Mostrando entradas con la etiqueta Nacidos de la bruma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nacidos de la bruma. Mostrar todas las entradas

Sombras de identidad de Brandon Sanderson

lunes, 14 de mayo de 2018



Leer a Brandon Sanderson es como volver a casa por Navidad. Sé que he dicho esto de muchos autores y es que creo esto de muchos autores, pero con el autor de Nebraska pasa especialmente gracias a que tiene un estilo muy característico y a que tiene una obra casi inabarcable. Es por eso que, cuando tenía una crisis lectora, recurrí a él y quise volver al mundo de Mistborn. In Sanderson we trust.

Sombras de identidad coge el relevo donde lo dejó Aleación de Ley, con los mismos personajes y la misma ambientación. Volvemos, pues, a Elendel, 300 años después de los hechos acontecidos en la trilogía inicial de Nacidos de la Bruma y con Wax, Wayne y Marasi como principales protagonistas. Pero después de unos asesinatos en masa sospechosos, la animada ciudad empezará a estar en peligro.

Una de las cosas más interesantes que hace Sanderson en esta segunda trilogía es la de mostrar la evolución de un mundo que conocimos con toques medievales y que ahora es una mezcla genial entre una ciudad victoriana inglesa y una ciudad del Oeste americano. Esta mezcolanza de elementos está muy bien integrada con el sistema de magia creado por Sanderson, que se adapta y se reconstruye. Sin embargo, toda esta ambientación ya estaba trabajada en Aleación de Ley y en Sombras de identidad Sanderson casi no aporta nada nuevo. Son más bien los elementos antiguos de la primera trilogía los que más llaman la atención. Aparecen no solo como fanservice, sino también para aportar algo a la trama.

Las comparaciones son odiosas, pero es imposible no hacerlo cuando esta segunda trilogía viene de una tan potente como Nacidos de la bruma. Aunque Sombras de identidad coge el tono humorístico que tenía en la primera entrega, ese tono va oscureciéndose a medida que avanza el libro, ya que Sanderson introduce temas sociales y políticos bastante interesantes. Eso lo aleja de la épica que tenían los primeros libros, pero construye una “épica” nueva, más retorcida y social. Sigue siendo Sanderson y sigue teniendo su marca indeleble en el libro, por lo que no llega a ser una crítica como la que podríamos encontrar en libros más oscuros o grimdark, pero eso no le quita el valor intrínseco que tiene.

El hecho de que esta trilogía sea una continuación de Nacidos de la bruma es un arma de doble filo. Sí es verdad que parte del interés que tienen estos libros es ver como el autor desarrolla un mundo que conocimos, como lo hace evolucionar 300 años. Pero también es inevitable compararlo con la saga original y echar de menos ciertos elementos que los primeros libros sí ofrecían.

Sombras de identidad es un libro interesante y rápido de leer, una aventura cargada de emoción, humor y una leve crítica social que consigue lo que se propone: entretener al lector. Aunque esto no parece ser suficiente, no al menos para llegar al nivel de la obra que la precede, eso no quita que sea una lectura con valor en sí misma. Un libro que despierta, además, el hype por lo que Brazales de duelo pueda ser. Esperemos que, como ha hecho Sombras de identidad, mantenga el nivel. Siendo Sanderson su autor, no lo dudo ni un segundo.

Otras reseñas:

Nacidos de la bruma de Brandon Sanderson

miércoles, 27 de abril de 2016



Desde que acabé The well of ascension que me he estado planteando como hacer esta reseña. Qué explicar que no hubiera contado ya en la reseña de El imperio final, que añadir sin explicar cosas de la trama. Si me lleváis un tiempo leyendo sabréis que no me gusta tanto ahondar en los hechos que ocurren en la trama en sí, sino hablar de cosas menos concretas pero para mi más interesantes: Los temas que se tratan en el libro, la construcción de personajes o la ambientación. Y en este caso me pareció que escribir tres reseñas de cada uno de los libros de la triología podría hacerse algo repetitivo. Así que he decidido hacer una entrada hablándoos de la triología en sí.

Nacidos de la bruma es una triología en la que nos habla de un mundo oscuro y gris, donde las nieblas dominan la noche y durante el día cae una lluvia infinita de ceniza. Este mundo está gobernado por Lord Ruler, alguien considerado dios por sus poderes y su inmortalidad. Un ser imbatible. En este mundo habitan los mistborn y los mistings, personas con la capacidad de "quemar" metales para conseguir ciertos poderes sobrenaturales. Kelsier, Vin y los demás quieren derrocar este imperio y lograr una misión que parece, a todas luces, imposible.

Leyendo Nacidos de la bruma, me ha dado la sensación de que Sanderson había construido una fortaleza en la que, de vez en cuando, como lectora iba descubriendo nuevas habitaciones que me hacían entender el mapa de todo el edificio. Durante los tres libros, el autor tiene muy claro que quiere contar, que quiere dejar entrever y que quiere guardarse para luego, de tal forma que aunque estamos hablando de 2200 páginas entre los tres libros, en casi ningún momento la trama se hace pesada, lenta o innecesaria. Hasta algunos momentos que los lectores más ávidos de acción pueden encontrar aburridos están cargados de significado o de interés para la evolución de la trama. Sanderson no recurre a grandes artificios ni crea una historia extremadamente original y sin embargo, la simplicidad a la que recurre está plagada de matices, de grises que hacen de esta historia más interesante.

Uno de esos matices son los personajes. De nuevo, los personajes de Sanderson no pueden ser considerados originales o que aporten algo nuevo al mundo de la fantasía y sin embargo, están construidos con mimo y cuidado, de forma que su desarrollo durante los tres libros sea, en la mayoría de los casos, consecuente. Eso no me ha pasado con la evolución de Sazed en el último libro, pues aunque sus reflexiones me han parecido interesantes y su lucha interna, la más fascinante de todo el libro, me ha parecido poco creíble su evolución como personaje. Durante todo el libro 'El héroe de las eras', me ha dado la sensación de que el personaje era un artífice, algo que no me ha pasado con el resto de personajes.

Sin embargo, si hablamos de Sanderson tenemos que ahondar sobretodo en el mundo que crea, pues esa es su gran baza como escritor: La capacidad inventiva de Sanderson se hace patente no solo en el original sistema mágico que va explorando durante toda la triología (y que, a ojos del lector, no deja de adquirir matices), sino también el mundo, su política y su historia. Uno de los temas que más trata Sanderson son las religiones, que están muy presentes en este mundo y es uno de sus mayores aciertos (sobretodo en el primer libro, aunque ahonda en ello durante toda la triología).

Sanderson abandona el Viaje del héroe de Campbell para enraizar la historia en pocas y concretas localizaciones y así profundizar más sobre el viaje interno de los personajes. En esto, quien mayor evolución tiene son Vin y Elend, los dos personajes que, para mi gusto, mejor construidos están. Repartiendo la trama, además, el autor logra que hasta las escenas donde estos personajes están ausentes resulten interesantes y atrayentes al lector, el cual llega un momento que es incapaz de despegar sus ojos de las páginas del libro.

En conclusión y disculpándome por la largaria de esta reseña, Nacidos de la bruma es una triología de Sanderson que merece mucho la pena leer. No solo la trama que sucede ante nuestros ojos, sino toda la complejidad ambiental que hay detrás, la evolutiva de los personajes, hacen de estos tres libros un atractivo de la literatura fantástica. Una de las primeras obras de Sanderson, sí, pero que ya nos demuestra que es un autor que aún tiene muchísimo que ofrecer.