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Mil otoños de David Mitchell

lunes, 4 de septiembre de 2017



Este agosto, igual que el año pasado, me propuse leer varios libros de ciencia ficción. Aunque he estado menos acertada que en 2016, pues he tenido un poco de crisis lectora, he podido avanzar algunas lecturas que llevaban cogiendo polvo en mi estantería durante meses. Una de estas era Mil otoños y, acostumbrada a la estructura de fix up de los libros de Mitchell, no me miré mucho la historia del libro antes de cogerlo. Solo sabía que tenía ambientación oriental y que lo firmaba David Mitchell, así que no necesitaba más. Y eso fue un error... en cuanto al reto de agosto se refiere. Sí, lo habéis adivinado. Mil otoños no es un libro de ciencia ficción. Independientemente de esto (y una vez me di cuenta, ya empezada la lectura), la novela es un libro interesante y con la prosa característica del autor inglés, es decir, una preciosidad. 

La historia nos traslada a Japón en el siglo XVIII, cuando las fronteras estaban cerradas para todos los extranjeros excepto los holandeses. Jacob de Zoet es un escribano holandés que acaba llegar a Deshima, la isla japonesa en la que están confinados los extranjeros y ahí conoce a Orito, de la que se enamora perdidamene pese a querer mantenerse fiel a su prometida que la espera en Holanda. Orito es una comadrona que después de salvar casi milagrosamente al hijo del magistrado de Nagasaki, obtiene el permiso para estudiar medicina con Dr. Marinus en Deshima.

Mil otoños es una novela histórica (demostrando Mitchell de nuevo que encasillarlo en un género es algo bastante inútil). El ser histórica no significa que pierda la identidad del autor, sino todo el contrario: Mitchell logra imprimir ese estilo tan propio en una historia atípica como la de Mil Otoños. Pues aunque es una novela histórica, Mitchell toca varios géneros: A veces la novela da un giro hacia el romance casi imposible (con un claro tono satírico), a veces los personajes se ven inmersos en una historia de aventura. Esta mezcla de géneros le va muy bien y le da la frescura que tienen sus fix ups sin serlo: aunque la historia sigue los mismos personajes en el mismo momento del tiempo, esta disparirar de géneros le da un dinamismo muy interesante a la novela. 

Lo que está claro es que Mitchell no pierde su toque en una novela histórica: Logra imprimir a sus personajes una personalidad concreta y al trasladar la acción entre varios de ellos (tanto japoneses como holandeses), el autor logra mantener la atención y el interés del lector. A través de sus acciones y, sobre todo, a través de sus diálogos, llegamos a conocer y hacernos amigos de estos personajes. Otra baza que tiene Mitchell y que explota perfectamente bien en este libro es su característico estilo. La forma de escritura de Mitchell es detallista y preciosista, sin resultar aburrida. Sí que en una obra así, de carácter histórico, se pierde en algunas descripciones de la época o el lugar. Sin embargo, no abandona ni el tono cínico ni la lírica de su estilo, por lo que el tono, aunque no sea fantástico, es similar al de sus otras novelas. 

Mil otoños no resultó ser ni mucho menos lo que esperaba, ya que no esperaba una novela histórica. Sin embargo, el hecho de pasar en Japón ya le daba puntos a la novela. Pero además Mitchell sabe plasmar bien la época reflejada, sin mostrarse partiadario de una nacionalidad u otra o sin desmerecer a ninguno de sus personajes. Demuestra que puede defenderse en otros géneros y aunque siga prefiriendo sus libros más fantásticos, Mil otoños no deja de ser una novela preciosa y muy bien escrita. No deja de ser un libro que merece la pena leer. 

Otras reseñas del libro:

Connerland de Laura Fernández

jueves, 6 de julio de 2017



Como ya sabréis, hace unos meses empecé un proyecto (con Dani de Boy with letters y Alex de Donde acaba el infinito) para leer varias lecturas de invitados al Celsius. La fecha del festival se acerca y llevo ya unos días que solo leo lecturas dentro de este proyecto. Connerland de Laura Fernández es una de ellas, un libro que creo que no ha acabado de cuajar conmigo. Vamos a ello:

Voss Van Conner es un escritor de ciencia ficción que acaba de morir de una forma estúpida. Sin embargo, cuando llegue a las facilidades de "Ahí arriba" le darán otra oportunidad para acabar de resolver los hilos abiertos de su vida. Miranda Sherikov, una azafata dolorosamente soltera, será su representante. 

Aunque podría hablaros de forma más concisa de otras muchas hilarantes situaciones que rodean a la muerte del escritor, prefiero que, si os animáis a leer la novela, las descubráis vosotros mismos. Aún así, Laura aprovecha para tejer una historia cargada de personajes extraños y alienígenas que acabarán ligados, de una forma u otra, a Voss. Las situaciones absurdas y las personalidades extremas y divertidas son dos recursos que Laura usa bien para crear una novela hilarante. Otra cosa que me ha encantado son las referencias constantes que tiene el libro (y todas las que no habré pillado) y que enriquecen muchísimo el libro.

Sin embargo, eso también se vuelve un poco en su contra a medida que avanza el libro. Y es que creo que un formato de este tipo de humor se hace demasiado largo en 450 páginas y se hubiera aprovechado mucho mejor si hubiera sido escrito en un formato más corto. Aunque los personajes nuevos aportan algo de frescura al humor, al final el libro se hace algo repetitivo. A esto no ayuda el estilo de Laura, que es ideal para este tipo de historia pero que acaba resultando redundante. El libro, pues, es un poco bipolar: tiene escenas y partes brillantes y momentos muy hilarantes, pero otros en los que la lectura se ralentiza por lo comentado arriba.

Todo el libro desprende un aire de los sesenta que me ha recordado bastante a Kurt Vonnegut. Laura hace humor con su estilo. Usando varios elementos (mayúsculas, paréntesis, letra cursiva...) y varias construcciones, logra hacer que su forma de escribir sea muy representativa. Esto, en un principio, funciona muy bien y en algunas ocasiones, inova de una forma u otra para que el lector se refresque. Pero al final este tipo de humor acaba pareciendo cansando y el hecho de que haya constantes repeticiones causa, como he comentado antes, que la lectura se haga repetitiva. 

En conclusión, Connerland no es un mal libro, pues se nota que hay mucho trabajo detrás y tiene momentos estelares e ideas buenísimas. Sin embargo, el conjunto no me ha acabado de convencer y al final se me ha hecho algo cuesta arriba leer el libro. Una pena, pues creo que con menos páginas y divagaciones y si fuera más "al grano" quizá hubiera sido una obra mucho más redonda.

Otras reseñas:

5 libros que leí gracias a mi madre

lunes, 8 de mayo de 2017



Nunca he celebrado mucho el día de la madre o el día del padre, no me acaban de gustar estas fiestas. Pero ayer fue el día de la madre y me dio por pensar en lo que ella me ayudó e impulsó, cuando era una enana, a leer. Me compraba libros siempre que lo pedía (lo sigue haciendo hoy en día), me recomendaba libros, no me impedió que, en su momento, leyera libros que claramente no eran para mi edad, sino todo el contrario. No sé como lo hizo, pero logró que la lectura me fascinara desde el primer momento que cogí un libro (supongo que también yo puse algo de mi parte en esto xD). Y es por eso que he querido hacer esta lista hoy: Una lista de cinco libros cuya lectura, por una razón u otra, tengo que agradecerle a mi madre.

Un mundo feliz de Aldous Huxley
Esto fue cuando tenía unos 14 años. Ya había leído 1984 y le había contado a mi madre lo destrozada que me había dejado el libro y las ganas que tenía de leer otra distopía (aunque en esa época no sabía ni que habían más libros del estilo ni qué era una distopía exactamente). Ella había leído en su juventud Un mundo feliz, así que me prestó su ejemplar desgastado y me lo recomendó. Fue uno de los primeros libros de ciencia ficción que leí y fue gracias a ella.

La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón
Puede que a vosotros no os guste Zafón u os parezca una tontería, pero este libro en su momento marcó una etapa de mi vida lectora. Tenía 12 años y los libros que tenía de El barco de vapor y similares ya no me llenaban tanto. Fue entonces cuando me cedió este libro. Ella lo acababa de leer y me dijo que probara un libro de adulto. En ese momento me enamoré de la escritura de Carlos Ruiz Zafón y gracias a eso, no solo leí toda su obra, sino que también salí de la burbuja de Harry Potter en la que me había metido.

