como un ensayo sobre las ideas femenistas de finales del siglo XIX, resulta fascinante, pues los elementos de especulación brillan con fuerza. Pero los elementos novelescos, en cambio, resultan flojos y poco adecuados para el tono explicado en la historia.

En conclusión, Nueva Amazonia es un libro que, tomado como ensayo, puede resultar fascinante. Nos ayuda a comprender mejor la historia del feminismo y resulta un imprescindible para todos aquellos que quieran conocer utopías feministas. Un libro con un contenido fascinante, pero una forma que, ideada como novela, falla. Sin embargo, no por eso dejaría de recomendarla, sobre todo a aquellos que se interesen por el tema. 

Otras reseñas:

Frankenstein de Mary W. Shelley

lunes, 5 de marzo de 2018


A veces me da la sensación de que salen tantas novedades que tengo ganas de leer y a las cuales les doy prioridad que dejo de lado las novelas más clásicas. Ya me ha pasado que leo muchos menos clásicos de los que me gustaría, y ya no digamos cuando salimos del género. Aunque esto son solo excusas para deciros que no ha sido hasta 2018 que he leído Frankenstein de Mary Shelley. Veintiséis años y no había tenido tiempo aún de leer esta maravilla. Pero ahora que he leído esta maravilla, vengo a deciros que vosotros deberíais hacer lo mismo. No esperéis a los veintiséis como yo.

Frankenstein nos cuenta la historia de Víctor Frankenstein, un joven de Ginebra que decide viajar hasta Ingolstadt para hacer una carrera y educarse de esta manera en filosofía natural. Ahí descubre y aprende sobre química, física y ciencias de la vida. Pero hay algo que aún desconoce, él y la ciencia: el motor de la vida. En busca de respuestas, Víctor ansía ir más allá, explorar lo aun inexplorado. Una ambición científica que lo lleva a crear un humano a partir de piezas de muertos, dándole vida a lo inanimado. Así nace la criatura, el monstruo, un ser tan abominable que Víctor rápidamente se avergüenza de él y lo abandona, esperando de esta manera que la naturaleza acabe con lo que él antinaturalmente ha devuelto a la vida. 

Frankenstein es un libro nacido de su época y es imposible hablar de él sin hablar de su autora ni de cuando fue escrito. Mary Shelley fue hija de dos escritores y críticos literarios que la educaron en las letras desde muy pequeña. Con apenas 18 años se escapa de casa para casarse con Percy Shelley, un poeta inglés. Durante unas vacaciones de un verano frío en el famoso año sin verano, la pareja Shelley visitó en Suiza a un amigo próximo, Lord Byron. Ahí, el hastío del mal tiempo los llevó a jugar a explicarse historias de terror. Frankenstein salió de ese juego y de las ideas novedosas de la época sobre la electricidad, el vacío y otras innovaciones científicas.

La ciencia (y sus límites) es uno de los temas principales de la novela. El protagonista tiene una ambición científica que ansía buscar el conocimiento por encima de todo, hasta de los límites morales. La dicotomía a la que se enfrenta Víctor se vuelve a ver además en el principio y final de la novela con Robert Walton. Walton también es un científico que tiene una ambición científica que lo llevará más allá de los límites. Su final, en contraste con el final de Víctor, tiene muchas lecturas.

Otro tema fascinante también es aquello que nos hace humanos. Un tema que se ha tratado en múltiples obras, pero que Shelley lo hace espectacularmente en su obra. En la novela, la criatura es despiadada, monstruosa, pero, ¿lo es por qué es su naturaleza o por qué Víctor lo ha abandonado? ¿Quién es más monstruoso, Víctor o su criatura? Estas preguntas que Shelley va mostrando a lo largo de la lectura, van adentrándose en la mente del lector.

Frankenstein o el moderno Prometeo es un libro maravillosamente escrito. No solo en cuanto al estilo, pues el de Shelley está depurado y es fascinante. También está maravillosamente escrito en cuanto a su estructura y la forma que tiene de mostrar los temas de los que quiere hablar. La construcción de personajes es muy interesante y daría mucho de qué hablar (pienso hacerlo en algún momento). La novela dentro de una novela dentro de una novela hace que la historia tenga profundidad y sea dinámica.

En conclusión, hay clásicos que lo son por derecho propio y Frankenstein es uno de ellos. Una de esas novelas que todo el mundo debería leer, tanto los que leen género normalmente como los que no. Una novela con mil lecturas, mil temas que se pueden desarrollar y muchísimo interés tanto literario como científico.

Otras reseñas del libro:

Arcadia de Iain Pears

jueves, 30 de marzo de 2017


Otro reto 10x10 que se acaba. Como siempre digo, la experiencia de leer un libro en conjunto, de ir comentándolo por twitter, es siempre muy divertida y gratificante. Sin embargo, a veces pasan cosas como estas. A algunos el libro les ha encantado y a otros les ha dejado más bien la espalda fría. Mi caso, como sabréis si me habéis seguido por twitter, es más bien el segundo. Os explico con más detalle el por qué, pero si queréis leer reseñas que contrasten la mía, podéis ir al blog del resto de reteros.

Henry Litten es un profesor solterón aficionado a la literatura que lleva años creando su propio mundo. Un mundo fantástico que él considera ideal y que va construyendo poco a poco, pensando cada paso. Henry tiene un club de literatura con otros catedráticos y profesores (entre los cuales se encuentra Tolkien o Lewis). Además, muchas veces lo visita una chica de la zona, Rosie, con qien mantiene conversaciones al más puro estilo Sabio - alumna y que se encarga de darle de comer al gato cuando Henry no está. Cuando Rosie baja al sótano un día, buscando al gato, se encuentra un pasaje secreto a otro mundo totalmente desconocido. 

Esto es solo una línea temporal, dos de los varios personajes que van entrelazando sus tramas con las de Henry y Rosie. El libro que mezcla la ciencia ficción de una trama temporal del futuro con la fantasía de una trama temporal en un mundo fantástico, pretende darle otro punto de vista más novedoso e original al tema de los viajes en el tiempo usando elementos como Anterwold o dando nuevas ideas para resolver las paradojas temporales. Sin embargo, ahí se queda su originalidad: Por un lado, sigue siendo un libro de viajes en el tiempo y al final tiene todos los elementos que encontramos en libros de viajes en el tiempo (personajes que la lían con las líneas temporales, personajes que primero aparecen en el pasado y después descubres que vienen el futuro...). Esto hace que ese aire de frescura que parece que Iain Pears quería darle al libro se resienta.

Y por otro lado están los personajes. Al ser un libro casi coral, estos personajes tendrían que ser distintivos, brillar con su propia fuerza. Y es ahí dónde más falla el libro. Los personajes son tópicos, repetitivos hasta la saciedad y no aportan nada nuevo. Sus voces apenas se diferencian y están muy marionetizados. Todos los personajes siguen los clichés de su función y ninguno se aparta de ella. A veces parece que el autor haga el intento de hacerlos destacar, pero es un intento que se queda en nada y los personajes siguen siendo planos al final del libro. Esto también hace que el libro sea algo previsible en algunos parajes: Como son personajes que ya conoces de otras novelas, sabes también como van a reaccionar a ciertas cosas. Es triste, por que justamente una novela con viajes temporales debería ser más sorprendente y al final, solo unos cuantos de estos giros argumentales te dejan con la boca abierta. 

Mi otro problema, y quizá este ha sido más personal, es que el 80% de las tramas no me importaban. La de Henry y el presente tiene un toque pedante que me da la sensación que proviene del propio autor y para mi pierde interés rápidamente. Y la del futuro, que es la que, por lo que he leído en los comentarios, ha gustado más a la gente, a mi me ha parecido un sin sentido tras otro. Hay varias cosas que no soporto que se hagan en una novela y Arcadia peca de una de ellas. El intentar explicar algo que no tiene el más sentido de forma científica para darle credibilidad me da mucha rabia. Prefiero que la novela se vaya por el sentido de la maravilla absoluto y se aparte de la ciencia actual o que tenga una buena base científica, pero esto no. Hay muchas partes en la trama futurista que son ridículas a nivel científico y aún así, el autor pretende darte una explicación de por qué funcionan a un nivel de física, mates y biología avanzada. Por mi parte, la trama que más he disfrutado era Anterwold, que a pesar de no salirse de los tópicos de un mundo fantástico, me parecía entretenida.

