Octubre es uno de mis meses preferidos del año. Empieza a aparecer el frío,
la vida se aleja del verano y hay muchísimos eventos en los que participar.
Halloween (o la Castanyada, si como yo, sois catalanes), el #LeoAutorasOct, el
Salón del manga… Y como si quisiera aunar todo esto, me he dado cuenta que, en
los últimos años, en octubre tengo tendencia a leer terror escrito por mujeres.
Hace dos años escribí esta entrada sobre escritoras de terror y el año pasado
recomendé, junto con Alexander Páez, diez relatos escritos por mujeres. Así que para
seguir esta tradición, hoy quiero recomendaros cinco novelas de terror escritas
por mujeres que, creo, os pueden encantar si os gusta el género.
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Escritoras de horror: Cinco novelas terroríficas
jueves, 31 de octubre de 2019
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Siempre hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson
jueves, 11 de enero de 2018
Hay novelas que te las recomiendan por activa y por pasiva y esta, Siempre
hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson, era una de ellas. Y aún así, no
me preguntéis por qué, pero me resistía a leerlo. Me daba pereza y eso que es
cortísimo. Tuvieron que llegar los chicos de Spoiler Club y anunciar que lo
leerían para animarme a dar ese último paso. ¡Y como se lo agradezco! Pues
Siempre hemos vivido en el castillo ha sido, sin duda, una de mis mejores
lecturas del 2017.
Siempre hemos vivido en el castillo nos muestra la vida de las dos hermanas
Blackwood, Merricat y Constance, que viven junto a su tío Julián en una antigua
casa. Sus vidas han estado marcadas desde el día en el que la familia entera
sufrió un envenenamiento, cuando murieron todos menos ellos tres. Julián,
claramente tocado por el veneno y en silla de ruedas, está obsesionado con el
evento, mientras que Constance sufre de agorafobia y no quiere salir de casa.
Todo cambiará en el momento en el que esta estabilidad que Merricat tanto
disfruta se vea truncada por la aparición de una cuarta persona que
desequilibrará la paz en la familia Blackwood.
Merricat es la narradora de la historia, lo cual es un acierto, pues su
personalidad se transmite con facilidad y es uno de los mayores encantos de la
historia. Merricat es un narrador poco fiable, una persona imaginativa,
infantil y algo obsesiva. Nos muestra su hogar con su visión de perfección,
sobre todo la estabilidad que ha reinado la familia desde el evento del
envenenamiento, evento que no parece afectarla mucho. Nos muestra el resto de
personajes a través de su visión y es por eso que los personajes están tan
polarizados.
Por otro lado, esto también hace que el tema del misterio del asesinato de
la familia sea totalmente secundario. Ni a la autora le interesa contarlo ni a
Merricat narrarlo, por lo que ese tema se va tocando en contadas ocasiones. Sin
embargo, a la autora sí le interesa crear una atmósfera cada vez más oscura y
angustiosa. Una atmosfera que, junto con las palabras de Merricat, te absorbe hasta
que no puedes dejar de leer el libro.
Constance y Merricat son dos caras de la misma moneda. Dos personajes que
son diametralmente diferentes pero cuyos objetivos acaban siendo muy similares.
La hermana mayor es maternal, tierna, entregada, mientras que Merricat es una
niña, no tan niña, salvaje, una especie de loba que protege la casa con sus
encantamientos. Pero ambas están obsesionadas con mantener el status quo, el
ambiente perfecto que han creado entre las dos.
Siempre hemos vivido en el castillo es un libro de apenas 120 páginas que se puede leer en una mañana (no hagáis como yo y leedlo con un poco más de tiempo) pero que se puede “masticar” durante días. Una historia muy bien llevada, donde Jackson te conduce, como la tela de una araña, hasta dónde ella quiere. El libro es de esos que todo el mundo debería animarse a leer. La edición de Editorial Minúscula no solo es una preciosidad, sino que está muy bien traducida por Paula Kuffer. Yo os recomiendo que os animéis a leerla. Os prometo que vale la pena.
