El mes de enero lo dediqué a leer a esta autora y aunque ha pasado bastante desde enero (yo y mi cabeza...), conseguí acabarme el libro antes de que acabara el mes. ¿El problema? Estaba tan desencantado con él que me ha costado mucho hacer la reseña. Creo que el mayor problema aquí han sido las expectativas, pero aún así, es un libro que me ha decepcionado mucho.
Annabel Lovelace es una niña que vive con su tío y tía en el cementerio de Highgate. Su vida es muy infeliz, sobretodo por estar afectada por una enfermedad de corazón que le va acortando la vida poco a poco y porque siente que su madre la ha abandonado. Cuando esta se aparece ante ella en forma de fantasma, Annabel descubre su curioso poder que la llevará a ser, de adulta, una medium muy conocida.
Hojas de dedalera es la primera obra publicada de Victoria y se nota. ¿A qué me refiero con eso? No solo a las faltas de coherencia que tiene la obra y que no he visto en sus posteriores, sino también en la ausencia de la madurez que predomina más en las otras novelas que he leído de ella. Me ha parecido que leía un fanfic bien escrito, pero sin más emoción que esa. Un libro adolescente, y no porque la temática sea juvenil, sino porque la escritura y las sensaciones que transmite dan esa sensación.
La trama no está mal llevada y ya se puede prever lo que Victoria escribiría en un futuro, pero hay incoherencias que hacen que la historia no sea seria en ningún momento. No te la puedes tomar en serio y eso le quita muchos puntos. Además, hay algunos fallos que rechinan al lector (al menos a mi) y es que la lectura está plagada de rodar de ojos. Detalles como la enfermedad de Annabel (extremadamente mal llevada, tanto sus síntomas como la medicación como todo lo que la envuelve), hasta las relaciones románticas que se basan más en impresiones de primera vista que otra cosa. El golpe final de la trama, lejos de engancharnos más al libro, exaspera: Abundan los clichés (que no puedo comentar para no estropearos la historia, aunque creo que os haría un favor).
Los personajes también tienen su ración de estos. Annabel es la típica Mary Sue, personaje que se hace tan tedioso como la novela. No he llegado a empatizar con ella en ningún momento, ni cuando era una cría superdotada ni cuando es más "adulta". Tampoco el resto del elenco llega a estar más elaborado que ella.
Lo único bueno que puede sacarse del libro es algo que ya he comentado con anterioridad de la autora y es que conoce suficientemente bien de la época para transportarte a ella una vez te adentras en la historia. La ambientación está muy elaborada y pese al par de fallos que he comentado más arriba, en general es una novela bien documentada y eso se nota.
Tampoco la pluma de la autora ha cambiado mucho con el tiempo y ya se notaba la facilidad que tiene para transmitir en este primer libro. Sin embargo, estas dos virtudes de la obra no han logrado hacerme enganchar a ella sin aburrirme mortalmente y solo mi manía de acabar los libros ha hecho que pudiera llegar al final.
En conclusión, aunque la autora me gusta y sabe bien ambientar una novela, tuvo sus inicios (como todos) y no exactamente buenos. La sensación que da toda la lectura es de leer algo poco serio y, como he dicho, al final me daba la sensación de estar leyendo un fanfic bien escrito. Aunque me han hablado muy bien del último libro que me queda por leer de la autora, de momento voy a mantenerme alejada de Las eternas. ¿Lo recomiendo? A mi parecer, si queréis conocer la pluma de Victoria, mejor manteneros alejados de este y probad con sus libros más nuevos.
2,5/5