Harry Potter de J.K.Rowling
Eso me lleva a Harry Potter, por supuesto, uno de los libros que marcó mi infancia. No añado este libro a la lista porque mi madre lo leyera antes que yo y me lo recomendara o porque lo leyéramos juntas. Fue más bien porque mi madre, lejos de cortarme las alas y de decirme que fuera a jugar o de prohibirme leer, me compró los libros y hizo la vista gorda cuando dedicaba días enteros a leer, casi sin comer ni dormir. Me obsesioné bastante con Harry Potter, pero ella me dejó hacer, me compró todos los libros (normalmente el mismo día que salían a la venta) e incluso, un día, me dejó saltarme el colegio, ya que me había pasado la noche leyendo. Si esto no es una buena madre...

La habitación oscura de Isaac Rosa
Uno de mis regalos de cumpleaños cuando cumplí 23 fue este libro. Ella no lo había leído, pero había escuchado hablar de él en la radio y pensó que me gustaría. No sabéis lo que acertó con este libro (igual que había hecho con otros muchas veces). Y entonces, ¿por qué este es especial? La habitación oscura fue una de las lecturas que me impulsó a abrir este blog. Sin él, quizá hoy no estaría redactando esto. Y solo por eso ya merece estar en esta lista.

Tokio Blues de Haruki Murakami
Acabo esta entrada de una forma un poco especial. Ahora mismo, mi madre y yo apenas coincidimos en lecturas. Ni a ella le interesa la ciencia ficción, fantasía o literatura japonesa ni yo tengo tiempo para leer la contemporánea y clásica que ella lee. Por lo tanto, ni ella ni yo nos recomendamos libros. Sin embargo, hubo un momento en que sus intereses y los míos coincidieron y ambas leímos Tokio Blues. Ella lo leyó pese a que la cultura japonesa no le interesa en lo más mínimo (y de hecho no le gustó tanto como a mi me había gustado) y yo lo releí pese a tener muchísimos en la lista de pendientes. Sin duda un momento materno filial muy bonito.

Y hasta aquí esta lista tan personal. No son recomendaciones ni libros que os animo a leer. Algunos me gustaron en su momento y ahora no me parecen para tanto, otros han marcado algún hito en mi vida. Sin embargo, todos han estado relacionados de alguna forma u otra con mi madre, una gran lectora que, sin imponerlo, consiguió que sus dos hijas también lo fueran. 


#LeoAutorasOct: Sensaciones e impresiones

lunes, 31 de octubre de 2016



Leí una entrevista a la editora de The guardian sobre una iniciativa que había nacido en twitter de manera muy similar a la de #LeoAutorasOct. #Readwomen2014 impulsaba a la gente a cambiar un poco sus hábitos lectores, a equilibrar sus lecturas y poner más libros escritos por autoras en sus estanterías. En la entrevista ella comentaba algo que me sorprendió, por que durante todo este mes me he sentido muy identificada con esta frase:

"When I first wrote about it for a magazine, I had no inkling #readwomen2014 would become so successful, but revolutions start small."

Las revoluciones empiezan con algo pequeño, sí, y aunque no estoy segura de que algo haya cambiado en nuestros hábitos lectores después de este mes dedicado a leer, recomendar y comentar mujeres escritoras, sí creo que poco a poco vamos por el buen camino. Por el camino de que editoriales decidan ampliar su listado de autoras editadas, por que las mujeres tengan más visibilidad tanto en la literatura general como en la literatura de género. Vamos por el buen camino porque proyectos como La Nave invisible o #LeoAutorasFantásticas están teniendo muchísima participación. La gente se interesa y aunque vivamos en este micromundo de internet dónde todo el mundo lee mucho y se interesa por la buena literatura, pese a todo eso, creo que este tipo de movimientos se pueden filtrar al resto del mundo. Y quizá dedicarle un mes a leer autoras no habrá sido nada relevante. Quizá en diciembre nadie se acordará de la iniciativa. Pero estoy segura que estamos solo al principio de un camino muy largo pero, que queréis que os diga, muy interesante también. 

Personalmente, la experiencia para mi ha sido muy gratificante. He tenido lecturas buenas y he tenido lecturas malas, por supuesto, pero el ver tanta gente compartiendo, hablando de autoras, nombrando a sus preferidas, reseñando y leyendo libros que quizá no habrían conocido si no fuera por la iniciativa. Todo eso motiva a continuar. Además, he cumplido el objetivo inicial que era reseñar y leer a autoras. De la lista que me propuse a finales de agosto, he añadido un par de libros y he leído un total de ocho lecturas (y media, teniendo en cuenta que estoy a medias con La casa de la alegría de Edith Wharton). He descubierto autoras como Anna Starobinets, Malka Older o Aliette de Bodard (que por otro lado, ya tocaba) y he podido reencontrarme con Banana Yoshimoto o Claire North. Espero poder mantener esta iniciativa que tanto ha gustado durante todo el año (no leyendo exclusivamente mujeres, pero sí intentando que mis lecturas y mis reseñas sean más equilibradas).

Espero que este blog haya sido uno de esos rincones y que si en algún momento habéis necesitado encontrar alguna recomendación, visitarlo os haya servido de ayuda. El mes de octubre se acaba y con él, el #LeoAutorasOct. Pero han sido tantas las recomendaciones, tanto el hype por leer otras autoras, que por suerte, no se acaba aquí. Y contadme, ¿cómo habéis vivido este mes? ¿Qué habéis leído? Espero que vuestras lecturas hayan sido tan gratificantes como las mías. 

Os dejo más abajo reseñas y artículos que me han parecido interesantes y que han ido surgiendo este mes. Si tenéis alguna reseña de algún libro que os haya fascinado y no está en la lista, estaré encantada de añadirlo:

La nave invisible


Donde termina el infinito
Leemos autoras en Octubre

Boy with letters
Pon ficción corta en tu pila

In the never never
Seis de cuervos de Leigh Bardugo

Neo Nostromo
Entrevista a Mariana Enríquez

La vieja Morla
Reflejos en un ojo dorado

A Petrie le gustan los libros
El cuento de la criada de Margaret Atwood

Leemos a mujeres en octubre

viernes, 26 de agosto de 2016



Hace poco se hablaba en twitter de un tema bastante interesante: la literatura escrita por mujeres que lee cada uno, más concretamente la de género. Se habló en blogs como el de Alex, el de Laura o el de Felicidad y esta última decía algo bastante interesante: Si quieres leer más autoras, hazlo y punto. Por lo que contando mis lecturas en goodreads y viendo la ridícula suma de 16 libros escritos por mujeres sobre los 59 leído en lo que llevo de año, me he dado cuenta de que estoy leyendo muy poco.

Marcarme unas lecturas para leer en agosto me ha ido muy bien y he podido quitarme muchos pendientes de la lista, además de descubrir a nuevos autores de cifi. Comentándolo por twitter salió una iniciativa similar para leer autoras en octubre, a la que nos apuntamos varias personas muy rápidamente: Isa, Carbaes, Marbaden, Omaira y Doña Sierpe.

Ann Leckie
Ancillary Justice

Aranzazu Serrano Lorenzo
Neimhaim

Amelie Nothomb
Ácido sulfúrico

Kazumi Yumoto
Los amigos

Elizabeth Bear
Arcana Mundi

Aliette de Bodard
En una estación roja, a la deriva

Anna Starobinets
Una edad difícil
El Vivo

Claire North
The sudden apareance of Hope

Edith Wharton
La casa de la alegría

Cristina Fernández Cubas
El año de Gracia


Ya veis que Ann Leckie repite (no me dio tiempo de leerlo en agosto, pero tengo muchas ganas de hacerlo) y también he intentado que haya bastante literatura de género (6/9), pero como os digo, sobre todo son libros que tengo en la estantería esperándome para leerlos desde hace bastante. He intentado hacer una lista realista de libros que podía leer durante el próximo mes de octubre, pero no aseguro a nadie que haya alguno que lo lea antes (el ansia, ya se sabe) o que añada alguno antes de empezar el mes.


Relojes de hueso de David Mitchell

jueves, 11 de agosto de 2016



Después de leer El atlas de las nubes, algo me decía que David Mitchell era exactamente el tipo de autor que estaba buscando. Con toques de literatura contemporánea mezclados con literatura de genero de una manera muy sutil y muy acertada, David Mitchell se va convirtiendo poco a poco en un autor del que quiero devorar todas sus novelas. Me regalaron el libro por Sant Jordi y cuando se anunció que Mitchell era uno de los invitados estrellas del Celsius, no quise posponer más su lectura.

Relojes de hueso empieza presentándonos a Holly Sykes, una chica de dieciséis años que decide escaparse de casa después de discutir con su madre. Estamos en la Inglaterra del 1984, en plena ola de calor y con Tatcher dominando el panorama político, pero los problemas de Holly son mucho más cercanos a ella y pronto conocerá la decepción amorosa. A través de seis partes, conoceremos no solo su historia, sino la de muchos otros personajes, muchas otras épocas.

