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Beneath the sugar sky de Seanan McGuire

martes, 23 de octubre de 2018




Si lleváis un tiempo en mi blog, sabréis que estoy enamorada de la saga de Waynard Children que está escribiendo Seanan McGuire a base de novelas cortas. En la reseña que escribí de ‘Cada corazón, un umbral’ (el primer libro de la saga) decía: “Si por mi fuera, le pediría a McGuire que escribiera una historia sobre cada uno de esos mundos”. Al parecer, la autora leyó mi reseña (sí, claro) ya que vamos a tener Waynard Children para rato. Se han anunciado 8 novelas y hoy os voy a hablar de la tercera: Beneath the sugar sky.

La historia nos traslada de nuevo a la escuela de Eleanor West. Rini cae en una pequeña charca dentro de los jardines de la escuela, buscando a su madre, Sumi. Sin embargo, Sumi está muerta antes de que Rini haya podido ser concebida y eso, como ya se ha visto en otras obras (para quien no pille la referencia, Regreso al futuro) puede ser un problema considerable. Aquí empezará una aventura que involucrará a varios personajes de Cada corazón, un umbral, y a algunos nuevos.

McGuire ha elegido un tema que acompañe de fondo al worldbuilding de cada uno de sus libros. Y es que la ambientación es el punto más fuerte de estas novelas: Los diferentes mundos, la manera en que los niños han vuelto, cambiados, de estos mundos. El compás donde los mundos pueden estar situados… McGuire usa todos los elementos que ya había presentado en el primer libro y explora algunos de ellos a fondo. La autora amplía el espectro de mundos presentado y solo por eso ya vale la pena leer el libro. La imaginación e inventiva de la ambientación de esta saga sigue siendo tan maravillosa como lo fue en el primer libro y no ha perdido impulso en las posteriores entregas.

Sin embargo, el tema de fondo elegido en este libro no ha acabado de convencerme. En el primero ya me pasó, pues la investigación de los crímenes en la escuela me dejó de interesar a medio libro. En el caso de Beneath the sugar sky, McGuire acude a una aventura con tintes clásicos que, en contraposición a la ambientación, no me parece nada novedoso.

El estilo también sufre por ello. La autora abandona el estilo más depurado de Down among the sticks and bones y vuelve a un tono más directo y sencillo del primer libro que, per se, no está mal, pero que en comparación pierde. Sin embargo, es un libro ameno, fácil de leer en inglés y con imágenes muy trabajadas.

Últimamente encuentro muy interesante las sagas de este estilo, como me pasa con la saga de Becky Chambers (cuya segunda parte, A closed and common orbit, reseñé hace poco). Es decir, sagas cuyos libros son todos autoconclusivos, aunque estén ligadas por el mismo mundo y, a veces, por los mismos personajes. Lo que está claro es que la ambientación creada por McGuire en esta saga aún tiene muchísimo por mostrar. En enero saldrá In an absent dream y no tengo ninguna duda de que va a acabar en mis estanterías en cuanto salga. Y para los que estéis esperando la saga en español, pronto tendremos disponible la segunda parte que ya reseñé en su momento, Down among the sticks and bones, editado por Alianza. 

Otras reseñas:

Down among the sticks and bones de Seanan McGuire

lunes, 15 de enero de 2018


Hace unos meses reseñaba Every Heart a Doorway con la emoción de alguien que ha disfrutado mucho de una lectura. Aún no he escrito la entrada de mis mejores lecturas del 2017, pero estoy segura que Seanan McGuire estará por ahí. Así que cuando tuve la oportunidad de leer la segunda parte, Down Among the Sticks and Bones, no la desaproveché. Y tal y como me esperaba, es tan maravillosa como la primera.

Solo que Down Among The sticks and bones no es una continuación, sino más bien una precuela, cuyas protagonistas son Jack y Jill, personajes que aparecían como secundarios en Every Heart a Doorway. Podemos seguir su historia desde su concepción hasta el momento en el que traspasan esa puerta que les devuelve a casa. Una historia clásica, podréis decir, pero que McGuire la toma desde una perspectiva muy diferente.

Una de las cosas que me parece más interesante de esta novela corta es que se aleja de los preceptos que establece en Every Heart a Doorway y nos deja ver uno de esos mundos que, en la primera parte solo podíamos conocer a través de las voces de los personajes. Eso pierde la idea de poder leer lo que pasa después de los finales “felices”, pero a su vez nos permite explorar y conocer a conciencia una ambientación fascinante. Y, sobre todo, unos personajes muy interesantes.

Porque Seanan McGuire se recrea construyendo estos personajes. No niega ni una página de menos a la construcción de este background necesario y eso hace que podamos leer no solo las aventuras de Jack y Jill en ese mundo fantástico, sino también todo aquello que las llevó ahí. Es muy interesante como McGuire, dándole casi un aire de fábula, deja entrever ideas y opiniones muy interesantes. El encorsetamiento de Jack y Jill se puede extrapolar al que todos sufrimos en la sociedad. McGuire lleva esto muy bien.

La novela sufre un viraje cuando las dos niñas cruzan la puerta hacia el mundo extraño en el que acaban. Aunque el tono de fábula que tiene el libro se mantiene, el ritmo se ralentiza, por la necesaria introducción de una ambientación nueva y por la separación de los dos puntos de vista. Eso no afecta a su lectura, no al menos en mi caso, y el libro se lee rápidamente (aunque esté en inglés) y fluye con mucha naturalidad hasta el final.

Tengo que alabar la prosa de Seanan McGuire, porque en este libro es aún más notable el tono fantasioso que imprime, más que en el primero. Como ya he comentado, la autora parece querer escribir un cuento y modula su voz narrativa a eso, sin perder por ello la crítica social y los temas que quiere tratar. Pero no os imaginéis un libro de fantasía discursivo, todo el contrario, pues está muy bien integrado.

Pero creo que lo que ha hecho que este libro me llegue tanto es la calidez y melancolía que desprende. Todo lo anterior brilla con más fuerza gracias a todo lo que transmite McGuire con esta novela. La oscuridad y la luz y el cariño que desprenden todas sus páginas. En conclusión, una novela que está a la altura de su antecesor, siendo tan diferentes, o casi diría que me ha gustado más. Lo que es seguro es que es una trilogía que merece muchísimo la pena. 

Otras reseñas:
Sense of wonder
A dragon in space
Fantasy Literature