No recomiendo Arcadia a los lectores exigentes. No digo que todos aquellos que han disfrutado del libro no sean lectores exigentes, pero sí es verdad que para disfrutar Arcadia tienes que ignorar todos estos fallos que para mi resultan definitivos. Es un libro que, logrando la suspensión de la incredulidad (algo que yo no he conseguido durante mi lectura) seguro que es más disfrutable. 

Otras reseñas del Reto10x10:
27 de marzo: Mangrii en Boy with letters
28 de marzo: Oly en Telaraña de libros
29 de marzo: Jesús en La caverna literaria
30 de marzo: Isa-janis
31 de marzo: Babel en Torre de Babel
1 de abril: Beleth en Book Eater
2 de abril: Evey Morgan en Capítulo 26
3 de abril: Tinuwel en Lectura Directa
4 de abril: Carbaes en Fábulas estelares
5 de abril: Alhana en  A doble altura


The sudden appearance of Hope de Claire North

jueves, 13 de octubre de 2016



Claire North ha sido uno de mis mejores descubrimientos del año. Después de leer Las quince primeras vidas de Harry August y de verla en el Celsius, me compré sus dos otros libros (solo disponibles en inglés, por eso) y me prometí que no acabaría el año sin habérmelos leído. No sé si llegaré a tiempo con Touch, pero aprovechando el #LeoAutorasOct, aproveché para leer su último libro, The sudden appearance of Hope. 

Hope Arden es olvidada por el mundo. No de una forma vaga, como cuando te olvidas casi inconscientemente de alguno de tus recuerdos, sino activamente, casi al instante. Después de un minuto sin contacto visual o auditivo, toda persona que ha estado en contacto con Hope olvida toda interacción e intención relacionada con ella. Los padres olvidan que tenían una hija, los amigos olvidan que tenían una compañera, los policías olvidan que tenían que perseguir a una persona y a quien tenían que perseguir. Eso hace a Hope libre para hacer lo que quiera. Casi invisible. Y a su vez, la hace solitaria y triste.

La historia de Hope es similar, de alguna manera, a la de Harry August. Los dos son unos "outcast", gente apartada de la sociedad por una habilidad fantástica que ellos no han elegido y que, más que una ayuda, normalmente es una carga de la que ellos se aprovechan. Sin embargo, y aunque la novela también tiene toques thriller, en este caso North se centra muchísimo más en la protagonista y en como se siente, en como lidia con esta carga que le ha tocado soportar. Y lo hace de una manera sublime, mostrando más que contando, enseñándonos la mente de Hope por dentro, sus inseguridades, sus momentos de desesperación y agonía. Igual que con Harry, la historia está narrada en primera persona, pero mientras que el personaje de Harry era algo plano y cliché, el personaje de Hope está muy bien caracterizado, lleno de matices. Hope se equivoca constantemente por que es humana y recibe las consecuencias de estas equivocaciones. Es un personaje inseguro, con tendencia a la depresión y la ansiedad y también con una personalidad muy fuerte. Son estos contrastes los que hacen a Hope tan real, tan cercana al lector.

Claire North adapta su forma de escribir a la de Hope y llena el libro de listas, de momentos en los que parece que sea Hope la que realmente escriba y no North. Aunque a veces abusa de estas figuras, normalmente estas le dan un aire de realismo y nos acercan al personaje en sí. Y aunque el centro del libro y de la historia gire alrededor de Hope y su evolución, North también nos presenta a secundarios interesantes y que cambian y ayudan (o empeoran) la evolución de Hope. Byron o Luca Evard van haciendo sus apariciones en el libro y aunque quizá no sean muy numerosas, sí lo son las repercusiones que tienen en Hope. Otros personajes, sin embargo, me parecen más mal aprovechados, como Parker o Grace y de los que me habría gustado saber un poco más. 

Este libro no es solo la historia de Hope, sino también la de Perfection, una app que pretende conseguir que los usuarios lleguen a su mejor yo, convirtiéndolos en "perfectos". Si se siguen las indicaciones de la app (compra esto, come lo otro, haz esto más), se van consiguiendo puntos y regalos. North utiliza esta ambientación para criticar la sociedad actual y los estandartes casi imposibles de belleza y perfección que nos bombardean constantemente en los medios de comunicación. Una forma muy interesante de hablar de la tecnología y del poder que esta tiene con la humanidad, de sus límites y sus ventajas. La app le da una finalidad a Hope, un objetivo, y aunque a veces la historia tiende a ser demasiado thriller, en general North la ha equilibrado muy bien con la historia personal de Hope.

Había oído críticas de que esta novela era un poco más flojita que la de Harry August, pero tengo que admitir que a mi me ha gustado más. La vida de Hope, sus problemas, sus matices, son mucho más interesantes y le aportan una frescura al libro que para mi le faltaba al de Harry August y además la ambientación está muy trabajada. Como siempre, recomiendo leer la versión original (aunque en este caso es la única que hay de momento) para disfrutar de la narrativa de North, que es otro de los grandes aciertos de la novela. ¿Aún no habéis leído a esta maravillosa escritora? No sé a qué estáis esperando.

Otras reseñas de este libro:

Mary Barton de Elizabeth Gaskell

martes, 30 de agosto de 2016



¿No os pasa que hay autores a los que retornáis como quien vuelve a casa? ¿Autores con los que os sentís cómodos, bien, a gusto? Es curioso este fenómeno, porque a veces pasa por muy pocas obras del autor que hayas leído y para mi, Elizabeth Gaskell es una de las pocas con las que me siento así (Banana Yoshimoto, Jane Austen, Amelie Nothomb, Yasunari Kawabata, etc) y por eso cuando estoy alicaída o tengo ganas de abandonarme a una buena lectura, me parece una excelente opción de lectura. Y al tener Mary Barton pendiente en casa, no pude desaprovechar la ocasión para volver a casa.

Nos encontramos en Manchester, una ciudad donde la Revolución Industrial se ha vivido con mucha fuerza y donde los señores de las fábricas conviven con los trabajadores. La historia se centra en dos familias de obreros, los Barton por un lado (Mary y su padre John) y los Wilson por otro. El libro empieza mostrándonos la terrible desolación que se instala en casa de los Barton al morir la madre de Mary y su padre, dispuesto a darle una buena vida a su hija alejada de las fábricas, le busca un trabajo como aprendiz de costurera. La belleza de Mary Barton llamará la atención de varios pretendientes y Mary se verá en la diatriba de tener que elegir entre dos de ellos.

Y aunque hay una historia de amor latente en este libro, con la protagonista que da nombre al libro, Elizabeth Gaskell no quería centrarse en ella y es más bien un añadido a la crítica social que predomina en esta obra. El hecho de que Mary Barton tenga que elegir entre Jem Wilson, un buen chico que la ama con todo su corazón pero que no puede darle un futuro brillante y un hijo de un fabricante, adinerado pero sin un amor mutuo, da a entender cual es el tono de la novela. Y es que lejos de esas historias de brillante felicidad rural como Cranford o Hijas y esposas, Mary Barton tiene un claro tono melancólico y oscuro.

La lucha social de los obreros contra los dueños de las fábricas no está tan presente como en Norte y sur, pero también forma parte de la ambientación de esta historia. En Mary Barton sin embargo vemos los efectos de esta lucha y vemos como hasta la mejor persona puede poco a poco ennegrecer su corazón ante la injusticia social. Este planteamiento me ha parecido extremadamente interesante, sobretodo teniendo en cuenta que Gaskell intenta siempre ver ambos puntos de vista, pero sobretodo ponerse en la piel de los obreros del norte de Inglaterra a mediados de siglo XIX.

Este tema se pierde un poco hacia la segunda mitad del libro, donde la relación de Mary Barton con sus pretendientes coge más fuerza y en la que la protagonista también tiene más representación en el papel. Es entonces cuando vemos las dudas entre lo correcto y lo incorrecto, entre el deber filial y el deber romántico. El crecimiento personal de Mary es otro de los leiv motiv del libro y es el que tiene especial relevancia hacia el final del libro, donde la lucha de John Barton y de los obreros pierde fuelle. 

Esta novela tiene un tono más dramático que otros de la autora y tiene una cierta similitud a otras obras de Dickens en las que la miseria, la tristeza, el hambre y la injusticia predominan sobre el amor o la tranquilidad rural. Gaskell logra meterse perfectamente en la piel de sus personajes y nos transmite la dureza de la vida en las ciudades industriales. Al estar ambientada en la misma ciudad en la que vivió Gaskell, la riqueza de detalles que rodean a la novela es fantástica. 