Si habéis leído algo de Mitchell conoceréis su estilo particular para contar historias. Su forma de hilar las diferentes tramas en las que se dividen sus novelas, conectándolas por detalles, momentos, escenas que pueden parecer de poca importancia pero que cogen relevancia después. Estos elementos son muy usados por Mitchell en muchas de sus novelas y Relojes de hueso no es una excepción. Sin embargo, lejos de parecer repetitivo, Mitchell ha actualizado su fórmula y ha dotado de una conexión más cercana en esta novela.

Así, la historia gira alrededor de Holly Sykes y conocemos a Holly en todas sus épocas y desde muchos puntos de vista. Evolucionamos con ella, crecemos con ella y es imposible no encariñarse con su personaje que, de una forma más o menos sutil, va apareciendo en todas las partes de la novela. Lo mejor no es este homenaje al personaje de Holly, sino que conocemos también todo lo que la rodea y de esta forma, diferentes puntos de vista, diferentes opiniones sobre ella. Cada parte del libro está narrado por un personaje diferente (exceptuando la primera y la última) y eso le da una sensación de realismo al personaje.

Mitchell crea también una subtrama fantástica muy interesante y parecida más a la fantasía urbana que a la clásica, pero con toques muy originales. Es un placer para mi leer a Mitchell y esa capacidad que tiene de mezclar la literatura contemporánea con la de género me parece impecable. En esta ocasión el elemento fantástico le ha quedado muy sutil, lo que para mi es un acierto pero que para otros seguramente será un handicap de la novela.

La traducción es otro punto flojo, sobretodo si comparamos la musicalidad del autor al leerse en inglés: David Mitchell tiene una forma de escribir preciosa y con mucha fuerza en la entonación, por lo que la traducción inevitablemente pierde. Además, parece hecha con algo de prisa porque hay algunos errores ortográficos o gramaticales que rechinan un poco.

Lo mejor de Mitchell es que es capaz de hacer que leas 800 páginas como si fueran 200 y al menos yo me adentré tantísimo en la historia que estaba contando, en su forma de narrarla y en todos los detalles que tiene, que no me di cuenta de que estaba devorando el libro. Además, el autor aprovecha para hacer una crítica social, para hablar del desastre de la guerra de Irak o de la problemática de las editoriales, temas con los que puebla sus historias y que las enriquece. Sin duda, una de mis mejores lecturas en lo que va de año.

Otras reseñas de interés:
In the Nevernever
Dónde acaba el infinito
Sense of wonder

Medio Mundo de Joe Abercrombie

miércoles, 13 de julio de 2016



A veces siento que voy contracorriente. Ese típico libro que gusta a todo el mundo y que a mi me aburrió soberanamente, esa serie que ha fascinado a tantísimos espectadores y que yo no puedo soportar (ejem, El ministerio del tiempo, ejem)... podría nombrar muchos casos de estos y sin embargo, el más reciente que me viene a la cabeza es el caso de Medio Rey. Medio blogger se enamoró de este libro y el otro medio no lo ha leído aún. Y sin embargo, a mi me pareció predecible y bastante aburrido. Sabía que pasaría las siguiente 50 páginas sin tener que leerlo. Quizá por eso tardé bastante en darle una oportunidad a su continuación, hasta hace poco.

Espina Bathu es una chica, pero está dispuesta a demostrar que no es menos que ningún hombre en el cuadrado de lucha. Sin embargo, cuando por accidente mata a uno de sus compañeros y es enviada al a prisión, seguramente condenada a muerte, no se siente ni valiente ni segura. Brand, uno de sus compañeros, decidirá salvarle la vida (a costa de su propio futuro) contándole la verdad al Padre Yarvi. La guerra contra el Alto Rey se acerca y el Padre Yarvi, junto a Espina y Brand, tendrá que recorrer medio mundo para decantarla hacia su lado.

En la reseña del anterior libro os decía que Medio Rey era un libro muy edulcorado, que amparándose en la etiqueta de juvenil Abercrombie había dejado el aspecto más retorcido y duro de sus anteriores novelas (por lo que me han dicho, claro, yo no las he leído aún) para hacer una novela de fantasía fácil y muy digerible. Y aunque mantengo que no es el nivel que esperaba, Medio mundo mejora mucho en eso. Ya no es un Abercrombie aliado con Disney, sino que muestra escenas de lucha sin miedo a derramar sangre, escenas de sexo y reflexiones más interesantes que las que había en Medio Rey.

Una de las cosas que también ha mejorado para mi gusto es la caracterización de los personajes. Abercrombie hace algo muy inteligente que es, primero, poner al Padre Yarvi como personaje secundario, visto siempre desde el punto de vista de Espina y Brand, de manera que el personaje tópico que conocíamos de la primera novela se convierte en un ser lleno de luces y sombras, mucho más interesante. La segunda cosa que hace bien Abercrombie es dividir la trama en dos personajes que, aunque van juntos, piensan de manera muy diferente. Así, como la acción sucede simultáneamente, avanza rápido y a la vez podemos meternos en la cabeza de Brand y de Espina. Estos personajes tienen reflexiones muy interesantes para un público tanto juvenil como adulto. 

Me da la sensación de que estos libros son mejores juntos, con una historia global, que por separado y eso que en cada libro Abercrombie escoge personajes diferentes y que normalmente no tienen relación en los anteriores libros. A falta de acabar Media Guerra, la triología de Mar Quebrado es mejor como un total que por sus partes separadas. Abercrombie logra en este que la trama avance más de forma global y a la vez, que podamos centrarnos en sus personajes sin perder de vista el objetivo final.

Medio Mundo es mejor que su predecesor, aunque aún peca en algunas cosas que fallaban en su anterior. Las relaciones entre personajes están más bien construidas (más, también, que en Media Guerra) y los personajes no se basan tanto en clichés de la fantasía. Sin embargo, aún me falta ese Abercrombie que me sorprenda y me horrorice, ese Abercrombie que me haga sentir que es uno de los grandes de la fantasía. 

El dios asesinado en el servicio de caballeros de Sergio S. Morán

lunes, 20 de junio de 2016



Una de las labores que más aprecio de Fantascy y otras editoriales españolas es que dan cierta relevancia a los autores españoles de fantasía y ciencia ficción. Aunque es una labor difícil, porque no llegan tanto a los lectores de género como otros autores con más renombre, siempre es un placer ver que editan y publican a autores españoles. Y más si se trata de novelas tan desenfadadas como la que quiero reseñar hoy. 

El libro empieza con una frase contundente: "Tienes el cadáver de un dios en el maletero." Ese inicio es ideal para hablaros de la sinopsis de la novela en sí, pues Verónica (alias Parabellum) es una detective paranormal residente en Barcelona que se ve enredada en una guerra entre dioses griegos y nórdicos (una guerra que empieza con este cadáver divino), todo mientras intenta continuar con su trabajo de detective (las facturas no se pagan solas) en un caluroso agosto en Barcelona.

Esta novela de fantasía urbana con toques de novela negra es un vaso de agua fresca a la literatura de género. Sergio S. Moran no reinventa nada, pero sabiendo eso de antemano, decide tomárselo con humor y añadir esa pizca de risas a la novela y ese es su mayor acierto. Con una protagonista desenfadada y muy ácida que es el centro de toda la novela, recorreremos las calles de Barcelona (y hasta algún callejón de Burgos) resolviendo con ella varios casos que se van mezclando entre sí. 

Con un ritmo trepidante y una pluma ágil, el libro se lee muy rápido, pero eso, lejos de dejarnos con sabor a ligereza, le da más fuerza a la novela y es que un libro así no podría contarse de otra manera. Mezclando los momentos más cómicos con escenas de acción bien narradas, el libro no pierde en ningún momento el tempo y el ritmo del libro no decae en ningún momento, está muy bien llevado. 

Me ha parecido muy acertada la manera de introducir los mitos y monstruos paranormales en la época actual, tirando de tópicos de los que el mismo autor se ríe poco después. Ese aire desenfadado contrasta con algunas escenas de seriedad que le dan una profundidad interesante al libro y que no sobran ni quedan descolgadas del resto de la trama, sino que están muy bien introducidas. Los problemas personales de Veronica cogen relevancia y se equiparan a la guerra mitológica o las persecuciones de valkirias sin que ni una cosa ni la otra pierda fuelle.

He visto bastante de Anita Blake en Veronica y sin embargo, Sergio S. Moran le ha dado una personalidad propia que eclipsa un poco al resto de personajes. Otra cosa que me ha gustado mucho es esa conversión de la ciudad contal en un submundo lleno de criaturas fantásticas sin que quede una novela demasiado juvenil o poco creíble. 