Siempre hemos vivido en el castillo es un libro de apenas 120 páginas que se puede leer en una mañana (no hagáis como yo y leedlo con un poco más de tiempo) pero que se puede “masticar” durante días. Una historia muy bien llevada, donde Jackson te conduce, como la tela de una araña, hasta dónde ella quiere. El libro es de esos que todo el mundo debería animarse a leer. La edición de Editorial Minúscula no solo es una preciosidad, sino que está muy bien traducida por Paula Kuffer. Yo os recomiendo que os animéis a leerla. Os prometo que vale la pena.
Otras reseñas:
Maestras del horror: El terror escrito por mujeres
martes, 31 de octubre de 2017
Desde mucho antes de que naciera el #LeoAutorasOct y las muchas otras iniciativas que se han creado alrededor de la visualización de la mujer escritora, se ha dicho que la mujer no ha participado en la literatura de género. Sobre todo en la literatura de género de terror. Hoy en día muchos sabemos que eso no es cierto y luchamos para que se reconozca la labor de grandes escritoras de género. Desde mi flagrante ignorancia (una que intento remediar con el tiempo, pero que sigue ahí, pues no he leído mucho terror) he querido escribir esta entrada, hablando de las autoras que sí he leído y de las que conozco y me gustaría leer. Por supuesto, podéis consultar algunos de los links que os adjunto más debajo de gente que sabe más que yo del tema, pero mi intento era hacer una entrada similar a la de “Cómo leer a X y no morir en el intento” pero con mujeres escritoras de terror. Si lo he conseguido o no, eso ya es otro tema.
Terror anglosajón: de lo más clásico a la literatura actual
![]() |
Mary Shelley por Marina Vidal para Adopta una autora |
Aunque no son autoras clásicas, pues ya nos alejamos del siglo XIX, hay
algunas autoras que reciben la herencia de las obras de estas primeras pioneras
y adaptan el terror a las historias que quieren contar. Quiero destacar sobre
todo a autoras como Shirley Jackson (Siempre hemos vivido en el castillo,
Minuscula, 2017), que da voz a las figuras femeninas y relata unos ambientes
opresivos y descarnados maravillosos. Hay un artículo genial de Andrea Prieto
en La nave invisible sobre los personajes femeninos en las obras de Jackson, y
es que aunque Jackson no es la primera en dar voz a las mujeres, sí lo hace de
una manera magistral. A destacar también Angela Carter (La cámara sangrienta Editorial Sexto Piso, 2014), que es una maravillosa escritora de retellings de
terror: Sabe retorcer las historias que nos vieron crecer de niños y sacar el
monstruo y la oscuridad de ellas. Pronto tendréis reseña de ambas en el blog.
Si retrocedemos un poco hasta los años ochenta y noventa, encontramos autoras fascinantes como Lisa Tuttle, con un terror psicológico que atrapa al lector desde la primera página como pasa con Futuros perdidos (Gigamesh, 2016), Anne Rice, que ha explorado muchos de los elementos de terror como pueden ser los vampiros o las brujas en las sagas de Lestat y las Brujas de Mayfair. Charlaine Harris con su saga de True Blood (aunque se aleja mucho del terror y se acerca más bien al chick lit con vampiros, tiene algunos elementos interesantes como el trato de las razas fantásticas) o Lauren K. Hamilton y su saga de Anita Blake (Gigamesh, 2006).
En la actualidad, el terror está cogiendo cada vez más poder en, sobre todo, el formato corto. Hay muchas autoras que están destacando por sus atmosferas opresivas y ambientales. Hablo de autoras como Anna Starobinets, Angela Slatter o Alyssa Wong: autoras que tratan al género dándole un toque muy personal (podéis leer más sobre ellas en esta entrada). No solo encontramos relatos cortos, también hay novelas de terror muy interesantes como El vivo de Starobinets (Nevsky, 2015), Fantasma de Laura Lee Bahr (Orciny Press, 2015), entre otras.