Se trata de la primera obra de la autora y eso se nota. El hecho de que la lucha de clases pierda importancia a medida que avanza la trama hacen que el libro pierda bastante y Gaskell se ampara en una religiosidad para explicar o justificar a un bando a otro, sin llegar a decidirse por ninguno. Sin embargo y pese a todo eso, el libro representa maravillosamente el movimiento social de la época y nos transmite unas sensaciones de una forma magistral. Mary Barton es una especie de antecesora de Norte y Sur y los pequeños fallos que vemos en esta se ven arreglados en la siguiente. Pero si ya habéis leído otras obras de la autora, seguro que disfrutáis de Mary Barton como yo. 

Relojes de hueso de David Mitchell

jueves, 11 de agosto de 2016



Después de leer El atlas de las nubes, algo me decía que David Mitchell era exactamente el tipo de autor que estaba buscando. Con toques de literatura contemporánea mezclados con literatura de genero de una manera muy sutil y muy acertada, David Mitchell se va convirtiendo poco a poco en un autor del que quiero devorar todas sus novelas. Me regalaron el libro por Sant Jordi y cuando se anunció que Mitchell era uno de los invitados estrellas del Celsius, no quise posponer más su lectura.

Relojes de hueso empieza presentándonos a Holly Sykes, una chica de dieciséis años que decide escaparse de casa después de discutir con su madre. Estamos en la Inglaterra del 1984, en plena ola de calor y con Tatcher dominando el panorama político, pero los problemas de Holly son mucho más cercanos a ella y pronto conocerá la decepción amorosa. A través de seis partes, conoceremos no solo su historia, sino la de muchos otros personajes, muchas otras épocas.

Si habéis leído algo de Mitchell conoceréis su estilo particular para contar historias. Su forma de hilar las diferentes tramas en las que se dividen sus novelas, conectándolas por detalles, momentos, escenas que pueden parecer de poca importancia pero que cogen relevancia después. Estos elementos son muy usados por Mitchell en muchas de sus novelas y Relojes de hueso no es una excepción. Sin embargo, lejos de parecer repetitivo, Mitchell ha actualizado su fórmula y ha dotado de una conexión más cercana en esta novela.

Así, la historia gira alrededor de Holly Sykes y conocemos a Holly en todas sus épocas y desde muchos puntos de vista. Evolucionamos con ella, crecemos con ella y es imposible no encariñarse con su personaje que, de una forma más o menos sutil, va apareciendo en todas las partes de la novela. Lo mejor no es este homenaje al personaje de Holly, sino que conocemos también todo lo que la rodea y de esta forma, diferentes puntos de vista, diferentes opiniones sobre ella. Cada parte del libro está narrado por un personaje diferente (exceptuando la primera y la última) y eso le da una sensación de realismo al personaje.

Mitchell crea también una subtrama fantástica muy interesante y parecida más a la fantasía urbana que a la clásica, pero con toques muy originales. Es un placer para mi leer a Mitchell y esa capacidad que tiene de mezclar la literatura contemporánea con la de género me parece impecable. En esta ocasión el elemento fantástico le ha quedado muy sutil, lo que para mi es un acierto pero que para otros seguramente será un handicap de la novela.

La traducción es otro punto flojo, sobretodo si comparamos la musicalidad del autor al leerse en inglés: David Mitchell tiene una forma de escribir preciosa y con mucha fuerza en la entonación, por lo que la traducción inevitablemente pierde. Además, parece hecha con algo de prisa porque hay algunos errores ortográficos o gramaticales que rechinan un poco.

Lo mejor de Mitchell es que es capaz de hacer que leas 800 páginas como si fueran 200 y al menos yo me adentré tantísimo en la historia que estaba contando, en su forma de narrarla y en todos los detalles que tiene, que no me di cuenta de que estaba devorando el libro. Además, el autor aprovecha para hacer una crítica social, para hablar del desastre de la guerra de Irak o de la problemática de las editoriales, temas con los que puebla sus historias y que las enriquece. Sin duda, una de mis mejores lecturas en lo que va de año.

Otras reseñas de interés:
In the Nevernever
Dónde acaba el infinito
Sense of wonder

La voz de las espadas de Joe Abercrombie

lunes, 1 de agosto de 2016



Mis inicios con Joe Abercrombie no fueron muy buenos. Empecé por la trilogía de Mar Quebrado, de la que me esperaba algo mucho más retorcido y oscuro (al fin y al cabo, me habían dicho que Abercrombie era retorcido y oscuro) y sin embargo, la sensación que me dio era que era una fantasía edulcorada para lo que esperaba. Sin embargo, y tras la presión de medio Celsius que me decían que leyera el Abercrombie adulto, empecé La voz de las espadas. Y ha sido una idea maravillosa.

El autor nos presenta un mundo de fantasía que ya hemos leído en muchas otras obras: Cargado de contrastes, con zonas diferenciadas en cuanto a cultura, país y religión, pero con unos personajes muy humanos. Y es que son los personajes los que toman el relevo en esta novela y conducen la trama. Así, conocemos a Logen Nuevededos, un norteño al que llaman El Sanguinario pero que lo único que le pide a la vida es sobrevivirla. O Jezal dan Lothar, un joven espadachín al que se le dan mejor las cartas y las mujeres que las espadas, pese a que la sociedad de la Unión se empeñe en lo contrario. Y el inquisidor Glokta, un ex capitán tullido y cínico.

Y hablo de personajes porque es en lo que Abercrombie se ha centrado a la hora de escribir esta novela. Cada capítulo está narrado desde el punto de vista de uno de ellos (y a mediados del libro Abercrombie añade otros personajes a estos tres iniciales que le dan más coralidad a la novela) y no solo busca avanzar en la trama, sino que también explora en la personalidad de los personajes, sus debates internos, sus conflictos y problemas. 

Abercrombie usa elementos que ya hemos visto en infinidad de novelas de fantasía, pero lo hace de manera que nos suene novedoso o, al menos, nos parezca diferente al resto. Así, la ambientación mezcla elementos que todos conocemos como la magia, el politiqueo, la guerra o la religión, pero les da un lavado de cara, los lleva al mundo taimado de Abercrombie y eso hace que al leerlo parezca nuevo y reluciente. Y aunque como he dicho, el autor se centra mucho en los personajes, eso le da la ocasión de mostrar la ambientación a cuenta gotas, sin abrumar al lector y mantiéndolo, a su vez, interesado por el devenir de la historia.

Este libro es una primera parte de una trilogía y como tal, tiene un carácter muy introductorio, quizá un poco demasiado. Se puede ver que el autor se ha fijado más en contar una historia en los tres libros que en hacer que este primer libro pueda leerse por sí solo. Eso hace que el libro sea algo lento y que como lector, no sepas bien hacia donde va, pero lejos de parecerme un handicap, he disfrutado de esta ceguera para dejarme llevar y saborear la lectura. 

La forma de escribir de Abercrombie me ha parecido muy acertada para el libro, dotando de carácter a cada personaje y dándole ciertas peculiaridades narrativas a cada uno. Glokta, con el monólogo interior en cursiva, aporta un carácter cínico al personaje muy interesante (que hace de sus capítulos, los más esperados) o ciertas pautas que rigen los capítulos de Logen y con las que Abercrombie juega. Sí que he tenido algún problema con la traducción (alguna errata, algún laísmo que me extraña que haya pasado una corrección) pero en general es una traducción correcta que mantiene bien el tono que creo que debe tener Abercrombie en inglés.

En conclusión, si tenéis ganas de leer un libro (o más bien una trilogía, porque La voz de las espadas no se puede leer individualmente) con personajes muy bien construidos y un mundo interesante y oscuro, os recomiendo que os animéis con este de Abercrombie. O con cualquier otro. Pero lo que está claro es que, después de leer este libro, este autor es un autor a tener muy en cuenta. 

Las primeras quince vidas de Harry August de Claire North

jueves, 28 de julio de 2016



Una de las cosas que me gusta de estar cada vez más metida en el mundillo de la literatura fantástica y de ciencia ficción es que descubres obras maravillosas que quizá no habrías conocido nunca. En este caso, Las primeras quince vidas de Harry August llegó a mis oídos gracias a los chicos de Spoiler Club y como me llamaba mucho la premisa, me animé a leerlo con ellos. Lo leí, además, en inglés, para disfrutar mejor de la forma de escribir de North (os recomiendo que hagáis lo mismo y os evitéis los "Auguist"), por lo que la experiencia fue totalmente plena.