En conclusión, es una novela que me ha gustado mucho y que aunque seguramente no me ha marcado en exceso, sí puedo decir que me ha hecho reír y que, solo por eso, se merece el reconocimiento que está teniendo. Quizá El dios asesinado en el servicio de caballeros no sea una novela extraordinaria, pero sí que logra enganchar al lector (yo la leí en una tarde, literalmente) y todo con una aventura cargada de humor que no cansa. Algo que no es tan fácil de hacer como puede parecer. Solo esperemos que Sergio S. Moran se anime a escribir más historias con Veronica de protagonista.

Gracias a Fantascy por el ejemplar. 

El último deseo por Andrzej Sapkwoski

lunes, 13 de junio de 2016



Cuando hablamos de fantasía, el nombre de Sapkwoski no es muy conocido (no, al menos, si comparamos con otros autores que son más nombrados entre la gente que no está muy metida en el género). Sin embargo, hace tiempo que Ángela me lo recomendó y cuando Alex organizó el reto de la Eurocon en su blog, pensé que era mi oportunidad para leerlo.

El último deseo es el primer libro de una saga de varios libros que protagoniza Geralt de Rivia. Sin embargo, no es un primer libro al uso, sino que nos muestra, a través de varios cuentos autoconclusivos, aventuras e historias que ha ido viviendo Geralt. Con capítulos que hacen de intervalos de la acción pasada y que, de una forma sutil, introducen estos cuentos, el lector se ve introducido en una ambientación muy característica y presentado a varios personajes que, por lo que me han dicho, tendrán importancia posteriormente en el desarrollo de la saga.

Geralt de Rivia es un brujo cuya profesión es matar monstruos y bestias a cambio de un módico precio. Eso hace que tenga una vida nómada en la que recorre el mundo en busca de trabajo (es decir, de monstruos que matar). Sin embargo, y con esta excusa, Sapkwoski nos presenta un mundo medieval oscuro, muy crudo, en el que el mayor enemigo de la humanidad no es sino que el propio humano y en el que Geralt, en vez de ser presentado como un héroe, se verá insultado y repudiado por los hombres. Uno de los grandes aciertos del autor es la creación de este mundo, ambientado de manera ideal para que el lector se vea inmerso sin que se haga la lectura pesada. Sapkowski escribe tan bien, con una ironía, un humor y un toque de sutilidad tan característicos que es imposible no adentrarse en la historia. 

Aunque son historias autoconclusivas, Sapkwoski lleva la trama del libro de manera ideal, pues con los capítulos que van hilando las diferentes historias y que nos muestran a un Geralt refugiado en un santuario, vamos poco a poco indagando más y más en la psicología del protagonista. La construcción de personajes es, de hecho, uno de los mayores gozos de la lectura de este libro. Y es que Sapkwoski, a través de diálogos cargados de ironía y realismo, a través de pinceladas sutiles nos presenta a los personajes de una manera magistral. Por supuesto, es Geralt el que conocemos en mayor profundidad, pero eso no quita que los personajes secundarios y hasta los terciarios tengan también una personalidad muy definida y cargada de matices. Aún así, la estructura en capítulos autoconclusivos se hace algo pesada en algunas partes, pues, como toda antología, hay relatos que gustan más y relatos que gustan menos. 

Otro elemento con el que juega Sapkwoski es la reversión de los cuentos populares que muchos conocemos a un retelling oscuro y, en ocasiones, más atractivo que el original. Así, vemos a princesas de cuento convertidas en prostitutas asesinas y a monstruos convertidos en seres de compleja psicología. Esto hace que la lectura se haga más profunda si cabe, pues aunque no es necesario conocer todo el elenco de referencias fantásticas que usa Sapkwoski, el hecho de conocerlas le da a este libro una lectura en capas muy interesante.

En conclusión: Pese al carácter de antología que tiene el libro, en general es una novela que se aleja en cierta medida de los convencionalismos de la fantasía y que, por otro lado, los abraza en su totalidad. Eso hace que sea un libro entretenido y magnético, pero a su vez, que veamos elementos que podemos reconocer de otras historias.

Por favor, cuida de mamá de Kyung-Sook Shin

lunes, 30 de mayo de 2016



La literatura oriental (a excepción de la japonesa) está muy descuidada en nuestro país. Encontrar novelas traducidas del chino o del coreano es complicadísimo (y ya no voy a meterme en novelas vietnamitas, tailandesas o mongolas, por poner ejemplos), algo de lo que uno no se da cuenta hasta que empieza a indagar en ello. Llega un momento que cuando quieres conocer un poco mejor estas culturas literarias, agradeces cualquier recomendación interesante de libros que sí se han traducido (y más si tiene un título y una sinópsis tan atractivas como este libro). Así que cuando llegó el momento, me adentré con muchas ganas en esta novela.

Una madre desaparecida en la estación de metro de Seul. Unos hijos que han construido su vida alejados de su hogar, un hombre que es padre y marido pese a que no se siente ni lo uno ni lo otro. Estos son los protagonistas de esta novela, que a través de la búsqueda cada vez más desesperanzada de una mujer, van ahondando en sus recuerdos, en sus vivencias junto con esta mujer que van conociendo más cuanto más lejos están de encontrarla.

El libro está dividido en cuatro partes bien diferenciadas y en cada una de las partes un personaje coge el relevo narrador para mostrarnos desde su interior la situación. Con una acertada segunda persona (en dos de las partes) y una intimista primera persona en las otras dos, la autora nos acerca mucho a la realidad que viven los hijos y el marido durante la búsqueda y a su vez, nos adentra cada vez más en los recuerdos de estos.

Y de esta manera, de forma muy cercana e íntima, nos adentramos en los pensamientos y recuerdos de estos personajes. Y en ellos reside la fuerza de toda la narración, pues a medida que su desesperación crece, también van aprendido a ver lo que han perdido y dónde se han equivocado. Kyung-Sook Shin aprovecha también para hablar de un contraste generacional, de la historia del cambio en un país que pasó por una larga guerra para, poco a poco, modernizarse. Ese contraste generacional se ve sobretodo en la hija mayor, Chi-hon y la propia madre, dos mujeres que han aprendido a sobrevivir y a avanzar pese a ser tan diferente entre ellas. La madre, una mujer que ha crecido con valores tradicionales y que no ha salido apenas de su pueblo en toda su vida y Chi-hon, una escritora que ha volado por todo el mundo y que se ha alejado del camino tradicional de una mujer coreana. Ambos personajes tienen una fortaleza increíble y ahí está una de los mensajes más bonitos de la novela.

Aunque la segunda persona es muy acertada, para mi gusto ha sobrado el último capítulo, narrado desde el punto de vista de la propia madre. Y es que el personaje que se va construyendo a través de los recuerdos de la madre me parece más atractivo que leer la voz del propio personaje, pues podemos entrever los rasgos de su personalidad solo escrita a través de un tercer punto de vista. Esto se borra de un plumazo al introducir Kyung-Sook Shin la voz del a madre en la última parte.

Aún así, es una novela bien estructura y bien escrita, que no peca de dramatismo ni de exageración (pese a que, para mi gusto, la madre es demasiado fantástica para resultar creíble) y que se lee en un suspiro, aunque deja una sensación cálida en el corazón. Además es una novela fantástica para conocer un poco mejor la situación cultural de un país tan desconocido como Corea del Sud. 

El hombre en el castillo de Philip K. Dick

martes, 17 de mayo de 2016


Hace tiempo que me propuse leer mucha más ciencia ficción y fantasía de la que había estado leyendo hasta entonces. Aunque han sido siempre dos géneros que me han fascinado, la cantidad de libros por leer (y el precio que tienen normalmente los libros de scifi que me interesaban) hacían que tirara siempre por otros derroteros. Sin embargo, y como habréis notado en el blog, últimamente este está girando más hacia mis intereses y menos hacia lo que "responsablemente" siento que debo leer. Philip K. Dick ya me conquistó en su momento al leer Ubik, así que cuando gané un ejemplar de El hombre en el castillo de Minotauro (gracias a la Librería Gigamesh), no pude evitar volver a conocer el autor. 

Después de ganar la Segunda guerra mundial, Alemania y Japón se dividen literalmente el mundo. Estados unidos, dónde pasa la acción de este libro, se encuentra dividido en tres: Un estado dominado por los alemanes, uno por los japoneses y otro, el Estado de las Rocosas, que separa los otros dos y se mantiene neutral. En este mundo alternativo conocemos a cinco personajes, cada uno con su propia historia pero con un eje en común: el libro "La langosta se ha posado", una ucronía dentro de una ucronía que muestra el mundo como si los Aliados hubieran ganado la segunda guerra mundial.