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Laura Lee Bahr por Jim Agpalza |
En la actualidad, el terror está cogiendo cada vez más poder en, sobre todo, el formato corto. Hay muchas autoras que están destacando por sus atmosferas opresivas y ambientales. Hablo de autoras como Anna Starobinets, Angela Slatter o Alyssa Wong: autoras que tratan al género dándole un toque muy personal (podéis leer más sobre ellas en esta entrada). No solo encontramos relatos cortos, también hay novelas de terror muy interesantes como El vivo de Starobinets (Nevsky, 2015), Fantasma de Laura Lee Bahr (Orciny Press, 2015), entre otras.
El terror hispano
España no se queda atrás en cuanto a la literatura de terror. Aunque no soy
una experta, pues he leído más bien poco (la literatura española, tanto de
autores como de autoras, es una de mis asignaturas pendientes), conozco algunos
nombres esenciales y he leído a otros. Emilia Pardo Bazán tiene algunos relatos
de terror o Isabel Allende, con alguna novela de fantasmas (aunque cultiva
sobre todo una novela más realista, a veces tiene elementos más fantásticos o
de terror). Pero hay dos autoras esenciales: Una es Pilar Pedraza, autora de
terror con toques góticos y femenistas. La otra es la gran Cristina Fernández Cubas,
escritora sobre todo de relatos y novelas cortas que cultiva un horror que traspasa
las páginas del libro (podéis leer la reseña de El año de Gracia en el blog).
No olvidarme tampoco de Gabriella Campbell, que no solo es una excelente
divulgadora de técnicas de escritura, sino que también escribe, entre otras,
historias de fantasía oscura, o de Elia Barceló, una de nuestras escritoras españolas más importantes y versátiles que tiene el género y que, entre muchos otros, ha escrito cuentos de terror.
Editoriales que te recomiendan libros
Se dice que el terror es uno de los géneros menos leídos y comprados. No
puedo opinar sobre el tema, pues no conozco los números editoriales, pero si me
da la sensación, desde una perspectiva lectora y reseñadora, que el terror es
menos leído y compartido que la fantasía o la ciencia ficción. Es quizá por eso
que sorprende y anima ver que hay proyectos editoriales que, pese a eso,
apuestan por autores de terror. Algunos lo hacen puntualmente (Impedimenta,
Anagrama, Nevsky, etc). Pero hay dos que quiero recalcar porque se han
especializado en editar terror.
Valdemar es la editorial de terror por excelencia. Es una editorial cuyo
catálogo es una obra de arte y que mantiene una calidad excelente. Es de esas
editoriales que si publican algo es por que merece la pena leerlo. Aunque la
proporción de autoras y autores que publican es bastante desequilibrada, se
encuentran joyas como algunas obras de Pedraza, Caitlín R. Kiernan (La joven
ahogada, 2014) o, por supuesto, Mary Shelley. Hace relativamente poco nació
otra editorial especializada en la literatura de terror, La biblioteca de
Carfax, que está apostando por muchas autoras interesantes y casi desconocidas
como Amelia B. Edwards, Beverley Lee o Gemma Files.
Como he dicho más arriba, no soy una experta en la literatura de terror.
Algunas de las autoras que he comentado en la entrada no he podido leerlas aún
(Pedraza o Shelley son dos vergonzosas pendientes), otras las he leído poco.
Tampoco he leído a muchos autores. Sin embargo, ha dado la casualidad que este
octubre he leído varias autoras de terror (Carter, Starobinets, Shirley, Dark
Fantasies) y he pensado que sería interesante hablar de todas las mujeres que
conozco que escriben terror. Por pocas que sean. Y si así consigo que os
animéis a leer algunas de las que he comentado aquí, pues bienvenida sean.
Otros links
Aún así, os dejo algunas entradas sobre autoras de terror de expertos mucho mejor informados que yo:
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Aún así, os dejo algunas entradas sobre autoras de terror de expertos mucho mejor informados que yo:
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