Cada vez que Harry August muere, vuelve a nacer en el mismo momento en el que nació, viviendo así su vida una y otra vez pero conservando los recuerdos de sus vidas anteriores. Lo que al principio es una maldición que tiene que aprender a vivir solo, se convertirá en una carrera para evitar que el pasado y el presente se rompan y el mundo se acabe, información que recibe de una niña pequeña en una cama de hospital durante su duodécima vida.

A North le cuesta llegar a ese punto y es que degusta poco a poco la premisa que ha creado, dejándonos conocer a Harry August y su pasado. A través de constantes flashbacks y flashfowards, navegamos por la vida de Harry y vamos conociendo todos los detalles, todas las situaciones que llevan a Harry a esa cama de hospital en su duodécima vida. Esto Claire North lo hace muy bien, sin embargo llega un momento en el que se visualiza un patrón que puede llegar a resultar pesado. North abusa de los flashbacks para introducir escenarios y momentos de la trama principal y de esta manera enriquecer (a veces demasiado), la vida de Harry.

Por otro lado, al estar escrito en primera persona, North no ha abordado apenas el resto de personajes, excepto Vincent. Sí es verdad que los conocemos, pero al cumplir su papel apenas vuelven a ser mencionados y solo quedan Harry, el indiscutible protagonista, el personaje que está bien trabajado, y Vincent, que para mi es la joya del libro. Y aunque poco vemos de los miembros del Club Cronos, sí que me fascina la idea del Club en sí y los detalles que ha agregado Claire. Otro handicap que pueden encontrarle algunos al libro (aunque para mi más bien fue algo destacable) es que le cuesta mucho arrancar a la trama principal. Sin embargo, como digo, a mi esto me gustó, pues permitía conocer con más profundidad al personaje y sus situaciones y permite a North jugar con la idea que ha creado, estirarla y moldearla a su gusto.

North trabaja muy bien en Las primeras quince vidas de Harry August, no solo por la forma que tiene de explorar la idea, sino también por lo bien escrito que está el libro. Es una delicia leer a la autora en inglés, con una narrativa en primera persona que se mete en la piel del personaje y que permite a North usar una escritura reflexiva en la que Harry filosofa sobre la problemática de la situación que le ha tocado vivir. También el ritmo está bien buscado, pausado en un principio y desenfrenado al final, pero siempre usando las vidas de Harry como hilo motor de la trama principal.

Os recomiendo que le deis una oportunidad a esta autora. No solo por lo bonita e interesante que es como persona, sino también por lo inteligente que es como escritora. Si tenéis la oportunidad, leedlo en inglés (y así hacéis como yo y os animáis luego a leer los otros dos que ha escrito Claire North con este pseudónimo, The sudden apareance of Hope y Touch), sino, lo tenéis en español por la editorial Hidra. Sea como sea, leed a Claire North. Vale la pena. 

Lo que dijo Harriet de Beryl Brainbridge

jueves, 30 de junio de 2016



Si hablamos de ediciones bonitas y bien cuidadas, Impedimenta es una de las editoriales que primero acuden a mi mente. Y no es menos, pues normalmente esta editorial es sinónimo de calidad (tanto la traducción del texto como calidad física) y de belleza. Y además, suelen presentar títulos interesantes que no solo entran por los ojos, sino también por las ideas en las que están basados las novelas que van publicando. De su catálogo, una de las que más me llamaba la atención era Lo que dijo Harriet, una novela que comparan injustamente con Lolita. 

Harriet, bonita y atractiva, y la narradora anónima de la novela se encuentran en su pueblo después de estar separadas todo el año. Es verano y el buen tiempo incita a hacer planes. Sin embargo, Harriet arrastrará a la narradora a lo que parece, al principio, un juego inocente para conquistar al Zar (un hombre casado y triste) y que poco a poco irá oscureciéndose cada vez más.

Este es un libro de personajes y ambas protagonistas tienen una profundidad envidiable: Brainbridge las dota de miles de matices, pues aunque superficialmente las podemos ver como dos niñas maduras y perversas, en realidad son dos niñas con dudas, miedos, inseguridades o una fragilidad asociada a su verdadera edad. De hecho nos quieren vender este libro como un libro cargado de perversión, de dos chicas sin moral ni inocencia que intentan conquistar a un hombre adulto, y sin embargo es en los matices de sus personalidades donde vemos el verdadero oro del libro. Para mi gusto ha faltado que la autora explotara un poco más esa frontera difusa entre la inocencia y la inmoralidad con la que juega constantemente. En un principio la autora nos presenta a los dos personajes protagonistas y nos da una muestra de lo que será su relación, la que lleva el peso en todo el libro: Una relación cargada de violencia escondida y de una sensualidad muy sutil. Una relación en la que la bella Harriet es la que lleva la voz cantante. Este lazo es el verdadero protagonista de la historia, el lazo entre las dos amigas. 

Como contraposición a estas dos niñas que crecen demasiado deprisa, tenemos unos adultos que han sufrido un efecto reverso: Unos padres que, o brillan por su ausencia o brillan por la falta de madurez ante el comportamiento de sus hijos y un hombre adulto que en la tristeza y desesperación de la falta de amor de su matrimonio se vuelca en una niña de 13 años. Este contraste no solo está muy bien hecho, pues Brainbridge trabaja bien con la psicología de los personajes, sino que también es interesante de leer: ¿Tienen relación la falta de inocencia de las niñas con el comportamiento de sus padres o la maldad y falta de inocencia es inherente e independiente de la educación?

Por otro lado, el libro está muy bien escrito, lo que hace que los peros que he comentado antes se pasen por alto y se disfrute de la lectura. No es una lectura rápida, sino una que se saborea por su complejidad y por la pluma de la autora. Este libro nos muestra una estructura cíclica muy acertada: Nos muestra primero el final, las consecuencias de las acciones de las niñas de forma sutil, sin que el lector llegue a saber qué ha pasado realmente, para que así, durante toda la lectura, nos estemos preguntando hasta dónde se dibujan los límites de ambas chicas.

En conclusión, es un buen libro, muy agradecido de leer, pero que promete mucho más de lo que da. Un libro que, solo por la psicología de los personajes es interesante y que, sin embargo, da la sensación de que solo toca el tema superficialmente. Con una prosa intimista narrada en primera persona y una trama basada en hechos reales, es un libro que vale la pena descubrir. 

Mansfield Park de Jane Austen

miércoles, 8 de junio de 2016



Leer a Jane Austen siempre es como reencontrarse con una vieja amiga. En este caso, y gracias al Club Pickwick, me lancé a la relectura de Mansfield Park esperando encontrar una trama que ya conocía y unos personajes que me eran familiares. Sin embargo, y como pasa con todas las relecturas, he descubierto detalles y facetas de esta novela que pasé por alto en la primera lectura.

Fanny Price es una joven de una familia relativamente pobre, va a vivir a casa de sus tíos en Mansfield Park. Ahí Fanny crece junto con sus tíos y sus primos y conoce de primera mano una vida más acomodada de la que nunca habría visto en su antiguo hogar. Sin embargo, no recibe una bienvenida cálida por ninguno de ellos excepto por Edmund Bertram, su primo y su único amigo. Cuando tiene dieciséis años, la vida familiar de los Bertram cambiará ante la aparición de unos nuevos inquilinos, los Crawford en la bicaría del pueblo.

La complejidad de Mansfield Park está, lejos de lo que dice la opinión popular, a la altura del resto de obras de Austen y es que en esta nos muestra una cara más melancólica y más dulce de la sociedad en la que vivía, sin perder por ello el tono de ironía que caracteriza a la autora. A través de los ojos de Fanny Price vemos de nuevo el contraste entre clases sociales de las que Austen habla constantemente, pero esta vez suavizado para la propia Fanny, que pese a venir de una familia pobre, crece en un ambiente de clase social alta. Sin embargo, la frialdad y superioridad con la que toda su familia trata a Fanny deja entrever este contraste.

Por otro lado, los Crawford ofrecen un punto de vista totalmente diferente, con muchos más matices que la bondad casi ciega de Fanny y Edmund. Las personalidades de Henry y Mary me parecieron detestables en la primera lectura y sin embargo le he encontrado muchísimos atractivos en esta segunda, sobretodo Mary. Ambos personajes evolucionan, cambian durante la historia y muestran contradicciones que los hace parecer muy vivos. Su trama amorosa con Edmund, su capacidad para criticar y pensar más allá de lo establecido, hacen de ella un personaje muy interesante y el que le da más vida a la novela.