Philip K. Dick construye una novela coral en la que todos los personajes están conectados de alguna forma, aunque no se conozcan directamente. Por un lado, lo están a través de dos libros: Uno, el ya comentado en el resumen que todos han leído o han oído hablar de él. Otro, el I Ching, libro que existe realmente y en el que casi todos los personajes confían sus decisiones. Este ejercicio metaliterario (ficticio y no ficticio) es muy interesante y se va repitiendo durante todo el desarrollo de la novela y que va volviéndose más complejo a medida que avanza la trama (llegando a un final redondo). 

Una ucronía dentro de una ucronía. Este es el principio desde el que Philip K. Dick construye magistralmente la coralidad de esta novela. Nos mete en la mente de varios personajes y cada uno aporta su granito de arena en la construcción de esta novela como si de una partida de tetris perfectamente alienada se tratara. Y es que nada parece dejado al azar (aunque durante la novela pueda parecerlo) por el autor.

Toda la trama está ambientada en el estado americano de dominancia japonesa y eso hace que, por un lado, nos perdamos la sociedad alemana y que, por otro, solo podamos ver dicha sociedad desde el punto de vista externo. Aún así y aunque ninguno de los personajes es alemán y nazi, la riqueza de los cinco personajes es uno de los mayores aciertos de la novela. Las actitudes de unos hacia otros, la sumisión de los vencidos frente al racismo y la curiosidad de los vencedores le aporta una complejidad muy interesante a la novela (y que se ve reflejada sobretodo en las dos subtramas que nos hablan de falsificaciones y de movimientos políticos). 

Resumiendo, este libro es un ejercicio de ciencia ficción fascinante en el que no salen naves espaciales, estrellas distantes ni futuros muy ajenos y que, sin embargo, está plagada de elementos de scifi y de una sutilidad e ironía en la forma de narrar del autor que maravilla. Si no habéis leído nada de Philip K. Dick, esta novela es tan acertada como cualquier otra. 

Nacidos de la bruma de Brandon Sanderson

miércoles, 27 de abril de 2016



Desde que acabé The well of ascension que me he estado planteando como hacer esta reseña. Qué explicar que no hubiera contado ya en la reseña de El imperio final, que añadir sin explicar cosas de la trama. Si me lleváis un tiempo leyendo sabréis que no me gusta tanto ahondar en los hechos que ocurren en la trama en sí, sino hablar de cosas menos concretas pero para mi más interesantes: Los temas que se tratan en el libro, la construcción de personajes o la ambientación. Y en este caso me pareció que escribir tres reseñas de cada uno de los libros de la triología podría hacerse algo repetitivo. Así que he decidido hacer una entrada hablándoos de la triología en sí.

Nacidos de la bruma es una triología en la que nos habla de un mundo oscuro y gris, donde las nieblas dominan la noche y durante el día cae una lluvia infinita de ceniza. Este mundo está gobernado por Lord Ruler, alguien considerado dios por sus poderes y su inmortalidad. Un ser imbatible. En este mundo habitan los mistborn y los mistings, personas con la capacidad de "quemar" metales para conseguir ciertos poderes sobrenaturales. Kelsier, Vin y los demás quieren derrocar este imperio y lograr una misión que parece, a todas luces, imposible.

Leyendo Nacidos de la bruma, me ha dado la sensación de que Sanderson había construido una fortaleza en la que, de vez en cuando, como lectora iba descubriendo nuevas habitaciones que me hacían entender el mapa de todo el edificio. Durante los tres libros, el autor tiene muy claro que quiere contar, que quiere dejar entrever y que quiere guardarse para luego, de tal forma que aunque estamos hablando de 2200 páginas entre los tres libros, en casi ningún momento la trama se hace pesada, lenta o innecesaria. Hasta algunos momentos que los lectores más ávidos de acción pueden encontrar aburridos están cargados de significado o de interés para la evolución de la trama. Sanderson no recurre a grandes artificios ni crea una historia extremadamente original y sin embargo, la simplicidad a la que recurre está plagada de matices, de grises que hacen de esta historia más interesante.

Uno de esos matices son los personajes. De nuevo, los personajes de Sanderson no pueden ser considerados originales o que aporten algo nuevo al mundo de la fantasía y sin embargo, están construidos con mimo y cuidado, de forma que su desarrollo durante los tres libros sea, en la mayoría de los casos, consecuente. Eso no me ha pasado con la evolución de Sazed en el último libro, pues aunque sus reflexiones me han parecido interesantes y su lucha interna, la más fascinante de todo el libro, me ha parecido poco creíble su evolución como personaje. Durante todo el libro 'El héroe de las eras', me ha dado la sensación de que el personaje era un artífice, algo que no me ha pasado con el resto de personajes.

Sin embargo, si hablamos de Sanderson tenemos que ahondar sobretodo en el mundo que crea, pues esa es su gran baza como escritor: La capacidad inventiva de Sanderson se hace patente no solo en el original sistema mágico que va explorando durante toda la triología (y que, a ojos del lector, no deja de adquirir matices), sino también el mundo, su política y su historia. Uno de los temas que más trata Sanderson son las religiones, que están muy presentes en este mundo y es uno de sus mayores aciertos (sobretodo en el primer libro, aunque ahonda en ello durante toda la triología).

Sanderson abandona el Viaje del héroe de Campbell para enraizar la historia en pocas y concretas localizaciones y así profundizar más sobre el viaje interno de los personajes. En esto, quien mayor evolución tiene son Vin y Elend, los dos personajes que, para mi gusto, mejor construidos están. Repartiendo la trama, además, el autor logra que hasta las escenas donde estos personajes están ausentes resulten interesantes y atrayentes al lector, el cual llega un momento que es incapaz de despegar sus ojos de las páginas del libro.

En conclusión y disculpándome por la largaria de esta reseña, Nacidos de la bruma es una triología de Sanderson que merece mucho la pena leer. No solo la trama que sucede ante nuestros ojos, sino toda la complejidad ambiental que hay detrás, la evolutiva de los personajes, hacen de estos tres libros un atractivo de la literatura fantástica. Una de las primeras obras de Sanderson, sí, pero que ya nos demuestra que es un autor que aún tiene muchísimo que ofrecer.  

Magia robada de Trudi Canavan

martes, 19 de abril de 2016



Los que me sigáis por Goodreads podréis ver que últimamente he estado leyendo mucho a esta autora. Quizá habréis imaginado que me gusta mucho o que soy masoca y leo libros mediocres por placer. La verdad es que hay veces que tu cuerpo (o tu mente, más bien) necesita un entretenimiento más asequible y menos complejo y Canavan desde siempre me ha ofrecido esto con facilidad: Sus libros son fáciles y rápidos de leer y construye mundos muy interesantes, casi siempre alrededor de la magia. Así que cuando me dieron la opción de leer este libro que acababa de salir en Fantascy de la autora, y pese a que ya había leído recientemente otra de sus triologías, me animé y lo leí.

Cuando Tyen, un joven estudiante de magia y historia, descubre un libro viejo en el sarcófago que estaba desenterrando no puede imaginar las consecuencias que traerá este descubrimiento en su vida. El libro es mágico y se presenta a sí mismo como Vella, una antigua maga que fue convertida en su estado actual por un poderoso mago. La sabiduría que se encierra entre las páginas del libro milenario llevaran a Tyen por caminos insospechados. Por otro lado, tenemos a Rielle, habitante de un país donde la magia está prohibida para todos excepto para los sacerdotes. Pronto descubre que la paz y armonía de los religiosos no es más que una simple fachada para algo mucho más complejo.

La autora australiana tiene un estilo muy consolidado y ya conocido. Sus ambientaciones suelen ser lo más interesante de sus libros y este caso sigue dicha norma: Canavan nos presenta un mundo que puede abrirse a mil mundos más, con un sistema mágico interesante. Sin embargo, me da la sensación de que la autora podría haber aprovechado esta ambientación mucho más, creando dos sociedades más complejas y sin quedarse solo en la superficie (sobretodo en el caso de la historia de Tyen). La autora presenta muy rápidamente las características de los dos mundos y no llega a explorarlas mucho más. Las dos historias son totalmente paralelas y no llegan a encontrarse nunca, lo que da la sensación al lector de que está leyendo dos libros en uno. Además, la forma en la que Canavan ha escrito las partes de los dos personajes traslada muy bruscamente al lector de un lado a otro.

El estilo de Canavan es muy sencillo, pero adecuado para la historia que quiere contar. Un estilo que ahonda sobretodo en como se sienten los personajes y en descripciones de todo aquello que ven y viven. Sin embargo, para mi gusto le falta cierta sutilidad, cierto juego con lo contado y dejado de contar. En este caso, el gran problema del libro ha sido para mi la distancia que crea Canavan con los personajes. El lector no se ve afectado en exceso por los sucesos ocurridos en el libro. También, un fallo que tiene Canavan es que le cuesta un poco arrancar, la historia de Rielle nos lleva a un final en el que todo lo sucedido durante el libro apenas tiene importancia.