Esta es, por supuesto, una novela de personajes y en este caso es aún más vigente esta importancia que Austen le da a sus personajes y podemos ver todo un abanico de ellos. La trama, por lo tanto, está mucho más difuminada y eso no significa que sea un libro aburrido o lento (aunque a muchos les parecerá que sí) pues al coger tanto peso los personajes, podemos ver como ellos, vivir como ellos, sentirlos. Austen logra esta conexión personal en todas sus novelas y Mansfield Park no es una excepción.

Y por supuesto, la narrativa. Esa frescura que tiene Austen, con ese toque irónico en sus personajes histriónicos y su forma de narrar que toca muchas veces el tono sarcástico, hacen de esta novela una delicia. La recomiendo, igual que recomiendo a cualquier otra de Jane Austen, porque la crítica social, la complejidad que tienen sus personajes y su capacidad para adueñarse del corazón del lector y obligar a que sienta y viva la novela, es una capacidad que sigue intacta después de 200 años. 

Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll

lunes, 6 de junio de 2016



Quizá os sorprenda encontrar esta reseña en un blog llamado como el mío. ¿Es que acaso no había leído Alicia antes de llamar al blog A través de otro espejo? Nein, sí lo había leído, pero hacía tantísimo tiempo que ya no recordaba nada. Y a una le gusta rememorar los libros que lee. ¿Y que mejor que hacerlo haciendo luego una reseña tan especial para este blog? Pues nada, como hace poco fue el cumpleaños del blog, he querido traer esta reseña para vosotros. Aquí está:

Alicia es una niña soñadora que, después de un día aburrido, se encuentra con un conejo blanco y, sin pensarlo, decide seguirlo. El conejo blanco acaba en una madriguera (como es natural con los conejos blancos) y al entrar en ella, Alicia empieza a caer y caer por un agujero muy hondo que la lleva al país de las maravillas, un lugar onírico de fantasía donde todo es posible. 

A simple vista, Alicia en el país de las maravillas es un libro plagado de locuras y fantasía, sin mucho sentido. Carroll buscaba crear un libro que se alejara de los cuentos de hadas convencionales y quería que fuera más bien caótico. Es por eso que muchos de los personajes o las historias parecen no tener sentido: Alicia camina por este mundo de las maravillas sin saber bien a donde dirigirse ni como guiarse por este mundo, rodeada de personajes que la confunden aún más. Podemos ver una analogía clara a lo que significaría el mundo adulto para un niño, pues aunque parezca este País de las maravillas tan ajeno a nosotros, quizá para un niño no lo sea tanto.

Por otro lado, el autor lo escribe con claras segundas connotaciones y sentidos, muchos de los cuales, por desgracia, se pierden en la traducción. Es un libro para leer en inglés, pues sus canciones, bromas o nombres son intraducibles. El mismo nombre del libro (Alice in wonderland) puede tener varios significados, mientras que el título en español (Alicia en el país de las maravillas) tiene un sentido único. Es una pena que se pierda tantísimo en la traducción, porque es un libro que refleja muy bien la sociedad y cultura inglesas de la época.

El libro está escrito en un tono sencillo, claramente dirigido a niños. Sin embargo, hay ciertos toques irónicos que los adultos pueden entender, pues gracias a que el narrador le da mucha magia a la historia y la adorna totalmente. Como ya he dicho, es un libro que vale más la pena leer en inglés que en español, pero en español han mantenido bastante la esencia de la sencillez fantástica que tiene el relato. Los dibujos, diseñados por Carroll, se hacen un complemento perfecto para la historia. En el caso de mi edición, sin embargo, estos han sido substituídos por unos de Rebecca Dauttemer (los que conozcáis libros infantiles sabréis quien es esta maravillosa ilustradora) y aunque el dibujo es impecable, el tono menos victoriano que le ha dado no me acaba de convencer.

En conclusión, este es un libro que esconde mucho y cuenta mucho más de lo que parece, pero a la vez un libro ameno ideal para niños. Una historia que continúa con Alicia a través del espejo, reseña de un libro que espero traeros pronto. Mi consejo, además, es que si tenéis un nivel de inglés aceptable, os atreváis a leerlo en inglés. Seguro que vale la pena.

Reseña: Villette de Charlotte Brontë

lunes, 28 de diciembre de 2015



Alguna vez me he planteado quitar la sección de "autor del mes" en parte porque entonces me siento encadenada a leer ciertas lecturas que quizá, alguna vez, no me apetecen tanto. Sin embargo, esta sección también me ayuda a quitar pendientes de la lista y a animarme con esas lecturas que voy aplazando una y otra vez. Y cuando cumplo con las expectativas que me había autoimpuesto el primer día del mes, me siento bastante bien. Este es el caso de diciembre, en el que quería leer dos libros de las hermana Brontë: La inquilina de Wildfell hall (ya reseñado) y Villette. La entrada llega tarde, pero llega y eso es lo que importa.

Lucy Snowe es una huérfana solitaria sin nadie en el mundo más que sí misma. Bajo esas circunstancias, y buscando la manera de ser autosuficiente, Lucy decide partir de Inglaterra en busca de suerte en un país extranjero. Así llega a Labassecour (un país ficticio creado por Charlotte), donde está Villette. De esa forma, empezará a trabajar de profesora en un internado para señoritas de la ciudad. 

Una de las cosas que más me gustan de las hermanas Brontë es que ponen toda su vida en cada una de las novelas. Se nota que Charlotte se dejó el alma escribiendo esta y tras el intento (para mi algo frustrado) de El professor, volvió a hablar de su estancia en Bélgica de esta manera. Sin embargo, la protagonista que nos muestra en esta ocasión está tan bien trabajada como la propia Jane Eyre. Una protagonista decidida, solitaria, autosuficiente, un personaje muy peculiar (sobretodo para la época) pero que conquista fácilmente al lector. Por supuesto, no solo Lucy, sino que todo el elenco de personajes están muy bien construidos y aunque todos los vemos desde el punto de vista objetivo de Lucy, eso no le resta encanto, al contrario.

Como siempre, Charlotte aprovecha una historia sobre la soledad, el aislamiento, sobre la superación personal y la autorealización para criticar también aquello que no le gusta de la sociedad en la que vive. Y aunque Inglaterra está parcialmente vista en el libro (sobretodo en forma de personajes) sí aprovecha para criticar de manera muy precisa la rama católica del cristianismo y la Iglesia en concreto, comparándola constantemente con el protestanismo inglés. Y aunque esta comparativa es mucho más interesante que los monólogos cristianos que a veces cuelan todas las hermanas en sus novelas, sigue siendo una literatura densa, de esa que se mastica mucho antes de tragar.

La historia está muy bien estructurada y muestra a la perfección el teorema de la arma de Chejov: Si aparece una pistola en una historia, esta pistola tendrá que ser disparada en algún momento de esta. Charlotte Brontë nos muestra siempre elementos que, en algún momento de la historia volverán a aparecer y es entonces cuando entendemos la serie de motivos inconexos que nos ha llevado hasta ahí. Toda la novela, por lo tanto, está escrita sobre una estructura con cimientos sólidos. Además, y como siempre, Charlotte no decepciona al escribir y aunque como he comentado más arriba, hay algún paraje denso, la belleza de la pluma de la autora nos atrapa igualmente. Quiero hacer especial mención a las metáforas que usa, totalmente originales y preciosas que nos crea imágenes mentales muy claras. 

¿La recomiendo? Por supuesto. Aunque de las obras que he leído de Charlotte, sigue siendo mi preferida Jane Eyre, eso no quita que sea una novela preciosa, muy bien escrita y con un final que deja a todo el lector en vilo. Si os gusta la literatura clásica, este no es un imprescindible, pero sí un libro interesante para leer y conocer. 

4/5

Reseña: La inquilina de Wildfell Hall de Anne Brontë

lunes, 14 de diciembre de 2015



Cuando hablamos de las hermanas Brontë, lo primero en lo que se suele pensar es en Charlotte Bronté y su Jane Eyre o en Emily Brontë y su Cumbres Borrascosas. Ambos libros de estas dos hermanas son conocidos por derechos propios y si los habéis leído, seguro que os han fascinado tanto como a mi. Sin embargo, Anne es la hermana injustamente desconocida. La inquilina de Wildfell Hall es uno de los dos libros que publicó y si Agnes Grey tiene la misma calidad que este, puedo decir que la hermana más desconocida tiene muchísimo que ofrecer.

Gilbert Markham vive en un pequeña comunidad inglesa en el que la vida cotidiana sigue un curso casi idéntico. Hasta que esta paz se ve interrumpida por la llegada de la señora Graham, una misteriosa viuda que, junto con su hijo, se instala en la casa casi derruida de Wildfell Hall. Poco a poco los misterios que rodean esta mujer irán sorprendiendo a la pequeña comunidad y al propio Gilbert.