Siempre hablo de lo que las expectativas pueden hacer por nosotros a la hora de leer un libro. Saber qué tipo de libro vas a leer puede ayudar a que la lectura sea más amena o más decepcionante. En este caso, y tras haber leído varios libros de Canavan, yo ya sé lo que me espera: una historia entretenida, bien construida y que nos llevará a una ambientación muy interesante. Si buscáis una historia más compleja, quizá quedéis decepcionados. Sin embargo, si buscáis un libro de estas características, seguro que os gusta. En vuestras manos queda. 

Las puertas del infinito de Víctor Conde y José Antonio Cotrina

martes, 15 de marzo de 2016



Hace unos días anunciaba mi participación en el Reto10x10, un reto que consistía en que 10 blogueros leían el mismo libro durante diez días y lo reseñaban los diez días siguientes. El libro elegido para este reto fue Las puertas del infinito, una novedad que acaba de salir hace poco en Fantascy y que estabamos todos bastante intrigados por leer. La experiencia, al final, no ha sido tan grata como todos esperábamos, al menos para la mayoría.

Las puertas del infinito nos introduce en un universo donde los mundos se conectan entre sí por pequeñas aberturas, pequeñas puertas en las que solo los expertos pueden pasar de un lado a otro. Por un lado, tenemos a Rebeca en Colapso, un mundo en el que confluyen mil realidades distintas. En otro, Riddly, un apremiantes que vive en un Londres victoriano cargado de magia. Los dos personajes son capaces de traspasar estas puertas, de viajar a otros mundos. Una capacidad que necesitarán en el momento en que sus realidades se crucen.

Si tuviera que describir este libro con una palabra, sería inconstante. Es un libro con muchos altos y bajos, con algunos aciertos y bastantes fallos. No solo por la existencia de las dos historias que durante gran parte del libro transcurren paralelamente, sino también porque algunas escenas que están muy bien buscadas chocan con otras que se deshilan en su inconsistencia. La idea base está muy bien buscada, pero los autores llevan lo onírico a un punto tal que pasa del surrealismo. Se descompone en la lectura. Este cansancio que siente el lector se ve acrecentado por el cansancio de una escritura sobrecargada. Aunque ha habido algunos fragmentos que me han gustado mucho, otros me han parecido exagerados. De nuevo, parece que los autores quieran llevar a tal extremo sus ideas que se pasan de vuelta.

Y además de todo esto está el hecho de que el libro no está bien aglutinado. Las escenas de Rebeca y las de Logan (por que sí, el verdadero protagonista de la historia escrita por Víctor Conde es Logan, no Riddly, que apenas tiene un papel importante hasta el final del libro) son totalmente desiguales y se notan no solo los diferentes estilos, sino también diferentes ritmos en la historia. Mientras que en la de Rebeca la acción tiene un papel importante, la de Logan (sobretodo al principio) es más bien pausada y casi introductoria. Es por eso quizá que esta segunda trama tienda a perderse más en el surrealismo extremo.

Como algunos compañeros del reto han destacado, creo que el libro tiene algunas ideas acertadas que se podrían haber explotado mucho más. Toda la ambientación relacionada con los ikari o con los mundos paralelos, todo lo que vemos cuando Rebeca viaja, tiene un atractivo muy llamativo. Sin embargo, el libro se pierde entre derroteros de paranoia y buscando la Circularidad y no acaba de completar esa idea. El final en sí no me ha disgustado, aunque no me compense el resto de la lectura, sí me gusta que los dos autores lleven hasta el final el tema de la Circularidad. Otro acierto que veo en el libro es la falta de censura, pues ninguno de los dos se asusta de relatar escenas grotescas, con un cargado simbolismo.

En conclusión, este libro tiene mucho potencial desaprovechado. Ideas muy bien buscadas, imágenes interesantes. Y sin embargo, todo se pierde en un lenguaje rocambolesco y una trama más rocambolesca y surrealista aún. Es un libro que al final se me ha hecho pesado de leer, que le ha faltado fuerza, y sin embargo, que podría haber tenido mucha más chicha. 

Seis grandes mujeres escritoras

martes, 8 de marzo de 2016

Bueno, en realidad es el día de la mujer trabajadora, como todos sabréis. Pero para mi ser escritor no es solo una afición o un sueño (como en mi caso), también es un trabajo y por eso he querido haceros una lista de mis cinco escritoras preferidas. Ha sido una lista complicada de hacer, hay tantas mujeres que vale la pena leer... 


Murasaki Shikibu

Vale, vale, poner que es la mejor escritora que he tenido el placer de leer es quizá demasiado exagerado, pero tengo que reconocer que su novela está para mi entre lo mejor que he leído en mi vida y por eso Murasaki le sigue. Esta mujer que vivió una época tan distante a la mía y tan diferente, me transmite sensaciones y emociones que he vivido también y esa conexión que siento con ella al leer su poesía o sus diarios o la misma Novela de Genji, hacen que quiera que esté en esta lista.


Jane Austen

No podía faltar. Por Jane me empecé a adentrar más en la literatura clásica y por Jane empecé a enamorarme también de esa Inglaterra que sale en sus libros. Aunque algunos la lean como algo intrascendental, para mi sus libros tienen muchísimas capas, muchos matices, y la ironía que desprende con algunos personajes o algunas escenas es deliciosa. Nunca sabré elegir entre Persuasión y Orgullo y prejucio, pero todas las novelas de esta mujer valen la pena.

Amelie Nothomb

Nothomb me tiene conquistada. Aún no he leído libro suyo que no me haya gustado (aunque sí hay grados entre unos y otros) y es que solo por la manera que tiene de escribir, esa prosa tan característica, sarcástica y a la vez con un toque elegante, sumado al amor que compartimos por Japón, me maravilla. Rescataría claramente Metafísica de tubos como una de sus mejores novelas, pero Estupor y temblores le sigue a la zaga.

Ursula K. Le Guin

Una de las pocas escritoras de ciencia ficción y fantasía que he leído, pero de las mejores también. En un mundo en el que predominan más hombres que mujeres, K. Le Guin se ha alzado con muchísimas novelas fascinantes y con mundos creados de su mente en los que adentrarse es todo un placer. Por desgracia (o por suerte) me quedan aún muchas novelas suyas por leer, pero nunca olvidaré lo que disfruté, de más enana, con Un mago en Terramar. 

Elizabeth Gaskell

Gaskell y yo empezamos regularmente, pues leí Cranford en un momento delicado de mi vida y no me acabó de convencer. Sin embargo, recuerdo perfectamente ese día 1 de enero de 2015 en el que leí, de una sentada, Norte y sur. Desde entonces sabía que Gaskell me había conquistado completamente. Con Hijas y esposas solo lo confirmó. Es curioso los pocos años que pasan entre Austen y Gaskell y lo que cambian sus temas y estilos. Ambas son muy interesantes de leer.

Banana Yoshimoto

Iba a poner solo cinco autoras, pero no podía dejarme a Banana. Quizá es porque he pasado por un duelo duro (o mejor dicho, estoy pasando aún por ello), pero cada novela de Yoshimoto me llega al corazón. Su sencillez aparente, sus personajes cercanos, casi reales, pueden parecer simples, pero sus novelas para mi están cargadas de sensaciones que yo misma he sentido en mi propia piel. Aunque a veces puede pecar de ser algo repetitiva con algunas imágenes y algunos motivos, he adorado todos y cada uno de los libros que he leído suyos. 

Y siento que me dejo miles de autoras que me han encantado. Como olvidar a J.K.Rowling y su Harry Potter, esa novela que hizo que empezara a amar de verdad la literatura. Como olvidar a Sei Shonagon y el único libro que escribió, pero que para mi debería ser lectura obligatoria de toda mujer. O Virginia Woolf y su maravillosa lucha femenista en libros como Una habitación propia o Orlando. Edith Wharton, Hiromi Kawakami, las hermanas Brontë, Yoko Ogawa, Lolita Bosch... Mucho donde elegir, mucho por leer aún.

El imperio final de Brandon Sanderson

viernes, 4 de marzo de 2016

(He puesto la imagen de Marc Simmoneti, la elegida por Nova para ser la portada de las nuevas reediciones)
No sé si os he contado alguna vez que soy gafe. O quizá solo tomo malas decisiones. Cómo sabéis, febrero y marzo están  centrado en Sanderson y el maratón que estoy haciendo de sus lecturas. Es algo que quería hacer desde hace tiempo y que me decidí hacer y ¿qué pasó entonces? Que Nova decidió reeditar casi todas las novelas de Sanderson en formatos mucho más bonitos y, sobretodo, corregidos o retraducidos. Pero cuando yo decido una cosa, es difícil tirarme para atrás (soy muy cabezona), así que al final tomé la decisión de leer todo (o casi todo, no nos pasemos xD) lo que quisiera leer de Sanderson en inglés. Si va a ser una maratón, que sea una maratón hardcore xD.