La estructura de esta novela está muy bien pensada y aunque eso no se note en un principio, se puede ver a medida que el lector avanza en ella. Está escrita en forma de carta, un formato que usa Anne Brontë para excusar la primera persona. Una vez dentro de las largas cartas que escribe Gilbert a su cuñado, se ven fragmentos de otras cartas o de diario y una segunda parte en la que la autora nos describe la vida de la señora Graham. El formato historia dentro de una historia no es muy novedoso (aunque bastante más para la época) pero creo que Anne Brontë lo ejecuta a la perfección. 

Una de las razones por las que Anne Brontë ha pasado mucho más desapercibida que sus hermanas fue por la dura crítica que recibió con sus dos libros. Los temas que trata Anne son temas algo controvertidos, pero muy bien expresados y con una sutileza abrumadora. El papel de la mujer en la sociedad y el matrimonio se pone en entredicho entre las páginas de este libro, así como el alcoholismo y los problemas que ello conlleva. 

Los personajes están muy bien plasmados, sobretodo Gilbert, cuya voz nos narra la mitad de la historia y Helen, la protagonista del diario que protagoniza la otra mitad. Son dos personajes totalmente diferentes y están ambos muy bien caracterizados. Me asombra, de hecho, la facilidad que tenía Anne de ponerse en la piel de un personaje como Gilbert, un hombre apasionado, sincero y muy interesante como personaje.

Sin embargo, la autora se recrea en su formación religiosa, sobretodo con el personaje de Helen. La extrema moralización de la novela tira un poco para atrás, al menos para mi gusto, y eso puede hacer que la novela sea más densa de lo que debería. Está maravillosamente bien escrito, pese a esos momentos más densos y cualquier amante de la literatura inglesa del siglo XIX sabrá disfrutarlo sin problemas.

En conclusión, Anne Brontë es una desconocida sin razón de ello. Una gran autora, junto con sus hermanas, que creó obras maestras como La inquilina de Wildfell Hall. Que no os asuste el tamaño ni el precio: seguro que si le dáis una oportunidad (aunque sea de biblioteca), os entusiasmará.

4,5/5

Reseña: El libro del cementerio de Neil Gaiman

jueves, 3 de diciembre de 2015


El mes pasado fue el mes de Gaiman y me propuse publicar tres reseñas del autor. Sin embargo, y aunque logré leer El libro del cementerio antes de que acabara el mes, no he logrado traeros la reseña hasta ahora, pues me ha costado muchísimo poner en palabras las sensaciones que me dejó la novela de Gaiman. Pero por vosotros, voy a intentarlo. Porque creo que merece la pena descubrir este libro, tengáis la edad que tengáis.

Una noche, un asesino y una familia asesinada. El padre, la madre y la hermana pequeña mueren bajo el frío acero de la daga de el asesino Jack. Pero el pequeño bebé logra escapar de este destino y se adentra en el cementerio. Ahí, viendo el peligro que corre, lo acogen bajo su seno y lo adoptan los Owens, dándole un nombre (Nadie) y un hogar. Silas, el que se autonombra su tutor, se responsabiliza de traerle comida al niño. Y es así como Nad crecerá en este ambiente tan peculiar, rodeado de familiares, todos ellos, fantasmas.

La premisa de la novela puede ser muy sencilla y cualquier otro escritor seguramente la habría mantenido así. Sin embargo, Neil Gaiman logra, de una historia tan sencilla, crear una novela compleja, profunda y con muchos matices. A través de capítulos que parecen autoconclusivos, pero que no lo son, vemos la vida de Nad Owens y como poco a poco va creciendo. Pero Gaiman no se contenta en mostrarnos este cementerio, sino que también nos muestra otros mundos, otras criaturas, la superficie de una estructura social mucho más compleja de la que podemos imaginar. A través de migajas de información, el lector puede recrear internamente mucha más historia de la que aparece escrita en las páginas.

Y aunque el libro se muestre como un libro juvenil, Gaiman le confiere un tono y un tema que no son para nada juveniles. Cualquier persona adulta puede disfrutar de este libro de la msima forma que un joven, pues aunque el protagonista esté en la adolescencia, el mundo que lo rodea es tan duro, tan oscuro como Gaiman logra mostrarnos. 

Está escrito de una manera sutil, agradable, atrayente. El autor logra crear una atmósfera que nos envuelve y que nos traspasa sin que podamos evitarlo. Al leer el libro, nos adentramos por completo en la historia de Nad y somos incapaces de dejarlo ir. Y no solo en la historia de Nad, sino también en las historias que lo rodean. Logra, además, captar la complejidad del carácter humano en personajes muy bien construidos. 

¿Que si lo recomiendo? Por supuesto. Este libro merece mucho la pena, con toques de fantasía preciosos y un toque también de la atmósfera que tanto asocio al autor y que logra envolverte. Es una lectura preciosa, de esa que disfrutas poco tiempo pero que te deja un poso agradable durante mucho más. 
4,5/5

Autor del mes de diciembre: Hermanas Brontë

martes, 1 de diciembre de 2015

Diciembre es uno de los mejores meses del año. Al menos, es uno de mis preferidos. El tiempo es frío y acogedor y lo que más apetece es enterrarse debajo de mantas y leer libros clásicos. Además, está plagado de fiestas, tanto las de Navidad como el puente de diciembre. La recta final, el último momento para acabar de completar esas listas de libros que queríamos leer en 2015 y que, yo como mínimo, no hemos avanzado casi nada xD.

Se acabó el Nanowrimo (aunque para mi acabó a mediados de mes), se acabó también el mes de noviembre y con él, el maldito calor de verano que hacía en Barcelona (en serio, ¿alguien lo entiende?). El mes pasado lo dediqué a Neil Gaiman y aunque no he podido traeros aún la reseña de El libro del cementerio, pues lo acabé hace muy poco, sí que estoy bastante contenta con el autor del mes pasado.

Uno de los pocos retratos que se conservan de las tres hermanas.
Pero ahora toca Diciembre y con él, llega de nuevo un autor clásico. O en este caso, dos. El año pasado se lo dedicaba a uno de los autores más "navideños" que conozco, Charles Dickens. Este año, toca de nuevo literatura clásica inglesa, las hermanas Brontë. Charlotte, Emily y Anne Brontë fueron las tres escritoras que nos han dejado libros imprescindibles. Tres escritoras, unas más prolíficas que otras, pero las tres con un talento especial para plasmar la época y la mentalidad en la que vivieron. Desde antes de empezar el blog, Charlotte Brontë ya me había conquistado con Jane Eyre, creo que hasta el momento, uno de mis libros preferidos. También me adentré en Cumbres Borrascosas hace ya tiempo y leí El profesor. Pero gracias a Luminous Words y su reto Brontë, quise ponerme las pilas con los libros que me quedaban de las hermanas.  

Los dos libros elegidos son La inquilina de Wildfell Hall, de Anne Brontë, el primero que leo de la hermana menor y que ya estoy leyendo (de hecho, desde hace bastante, pero lo he retomado hace un par de días). El otro, espero que me de tiempo de leerlo, Vilette de Charlotte Brontë. No voy a leer a la tercera hermana porque, que yo sepa, solo tiene esa novela y un libro de poesía conjunto con las otras dos. Como no me apetecía leer la antología de poesía, solo me quedan las otras dos hermanas. 

Retrato de Charlotte Brontë
Charlotte, Emily y Anne fueron tres hermanas nacidas en el seno de una familia educada. Junto con su hermano Branwell, empezaron ya de jóvenes a escribir y a crear historias en conjunto. No fue hasta mediados de 1840 que decidieron hacer una antología de poesía, después de que Charlotte encontrara los poemas de Emily. Lo publicaron bajo pseudónimo para que no las perjudicara sus nombres de mujer. Así, como Curren, Ellis y Acton Bell, publicaron este primer libro de poesía. Aunque el éxito fue más bien moderado, decidieron continuar y escribir cada una una novela. Jane Eyre, Agnes Grey y Cumbres Borrascosas son las más conocidas de las tres. En 1848 un brote de tuberculosis se lleva a tres de los hermanos, Branwell el primero, agravado por su alcoholismo, a quien siguió Emily y, poco después, Anne. Charlotte fue la única que sobrevivió y que siguió escribiendo hasta 1854, en el que murió de la misma enfermedad que sus hermanos. 

Este mes va a ser un poco complicado, pues tengo muchísimo trabajo y mucho que leer. Os recuerdo también que hoy mismo empieza la LC de Hyperion, libro que tenéis un mes para leer. Nos podéis seguir por twitter, que seguro que estará siempre a tope porque los tres organizadores tenemos muchas ganas de leer el libro. Aún así, haré lo posible para traeros las reseñas de estos dos libros :)

Reseña: Coraline de Neil Gaiman

lunes, 30 de noviembre de 2015



Este mes lo he dedicado a leer Neil Gaiman. Bien, tendría que poner dedicado entre comillas, porque entre el Nano y la faena, he leído a este autor más bien a ratos. ¡Y eso que los libros que quería leer eran cortos! Por suerte, pude leer Coraline y aunque la reseña llega tarde no, lo siguiente, espero que os guste. Para principios de diciembre, tendréis la reseña de El libro del cementerio. Si es que ya me vale...

Coraline acaba de trasladarse a su nueva casa, pero sus padres están siempre tan ocupados que se aburre. O se aburría, pues un día descubre que a través de una puerta puede llegar a la otra casa, donde viven sus otros padres. Estos sí tienen tiempo para ella, cocinan exactamente lo que a ella le gusta y además la dejan jugar con juguetes increíbles y vestirse de la forma que ella desea. Parece que la quieren mucho más que sus padres de verdad. Sin embargo, tras sus ojos de botón, Coraline sospecha que hay mucho más. 

Una vez comparé a Gaiman con Tim Burton y en esta ocasión, esta sensación se ha acrecentado. No ayuda mucho la estética de la película, que también tiene un aire a este director (y creo que él ayudó en la promoción o en la producción, no estoy segura). Sin embargo, Coraline tiene un aire mucho más oscuro, mucho más Gaiman. Que no os engañe (como a mí) la etiqueta de "libro juvenil". Lo es, pero a la vez no tiene nada de juvenil.

Gaiman sabe bien como ambientar una historia y con Coraline pasa exactamente lo mismo. El mundo al que nos traslada es tan similar al nuestro que puede llegar a provocar escalofríos y sin embargo, tiene muchas diferencias también. Lo impregna de magia, lo impregna de miedo y lo impregna de esta sensación extraña que la gente - o al menos yo - tiene al leer a este autor.

Además, lo hace siempre a través de una prosa retorcida pero muy ágil. Su forma de escribir no es nada recargada, sino que se hace fácil de leer y a la vez, de empatizar o de imaginar todo lo que está contando. Gaiman sabe contar muy bien, y nos muestra este mundo con palabras muy simples, pero lo hace de forma que no te lo parezcan nada. Esta forma de escribir es muy característica suya y se adapta bien al público más juvenil.

Como me ha pasado con sus otras novelas, Gaiman escribe con magia y con esa magia nos cuenta. Puede ser un cuento infantil, una novela introspectiva o una gran novela épica de dioses; da igual, Gaiman sabe como imprimir la magia necesaria para que cojas el libro y ya no quieras soltarlo. Para que te adentres en la ambientación que crea y vivas cada una de las palabras. Os guste o no la literatura juvenil, lo recomiendo, igual que recomiendo al autor en sí. Merece mucho la pena descubrir a Neil Gaiman. 
4/5

Reseña: El castillo ambulante de Diana Wynne Jones

lunes, 9 de noviembre de 2015



Todos los amantes de Ghibli conocen bien esta historia, pues una de las películas más conocidas del estudio está basada en ella. Sin embargo, la mayoría desconoce (aunque por blogger es bastante conocido ya) que esta historia viene de un libro escrito en los años ochenta por Diana Wynne Jones. Un libro que, además, es la primera parte de una triología un tanto especial. Yo me enteré hace tiempo (desde que lo vi en el Fnac) y desde entonces, he deseado tenerlo y leerlo. Se ha hecho de rogar, pero por fin pude adentrarme en las páginas de este precioso librito y la verdad es que merece mucho la pena.

La historia nos lleva a Ingary, un país donde la magia convive con sus habitantes naturalmente y los magos están contratados por el gobierno. Sophie, la protagonista, hace sombreros en la tienda de su familia cuando un día, sin quererlo ni saberlo, llama la atención de la Bruja del Páramo. Esta la maldice y la convierte en una vieja, como ella internamente se siente. La única salida de Sophie será buscar una nueva vida, encontrándose en las puertas del Castillo ambulante de Howl.

Cuando enseñé este libro en el IMM, Jorge de Persiguiendo dragones me comentó que era una novela muy naive. Y creo que esa es exactamente la palabra que la define. Una novela sencilla, cargada de magia, que se lee con rapidez y que ilumina el alma. Es más o menos lo que sentí yo al leerla. La historia que nos trae Wynne Jones es muy tierna, cargada de significado pero sin que sea extremadamente compleja. Muchas de las escenas que salen en la película son apartadas por un aire mucho más dulce en el libro. Los personajes están muy bien delineados y vemos a una Sophie que se siente bien siendo joven y se miente a sí misma, a un ligón e inseguro Howl y un Calcifer adorable (aunque él no pretenda serlo).

La trama se desarrolla en varios capítulos que parecen casi autoconclusivos aunque no lo son para nada. Sin embargo, en cada capítulo va narrando una escena de la vida de Sophie en el castillo de Howl y también de como la relación entre los habitantes de la casa va creciendo. La cantidad de personajes existentes en el libro supera la película y nos presenta un abanico de personajes que inciden de una forma u otra en la vida de Sophie. Porque Sophie y Howl, por supuesto, son los auténticos protagonistas, pero también Calcifer y Michael.

La prosa de Wynne Jones es sencilla, pero perfecta para la obra que escribe. Por supuesto, hablamos de fantasía, pero es una fantasía dulce, sin mucha complejidad en el mundo, pero sí muchísima magia. Wynne no explota suficiente la magia, pero el libro tiene suficiente como para darle ese toque especial a la novela.

En conclusión, es un libro precioso, de esos libros que llenan el corazón. Por lo que sé, este primer libro forma parte de una triología, pero los otros dos libros son tan autoconclusivos como este, en los que solo aparece Sophie o Howl de pasada. Tienen buena pinta, sin embargo, pues da la sensación que todo lo que escribe Wynne Jones es tan naive como cuqui.
4,5/5

Reseña: Hijas y esposas de Elizabeth Gaskell

jueves, 15 de octubre de 2015


A principios de año os traje una reseña de un libro que me tenía enamorada. Ya estamos en octubre y sigo pensando que ha sido de las mejores lecturas que he tenido este año. El libro en cuestión es Norte y sur y consiguió que ya me enamorara de una autora que me encantaba, Elizabeth Gaskell. A finales de agosto se decidió en el club Pickwick por leer Hijas y esposas ante Rojo y negro y aunque yo había votado por el perdedor, cuando pude (por desgracia, desde el móvil) me puse con esta novela. Y una vez empecé, ya no pude parar.

En un pequeño pueblo rural vive Molly Gibson, la hija del doctor del pueblo. Tiene una vida sencilla junto a su padre y ambos viven juntos y solos sin ningún problema. Sin embargo Molly ya tiene edad de merecer y ante la ausencia de una madre, el doctor decide casarse con otra mujer, que cuenta también con una hija, una hija preciosa y educada, pero incapaz para sentir como el resto de la gente. En el pequeño pueblo en el que se desarrolla la acción, la vida de estas dos jóvenes estará unida a otra familia cercana, los Hamley y al resto de sociedad.

Apostar por Gaskell es apostar por un caballo ganador. Es curioso que una autora que tiene tanta mano para escribir y para contar historias reflejando la época que vivió, así como las Brontë o Jane Austen, haya pasado tan desapercibida en nuestro país. El tono realista y duro que usa Gaskell contrasta con el del resto y el contraste entre la sociedad en la que ella creció y la sociedad de ciudad norteña en la que ella fue a parar después de casarse es visible en muchas de sus obras. Sin embargo, es su besante más costumbrista la que se ve reflejada en esta novela. Es su última novela, una novela incompleta (sin el capítulo final que le de el cierre perfecto, pero igualmente una obra maestra), y por lo tanto Gaskell recopila el resto de sus obras en esta para poner un punto y final a una bibliografía impecable.