La ceniza cae del cielo y durante las noches, la niebla invade las calles. Así es el Imperio Final, o al menos así ha sido durante mil años. Bajo el reinado de Lord Ruler, la sociedad se ha dividido en clases diferenciadas por raza que fomentan las explotación de los skaa. La trama se centra en Vin, una joven ladrona que acaba de descubrir que tiene poderes alománticos, y Kelsier, el superviviente de Hatshin. El sistema clasista en el que viven es injusto y Kelsier juntará a varios ladrones para conseguir un solo objetivo: derrocar a Lord Ruler.

Una de las cosas que más llama la atención de las novelas de Sanderson es el fabuloso trabajo de ambientación que crea. A través de escenas descritas con pocos elementos, de forma ágil, pero efectiva, Sanderson nos abre el mundo a El imperio final. De hecho, el libro empieza con una simple frase "Ash fell from the sky", pero ya nos está introduciendo de forma muy efectiva el mundo. Por supuesto, este world-building se ve completadísimo con el sistema de magia que es, con diferencia, de los más originales en el mundo de la fantasía. Este envoltorio que crea para la historia es un protagonista más, usándolo como herramienta principal para que avance la trama: La alomancia está presente en todo momento, de alguna forma u otra.

Los personajes son, por otro lado, una de las cosas en las que más cojea Sanderson. Como me pasó con Elantris, estos personajes siguen un esquema que peca, a veces, de ser demasiado plano. Sin embargo, Sanderson trabaja muy bien tanto la evolución de estos personajes (centrándose sobretodo en Vin) como en las relaciones que unen a estos. Así, podemos ver muchas escenas en las que las conversaciones tienen mucho peso o momentos en los que las reflexiones de Vin sobre ella misma son importantes.

Y por supuesto, la narrativa. Sanderson tiene una manera sencilla pero cercana de escribir, de forma que la lectura nunca se hace pesada. Las escenas de acción están muy bien narradas y tienen un peso importante en algunos momentos, pero Sanderson no les da preferencia frente a otras escenas en las que se construye bien el mundo o los personajes. La forma de escribir en inglés de Sanderson es directa y ágil, pero no se hace fácil. Es un autor que muestra y cuenta, que le da prioridad a la historia que quiere contar y que lo hace con una maestría envidiable.

En conclusión, esta es una novela ideal para todos aquellos amantes de la literatura fantástica que quieran descubrir un libro diferente, al menos en ciertos aspectos. Sanderson ha demostrado que es capaz de crear una historia ambientada en un mundo increíble lleno de matices. Un primer libro de una triología que se hace autoconclusivo, pero que llegado el momento, lo único que puede hacer el lector es rendirse a Sanderson y coger la segunda parte. 

More than this de Patrick Ness

lunes, 29 de febrero de 2016



El año pasado me auto impuse a mi misma empezar a leer en inglés. La verdad es que después de haber leído algunas novelas juveniles en ese idioma, poco a poco tenía ganas de atreverme con novelas más complejas y por eso, entre otros, me compré este libro en Berlín. La idea de leer un libro que solo estuviera en inglés me animaba. Aún así, han tenido que pasar varios meses (desde octubre, imaginaos) hasta que me he adentrado bien en este libro. 

El mar está frío y furibundo cuando Seth se ahoga entre sus olas y no despierta más. No, al menos, en ese mundo en el que ha perdido la vida. Sin embargo, la ciudad inglesa en la que se despierta después de morir le resulta vagamente familiar: Unas casas adosadas que ha visto anteriormente, un jardín lleno de hierbajos altos que demuestran que hace mucho que nadie pasa por ahí... Seth se da cuenta, al entrar en la casa ante la que se ha despertado, que está en su antiguo hogar, uno que le trae muy malos recuerdos. ¿Y que mejor lugar, piensa él, para ser el infierno que aquel que peores pesadillas le trae? Sin embargo, poco a poco verá que hay más, mucho más que los malos recuerdos, en este lugar.

Si no os habéis interesado por esta novela por el simple hecho de ser juvenil, ya que Seth es un protagonista claramente adolescente, quitaos esta idea de la cabeza. Miradlo más como una novela difícil de catalogar, como uno de esos diamantes extraños que salen de vez en cuando de la literatura juvenil. Y es que Patrick Ness muestra con maestría que se puede hacer literatura juvenil sin recurrir a los temas clichés que inundan las estanterías de ese "género", sin buscar mundos de fantasía sorprendentes con personajes jóvenes e irreales, sin escribir como si el autor tuviera la misma edad que los protagonistas que pueblan sus páginas (cosa que a veces llega a ocurrir de verdad): Ha demostrado que puede haber literatura juvenil actual de calidad.

Y es que esta novela es un claro ejemplo: con un tono ágil que a veces abusa de los cliffhangers (a veces el abuso se vuelve demasiado exagerado) y una forma de relatar la ambientación que atrapa rápidamente al lector, More than this es un libro bastante inclasificable. Con toques de terror, de ciencia ficción o de literatura contemporánea, el autor nos habla de temas como la aceptación de la muerte o la culpabilidad camuflados en una novela con un ritmo rápido y adecuado para la lectura. Durante la primera parte, la ausencia casi total de diálogo no nos impide disfrutar de la novela y durante la segunda parte, este diálogo nos permite muy bien conocer los pocos, pero muy bien elaborados, personajes de la novela. Otra cosa que me ha parecido interesante de la novela es la manera que tiene el autor de reírse de sí mismo con los "deus ex machina" que el mismo autor explica en la novela.

Por supuesto, la novela no es perfecta. Como ya he comentado, el autor a veces hace un uso abusivo de los cliffhangers (no solo al finalizar el capítulo, hace tantos que a veces también nos los encontramos en medio de un capítulo) que puede llegar a cansar. La narrativa de Ness, tan ágil y dinámica, puede llegar a resultar algo pesada (y no por ser densa, sino todo lo contrario) al lector. 

Sin embargo, y en general, es un libro muy interesante, bien escrito (ideal para la lengua en la que está escrito, no sé como podrán traducirlo al español para que mantenga esa esencia que, ya ahora, se me hace muy Patrick Ness) y que muestra que la literatura juvenil se puede hacer de otra manera, se puede hacer bien. Lo que me pregunto yo es por qué las editoriales aún no se han interesado mucho por este autor que, claramente, tiene obras que en España funcionarían de maravilla (como por ejemplo, esta misma). Aún así, a todo aquel que pueda leer los libros en la lengua de Shakesperare, le recomiendo que se adentre en esta novela en su idioma original.

La caída de Hyperion de Dan Simmons

lunes, 22 de febrero de 2016



Hay libros que ganan mucho con una relectura. Libros que, por mucho que los hayas leído, siempre descubres algo nuevo. La caída de Hyperion (y Hyperion, para mi van en pack) son dos libros con los que esto sucede a menudo: Tienen tantas capas de significado, tantos detalles en los que ahondar, que toda relectura se hace tan rica como si fuera una primera lectura. Con motivo a la reedición de estos libros por parte de Nova y también porque hacía tiempo que quería leer Endymion, me animé a leer estos dos libros después de más de seis años desde una primera lectura. Y la verdad es que me ha conquistado tanto (o más) como la primera vez.

En Hyperion, la primera parte de esta tetralogía, veíamos como siete peregrinos empezaban su viaje por el mundo colonial de Hyperion para llegar a las Tumbas del tiempo, donde habita el temible Alcaudón. Cada uno con una historia detrás, cada uno con un transfondo y un motivo para su peregrinación. No quiero contar más, porque antes de leeros este tenéis que empezar sí o sí con Hyperion. Sin embargo, sí quiero ahondar en la idea de que La caída de Hyperion es una continuación al cien por cien: Toda su introducción se haya en Hyperion y por lo tanto, el lector entra de lleno en el conflicto que desencadena la trama.

Dan Simmons nos muestra con maestría como se puede estructurar la complejidad de una trama y es que seguimos a varios personajes (algunos que ya conocíamos en la anterior novela, un par de personajes nuevos) para ver todos los puntos de vista de esta compleja historia. Y es que Dan Simmons cierra a la perfección todos los frentes abiertos en la primera parte, todas las incógnitas que sentíamos en el primer libro y lo hace de manera que en ningún momento el lector pueda dejar de leer el libro. Es un libro adictivo, bien escrito. 

Dan Simmons además aprovecha para hablar de temas tan interesantes como la naturaleza humana, la evolución del ser humano ola destrucción que provoca la industrialización. Simmons nos transmite estas ideas a través de elementos claros de la ciencia ficción. El TecnoNucleo es, para mi, uno de los inventos más interesantes de la obra de Simmons y de los que da más profundidad a esta: Un tema en el que se puede ahondar mucho después de leer la novela. Hay otros, como la existencia de los éxter o las religiones cuyos matices se ven mucho mejor en esta novela. 

Este es uno de los grandes aciertos de la novela: La ambientación que crea el autor es tan compleja y tan elaborada que podemos adentrarnos en su mundo sin acabarlo nunca: las religiones, los personajes, las motivaciones de cada uno y de cada uno de los mundos, la política en estos mundos y el pasado que arrastran todos... esta complejidad ambiental combina a la perfección con la complejidad argumental de la novela. 

Este libro continúa más intensamente la oda a Keats y es que aprovechando la aparición de un segundo cíbrido con la personalidad del poeta inglés, nos adentra en la mente del autor y es este el narrador de casi todos los hechos acontecidos en la novela: Esto nos da una idea casi cercenada de la realidad que he encontrado bastante interesante, pues le da a Simmons la oportunidad de usar las tramas de los diferentes personajes cuando a él le resulte conveniente. Aún así y justamente por eso, hay tramas que se ven más afectadas que otras y vemos como algunos personajes pierden protagonismo frente a otros. 

El trabajo de caracterización que Simmons hace en el primer libro se ve reflejado en este, pero la toma de protagonismo que tiene la acción deja a un lado en algunas ocasiones esta caracterización. Esto no pasa con todos los personajes por ejemplo, seguimos viendo el conflicto de Sol, el que para mi es de los personajes más trabajados, o conocemos mucho mejor a Gladstone. Aún asi, y considerando Hyperion y La caída de Hyperion como un todo, es un libro muy bien estructurado y bien escrito, uno de los "must" si te gusta la ciencia ficción o, en general, la literatura. 

Coral Glynn de Peter Cameron

viernes, 19 de febrero de 2016



A causa de mi precariedad financiera, hay ciertos libros que tengo vetados casi siempre. Entre ellos están la mayoría de libros de la editorial Libros de Asteroide, pues pese a que creo que valen su precio (en algunas ocasiones) y que sus ediciones están muy curradas, no puedo permitirme pagar veinte euros por libro. Sin embargo, el año pasado me regalaron, por mi cumpleaños Algún día este dolor te será útil y como acabé enamorada de su lectura y de Peter Cameron, al descubrir Coral Glynn en la biblioteca, no pude resistirme a cogerlo y leerlo. 

Coral Glynn ejerce de enfermera a domicilio y así es como llega a casa de la señora Hart, a quién deberá cuidar. Esta señora vive junto con una cocinera malcarada y con su hijo, Clement Hart, quién también se está recuperando después de las heridas sufridas durante la segunda guerra mundial. Dos corazones solitarios y extraños que se encuentran en circunstancias complicadas.

A través de esta oscura ambientación de postguerra, Cameron nos presenta una novela totalmente diferente a Algún día este dolor te será útil, una novela que ahonda en lo más profundo de los corazones de los personajes sin hacerlo realmente. Esta dualidad, esta sutilidad, es una de las cosas más interesantes de la novela, pues mientras que leemos sobre los sentimientos de Coral Glynn, sobre como se siente el propio Coronel, sobre las vidas de estas dos personas y sus allegados, a la vez vemos que hay muchísimo escondido tras las letras, mucho de lo que podemos descubrir y mucho de lo que queda en incógnita a medida que te adentras en la lectura. Esta capacidad para crear personajes tan reales y ricos en emociones y actitudes es una de las cosas que más resalto de este libro y es que todo lo que hay subyacente entre las acciones de Coral o Clement es más amplio que el propio libro. Además, el encanto de haber situado la historia en la postguerra le da una crudeza mayor a esta historia, una ambientación gris y triste que se adecua a la perfección.

Por supuesto, todo esto adornado con una prosa ágil pero interesante, muy elaborada y trabajada: se nota que detrás de lo que parece que puedas leer rápidamente, hay un trabajo exhaustivo. Y aunque la acción per se es pausada, el libro va acelerándose poco a poco a medida que pasan las páginas, casi sin que el lector se de cuenta. Aquí Cameron juega muy bien con la estructura y todo elemento que coloca en el libro desemboca a un final que aunque me ha parecido algo descafeinado, cumple con su función.

Sin embargo, esta novela podría haber sido mucho más. Lo que vemos en la superficie o lo que intuimos debajo de esta no cumplen con todo lo que Cameron podría haber creado en esta novela. Sí es verdad que la construcción de personajes es magnífica y estos cogen las riendas de la historia pronto, pero la ambientación no acaba de cuajar entre ellos. La historia se queda a medio gas, sin llegar a explotar.

En conclusión, no es una mala novela. Rápida de leer, dejarse llevar por la prosa de Cameron es adentrarse en un preciso ejercicio de literatura y narrativa que recomendaría a cualquiera. Pero después de haber leído Algún día este dolor te será útil y de haber disfrutado del claro tono irónico de dicha novela (tono que solo se intuyen ciertas pinceladas en Coral Glynn), esta sabe a poco. 

El abanico de seda de Lisa See

miércoles, 17 de febrero de 2016



Los que me seguís desde hace ya un tiempo sabréis que en el Cafè dAlícia organizamos un ciclo de literatura asiática. Durante casi todo el 2015 y ahora también parte del 2016, os estuve colgando reseñas de los libros que íbamos leyendo en el ciclo (de los cuales he leído todos menos uno). El sábado pasado cerramos el ciclo de literatura china con El abanico de seda de Lisa See, así que hoy os traigo la reseña.

A modo de confesión o de escrito biográfico, Lirio Blanco nos va desgranando, poco a poco, las vicisitudes de su vida desde el momento en el que su camino y el de su laotong, Flor de nieve, se unieron. El lazo de laotong es, como cuenta la propia Lirio Blanco, el lazo más fuerte que puede tener una mujer en su vida y a través de las páginas de este libro, como lectores, seremos testigos de dicha afirmación.

Y es que el lazo de hermandad que une a los dos personajes principales es el verdadero protagonista de esta novela: Su relación y hasta la vida de Flor de Nieve, explicada desde el punto de vida externo (aunque no tanto) de Lirio Blanco. El tono intimista que transmite Lisa See en esta novela no desacredita para nada el trabajo bibliográfico que hay detrás: La novelista estudió muy bien la cultura china, la tradición del nu shu y la historia del país del que desciende para traernos un relato que bien podría haber nacido en forma de caracteres chinos (aunque está escrito en inglés).

Y es que esta novela y la historia de estos dos "patos mandarines" (como ellas mismas suelen decir) no es más que una excusa bien escrita para acercarnos a la realidad de la mujer en la china del siglo XIX, una realidad terrorífica y que nos parece muy lejana. Gracias a lo bien documentada que está la novela, podemos acercarnos fácilmente a este momento en el tiempo. Y aunque la mujer tenía que enfrentarse a miles de dificultades (empezando, cuando eran pequeñas, en el vendado de los pies), también tenían formas de combatirlas: Las hermandades entre mujeres. en el libro no solo nos hablan del lazo laotong, sino que nos hablan de todas las relaciones entre mujeres que una podía llegar a conocer en su vida; la relación con su madre, la relación con sus hermanas, con su suegra o con sus hijas. Estas hermandades se ven unidas por un idioma propio, el nu shu, un idioma ya extinguido pero al que, durante muchos siglos, solo podían acceder las mujeres.

Y el idioma tiene mucha importancia en esta novela, pues desde la forma en la que está escrita: con un toque lírico que quiere imitar a las fábulas chinas, hasta seguramente (no puedo afirmarlo con seguridad) los nombres, las tradiciones y los conceptos de los que se hablan. No solo nos muestra una puerta a lo que era el nu shu y lo que este daba a las mujeres (unos valores, una unión milenaria), sino que también juega con las propias palabras con las que escribe la novela.

Sin embargo, Lisa See no pasa de ahí. Esta oda a la mujer es preciosa, pero no aporta mucho a la literatura general: Es una novela accesible, bien escrita e ideal para adentrarse un poco en la cultura china, pero que no deja excesiva mella en el lector. Aunque se aleja de los bestseller con la que la han comparado (véase Memorias de una geisha), la historia que nos cuenta peca a veces de tender demasiado al melodrama o de mostrarnos con demasiada antelación los giros de la trama. Sin embargo, no es un mal libro: entretenido y bonito, ideal para sumergirse en la cultura china y olvidarse del mundo.