La historia gira alrededor de Molly y su hermana, dos personas que contrastan entre ellas absolutamente. A través de esta visión de la sociedad de un pueblo pequeño, Gaskell nos habla de muchas cosas, de las apariencias y las diferencias sociales y el daño que esos estratos causaron a Inglaterra. Del efecto que tiene la educación o, en su caso, la ausencia de esta en una persona. Gaskell construye sus personajes para hablar de estos temas, pero lejos de parecer un simple instrumento, se puede ver la mano de una verdadera escritora detrás de cada uno de los personajes. Su complejidad emocional, su profundidad en los diálogos y acciones, su coherencia con la trama que nos presenta y con la evolución de ambos personajes... todo eso Gaskell lo hace magistralmente.

Y además, con su preciosa pluma. Ya sabéis que lo más probable al leer una novela clásica decimonónica es que os encontréis con una pluma impecable, preciosa y recargada que, en este caso, le va que ni pintada a la trama. Y sin embargo, los diálogos son ácidos cuando tienen que serlo y llega un momento que la crítica, lejos de horrorizarnos, nos saca una sonrisa sarcástica. Y aunque al llegar a la última página con el sabor agridulce de saber que no debería ser la última, el libro queda perfectamente cerrado gracias a una nota de editor (que, según he leído por internet, no tienen todas las ediciones. Creo que la de Alba sí la tiene, al menos). Y no es muy difícil imaginarnos esas últimas páginas, esos personajes que, después de 768 páginas, hemos aprendido a reconocer.

En definitiva, no puedo dejar de recomendaros este libro igual que os recomendé en su día Norte y sur. De hecho, no estoy segura de deciros cual me gusta más de los dos, porque aunque Norte y sur tiene una crítica más notable de las diferencias sociales entre obreros y terratenientes propietarios, aunque en Norte y sur podemos ver esa lucha social por conseguir unos derechos que los obreros realmente merecían, es Hijas y esposas la obra cumbre de Gaskell, la que realmente cierra su carrera. No podría elegir entre las dos, pues son diferentes y a la vez, tienen el mismo corazón. Así que, como siempre os digo cuando me fascina tanto un libro que no puedo escribir sin transmitir mi emoción, simplemente leedlo. Y enamoraros, como yo, de esta maravillosa autora. 
5/5

Reseña: El alcalde de Casterbridge de Thomas Hardy

lunes, 21 de septiembre de 2015


Después de haber leído una novela de Hardy que me gustó, tenía tentaciones de leer alguna otra y sin pensarlo, me compré el único libro en minus que tiene Alba. La mayoría de sus títulos me interesaban y este era el que más asequiblemente podía tener, así que no dudé en comprarlo. Lo leí en un par de días, así que ya os podéis imaginar que no fue la lectura densa que me esperaba (como me pasó con Los habitantes del bosque).

Al empezar el libro nos encontramos con una escena terrorífica y  dura, en la que un hombre borracho apuesta a su mujer por cinco guineas a su mujer y su hija. Un marinero acepta el trato y se las lleva. Sin embargo, al día siguiente, el hombre, totalmente arrepentido de sus infames actos, decide no volver a beber durante muchos años. Dieciocho años después, este hombre se ha reformado a sí mismo y ha empezado una nueva vida en Casterbridge, pueblo en el que es alcalde. El reencuentro de la familia desencadenará una serie de sucesos que demostrarán que la oscuridad en el corazón del alcalde sigue viva.

Si la trama os ha parecido oscura, habéis acertado, porque esta era la sensación que probablemente quería transmitir Hardy con este libro. Un ambiente feliz, pero personajes muy torturados y maltratados que acaban pagando sus males con los demás. Sin embargo, Hardy no llega a profundizar con ello y para mi que la culpa la tienen los personajes. Y es que todos los personajes de esta novela parecen haber sido caracterizados en base a una o dos características de su personalidad. No tienen muchos matices y eso hace que la historia quede también plana. No llega, porque no acabas de creértela. 

Tampoco ayuda que Hardy muestre tan evidentemente su motivo de crítica en el libro. No puedo hablaros mucho de ella sin destrozaros parte de la historia, pero por el resumen de la historia os lo podéis hasta imaginar. Hardy no deja lugar para la imaginación en esto y nos lleva de la mano en una trama demasiado calculada y evidente. Para mi gusto, si hubiera sido algo más sutil, algo más gris en vez de ese blanco o negro que predomina en la obra, me hubiera gustado más. Hardy podría haber explotado mucho más el tema que trataba de crear. 

Por supuesto, la pluma de Hardy hace que un libro que podría hacerse muy pesado se lea perfectamente. Es un libro denso, quizá no tan denso como Los habitantes del bosque, pues en este caso no está tan plagado de referencias literarias o bíblicas, pero igualmente es un libro de época. Sin embargo, la pluma de Hardy se hace familiar a todo aquel que haya leído literatura decimonónica y salva el libro que, pese a que es muy evidente, es bonito de leer.

En conclusión, no estoy segura de si Hardy me encanta o me disgusta.  Este libro me ha dejado bastante fría, pero estoy segura de que a mucha gente le habrá encantado. Y sin embargo, el primer libro que leí de él me gustó mucho, así que seguramente seguiré probando con el autor hasta que la balanza se decante a un lado u otro. ¿Y a vosotros, os gustaría leer del autor? ¿Habéis leído algo de él?

3/5

Reseña: Amor perdurable de Ian McEwan

miércoles, 16 de septiembre de 2015


Leer a McEwan se está convirtiendo en un placer que poco a poco va peligrando más. Ya sabéis esa sensación de adorar un autor y que, a medida que vas leyendo sus trabajos, la lista de pendientes suyos va disminuyendo. Por suerte, aun me quedan bastantes por leer y ya he superado la frontera de cambiar de idioma con este libro. Amor perdurable, una de las novelas que más me llamaba la atención del autor, solo está traducida al español, así que hice de tripas corazón y lo leí en ese idioma pese a haber leído el resto de sus libros en catalán. Pero aunque estaba esperando que lo tradujeran, la impaciencia me pudo y acabé cogiéndolo de la biblioteca. Y lo devoré en un día. "No regrets".

Joe y Clarissa, una pareja muy bien avenida, presencian un domingo soleado un accidente que cambiará sus vidas. La vida que llevaban, él como escritor de artículos científicos y ella como investigadora de literatura (de Keats, en concreto) se verá truncada por la aparición de un gusano en su manzana. En el accidente, Joe conoce a Jed Parry, un fanático religioso que se enamorará perdidamente de él, hasta unas consecuencias insospechadas.

McEwan es uno de esos autores que conoce bien de lo que habla y si no, se informa. Este libro está muy bien estructurado y creado, de forma que el autor va colocando las piezas de su historia con cuidado y esmero, sin que sobre o falte ninguna. Además, ese toque de ironía que desprenden sus páginas es característico y le da un toque casi cómico a una obra que podría haberse centrado en lo trágico. Así como vi en otras obras suyas como Amsterdam o Chesil Beach, esta ironía transforma y llena de matices la novela y le da una profundidad mucho más interesante y casi hilarante en un ambiente tintado de supuesta tragedia. 

McEwan explora temas de los que ya ha hablado en sus otras obras. De hecho, la culpabilidad es un leiv motiv que se repite en la mayoría de libros que he leído del autor. La culpabilidad, en todas sus facetas. McEwan tiene la habilidad de crear personajes muy humanos, muy reales, y eso hace que esta culpabilidad de la que constantemente habla (la expiación de Brionny en Expiación, la culpabilidad que une y separa a su vez a Clive y Vernon...) sea diferente en cada una de sus obras. Y aunque esta es la que mueve, en parte, las acciones de Joe, no acapara un primer plano como otras de sus obras, sino que le da volumen al resto de acciones. 

Y por supuesto, lo hace con ese estilo tan característico suyo a medio camino entre la novela densa y la ligera, en una mezcolanza de literaturas que se mezclan en armonía. Así, este thriller no acaba de ser un thriller, pues esa es quizá la mejor baza del autor, saber crear una historia inclasificable a medio camino entre el thriller de terror y la comedia hilarante. Sin embargo, hacia el final la historia quizá se alarga en demasía y el autor se recrea demasiado en detalles que no aportan mucho, a mi parecer, a la historia. 

En conclusión, otra novela de McEwan que merece leerse, quizá solo apta ya para los fans que conocen al autor y que disfrutan con él. La traducción de Anagrama es impecable y tengo que admitir que el tono de la obra se adecua más al español que al catalán. Si os ha gustado alguna otra obra del autor (ya sea las comentadas en la reseña u otra), este seguro que os encantará. Al fin y al cabo, tiene elementos repetidos en su obra, pese a que lo haga de tal forma que sea difícil descubrirlos. 

4,5/5